Narra Zayn
Mientras cenamos, charlamos de
todo un poco:
- Dios, Zayn, está muy rico. Cocinas tan bien… -me dice
ella con una sonrisa.
- Gracias, linda… Pero no es para tanto –le digo
alegre.
- Sí, sí lo es. Sabes hacer todo perfecto. Y yo en
cambio no sé hacer nada… -me dice bajando la cabeza. Yo la subo la cabeza por
la barbilla.
- Eh, para quieta, mi niña. No digas eso. A cada uno se
nos da bien hacer diferentes cosas. Para mí tú eres especial –digo dándola un
dulce beso.
Ella me sonríe algo
sonrojada y después seguimos comiendo. Una vez hemos terminado, recogemos entre
los dos mientras hacemos tonterías (casi se nos caen los platos por el camino)
y una vez hemos recogido, me abraza rodeándome el cuello con sus brazos y yo
la rodeo la cintura con los míos mientras nos damos dulces besos. pasado bastante tiempo, de repenye
se separa de mí.
- Zayn, ¿no te enseñé mi coche, verdad? –me pregunta
mirándome
- ¿Tú coche? –la pregunto extrañado.
- Si, fue el regalo de cumpleaños de mi… mi padre –dice
con dificultad al decir “padre”
- No, no me lo enseñaste. No sabía nada pero… ¿tú no
tienes carnet, no? –le pregunto aún extrañado.
- No, pero me lo regaló para cuando me lo saque… -me
responde encogiéndose de hombros
- Ah, pues mira ya puedes ir apuntándote y así me
apunto yo contigo y pasamos más tiempo juntitos. Y, si tienes alguna dificultad
con el idioma, te será más fácil estando yo contigo –le digo sonriéndola.
Ella me besa efusiva pero
dulcemente y después nos separamos sonriendo. Ella asiente, me agarra de la
mano y bajamos a una especie de sótano-garaje. Enciende las luces y destapa un
coche que tenía una lona por encima:
- Mira, ¡éste es! –me dice sonriendo feliz.
- ¡Waw! Es increíble… -le digo sonriendo, alucinando
con el coche. Le echo un vistazo por dentro y después volvemos arriba- ¿Qué
hacemos ahora, princesa? –le pregunto acarameladamente.
- Pues… ¿vemos una película? ¿Te apetece? –yo asiento
con la cabeza y nos sentamos en el sofá.
En ese momento oímos a
alguien entrar en casa. Es el padre de Patri, que nos saluda y después se va a
su despacho a trabajar. Patri pone una película de “miedo” en el DVD y nos
medio tumbamos en el sofá. Ella encima de mí, los dos abrazados. En los pocos
ratos que vemos la película, Patri se asusta y yo la abrazo riéndome. Aunque
hay que reconocer que el mayor tiempo lo pasamos dándonos besos y caricias.
Cuando ya ha acabado la película, nos quedamos tumbados en el sofá hablando
mientras la acaricio el cabello lentamente:
- Dios, tu pelo es tan suave… Me encanta –le susurro
mirándola y es entonces cuando me doy cuenta de que se ha quedado dormida. Miro
el reloj y veo que son las doce de la noche. Me acomodo en el sofá para no
molestar a Patri, pero en ese momento escucho a alguien abrir la puerta de la
casa.
Narra
Noemí
Gemma y Anne me caen genial,
ya sé de dónde ha sacado Harry su encanto y su educación. Seguimos hablando
sobre muchas cosas más hasta que ya nos dan las once y media de la noche, nos
despedimos de ellas (quedando para ir dentro de poco a visitarlas a Holmes
Chapel) y nos montamos en coche para ir a mi casa. A la media hora llegamos:
-
Harry, aparca el
coche en el garaje para que no se te estropee ni nada –le digo mirándole
dulcemente.
-
Si nos vamos a
ir ahora Zayn y yo, ¿para qué lo voy a meter? –pregunta Harry confuso.
-
No, de eso nada,
llevo mucho tiempo separada de ti, así que te quedas a dormir conmigo. Además,
necesito abrazar a alguien… -digo sonriendo pícara- Hagamos una cosa, mete el
coche y hablas con Zayn a ver qué opina él, ¿vale? –digo abriendo el garaje con el mando a distancia.
Harry mete el coche en él y después subimos al salón, dónde vemos que está mi
hermana dormida en brazos de Zayn.
-
Vaya… Patri se
quedó dormida. Será mejor que la lleves a la cama, Zayn. Decidido, os quedáis a
dormir. Zayn no puede dejar a su bella durmiente sola sin haberse despedido de ella,
¿verdad, cuñado? –digo guiñándole el ojo. Él se ríe suavemente.
-
Así es. Bueno,
yo me llevo ya a Patri a dormir, que aquí no estará muy cómoda. A ver qué
hacéis que está tu padre en casa, eh, Noemí… -dice Zayn sacándome la lengua.
Coge a mi hermana en brazos y desaparece por las escaleras con ella en brazos.
