sábado, 24 de noviembre de 2012

Capítulo 40: Cena romántica y… ¿celos?



Narra Zayn
Mientras cenamos, charlamos de todo un poco:
- Dios, Zayn, está muy rico. Cocinas tan bien… -me dice ella con una sonrisa.
- Gracias, linda… Pero no es para tanto –le digo alegre.
- Sí, sí lo es. Sabes hacer todo perfecto. Y yo en cambio no sé hacer nada… -me dice bajando la cabeza. Yo la subo la cabeza por la barbilla.
- Eh, para quieta, mi niña. No digas eso. A cada uno se nos da bien hacer diferentes cosas. Para mí tú eres especial –digo dándola un dulce beso.

Ella me sonríe algo sonrojada y después seguimos comiendo. Una vez hemos terminado, recogemos entre los dos mientras hacemos tonterías (casi se nos caen los platos por el camino) y una vez hemos recogido, me abraza rodeándome el cuello con sus brazos y yo la rodeo la cintura con los míos mientras nos damos dulces besos. pasado bastante tiempo, de repenye se separa de mí.
- Zayn, ¿no te enseñé mi coche, verdad? –me pregunta mirándome
- ¿Tú coche? –la pregunto extrañado.
- Si, fue el regalo de cumpleaños de mi… mi padre –dice con dificultad al decir “padre”
- No, no me lo enseñaste. No sabía nada pero… ¿tú no tienes carnet, no? –le pregunto aún extrañado.
- No, pero me lo regaló para cuando me lo saque… -me responde encogiéndose de hombros
- Ah, pues mira ya puedes ir apuntándote y así me apunto yo contigo y pasamos más tiempo juntitos. Y, si tienes alguna dificultad con el idioma, te será más fácil estando yo contigo –le digo sonriéndola.

Ella me besa efusiva pero dulcemente y después nos separamos sonriendo. Ella asiente, me agarra de la mano y bajamos a una especie de sótano-garaje. Enciende las luces y destapa un coche que tenía una lona por encima:
- Mira, ¡éste es! –me dice sonriendo feliz.
- ¡Waw! Es increíble… -le digo sonriendo, alucinando con el coche. Le echo un vistazo por dentro y después volvemos arriba- ¿Qué hacemos ahora, princesa? –le pregunto acarameladamente.
- Pues… ¿vemos una película? ¿Te apetece? –yo asiento con la cabeza y nos sentamos en el sofá.

En ese momento oímos a alguien entrar en casa. Es el padre de Patri, que nos saluda y después se va a su despacho a trabajar. Patri pone una película de “miedo” en el DVD y nos medio tumbamos en el sofá. Ella encima de mí, los dos abrazados. En los pocos ratos que vemos la película, Patri se asusta y yo la abrazo riéndome. Aunque hay que reconocer que el mayor tiempo lo pasamos dándonos besos y caricias. Cuando ya ha acabado la película, nos quedamos tumbados en el sofá hablando mientras la acaricio el cabello lentamente:
- Dios, tu pelo es tan suave… Me encanta –le susurro mirándola y es entonces cuando me doy cuenta de que se ha quedado dormida. Miro el reloj y veo que son las doce de la noche. Me acomodo en el sofá para no molestar a Patri, pero en ese momento escucho a alguien abrir la puerta de la casa.




Narra Noemí
Gemma y Anne me caen genial, ya sé de dónde ha sacado Harry su encanto y su educación. Seguimos hablando sobre muchas cosas más hasta que ya nos dan las once y media de la noche, nos despedimos de ellas (quedando para ir dentro de poco a visitarlas a Holmes Chapel) y nos montamos en coche para ir a mi casa. A la media hora llegamos:
-   Harry, aparca el coche en el garaje para que no se te estropee ni nada –le digo mirándole dulcemente.
-   Si nos vamos a ir ahora Zayn y yo, ¿para qué lo voy a meter? –pregunta Harry confuso.
-   No, de eso nada, llevo mucho tiempo separada de ti, así que te quedas a dormir conmigo. Además, necesito abrazar a alguien… -digo sonriendo pícara- Hagamos una cosa, mete el coche y hablas con Zayn a ver qué opina él, ¿vale? –digo abriendo el garaje con el mando a distancia. Harry mete el coche en él y después subimos al salón, dónde vemos que está mi hermana dormida en brazos de Zayn.
-   Vaya… Patri se quedó dormida. Será mejor que la lleves a la cama, Zayn. Decidido, os quedáis a dormir. Zayn no puede dejar a su bella durmiente sola sin haberse despedido de ella, ¿verdad, cuñado? –digo guiñándole el ojo. Él se ríe suavemente.
-   Así es. Bueno, yo me llevo ya a Patri a dormir, que aquí no estará muy cómoda. A ver qué hacéis que está tu padre en casa, eh, Noemí… -dice Zayn sacándome la lengua. Coge a mi hermana en brazos y desaparece por las escaleras con ella en brazos.
-   Encima está tu padre… ¿Qué va a pensar de mí, Noemí? –me pregunta Harry apurado.
-   Nada malo, vamos a ir ahora mismo a su despacho y le diremos que Zayn y tú os quedáis a dormir. No hay más que hablar… -digo sacándole la lengua.

Le agarro de la mano y le llevo hasta el despacho de mi padre. Llamo a la puerta y hablo con él, que no pone ninguna queja en que se queden. Nos despedimos de él y nos subimos a mi habitación.
-   Me voy a poner el pijama. No tardo, tú ponte cómodo –digo cogiendo mi pijama y yéndome. Me lo pongo rápido y vuelvo corriendo a la habitación. En cuanto llego, me tapo los ojos con las manos sonrojada- ¡HARRY! –digo dándome la vuelta y riéndome.
-   ¿Qué pasa? –pregunta asustado, acercándose a mí.
-   Estás… ¡en bóxers! –digo yo nerviosa. Trago saliva y me giro, intentando no sonrojarme. Me le quedo mirando a los ojos, nerviosa. Harry comienza a reírse a carcajadas.
-   ¿Y qué pasa? Eres mi novia. Además… es igual que un bañador… Y en bañador ya me has visto… -dice acercándome a él- Pero si te incomodo, me pongo el pantalón –dice acariciando mi mejilla.
-   No, da igual… Sólo que no me lo esperaba… -digo sonriéndole- Lo siento…
-   Eh, ¿por qué pides perdón? Me encanta que seas vergonzosa… -me dice besándome- Te hace aún más dulce, más inocente –me susurra entre beso y beso.
-   Uf… En estos momentos muy inocentes mis intenciones no son… -digo riéndome- Eres demasiado tentador…
-   Anda, pequeñaja, vamos a tu cama –dice él y yo me río- A dormir… -dice apurado.
-   Lo sé, lo sé… No te preocupes, lo he entendido… -digo yendo a la cama.
-   ¡Anda! Llevas el mismo pijama con el que nos abriste la puerta -dice riéndose.
-   Sí, ¿te gusta? –respondo poniéndome de rodillas en la cama. Él me recorre con la mirada.
-   Todo de ti me encanta. Y lo que llevas también. Ahora ven aquí y abrázame. Llevo muchos días sin sentirte abrazándome, dándome calor -dice sonriendo. Yo me tumbo entre sus brazos y después nos tapo con la manta.
-   Gracias por presentarme a tu madre y a tu hermana. Sé lo que significa para ti… -digo mirándole. Él asiente, me acaricia y apoya su cabeza en la mía. Y, en menos de lo que esperábamos, caemos en un profundo y tranquilo sueño.



Narra Patri
Me despierto con un rayo de luz que entra por mi ventana y me froto los ojos, dándome cuenta de que tengo a Zayn abrazado a mí, aún dormido. Me sale una sonrisa al instante >>Es tan mono y adorable… Como le quiero<< Me pego más a él, acariciando su perfecto abdomen lentamente, ya que está sin camiseta, le escucho balbucear y me rió en bajito mientras le sigo acariciando:
-   Patri ¿qué haces? -me pregunta él adormilado, despertándose.
-   Eh, siento despertarte -digo sonrojada, dejando de acariciarle. Él sonríe mirándome.
-   No pasa nada. Me alegra despertarme así a tu lado. Es más, quiero despertarme así siempre -me dice riéndose por mi expresión y yo subo un poco hasta su altura para besarle.

Después me tumbo de nuevo encima de él, abrazándole y él me rodea con sus brazos, quedándonos así durante un rato hasta que escuchamos abrir nuestra puerta de golpe. Yo me levanto un poco:
-   ¡Eh, venga dormilones, arriba! -miro y veo a mi hermana con Harry. Zayn y yo nos quedamos mirándoles.
-   Anda, ¡si ya estáis despiertos! -dice Harry riéndose y guiñándole el ojo a mi hermana- ¿Qué hacíais, eh pillines? -repite él riendo junto a mi hermana. Nosotros nos mirando mutuamente sin decir nada y les lanzamos una almohada a los dos
-   ¡Ehh! -gritan al unísono los dos y comenzamos a reírnos todos.
-   Venga, levantaros y bajemos a desayunar, ¡que tengo hambre! -grita mi hermana efusivamente.

Nosotros negamos con la cabeza riendo y nos levantamos de la cama. Bajamos al piso de abajo, pasando a la cocina para avisar a Abbie de que nos traiga el desayuno y nos marchamos a la mesa del comedor. Cuando llegamos nos sorprendemos viendo a mi padre, que está sentado en la mesa con un periódico y un café:
-   Buenos días, chicos -dice apartando un poco el periódico mirándonos con una sonrisa.
-   ¡Buenos días! -contestamos los cuatro y después Noemí se acerca a darle un beso.
-   ¿Dormisteis bien? –pregunta nuestro padre con una sonrisa. Por su pregunta, supongo que él ya sabía que habían dormido con nosotras. Harry y Zayn se sonrojan y bajan la cabeza algo tímidos y avergonzados al oír la pregunta.




Narra Harry
Cuando su padre nos pregunta eso, no soy capaz de mirarle a la cara. Obviamente, no he hecho nada con Noemí (y jamás lo haría estando su padre en su casa) pero aún así, no puedo evitar sentir que lo he hecho mal:
-   ¿Qué te pasa? –me pregunta Noemí al oído, muy bajito. Yo le sonrío tranquilizadoramente y niego con la cabeza.

Ella se encoge de hombros y sigue desayunando >>Es una comilona. No me extraña que luego tenga tanta energía. Come casi igual que Nialler, y ya es decir…<< En cuanto terminamos de comer, nos subimos a su habitación para que se arreglen. Yo me acerco a Noemí, que está mirando su armario:
-   ¿Qué vamos a hacer hoy, Hazza? –dice cuando nota que la abrazo.
-   Podemos pasar los diez el día juntos, ¿te apetece, princesa? –le digo dándole después un beso en la mejilla.
-   Siempre que estés tú conmigo, todo me parecerá bien –dice sonriendo- Me voy a la ducha, coge el ordenador si quieres. Está encima del escritorio –me dice dándome un beso y desapareciendo después de mi vista. 

Yo sonrío y camino hacia su escritorio para coger su ordenador. Una vez lo tengo, me lo llevo a la cama, me siento en ella y lo enciendo. Cuando está encendido, me sale una página al abrir el explorador de Internet. Se llama “Tuenti” >>¿Qué es eso?<< Lo miro y veo que es algo semejante al Facebook. Cuando decido quitarlo, sale una ventanita abajo a la izquierda con un número. Lo abro y veo que es alguien que la ha hablado. Es un tal Sergio >>¿Quién es Sergio? ¿Qué significa “Hola, preciosa, ¿qué tal te va por Londres?” Espera, ¿Londres? Eso sí que sé qué significa. ¿Quién ese tal Sergio? ¿Qué quiere de Noemí?<<
-   ¿Qué haces, mi niño? –me pregunta Noemí, sobresaltándome. Se sienta a mi lado y yo me pongo nervioso- ¿Qué miras? –me pregunta al ver que estoy con el ordenador- Ah, estás en Tuenti. Vaya, me ha hablado Sergio… -me mira sonriendo y, al ver que estoy serio, se le borra la sonrisa- ¿Qué pasa, Harry? –me pregunta curiosa.
-   Nada, déjalo. Vístete, vas a coger frío –le respondo algo seco al ver que está en albornoz >>¿Se puede saber quién es ese Sergio? ¡Ella está conmigo! Harry, cálmate, será un amigo suyo… ¿pero y si es un chico que la gusta y está conmigo para darle celos? No, ella no es así<<
-   ¿Pero por qué me hablas así? –me dice cruzándose de brazos- O me lo dices, o no me visto. ¿Qué pasa, Harry?
-   ¡Pues pasa que no sé quién narices es ese tal Sergio, por qué te habla y qué quiere de ti! –le respondo intentando contenerme, después de estar unos instantes en silencio. Estoy enfadado con ese tal Sergio. Celoso de él. Noemí al oír aquello, se comienza a reír- ¿Y encima te ríes? A mí no me hace gracia… -digo sentándome en la cama, apoyando desesperado la cabeza en mis manos.
-   Sí, me río porque me encanta verte celoso. Te pones muy mono, ¿lo sabías? Harry, Sergio era mi mejor amigo en España. No te preocupes, ¿vale? Para mí solo estás tú… -dice quitándome las manos de la cara y sentándose encima, cara a cara- Te quiero, sólo a ti –dice mirándome fijamente a los ojos.

Después de aquello, la comienzo a besar con pasión y me tumbo en la cama, con ella encima de mí. Acaricio su espalda por encima de su albornoz >>Harry, no. Para, no…<< Después de bastantes minutos así, en los que si mi hubiese valido, me habría desecho de aquél albornoz, consigo contenerme y apartarla de mí:
-   Será mejor que te vistas. Tu hermana estará a punto de acabar de vestirse –digo con toda mi fuerza de voluntad. Ella se ríe y se levanta de la cama. Coge una camiseta negra y gris, una chaqueta gris, unos vaqueros negros y unas botas del color de la chaqueta y se va de nuevo al baño.
-   Ahora vengo, mister celoso –dice guiñandome el ojo. Yo me río, apago su ordenador y a los cinco minutos está Noemí de vuelta, arreglada- Ya estoy, vamos a por Zayn y mi hermana –dice mientras salimos de su habitación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario