Narra
Harry
Apenas un par de minutos de
que llamemos a la puerta y nos haya abierto Abbie, aparece Noemí por las
escaleras. En cuanto la veo, me quedo como un tonto viéndola. Está preciosa. Lleva
el vestido morado que se puso el día de “la fiesta privada”, el día en el que
Zayn se declararía a Patri. Sigue bajando las escaleras mientras yo sigo
anonadado mirándola:
-
¿Después de
tantos días sin vernos, no me vas a dar ni un beso, Hazza? –pregunta Noemí con
una gran sonrisa, supongo que de ver la reacción que me ha provocado. Yo sacudo
la cabeza para poder pensar, la atraigo a mí con las manos y la doy un
apasionado beso, al que ella me responde encantada.
-
Eh, chicos,
estoy delante… -interrumpe Zayn algo incómodo. Noemí se separa de mí riéndose.
-
Lo siento, Zayn…
Es que son demasiados días sin ver a mi Hazza –dice revolviéndome los rizos.
Después se acerca a él y le da un abrazo- ¿Qué tal llevas el no ver a mi
hermana? Porque ella lo lleva muy mal… En cuanto está algo más de dos días sin
verte, está que echa humo por las orejas –dice ella riéndose. Al oír aquella
expresión, nosotros nos quedamos soprendidos. >>Bueno, es española… supongo
que ahí será tipica<<
-
Pues “tu” Hazza
no lo lleva mucho mejor, eh –dice Zayn riéndose y poniendo comillas en “tu”.
-
Zayn, no es por
nada. Pero Harry ya es mío, no le pienso dejar escapar. Así que las comillas ya
sobran. Este chico es todo para mí… -dice abrazándose a mí y sonriendo.
-
¿Quién es para
ti? –pregunta en ese momento Patri, detrás nuestra. Se acerca rápidamente a
besar a Zayn y después me saluda a mí.
-
¿Quién va a ser?
Zayn, ¡por supuesto! –dice ella riéndose al ver la cara que ponemos Patri y yo.
Ella extiende la mano hacia Zayn y se la choca- Somos malos, eh –dice sacando
la lengua a su hermana- No, Zayn es todo tuyo. Hazza es mi niño –dice mirándome
y yo la apretujo contra mí.
-
Princesa, tengo
una pequeña sorpresa para ti que... lo mismo te pone algo nerviosa… -digo yo
mirándola a los ojos.
-
¿Nerviosa? ¿El
qué? ¿Por qué? –pregunta ella algo dudosa.
-
Es que hoy me ha
llamado mi madre y me ha dicho que está en Londres con mi hermana y… me
gustaría presentarte a ellas… Sé que llevamos juntos poco más de una semana.
Pero para mí es importante que ellas te conozcan…. -digo algo nervioso, por
miedo a que no acepte.
-
Aw, ¿en serio me
quieres presentar a mi suegra y mi cuñada? ¡Claro que quiero! ¡Me encantaría
conocerlas! –dice dando un pequeño saltito y abrazándome feliz. >>Mi
suegra y mi cuñada… Adoro como suena eso… Adoro todo lo que confirme que
estamos juntos, que ella es mía y la haré feliz<<- pero, Harry, ¿y si no
las caigo bien? –me pregunta algo preocupada.
-
Estoy segura de
que lo harás, cariño. Eres adorable, ¡es imposible no quererte! –digo
acariciándole la mejilla.
-
Entonces, ¿a qué
esperamos? ¡Estoy deseando conocerlas! –dice agarrando fuertemente mi mano. Nos
despedimos de Zayn y Patri y salimos de casa para montar en mi coche. Hemos
quedado con ellas a las siete, así que aún tenemos un poco de tiempo solos para
recuperar el tiempo perdido.
Narra
Zayn
Cuando se marchan Harry y Noemí, me acerco mas a Patri dándola un
fuerte abrazo y otro dulce beso:
-
Te he echado de menos linda –le sususurro
mientras la abrazo.
-
Yo
también a ti. No te vuelvas a desaparecer tanto tiempo -me repite ella sin
soltarme. Nos damos otro beso mas largo que el anterior y después me separo de
ella un poco para mirarla a los ojos.
-
¿Qué quieres que hagamos hoy? –la pregunto
sonriente.
-
Mmm... no
se, ¿nos quedamos en casa? Mi padre no esta y a Abbie puedo decirle que se tome
la tarde. Podríamos ver una peli y preparar la cena juntos -me susurra con una
sonrisa. Yo asiento y la vuelvo a besar, pero somos interrumpidos por un
carraspeo a nuestra espalda, por lo que nos separamos y miramos hacia la
dirección de la que procede el ruido.
-
Siento la interrupción, señorita, ¿pero desean
tomar algo? –nos pregunta Abbie educadamente. Patri niega con la cabeza.
-
No, gracias Abbie, puedes tomarte la tarde
libre. Nosotros estaremos bien y a ti te vendrá muy bien –le dice Patri
sonriéndole dulcemente. >>Cómo me encanta su sonrisa. Es tan sincera, dulce y
pura…<<
-
Gracias señorita. Entonces mañana la veo, que
pasen una buena tarde los dos –dice Abbie sonriendo para después marcharse.
-
¿Por dónde íbamos? –pregunto a Patri cogiéndola
de la cintura y susurrando entre sus labios. Seguimos así durante un rato, que
se nos pasa volando, y después nos vamos al jardín y nos tumbamos juntos en una
hamaca. Comenzamos a hablar tranquilamente dándonos mimitos y besitos mientras
yo la acaricio el pelo
-
Si sigues así, me dormiré –dice Patri riéndose.
Yo la doy un corto beso y después coge su móvil.
-
Son las siete y media, ¿te apetece si vamos a
preparar algo de cenar y luego vemos una peli o algo? –pregunta sonriente.
-
Vale, mi niña, como tú quieras –la respondo
también sonriendo. Nos levantamos de la hamaca y caminamos de la mano hasta la
cocina.
-
Te advierto que no se me da bien cocinar –me
dice mirándome. Yo sonrío.
-
No pasa nada, aquí está súper Malik –digo y,
nada más escucharme, ella comienza a reírse. En cuanto llegamos a la cocina,
ella comienza a sacar algunas cosas para cocinar.
Narra
Noemí
Después de estar media hora
en el coche, Harry aparca y después sale del coche para abrirme a mí la puerta,
como todo un caballero:
-
Señorita… -me
dice con una gran sonrisa y haciendo una pequeña reverencia.
-
Me haces sentir
como una princesa cuando estoy a tu lado… -le digo después de salir del coche,
rodeando su cuello con mis brazos.
-
Es cómo debes
sentirte. Porque aunque no tengas sangre real, para mí es como si la tuvieras…
-me dice el a centímetros de mis labios, lo que provoca que me den unas ganas
locas de besarle.
-
¿Sabes que cada
vez me resulta más difícil resistirme a ti, mi príncipe? –le digo
humedeciéndome los labios para contenerme las ganas de besarle.
-
Pues no lo
sabía… Pero es interesante saberlo… -me responde con una sonrisa pícara- A mí
es que me ha resultado imposible resistirme a ti desde el primer momento… -me
dice, pero antes de que pueda seguir hablando, le beso con pasión.
Necesitaba una dosis de sus
besos, de él. De sus manos acariciando mi espalda. Es increíble todo lo que me
hace sentir y lo segura y feliz que me siento con él. Después de estar bastante
tiempo así: intercambiando besos, caricias y palabras de amor entre nuestros
labios, nos separamos entrelazando los dedos de nuestras manos y comenzamos a
andar por un camino que hay. Estamos en una especie de bosque iluminado por el
sol tardío, a punto de empezar a iniciar su descenso. Y, tras veinte minutos
caminando, Harry me conduce por otro camino diferente que nos conduce hasta la
entrada de lo que parece ser un restaurante que es alucinante. Es enorme, con
una decoración moderna y elegante. Las paredes están pintadas de un color rojo
pasión y las mesas estás muy lujosamente adornadas:
-
¡Waw! ¿Y este
sitio? –le pregunto mirándole.
-
Es un
restaurante que les encanta a mi madre y a mi hermana y seguro que a ti también
te encantará, ya lo verás. ¡Tienen comida española! –me responde él pasando su
brazo izquierdo por mi cintura para acercarme a él- Ellas nos están esperando
abajo –al oír aquello, yo le miro con un poco de nerviosismo en la mirada- No
te preocupes, Noemí. Sólo sé tu misma y te adorarán como lo hago yo, ¿vale? Y
si te pones nerviosa, sólo mírame a mí. Yo te tranquilizaré –me susurra él en
mi oído para calmarme.
En ese momento llega un camarero, Harry le dice que
tiene mesa reservada y que ya les deben estar esperando y el camarero enseguida
nos conduce por el gran salón, hasta llegar a unas escaleras con una especie de
cortina de cristal preciosa. Bajamos las escaleras y al llegar al final hay un
salón adornado igual que el de arriba, pero más pequeño y resguardado. En este
habrá seis mesas como mucho. En ese momento un movimiento llama mi atención al
fondo del salón y las veo a ellas. Al fondo están sentadas en una mesa Anne y
Gemma, la madre y hermana de Harry. Lo que provoca que me ponga muy nerviosa.
Narra
Patri
Comienzo a sacar algunas cosas cuando noto que Zayn me
agarra de la cintura parándome y susurrándome:
-
Preciosa, primero tenemos que saber que vamos a
preparar, ¿no crees? -me pregunta riéndose y dándome un beso en la mejilla.
-
Es cierto –digo riéndome con él y giro un poco la
cabeza para darle un beso- ¿Qué preparamos de cena? –le susurro muy cerca de
sus labios.
-
Mmm... no
sé, ¿qué te apetece? -dice dándome algunos picos.
-
Pues... algo
sano, te lo recuerdo -le miro seria, abriendo mucho los ojos.
-
Lo sé, lo sé -me dice riéndose- a ver… ¿qué
tienes? -me pregunta. Yo me separo de él y comienzo a mirar en la nevera.
-
Hay pescado… Puag, ¡no! -le digo y comienzo a
reírme. Él niega con la cabeza riéndose- Ya sé, ¿arroz con pollo y verdura? -le pregunto
mirándole..
-
Vale, por mí perfecto -me dice sonriendo. Saco
una bandeja con trozitos de pollo y otra con guisantes, champiñones, pimiento,
etc. Después me acerco al armario y saco una bolsa de arroz, lo dejo todo
encima de la encimera y saco una olla, le echo agua y la pongo a hervir.
Después saco una sartén y miro a Zayn:
-
¿Algo más? –le pregunto.
-
Mmm… creo que no. Bueno, espera –dice
acercándose a mí y dándome un beso- Ahora sí –nos sonreímos mutuamente durante
unos instantes y después comenzamos a preparar la cena (en realidad lo hace
él). Le dejo cocinando y yo me voy a poner la mesa. Miro el reloj y veo que son
las ocho y media pasadas. Al volver a la cocina, me acerco a él por detrás y le
doy un beso en la mejilla:
-
Eres el hombre perfecto. Sabes hacer de todo –le
digo apoyándome en él..
-
Soy el mejor -dice presumiendo subiendo su
cabeza.
-
¡Tonto presumido! –le respondo riéndome. Él me
besa tiernamente y en cuanto termina de preparar la cena, cogemos los platos y
los llevamos a la mesa junto con algo de pepsi para beber. Nos sentamos y
comenzamos a comer tranquilamente.
Narra
Harry
Cuando llegamos a la mesa,
mi hermana y mi madre se levantan y saludan a Noemí amablemente. Después me
abrazan a mí. Llevaba más de dos meses sin verlas. Y eso para mí es demasiado
tiempo. Nos sentamos en la mesa: Noemí y yo juntos y mi hermana y mi madre
enfrente de nosotros. Instantes después aparece el camarero para tomarnos nota
y después se va:
-
Estoy encantada
de poder conoceros al fin –dice Noemí educadamente.
-
Y nosotras de
conocerte a ti. Harry nos habla muchísimo de ti. De hecho, sólo nos habla de ti
–dice mi hermana riéndose, provocando que yo me sonroje.
-
¡Oh! ¿en serio?
Espero que sean cosas buenas… -dice Noemí sonriendo algo nerviosa.
-
Buenas es poco.
Le tienes muy enamorado. Nunca le había visto así con nadie más. Debes de ser
increíble para tener así a mi hijo –dice mi madre mirándome a mí y después a
Noemí.
-
Intento ser todo
lo que él se merece. Pero aún me resulta imposible creer que él me quiera a mí.
No merezco a alguien tan bueno como él… -dice Noemí bajando la cabeza algo
turbada.
-
Eh, princesa,
jamás digas eso –digo cogiéndola de la barbilla para que me mire y dándole un
dulce beso en la comisura de los labios- Soy yo quién debe dar gracias por
tenerte a ti… -digo sonriéndola para tranquilizarla. Puedo ver cómo sus
mejillas se tiñen de rojo. Ella sacude la cabeza y se aclara la garganta.
-
¿Durante cuantos
días os quedaréis en Londres? –pregunta Noemí mirando a mi hermana y a mi
madre.
-
Pues en realidad
nos vamos de vuelta mañana por la mañana –dice mi hermana sonriéndola- Así que
en cuanto el enano este tenga un hueco libre, os tenéis que venir a Holmes
Chapel a visitarnos, eh –sigue diciendo ella amablemente.
Llega el camarero con
nuestra comida y comenzamos a comer mientras seguimos conversando muy
animadamente. >>Mi hermana y Noemí han congeniado increíblemente. Sabía
que les caería genial<< Después de comer, pago y nos vamos del
restaurante para dar una vuelta por el parque por el que anteriormente habíamos
ido Noemí y yo. Ella no para de contarles cosas de ella y de España y ellas la
escuchan encantada. >>Adoro ver lo bien que se llevan. Es increíble lo
rápido que las ha conquistado. Casi tan rápido como lo hizo conmigo…<<

No hay comentarios:
Publicar un comentario