-
Encima está tu
padre… ¿Qué va a pensar de mí, Noemí? –me pregunta Harry apurado.
-
Nada malo, vamos
a ir ahora mismo a su despacho y le diremos que Zayn y tú os quedáis a dormir.
No hay más que hablar… -digo sacándole la lengua.
Le agarro de la mano y le
llevo hasta el despacho de mi padre. Llamo a la puerta y hablo con él, que no
pone ninguna queja en que se queden. Nos despedimos de él y nos subimos a mi
habitación.
-
Me voy a poner
el pijama. No tardo, tú ponte cómodo –digo cogiendo mi pijama y yéndome. Me lo
pongo rápido y vuelvo corriendo a la habitación. En cuanto llego, me tapo los ojos con las manos sonrojada- ¡HARRY! –digo dándome la vuelta y riéndome.
-
¿Qué pasa?
–pregunta asustado, acercándose a mí.
-
Estás… ¡en
bóxers! –digo yo nerviosa. Trago saliva y me giro, intentando no sonrojarme. Me
le quedo mirando a los ojos, nerviosa. Harry comienza a reírse a carcajadas.
-
¿Y qué pasa?
Eres mi novia. Además… es igual que un bañador… Y en bañador ya me has visto…
-dice acercándome a él- Pero si te incomodo, me pongo el pantalón –dice
acariciando mi mejilla.
-
No, da igual…
Sólo que no me lo esperaba… -digo sonriéndole- Lo siento…
-
Eh, ¿por qué
pides perdón? Me encanta que seas vergonzosa… -me dice besándome- Te hace aún
más dulce, más inocente –me susurra entre beso y beso.
-
Uf… En estos
momentos muy inocentes mis intenciones no son… -digo riéndome- Eres demasiado
tentador…
-
Anda, pequeñaja,
vamos a tu cama –dice él y yo me río- A dormir… -dice apurado.
-
Lo sé, lo sé… No
te preocupes, lo he entendido… -digo yendo a la cama.
-
¡Anda! Llevas el
mismo pijama con el que nos abriste la puerta -dice riéndose.
-
Sí, ¿te gusta? –respondo
poniéndome de rodillas en la cama. Él me recorre con la mirada.
-
Todo de ti me
encanta. Y lo que llevas también. Ahora ven aquí y abrázame. Llevo muchos días
sin sentirte abrazándome, dándome calor -dice sonriendo. Yo me tumbo entre sus
brazos y después nos tapo con la manta.
-
Gracias por
presentarme a tu madre y a tu hermana. Sé lo que significa para ti… -digo
mirándole. Él asiente, me acaricia y apoya su cabeza en la mía. Y, en menos de
lo que esperábamos, caemos en un profundo y tranquilo sueño.
Narra
Patri
Me despierto con un rayo de luz que entra por mi ventana y
me froto los ojos, dándome cuenta de que tengo a Zayn abrazado a mí, aún
dormido. Me sale una sonrisa al instante >>Es tan mono y adorable… Como
le quiero<< Me pego más a él, acariciando su perfecto abdomen lentamente,
ya que está sin camiseta, le escucho balbucear y me rió en bajito mientras le
sigo acariciando:
-
Patri ¿qué haces? -me pregunta él adormilado,
despertándose.
-
Eh, siento despertarte -digo sonrojada, dejando
de acariciarle. Él sonríe mirándome.
-
No pasa nada. Me alegra despertarme así a tu
lado. Es más, quiero despertarme así siempre -me dice riéndose por mi expresión
y yo subo un poco hasta su altura para besarle.
Después me tumbo de nuevo encima de él, abrazándole y él me
rodea con sus brazos, quedándonos así durante un rato hasta que escuchamos abrir
nuestra puerta de golpe. Yo me levanto un poco:
-
¡Eh, venga dormilones, arriba! -miro y veo a mi
hermana con Harry. Zayn y yo nos quedamos mirándoles.
-
Anda, ¡si ya estáis despiertos! -dice Harry
riéndose y guiñándole el ojo a mi hermana- ¿Qué hacíais, eh pillines? -repite él
riendo junto a mi hermana. Nosotros nos mirando mutuamente sin decir nada y les
lanzamos una almohada a los dos
-
¡Ehh! -gritan al unísono los dos y comenzamos a
reírnos todos.
-
Venga, levantaros y bajemos a desayunar, ¡que tengo
hambre! -grita mi hermana efusivamente.
Nosotros negamos con la cabeza riendo y nos levantamos de la
cama. Bajamos al piso de abajo, pasando a la cocina para avisar a Abbie de que
nos traiga el desayuno y nos marchamos a la mesa del comedor. Cuando llegamos
nos sorprendemos viendo a mi padre, que está sentado en la mesa con un
periódico y un café:
-
Buenos días, chicos -dice apartando un poco el
periódico mirándonos con una sonrisa.
-
¡Buenos días! -contestamos los cuatro y después
Noemí se acerca a darle un beso.
-
¿Dormisteis bien? –pregunta nuestro padre con
una sonrisa. Por su pregunta, supongo que él ya sabía que habían dormido con
nosotras. Harry y Zayn se sonrojan y bajan la cabeza algo tímidos y
avergonzados al oír la pregunta.
Narra
Harry
Cuando su padre nos pregunta
eso, no soy capaz de mirarle a la cara. Obviamente, no he hecho nada con Noemí
(y jamás lo haría estando su padre en su casa) pero aún así, no puedo evitar
sentir que lo he hecho mal:
-
¿Qué te pasa?
–me pregunta Noemí al oído, muy bajito. Yo le sonrío tranquilizadoramente y niego
con la cabeza.
Ella se encoge de hombros y
sigue desayunando >>Es una comilona. No me extraña que luego tenga tanta
energía. Come casi igual que Nialler, y ya es decir…<< En cuanto
terminamos de comer, nos subimos a su habitación para que se arreglen. Yo me
acerco a Noemí, que está mirando su armario:
-
¿Qué vamos a
hacer hoy, Hazza? –dice cuando nota que la abrazo.
-
Podemos pasar
los diez el día juntos, ¿te apetece, princesa? –le digo dándole después un beso
en la mejilla.
-
Siempre que
estés tú conmigo, todo me parecerá bien –dice sonriendo- Me voy a la ducha,
coge el ordenador si quieres. Está encima del escritorio –me dice dándome un
beso y desapareciendo después de mi vista.
Yo sonrío y camino hacia su
escritorio para coger su ordenador. Una vez lo tengo, me lo llevo a la cama, me
siento en ella y lo enciendo. Cuando está encendido, me sale una página al
abrir el explorador de Internet. Se llama “Tuenti” >>¿Qué es eso?<<
Lo miro y veo que es algo semejante al Facebook. Cuando decido quitarlo, sale
una ventanita abajo a la izquierda con un número. Lo abro y veo que es alguien
que la ha hablado. Es un tal Sergio >>¿Quién es Sergio? ¿Qué significa
“Hola, preciosa, ¿qué tal te va por Londres?” Espera, ¿Londres? Eso sí que sé
qué significa. ¿Quién ese tal Sergio? ¿Qué quiere de Noemí?<<
-
¿Qué haces, mi
niño? –me pregunta Noemí, sobresaltándome. Se sienta a mi lado y yo me pongo
nervioso- ¿Qué miras? –me pregunta al ver que estoy con el ordenador- Ah, estás en
Tuenti. Vaya, me ha hablado Sergio… -me mira sonriendo y, al ver que estoy
serio, se le borra la sonrisa- ¿Qué pasa, Harry? –me pregunta curiosa.
-
Nada, déjalo.
Vístete, vas a coger frío –le respondo algo seco al ver que está en albornoz
>>¿Se puede saber quién es ese Sergio? ¡Ella está conmigo! Harry,
cálmate, será un amigo suyo… ¿pero y si es un chico que la gusta y está conmigo
para darle celos? No, ella no es así<<
-
¿Pero por qué me
hablas así? –me dice cruzándose de brazos- O me lo dices, o no me visto. ¿Qué
pasa, Harry?
-
¡Pues pasa que
no sé quién narices es ese tal Sergio, por qué te habla y qué quiere de ti! –le
respondo intentando contenerme, después de estar unos instantes en silencio.
Estoy enfadado con ese tal Sergio. Celoso de él. Noemí al oír aquello, se
comienza a reír- ¿Y encima te ríes? A mí no me hace gracia… -digo sentándome en
la cama, apoyando desesperado la cabeza en mis manos.
-
Sí, me río
porque me encanta verte celoso. Te pones muy mono, ¿lo sabías? Harry, Sergio
era mi mejor amigo en España. No te preocupes, ¿vale? Para mí solo estás tú…
-dice quitándome las manos de la cara y sentándose encima, cara a cara- Te
quiero, sólo a ti –dice mirándome fijamente a los ojos.
Después de aquello, la
comienzo a besar con pasión y me tumbo en la cama, con ella encima de mí.
Acaricio su espalda por encima de su albornoz >>Harry, no. Para,
no…<< Después de bastantes minutos así, en los que si mi hubiese valido,
me habría desecho de aquél albornoz, consigo contenerme y apartarla de mí:
-
Será mejor que
te vistas. Tu hermana estará a punto de acabar de vestirse –digo con toda mi fuerza
de voluntad. Ella se ríe y se levanta de la cama. Coge una camiseta negra y
gris, una chaqueta gris, unos vaqueros negros y unas botas del color de la
chaqueta y se va de nuevo al baño.
-
Ahora vengo,
mister celoso –dice guiñandome el ojo. Yo me río, apago su ordenador y a los
cinco minutos está Noemí de vuelta, arreglada- Ya estoy, vamos a por Zayn y mi
hermana –dice mientras salimos de su habitación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario