Narra
Patri
-
¿Dónde vamos ahora? –le pregunto a Zayn con una
sonrisita.
-
He pensado un lugar, pero quiero que sea una
sorpresita, así que no te lo diré hasta que lo veas –me responde él.
-
¿El qué has pensado? ¡Dímelo, anda! –le ruego
tirando de su brazo con cara de pena.
-
No, no pongas esa cara porque funciona. No
seas impaciente, espera diez minutos y lo verás –me dice riéndose de mis caras. Yo me quejo un poco, él sonríe, me abraza y comenzamos a andar. Después de
algo más de diez minutos, paramos delante de un local con un cartel: “Spa,
hidromasaje y relajación” y le miro interrogativa.
-
Sí, es un spa. Pensé que podríamos pasar un
rato juntos, a solas. ¿Quieres? –me pregunta con cara de niño bueno. Yo en
seguida sonrío, le guiño un ojo coqueta y, sin más dilación, entramos en el
Spa. La mujer de la recepción nos arregla los papeles, nos da unas tarjetas para
entrar, unas chanclas y un albornoz.
-
Zayn, no llevo bikini… -digo al darme cuenta de
ese detalle.
-
No importa, puede comprar uno aquí –dice la
recepcionista amablemente.
Le decimos nuestras tallas. La chica desaparece unos
instantes y vuelve con un bañador rojo y un bikini también del mismo color.
Después Zayn paga, nos separamos para ir a los vestuarios y diez minutos
después salgo ya cambiada y ahí está Zayn, esperándome. Caminamos un pasillo y llegamos a la sala, nos dirigimos a las diferentes piscinas que hay. Nos
pasamos en ellas, turnándonos, un buen rato. Son bastantes relajantes y están
ambientadas al natural. Después nos dan un masaje relajante y al terminar el
masaje, nos vamos al jacuzzi que, para nuestra suerte, está para nosotros solos
-
Zayn,
esto es super relajante. Me ha gustado mucho la idea y me ha quitado mucho
estrés acumulado –digo abrazada a él en el jacuzzi.
-
Si, es verdad, tuve una buena idea. Y encima
estamos juntos… -me responde sonriendo y dándome un dulce y romántico beso.
Después de estar alrededor de unas tres horas en el spa,
salimos de él bastante tranquilos y relajados. Como aún son las siete, decidimos ir a dar un paseo por un parque que hay cerca del Spa. Es
bastante grande, bonito y natural. Me pongo de nuevo a hacer fotos y acabamos
sentados debajo de un árbol. Me apoyo encima de Zayn y él comienza a darme
besos tiernos. Se nos pasa el tiempo volando y, cuando queremos darnos cuenta,
ya son las ocho y cuarto y tenemos que salir corriendo de ahí. Después de
veinte minutos corriendo como locos por Londres, llegamos a la plaza en la que
hemos quedado con los demás y, como no, somos los últimos y Nialler tiene una
cara de hambriento que no puede con ella.
Narra
Harry
En cuanto llegan Patri y
Zayn, nos vamos a los coches para poder cenar algo tranquilamente en casa, sin
nadie que nos interrumpa en toda la noche. A los quince minutos llegamos a casa
y Louis mete su coche en el garaje, pero yo lo dejo fuera, ya que Zayn y yo
luego llevaremos a Noemí y Patri a casa. Después salimos todos del coche y
entramos en la casa. Los demás están en el salón, así que vamos directos a él:
-
¿Qué vamos a
cenar? –pregunta Nialler poniendo cara de pena.
- Eso, ¿qué
cenamos? –dice Noemí también, hambrienta.
-
No sé, pero no
propongo que Harry y Noemí preparen nada. Después de la que liaron la última
vez… -dice Liam mirándonos algo severo, lo que provoca que ella y yo nos
ríamos.
-
¡Gruñón! –dice
Noemí sacándole la lengua- Entonces, ¿por qué no pedimos algo de comer?
–pregunta poniéndose delante de mí, y yo la abrazo.
-
¡Comida
méxicana! –digo yo enseguida.
-
Uf… yo opto más
por la china o la italiana… -dice Patri riéndose.
-
Bien, por votación.
¿Quién prefiere comida italiana? –pregunta Zayn. Enseguida todos levantan la
mano, excepto Noemí y yo- Vosotros perdéis –continúa diciendo Zayn, esta vez
riéndose. A continuación coge el teléfono, marca un número y después comienza a
pedir comida para un regimiento.
-
¿Tú quieres
comida mexicana, no? ¡Pues comida méxicana vas a comer! –dice Noemí agarrando
su móvil.
-
Noemí, cariño,
estás en Londres. Ni te sabes ningún número ni sabes hablar bien en inglés –le
digo arrebatándole el móvil de las manos mientras me río.
-
¿Cómo que no sé
hablar bien inglés? –me pregunta mirándome extrañada.
-
Lo que oyes.
Nosotros porque nos hemos acostumbrado a vuestro inglés, pero no es demasiado
perfecto. Os falta práctica aún… Lleváis poco más de un mes aquí, ¿qué pretendes,
princesa? –la pregunto acercándola a mí, ya que me estaba mirando con el ceño
fruncido, señal de que está disgustada. En cuanto la tengo a escasos
centímetros de mí, su rostro se relaja- Además, me da igual, estando contigo y
con los demás, me da igual qué hacer… Y con la comida italiana podemos hacer lo
de los espaguetti de las películas, que nunca lo he hecho –digo poniendo cara
divertida. Ella al oír aquello, estalla instantáneamente a carcajadas.
Después de eso, nos
acercamos a los demás, que han encedido la Wii para jugar. Han puesto un juego de baile así
que nos sentamos abrazados y vemos los movimientos de los demás, mientras nos
reímos y nos damos besos y caricias mutuamente. Pasados unos cuarenta minutos,
suena el timbre de casa. Noemí se aparta rápidamente de mis brazos, coge su
bolso y sale corriendo, sin darme tiempo a reaccionar. Cuando reacciono, me
levanto del sofá y salgo corriendo en dirección hacia dónde ha ido ella: la
entrada de casa.
-
Tenga, ahí tiene
–oigo decir a Noemí antes de poder verla.
Cuando llego a verla,
alcanzo a ver a un hombre que le da un par de bolsas grandes llenas de
fiambreras de plástico. Después de eso, se gira y se marcha. Ella se gira
también, con las bolsas en la mano, me guiña un ojo de forma coqueta y divertida y se va caminando al comedor,
pero llamando antes a los demás para cenar.
Narra
Zayn
En cuanto Noemí nos avisa para cenar, a Niall se le ilumina
la cara y se levanta rápidamente. Sonrío y nos vamos todos a la mesa. Nos
sentamos y cada uno coge algo de comer:
-
Dios,
Zayn, ¡te pasaste pidiendo comida! –me dice Patri sonriendo mientras
mira toda la comida.
-
No te preocupes, cielo, verás como noo queda
nada –la respondo yo riéndome y mirando a Niall.
Comenzamos a comer todos y veo que Noemí y Hazza están
compartiendo una fiambrera con spaghettis. En un momento dado, cogen cada uno
una pinchada de spaghetti y empiezan a
absorver hasta que sus labios se acaban juntando, ya que tenían un spaghetti compartido.
Y, como no, el pervertido de Hazza aprovecha para comerse a Noemí a besos.
Después seguimos cenando animadamente hasta que acabamos de comer:
-
Dios, estoy lleno –dice Lou tirándose en la
silla. Harry asiente, parece que no puede ni hablar y yo me uno.
-
¡Esto no puede ser! –grita Patri de repente.
Todos la miramos extrañados- No pienso volver a comer. Dios, voy a parecer una
vaca. Mañana a régimen y al gym –dice ella indignada. Todos estallamos en
risas- eh, no es broma jo… -dice con cara triste. Yo acerco mi silla a ella y
acaricio su mejilla.
-
No digas tonterías. Estás perfecta así, al menos
para mí… -digo sonriéndole y dándole un corto pero dulce beso.
-
Bueno vale, pero a partir de ahora comeré un
poco más sano. Y tú, conmigo -le dijo bajito haciendo pucheros. Le
respondo sonriéndola y dándole un cálido beso.
-
Buah, Zayn, tienes que quererla mucho. Porque
empezar a comer sano con la de comida basura que comemos y lo buena que está… -dice
Lou riéndose. Sele le echa una miranda fulminante.
-
¿Comida basura? Ah, no señorito, ya no... -dice
Sele poniéndose seria y Lou se queda sorprendido. Todos comenzamos a reír al
ver su cara.
Después de un rato más hablando, comenzamos a recoger la
mesa y, al acabar, nos sentamos en el sofá relajándonos. Estamos colocados en
parejas, dándonos besitos y abrazos, cada uno a lo suyo. Patri tiene las
piernas encima de las mías y su cabeza apoyada en el sofá, mientras yo le
acaricio el cabello y la doy besos susurrándole: “Te amo” constantemente. Después
de bastante tiempo así, Harry y yo decidimos llevar a Patri y Noemí a casa, ya
que son más de las once y media de la noche. Ellas se despiden de todos y
salimos de casa en el coche de Harry. Yo detrás junto a Patri, que está con su
cabeza apoyada en mi hombro. Al llegar a su casa después de veinte minutos en el
coche, nos despedimos de ellas. Le doy un cálido beso a Patri, al igual que
Harry con Noemí, y una vez han entrado en casa, nos marchamos. Llegamos a casa y
vemos a todos aún en el salón. Harry y yo nos subimos cada uno a su cuarto. Me
cambio quedándome en pantalones y me tiro en la cama pensando en Patri mientras
me voy quedado dormido.
Narra
Noemí
Me despierta la dulce
melodía de la alarma de mi móvil: One Thing. Apago la alarma y me quedo unos
minutos tumbada en la cama, ya llevamos cinco días sin ver a los chicos. Con
eso de la grabación del disco, no tienen tiempo para que nos veamos y el verano
se nos está haciendo eterno.
Me levanto de la cama y me voy a elegir algo de ropa a mi armario. Elijo un vestido blanco con volantes, una chaqueta negra de algodón y unos botines negros también. Después me voy directa al baño a darme una ducha. Pasado algo más de media hora, salgo ya vestida del baño, dejo las cosas en mi habitación y voy a la de mi hermana, que por su cara sé que se acaba de despertar:
Me levanto de la cama y me voy a elegir algo de ropa a mi armario. Elijo un vestido blanco con volantes, una chaqueta negra de algodón y unos botines negros también. Después me voy directa al baño a darme una ducha. Pasado algo más de media hora, salgo ya vestida del baño, dejo las cosas en mi habitación y voy a la de mi hermana, que por su cara sé que se acaba de despertar:
-
¡Buenos días
dormilona! Por fin hoy hace sol. Eso es una buena señal de que por fin veremos a los
chicos, lo sé, lo presiento –digo yo dando un pequeño saltito feliz.
-
¿Por qué estás
tan contenta? Llevamos cinco días, CINCO sin verles. Y con hoy seis… No aguanto
más tiempo sin ver a Zayn… -dice Patri entre riéndose y enfadada.
-
¡Anda! ¿Y te
crees que yo si puedo estar sin ver a Hazza? Pero ya verás como hoy les vemos, lo
presiento –digo sonriendo alegre- Ahora vete a duchar, que hemos quedado con
las chicas a las doce y media y son las once y poco, ¡rápido, tardona! –digo
zarandeándola.
Ella se levanta perezosa,
elige la ropa del armario y desaparece de la habitación. Yo me siento en la
cama de mi hermana y marco el número de Harry, que me lo coge al cuarto toque,
cuando ya voy a colgar:
-
¡Hola mi niña!
Te iba a llamar yo, estaba subiendo las escaleras. Te echo muchísimo de menos
–dice Harry lentamente, con esa voz tan sexy que me encanta.
-
Hola, cariño, yo
también te echo muchísimo de menos. Son demasiados días sin veros, menos mal
que al menos dentro de poco oiremos alguna canción vuestra nueva –digo
riéndome.
-
Sí, seréis de
las primeras en oírlo, eso no lo dudéis. Nos ha llamado Paul hace poco y nos ha
dicho que hoy saldremos antes de la grabación porque la discográfica cierra
antes por ciertos motivos, así que podemos vernos, ¡por fin! Te iré a buscar a
casa a las seis de la tarde para que hagamos algo juntos, ¿vale
princesa? –me dice Harry dulcemente.
-
Oh, ¿en serio?
¡Qué bien! –respondo soltando un pequeño gritito de alegría- Por fin podré
verte… Prepárate para mis besos, porque tengo muchísimas ganas de ti… -digo
riéndome.
-
Y yo de ti, mi
niña. Oye, princesa, me tengo que ir ya, que tenemos que ir a grabar ya.
Acuérdate, a las seis estaré en tu casa, ¿vale? ¡Te quiero! –me dice Hazza
riéndose. Después de eso, me despido de él y cuelga. Pasados unos veinte
minutos, aparece mi hermana ya arreglada en la habitación. Bajamos a desayunar
y cuando terminamos suena el timbre, nos despedimos de nuestro padre y abrimos
la puerta. Ahí están las chicas, las saludamos y comenzamos a andar dando una vuelta por Londres.
Narra
Patri
Mientras paseamos por Londres con las chicas, decidimos
pasar a una cafetería a tomar algo. Nos sentamos en una mesa las cinco mientras
conversamos y tomamos unos batidos, hasta que de repente suena mi móvil y lo
cojo rápidamente:
-
¿Si? –pregunto al cogerlo.
-
¡Hola princesa! -escucho decir al otro lado de
la linea a Zayn. Me sale una sonrisa al instante.
-
Hola cariño, ¿qué tal? Pensé que te habías
olvidado de mi y todo –digo riéndome.
-
¿Qué dices, cielo? Como me voy a olvidar de
ti... ¡Con lo que te quiero yo! Sólo que estamos hasta arriba de trabajo –le
oigo decir con la voz un poco triste.
-
Bueno ¿y qué tal lo lleváis? ¿Cuando te veré? –le
pregunto algo ansiosa por verle.
-
Para eso te llamaba… No aguanto ni un minuto mís
sin verte. Esta tarde tenemos un rato libre. Pasaré por ti a las seis
de la tarde y, cuando te coja no te pienso soltar, que lo sepas –me dice. Yo me
río al escucharle, super contenta. Después de hablar un poco más nos
despedimos.
-
Bueno, pricesita, tengo que dejarte. Esta tarde nos vemos. Un beso, mi amor ¡te quiero! –me dice Zayn alegremente.
-
Adiós, cariño, te quiero –le digo y a
continuación, colgamos.
-
¿Era Zayn, verdad? –me pregunta Lucy mirándome
con una sonrisa.
-
Si, dios esta tarde le veré por fin -digo
ilusionada y contenta. Ellas comienzan a reírse.
-
Estás loca, de verdad, Patri. Tanto tú como tu
hermana -dice Cate riéndose.
-
Eh, oye ¡yo no hice nada ahora! -salta mi
hermana riéndose.
-
Ya, pero eso no quita que lo estés -dice Sele
riendo sin parar.
-
Vale, es verdad -asiente mi hermana riéndose.
Después de un rato riendo y hablando de todo un poco,
salimos de la cafetería, damos un paseo más y decidimos volver a casa. Una vez
llegamos a nuestra casa, nos despedimos de las chicas y entramos en casa muy
contentas. Cada una directa a su habitación para arreglarse.
Yo entro en mi
cuarto y abro el armario, cogiendo unos pantalones ajustados de color morado,
una camisa a cuadros blancos y morados con un nudo en la cintura y unas
zapatillas de color blanco. Me visto, me comienzo a peinar mientras veo entrar
a mi hermana a mi cuarto, ya arreglada con el vestido que se puso el día en el
que supuestamente iríamos a “la fiesta privada”
-
¿Estás ya? -me pregunta mirándome. Yo asiento y en
ese momento llaman al timbre. Mi hermana sale corriendo hacia abajo- ¡Date
prisa! -me grita mientras baja las escaleras. Yo me doy los últimos retoques y,
al terminar, salgo de mi habitación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario