Narra
Zayn
Me despierto y me estiro con mucha pereza, después recuerdo
todo lo acontecido últimamente con Patri y me levanto rápidamente con una
sonrisa. Cojo mi móvil y marco su número sin dudarlo ni un momento.
Ella me responde un par de tonos después:
-
¿Sí? ¿Quién? –la escucho decir con una voz muy
baja. >>La he despertado<<.
-
Princesa, dios te he despertado. Lo siento… -la
digo igual de bajo de lo que me ha hablado ella, para no alarmarla. La
escucho bostezar.
-
No, Zayn, no pasa nada. De todas formas me
hubiera despertado mi hermana, prefiero que me despiertes tú –dice con un tono
de voz más animado y divertido- Bueno, amor, ¿qué querías? –la escucho decirme.
Y me sale una sonrisa tonta al oír ese “amor” salir de sus labios.
-
Bueno, sólo quería invitarte a desayunar…
Podíamos ir todos juntos y así decidimos qué hacer hoy. Ya que no sabemos
cuándo podremos volver a pasar un día todos juntos, ¿te parece? –le pregunto
alegre.
-
Sí, claro. Por mí perfecto –dice ella riéndose.
-
Ok, pues son las diez de la mañana. ¿Vamos a
buscaros en una hora? –pregunto después de mirar la hora.
-
Vale, voy a despertar a mi hermana. Te quiero mi
príncipe, un beso –dice con una voz dulce. Yo sonrío como un tonto.
-
Yo también te quiero, linda. ¡Hasta ahora! –digo
y, a continuación, cuelgo. Me voy derecho a despertar a Harry y le cuento los
planes. Él se levanta rápidamente y nos vamos a despertar a los demás. Seguido
me voy al cuarto de baño a ducharme y al salir, me echo colonia y bajo a la
cocina. Nos separamos en dos coches: Lou se va con Liam a por Sele, Lucy y Cate
y Niall y yo nos vamos con Harry a por Noemí y Patri. Después de quince minutos
de trayecto llegamos. Harry aparca el coche, salimos de él y nos dirigimos a la
puerta. Llamamos y aparece Abbie, que nos invita a entrar y nos dice que
esperemos un poco. A los cinco minutos aparece Noemí con la alegre sonrisa de
siempre. Nos saluda a Niall y a mí y después saluda a Harry con un dulce beso:
-
Patri dijo que no tardaría. A ver si es cierto…
-dice riéndose, abrazada a Harry.
-
¡Pues claro que es cierto! –escucho decir a
Patri. Instantes después baja todas las escaleras. Y está tan hermosa como
siempre, con esa sonrisa que le ilumina la cara. Saluda a Niall y a Harry y
después me da un abrazo y un tierno beso.
-
Estás hermosa, te quiero –le susurro dulcemente.
Ella me regala una de esas sonrisas suyas tan dulces.
Narra
Noemí
Después de que baje mi
hermana, nos vamos de casa y montamos en el coche de Harry. Yo monto de
copiloto y Zayn, Nialler y mi hermana detrás. Después de diez minutos en coche,
llegamos a una cafetería y vemos el coche de Lou aparcado. Harry aparca en un
hueco que hay al lado, salimos del coche y entramos en la cafetería. Ahí están
Liam, Louis, Cate, Lucy y Sele. Después de saludar a todos, pedimos de
desayunar y mientras hablamos sobre qué hacer hoy:
-
¿Y qué queréis
hacer hoy? –pregunta Sele alegre.
-
Pues… Cate y yo
hemos quedado con mi madre… Pero, si queréis estáis invitados a venir… -dice
Liam apurado por la situación.
-
Ah, ok, no te
preocupes, Liam. Entendemos que quieras estar un rato a solas con tu amada… y
tu mami… -dice Louis levantando las cejas divertido.
-
Pues… Lucy y yo
habíamos pensado hacer algo los dos solos… -dice Nialler sonriendo alegre.
-
Uy, Nialler… Eso
me suena a que tienes hambre… Pero no precisamente de comida… -sigue diciendo
Louis riéndose.
-
Lou, ¡deja de
hacerles sentir mal y de ponerles nerviosos! –dice Sele riéndose al ver la cara
de Liam y de Niall.
-
Bueno, pues
parece que vamos todos por separado hoy… -dice Harry sonriendo.
-
Y a ti no
parece importarte mucho, no sé por qué será… -dice Louis dándole un codazo a
Harry.
-
¡Yo quiero ir al
Zoo! –digo yo emocionada. Haciendo caso omiso de la indirecta de Lou.
-
¿Al Zoo?
–preguntan todos al unísono, excepto mi hermana, que sabe que AMO los animales.
-
Sí, al Zoo.
Adoro los animales. Me vuelvo loca con ellos… Y no puedo acabar el verano sin
haber visto el Zoo de Londres… Y como sé que los demás no querréis ir… -digo
bajando un poco la cabeza.
-
Bueno, pues ale…
¡todos por separado! –dice Zayn riéndose.
En ese momento llega el
camarero con las cosas que hemos pedido para desayunar y todos comenzamos a
comer rápidamente. ¡Estamos realmente hambrientos!
Cuando terminamos de desayunar, nos despedimos y Harry y yo montamos en su coche:
Cuando terminamos de desayunar, nos despedimos y Harry y yo montamos en su coche:
-
¿Entonces
quieres que vayamos al Zoo, princesa? –me pregunta Harry mirándome. Yo asiento
con la cabeza alegremente, él se ríe, me da un dulce beso y arranca el coche-
¡Pues al Zoo se ha dicho!
Narra
Patri
Cuando terminamos de comer, cada pareja se va marchando. Los
primeros son Harry y mi hermana, después Lou y Sele, a continuación Liam y
Cate, quedándonos Niall, Lucy, Zayn y yo:
-
Bueno, ¿y vosotros dos qué vais a hacer hoy?
–nos pregunta Lucy mirándonos.
-
Ni idea, lo que quiera mi niña -dice Zayn mirándome y dándome un beso. Lucy y
Niall se ríen y se levantan de la mesa.
-
Pues nada, os veremos esta noche. Recordad, a
las ocho y media en la plaza para cenar. No llegéis tarde, eh –dice Niall
mirándonos.
-
Sí, tranquilo. Cualquiera se atreve a llegar
tarde. ¡Nos matas! –le contesto yo riéndome.
Nos despedimos y ellos se marchan. Yo me quedo junto a Zayn,
abrazados y besándonos. Cuando el camarero nos trae la cuenta, Zayn saca su
cartera y deja la tarjeta, después me mira:
-
¿Por dónde íbamos? –me pregunta mordiéndose el
labio inferior, volviéndome loca.
Me vuelve a besar y al poco tiempo vuelve a aparecer el
camarero con la tarjeta y el ticket, Zayn recoge la tarjeta y salimos de la
cafetería agarrados de la mano
-
Bueno linda, ¿qué quieres que hagamos hoy? –me
pregunta mirándome.
-
Mmm… no sé –digo mirándole y encogiéndome de
hombros.
-
Pues vamos vien, eh –dice riéndose.
-
Bueno, caminemos y a dónde nos lleve el destino
–le digo sonriendo.
-
Vale, mientras esté junto a ti, me da igual
dónde vayamos –dice sonriendo, pasando su brazo por mi cintura y besándome.
Después comenzamos a caminar abrazados.
-
Enséñame partes de Londres que no haya visto aún
–le digo después de estar caminando un rato en silencio por la calle.
-
Vale, pero tendremos que coger un taxi –dice
sonriendo.
-
¿Y por qué no vamos en autobús? –le digo agarrándole la mano antes de que llame al taxi.
-
Como quieras –me responde sonriendo.
Me vuelve a agarrar de la cintura hasta llegar a la parada
de un autobús turístico, cuando llega entramos y nos subimos a la parte de
arriba. En el trayecto Zayn me va enseñando cosas que vemos y contando
historias sobnre Londres mientras yo hago fotos. Algunas al paisaje y otras, obviamente, de
nosotros dos juntos.
Narra Harry
Después de veinte minutos en
coche (en los que Noemí no paraba de cantar y reír mientras hablábamos),
llegamos al Zoo. Aparco el coche y salimos de él. Nos agarramos de la mano y
comenzamos a andar hacia la taquilla. Cuando llega nuestro turno (ya que había
cola) compramos las entradas, comida para los animales y entramos en el Zoo. En
cuanto entramos, Noemí no puede evitar dar un saltito de alegría y abrazarme
ilusionada:
-
Eres peor que
las hermanas de Lou cuando las trajimos aquí el año pasado –digo riéndome. Ella
baja la cabeza y yo la doy un beso en la frente- Y eso me encanta. Es una
de las cosas por las que te quiero… -digo subiéndola la cabeza y mirándola a
esos ojos que tanto me encantan para, a continuación, besarla.
-
Y esta es una de
las cosas por lo que te quiero yo… Porque me animas en todo. Bueno… ¿vamos? –me
responde ella con una sonrisa.
Nos volvemos a coger de la
mano y comenzamos a ver animales. A Noemí se le nota que adora los animales,
está como loca haciendo un montón de fotos con su móvil y siempre que puede,
los acaricia (a veces saltándose alguna que otra norma que lo impedía). Yo
disfruto más viéndola a ella feliz, que con cualquier cosa del mundo. Su risa
me hace feliz a mí. De vez en cuando
alguna que otra fan se acerca a nosotros para pedirme fotos y autógrafos y para
hablar con nosotros. Noemí es encantadora con ellas, aunque teniendo en cuanta
que si no hubiese sido gracias a X-Factor, ella sería una de ellas, es de
entender que las trate así de bien, además de ser la mejor chica que he
conocido nunca.
Cuando llega la hora de
comer, la invito a comer a un restaurante que hay en el Zoo (he de decir que me
ha costado mucho convecerla, ya que sigue en la misma línea de pagar sus cosas.
Pero con mi sonrisita y mi carita de pena, no es capaz de resistirse, al igual
que yo con ella).
Cuando llegamos al restaurante, pido una mesa alejada del resto y nos dan una que tiene un gran ventanal con vistas a la piscina de los delfines, por lo que ella se vuelve loca. Pedimos de comer y mientras esperamos, nos sentamos abrazados mirando a los delfines e intercambiamos besos y caricias. Todos los días junto a ella son únicos e irrepetibles, son perfectos. Después de unos diez minutos, el camarero nos trae la comida que hemos pedido y nos colocamos en la mesa a comer. Mientras comemos, ella me sigue contando cosas de España y cada vez tengo más ganas de visitarla. Al terminar, pago la cuenta (de nuevo con quejas de Noemí) y salimos del restaurante abrazados.
Cuando llegamos al restaurante, pido una mesa alejada del resto y nos dan una que tiene un gran ventanal con vistas a la piscina de los delfines, por lo que ella se vuelve loca. Pedimos de comer y mientras esperamos, nos sentamos abrazados mirando a los delfines e intercambiamos besos y caricias. Todos los días junto a ella son únicos e irrepetibles, son perfectos. Después de unos diez minutos, el camarero nos trae la comida que hemos pedido y nos colocamos en la mesa a comer. Mientras comemos, ella me sigue contando cosas de España y cada vez tengo más ganas de visitarla. Al terminar, pago la cuenta (de nuevo con quejas de Noemí) y salimos del restaurante abrazados.
Narra
Zayn
Después de algo más de una hora en el autobús viendo
bastantes partes de Londres y lugares preciosos, bajamos de él y comenzamos a
caminar por otra parte de la ciudad. Mientras paseamos, Patri hace fotos a casi
todos los lugares que ve:
-
Dios, Zayn, Londres es precioso. ¡Tiene unos
lugares increíble! -me dice dando unos pasos hacia delante y me saca una foto inesperada,
a mi espalda tengo unas casas enormes y preciosas.
-
Eh, no estaba preparado. ¡Eso no vale! –digo y
ella comienza a reírse.
-
Si has salido guapísimo –dice sin parar de
reírse.
-
¿Ah, sí? ¡Ahora verás! –digo riéndome. La alzo
por la cintura y doy vuelta con ella en los brazos, riéndonos los dos. Después
la bajo despacio y la doy un suave beso.
Seguimos caminando por las calles de
la mano y de vez en cuando se nos acercan algunas fans a pedir autógrafos y
fotos. Patri se relaciona muy bien con ellas y no parece que las directioners
tengan ningún problema con ella, cosa que m encanta. Cuando miro el reloj, me
sorprendo al darme cuenta de que ya son las dos de la tarde.
-
Oye, ¿quieres que vayamos a comer a algún lugar
de por aquí? Debes tener hambre –le pregunto agarrándola de la mano y
parándola, tirando de ella hacia mí para que me mire.
-
Vale, por mí genial –dice ella alegre.
Andamos
de nuevo hasta que encontramos un restaurante que nos gusta, entramos en él y
pedimos una mesa apartada para estar más tranquilos. Se nos acerca un camarero
unos minutos después y pedimos algo de comer. Mientras esperamos, hablamos
tranquilamente y nos demostramos mutuamente nuestro cariño hasta que somos interrumpidos por el camarero, que nos
trae la comida. Comemos todo bastante rápido, ya que estábamos bastante hambrientos,
y cuando terminamos, pido la cuenta. El camarero nos la trae:
-
Zayn, no tienes que pagarme todo. Me siento mal.
No quiero que estés gastando siempre tu dinero en mí –me dice Patri antes de
que ponga la tarjeta para que nos cobren
-
Pero a mí no me importa pagar, yo quiero pagar.
Así que no empieces como tu hermana, eh. No me gusta que pagéis vosotras. En
serio, déjame a mí. Además, el dinero no es problema –la digo sonriendo con
cara de niño bueno, para que deje la conversación. Ella asiente con la cabeza
algo resignada y yo la doy un beso mientras me río. Después el camarero se
lleva la tarjeta, cobra y nos vamos.
Narra
Noemí
En cuanto salimos del restaurante, Harry y yo comenzamos a
andar sin rumbo fijo hasta que yo me paro y provocando a su vez que el se pare:
-
Oye, aún nos quedan por ver los delfines, los
osos, los lobos, los leones y los tigres. Así que no intentes librarte tan
fácilmente –digo yo sacándole la lengua y plantándome frente a él con los
brazos cruzados.
-
No pensaba escaquearme, sólo estaba disfrutando
de tu presencia. Como a cada segundo que pasamos juntos –cuando dice eso, yo no
puedo evitar sonreír como una tonta y abrazarle con dulzura.
-
Si es que es imposible resistirme a ti… -digo
besándole. Él se ríe, me agarra la mano y comienza a andar.
-
Anda, vamos a ver lo que nos queda. Que tengo
una idea para cuando terminemos de ver las cosas –dice Harry riéndose
pícaramente, lo que provoca que frunza el ceño y luego me ría. Seguimos andando
y yendo de sitio en sitio mientras vemos todos los animales. Me resulta
imposible no sonreír como una tonta, junto a Harry y rodeada de animales, soy
feliz. Cuando terminamos de ver todos los animales, son casi las seis de la
tarde y a mí me entra de nuevo hambre.
-
Tengo hambre, Hazza –digo poniendo ojitos.
-
Confirmado, eres una comilona –dice riéndose.
Nos acercamos a un puesto que hay y me compra un algodón de
azúcar de color rosa y mientras me lo como, vamos de camino al coche. Cuando
llegamos, ya nos hemos terminado el algodón de azúcar, así que montamos en el
coche y Harry arranca el coche. Dirección: A dónde Harry haya pensado, ya que
no me lo quiere decir.
Después de diez minutos en coche, llegamos a un parking
que me resulta familiar, cuando bajamos del coche entiendo por qué, estamos en
el parque en el que Harry me confesó su amor por primera vez, en el que tenemos
nuestro escondite. El Hyde Park.
Comienzo a correr hacia dónde me parece que está nuestro
escondite y enseguida Harry me alcanza. Me coge la mano y seguimos corriendo
juntos. A los cinco minutos, hemos llegado. Aunque estamos muy fatigados, Harry
me aparta la vegetación como la otra vez para entrar en “nuestro escondite”.
Cuando me he adentrado, él se interna también en nuestro escondite:
-
Recuerdo cuando me trajiste aquí. Ahora estoy
perdida… -al ver su cara de confusión, no puedo evitar una sonrisa- en el amor.
Estoy perdida en tu mirada, en tu sonrisa, en tu forma de ser conmigo. Ahora
confío en ti plenamente, Harry –le digo acercándome a él. Susurrando las
palabras a sus labios, que tengo a una escasa distancia.
-
Eres increíble, Noemí. Ahora sé lo que es estar
enamorado. Tú me has enseñado lo que es –me dice acariciando mi mejilla y
comenzando a darme pequeños pero apasionados besos en los labios y susurrar un
“Te amo” entre ellos, que hace que pierda la poca cordura que me quedaba.
Acaricio su pelo con mis manos y juego con sus rizos
mientras nos fundimos en apasionados besos. Nos separamos cuando la necesidad
de coger oxígeno hace presencia y apoyamos nuestras frentes la una con la otra.
Nos sentamos en el suelo, él me abraza y yo apoyo la cabeza en su pecho,
mientras observamos la cascada de agua que tenemos frente a nosotros, tal y
como hicimos la vez que yo le rechacé. Tal y cómo hicimos la vez en la que aún estaba sin rumbo, la vez en la que aún no sabía lo que era estar realmente enamorada. Nos quedamos así, abrazados hasta que son las ocho
en punto. Después nos vamos y comenzamos de nuevo a correr hacia el coche,
montamos en él y en veinticinco minutos estamos en el lugar que habíamos
acordado con los demás. Somos los primeros en llegar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario