sábado, 24 de noviembre de 2012

Capítulo 40: Cena romántica y… ¿celos?



Narra Zayn
Mientras cenamos, charlamos de todo un poco:
- Dios, Zayn, está muy rico. Cocinas tan bien… -me dice ella con una sonrisa.
- Gracias, linda… Pero no es para tanto –le digo alegre.
- Sí, sí lo es. Sabes hacer todo perfecto. Y yo en cambio no sé hacer nada… -me dice bajando la cabeza. Yo la subo la cabeza por la barbilla.
- Eh, para quieta, mi niña. No digas eso. A cada uno se nos da bien hacer diferentes cosas. Para mí tú eres especial –digo dándola un dulce beso.

Ella me sonríe algo sonrojada y después seguimos comiendo. Una vez hemos terminado, recogemos entre los dos mientras hacemos tonterías (casi se nos caen los platos por el camino) y una vez hemos recogido, me abraza rodeándome el cuello con sus brazos y yo la rodeo la cintura con los míos mientras nos damos dulces besos. pasado bastante tiempo, de repenye se separa de mí.
- Zayn, ¿no te enseñé mi coche, verdad? –me pregunta mirándome
- ¿Tú coche? –la pregunto extrañado.
- Si, fue el regalo de cumpleaños de mi… mi padre –dice con dificultad al decir “padre”
- No, no me lo enseñaste. No sabía nada pero… ¿tú no tienes carnet, no? –le pregunto aún extrañado.
- No, pero me lo regaló para cuando me lo saque… -me responde encogiéndose de hombros
- Ah, pues mira ya puedes ir apuntándote y así me apunto yo contigo y pasamos más tiempo juntitos. Y, si tienes alguna dificultad con el idioma, te será más fácil estando yo contigo –le digo sonriéndola.

Ella me besa efusiva pero dulcemente y después nos separamos sonriendo. Ella asiente, me agarra de la mano y bajamos a una especie de sótano-garaje. Enciende las luces y destapa un coche que tenía una lona por encima:
- Mira, ¡éste es! –me dice sonriendo feliz.
- ¡Waw! Es increíble… -le digo sonriendo, alucinando con el coche. Le echo un vistazo por dentro y después volvemos arriba- ¿Qué hacemos ahora, princesa? –le pregunto acarameladamente.
- Pues… ¿vemos una película? ¿Te apetece? –yo asiento con la cabeza y nos sentamos en el sofá.

En ese momento oímos a alguien entrar en casa. Es el padre de Patri, que nos saluda y después se va a su despacho a trabajar. Patri pone una película de “miedo” en el DVD y nos medio tumbamos en el sofá. Ella encima de mí, los dos abrazados. En los pocos ratos que vemos la película, Patri se asusta y yo la abrazo riéndome. Aunque hay que reconocer que el mayor tiempo lo pasamos dándonos besos y caricias. Cuando ya ha acabado la película, nos quedamos tumbados en el sofá hablando mientras la acaricio el cabello lentamente:
- Dios, tu pelo es tan suave… Me encanta –le susurro mirándola y es entonces cuando me doy cuenta de que se ha quedado dormida. Miro el reloj y veo que son las doce de la noche. Me acomodo en el sofá para no molestar a Patri, pero en ese momento escucho a alguien abrir la puerta de la casa.




Narra Noemí
Gemma y Anne me caen genial, ya sé de dónde ha sacado Harry su encanto y su educación. Seguimos hablando sobre muchas cosas más hasta que ya nos dan las once y media de la noche, nos despedimos de ellas (quedando para ir dentro de poco a visitarlas a Holmes Chapel) y nos montamos en coche para ir a mi casa. A la media hora llegamos:
-   Harry, aparca el coche en el garaje para que no se te estropee ni nada –le digo mirándole dulcemente.
-   Si nos vamos a ir ahora Zayn y yo, ¿para qué lo voy a meter? –pregunta Harry confuso.
-   No, de eso nada, llevo mucho tiempo separada de ti, así que te quedas a dormir conmigo. Además, necesito abrazar a alguien… -digo sonriendo pícara- Hagamos una cosa, mete el coche y hablas con Zayn a ver qué opina él, ¿vale? –digo abriendo el garaje con el mando a distancia. Harry mete el coche en él y después subimos al salón, dónde vemos que está mi hermana dormida en brazos de Zayn.
-   Vaya… Patri se quedó dormida. Será mejor que la lleves a la cama, Zayn. Decidido, os quedáis a dormir. Zayn no puede dejar a su bella durmiente sola sin haberse despedido de ella, ¿verdad, cuñado? –digo guiñándole el ojo. Él se ríe suavemente.
-   Así es. Bueno, yo me llevo ya a Patri a dormir, que aquí no estará muy cómoda. A ver qué hacéis que está tu padre en casa, eh, Noemí… -dice Zayn sacándome la lengua. Coge a mi hermana en brazos y desaparece por las escaleras con ella en brazos.
-   Encima está tu padre… ¿Qué va a pensar de mí, Noemí? –me pregunta Harry apurado.
-   Nada malo, vamos a ir ahora mismo a su despacho y le diremos que Zayn y tú os quedáis a dormir. No hay más que hablar… -digo sacándole la lengua.

Le agarro de la mano y le llevo hasta el despacho de mi padre. Llamo a la puerta y hablo con él, que no pone ninguna queja en que se queden. Nos despedimos de él y nos subimos a mi habitación.
-   Me voy a poner el pijama. No tardo, tú ponte cómodo –digo cogiendo mi pijama y yéndome. Me lo pongo rápido y vuelvo corriendo a la habitación. En cuanto llego, me tapo los ojos con las manos sonrojada- ¡HARRY! –digo dándome la vuelta y riéndome.
-   ¿Qué pasa? –pregunta asustado, acercándose a mí.
-   Estás… ¡en bóxers! –digo yo nerviosa. Trago saliva y me giro, intentando no sonrojarme. Me le quedo mirando a los ojos, nerviosa. Harry comienza a reírse a carcajadas.
-   ¿Y qué pasa? Eres mi novia. Además… es igual que un bañador… Y en bañador ya me has visto… -dice acercándome a él- Pero si te incomodo, me pongo el pantalón –dice acariciando mi mejilla.
-   No, da igual… Sólo que no me lo esperaba… -digo sonriéndole- Lo siento…
-   Eh, ¿por qué pides perdón? Me encanta que seas vergonzosa… -me dice besándome- Te hace aún más dulce, más inocente –me susurra entre beso y beso.
-   Uf… En estos momentos muy inocentes mis intenciones no son… -digo riéndome- Eres demasiado tentador…
-   Anda, pequeñaja, vamos a tu cama –dice él y yo me río- A dormir… -dice apurado.
-   Lo sé, lo sé… No te preocupes, lo he entendido… -digo yendo a la cama.
-   ¡Anda! Llevas el mismo pijama con el que nos abriste la puerta -dice riéndose.
-   Sí, ¿te gusta? –respondo poniéndome de rodillas en la cama. Él me recorre con la mirada.
-   Todo de ti me encanta. Y lo que llevas también. Ahora ven aquí y abrázame. Llevo muchos días sin sentirte abrazándome, dándome calor -dice sonriendo. Yo me tumbo entre sus brazos y después nos tapo con la manta.
-   Gracias por presentarme a tu madre y a tu hermana. Sé lo que significa para ti… -digo mirándole. Él asiente, me acaricia y apoya su cabeza en la mía. Y, en menos de lo que esperábamos, caemos en un profundo y tranquilo sueño.



Narra Patri
Me despierto con un rayo de luz que entra por mi ventana y me froto los ojos, dándome cuenta de que tengo a Zayn abrazado a mí, aún dormido. Me sale una sonrisa al instante >>Es tan mono y adorable… Como le quiero<< Me pego más a él, acariciando su perfecto abdomen lentamente, ya que está sin camiseta, le escucho balbucear y me rió en bajito mientras le sigo acariciando:
-   Patri ¿qué haces? -me pregunta él adormilado, despertándose.
-   Eh, siento despertarte -digo sonrojada, dejando de acariciarle. Él sonríe mirándome.
-   No pasa nada. Me alegra despertarme así a tu lado. Es más, quiero despertarme así siempre -me dice riéndose por mi expresión y yo subo un poco hasta su altura para besarle.

Después me tumbo de nuevo encima de él, abrazándole y él me rodea con sus brazos, quedándonos así durante un rato hasta que escuchamos abrir nuestra puerta de golpe. Yo me levanto un poco:
-   ¡Eh, venga dormilones, arriba! -miro y veo a mi hermana con Harry. Zayn y yo nos quedamos mirándoles.
-   Anda, ¡si ya estáis despiertos! -dice Harry riéndose y guiñándole el ojo a mi hermana- ¿Qué hacíais, eh pillines? -repite él riendo junto a mi hermana. Nosotros nos mirando mutuamente sin decir nada y les lanzamos una almohada a los dos
-   ¡Ehh! -gritan al unísono los dos y comenzamos a reírnos todos.
-   Venga, levantaros y bajemos a desayunar, ¡que tengo hambre! -grita mi hermana efusivamente.

Nosotros negamos con la cabeza riendo y nos levantamos de la cama. Bajamos al piso de abajo, pasando a la cocina para avisar a Abbie de que nos traiga el desayuno y nos marchamos a la mesa del comedor. Cuando llegamos nos sorprendemos viendo a mi padre, que está sentado en la mesa con un periódico y un café:
-   Buenos días, chicos -dice apartando un poco el periódico mirándonos con una sonrisa.
-   ¡Buenos días! -contestamos los cuatro y después Noemí se acerca a darle un beso.
-   ¿Dormisteis bien? –pregunta nuestro padre con una sonrisa. Por su pregunta, supongo que él ya sabía que habían dormido con nosotras. Harry y Zayn se sonrojan y bajan la cabeza algo tímidos y avergonzados al oír la pregunta.




Narra Harry
Cuando su padre nos pregunta eso, no soy capaz de mirarle a la cara. Obviamente, no he hecho nada con Noemí (y jamás lo haría estando su padre en su casa) pero aún así, no puedo evitar sentir que lo he hecho mal:
-   ¿Qué te pasa? –me pregunta Noemí al oído, muy bajito. Yo le sonrío tranquilizadoramente y niego con la cabeza.

Ella se encoge de hombros y sigue desayunando >>Es una comilona. No me extraña que luego tenga tanta energía. Come casi igual que Nialler, y ya es decir…<< En cuanto terminamos de comer, nos subimos a su habitación para que se arreglen. Yo me acerco a Noemí, que está mirando su armario:
-   ¿Qué vamos a hacer hoy, Hazza? –dice cuando nota que la abrazo.
-   Podemos pasar los diez el día juntos, ¿te apetece, princesa? –le digo dándole después un beso en la mejilla.
-   Siempre que estés tú conmigo, todo me parecerá bien –dice sonriendo- Me voy a la ducha, coge el ordenador si quieres. Está encima del escritorio –me dice dándome un beso y desapareciendo después de mi vista. 

Yo sonrío y camino hacia su escritorio para coger su ordenador. Una vez lo tengo, me lo llevo a la cama, me siento en ella y lo enciendo. Cuando está encendido, me sale una página al abrir el explorador de Internet. Se llama “Tuenti” >>¿Qué es eso?<< Lo miro y veo que es algo semejante al Facebook. Cuando decido quitarlo, sale una ventanita abajo a la izquierda con un número. Lo abro y veo que es alguien que la ha hablado. Es un tal Sergio >>¿Quién es Sergio? ¿Qué significa “Hola, preciosa, ¿qué tal te va por Londres?” Espera, ¿Londres? Eso sí que sé qué significa. ¿Quién ese tal Sergio? ¿Qué quiere de Noemí?<<
-   ¿Qué haces, mi niño? –me pregunta Noemí, sobresaltándome. Se sienta a mi lado y yo me pongo nervioso- ¿Qué miras? –me pregunta al ver que estoy con el ordenador- Ah, estás en Tuenti. Vaya, me ha hablado Sergio… -me mira sonriendo y, al ver que estoy serio, se le borra la sonrisa- ¿Qué pasa, Harry? –me pregunta curiosa.
-   Nada, déjalo. Vístete, vas a coger frío –le respondo algo seco al ver que está en albornoz >>¿Se puede saber quién es ese Sergio? ¡Ella está conmigo! Harry, cálmate, será un amigo suyo… ¿pero y si es un chico que la gusta y está conmigo para darle celos? No, ella no es así<<
-   ¿Pero por qué me hablas así? –me dice cruzándose de brazos- O me lo dices, o no me visto. ¿Qué pasa, Harry?
-   ¡Pues pasa que no sé quién narices es ese tal Sergio, por qué te habla y qué quiere de ti! –le respondo intentando contenerme, después de estar unos instantes en silencio. Estoy enfadado con ese tal Sergio. Celoso de él. Noemí al oír aquello, se comienza a reír- ¿Y encima te ríes? A mí no me hace gracia… -digo sentándome en la cama, apoyando desesperado la cabeza en mis manos.
-   Sí, me río porque me encanta verte celoso. Te pones muy mono, ¿lo sabías? Harry, Sergio era mi mejor amigo en España. No te preocupes, ¿vale? Para mí solo estás tú… -dice quitándome las manos de la cara y sentándose encima, cara a cara- Te quiero, sólo a ti –dice mirándome fijamente a los ojos.

Después de aquello, la comienzo a besar con pasión y me tumbo en la cama, con ella encima de mí. Acaricio su espalda por encima de su albornoz >>Harry, no. Para, no…<< Después de bastantes minutos así, en los que si mi hubiese valido, me habría desecho de aquél albornoz, consigo contenerme y apartarla de mí:
-   Será mejor que te vistas. Tu hermana estará a punto de acabar de vestirse –digo con toda mi fuerza de voluntad. Ella se ríe y se levanta de la cama. Coge una camiseta negra y gris, una chaqueta gris, unos vaqueros negros y unas botas del color de la chaqueta y se va de nuevo al baño.
-   Ahora vengo, mister celoso –dice guiñandome el ojo. Yo me río, apago su ordenador y a los cinco minutos está Noemí de vuelta, arreglada- Ya estoy, vamos a por Zayn y mi hermana –dice mientras salimos de su habitación.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Capítulo 39: La hora de las presentaciones



Narra Harry
Apenas un par de minutos de que llamemos a la puerta y nos haya abierto Abbie, aparece Noemí por las escaleras. En cuanto la veo, me quedo como un tonto viéndola. Está preciosa. Lleva el vestido morado que se puso el día de “la fiesta privada”, el día en el que Zayn se declararía a Patri. Sigue bajando las escaleras mientras yo sigo anonadado mirándola:
-   ¿Después de tantos días sin vernos, no me vas a dar ni un beso, Hazza? –pregunta Noemí con una gran sonrisa, supongo que de ver la reacción que me ha provocado. Yo sacudo la cabeza para poder pensar, la atraigo a mí con las manos y la doy un apasionado beso, al que ella me responde encantada.
-   Eh, chicos, estoy delante… -interrumpe Zayn algo incómodo. Noemí se separa de mí riéndose.
-   Lo siento, Zayn… Es que son demasiados días sin ver a mi Hazza –dice revolviéndome los rizos. Después se acerca a él y le da un abrazo- ¿Qué tal llevas el no ver a mi hermana? Porque ella lo lleva muy mal… En cuanto está algo más de dos días sin verte, está que echa humo por las orejas –dice ella riéndose. Al oír aquella expresión, nosotros nos quedamos soprendidos. >>Bueno, es española… supongo que ahí será tipica<<
-   Pues “tu” Hazza no lo lleva mucho mejor, eh –dice Zayn riéndose y poniendo comillas en “tu”.
-   Zayn, no es por nada. Pero Harry ya es mío, no le pienso dejar escapar. Así que las comillas ya sobran. Este chico es todo para mí… -dice abrazándose a mí y sonriendo.
-   ¿Quién es para ti? –pregunta en ese momento Patri, detrás nuestra. Se acerca rápidamente a besar a Zayn y después me saluda a mí.
-   ¿Quién va a ser? Zayn, ¡por supuesto! –dice ella riéndose al ver la cara que ponemos Patri y yo. Ella extiende la mano hacia Zayn y se la choca- Somos malos, eh –dice sacando la lengua a su hermana- No, Zayn es todo tuyo. Hazza es mi niño –dice mirándome y yo la apretujo contra mí.
-   Princesa, tengo una pequeña sorpresa para ti que... lo mismo te pone algo nerviosa… -digo yo mirándola a los ojos.
-   ¿Nerviosa? ¿El qué? ¿Por qué? –pregunta ella algo dudosa.
-   Es que hoy me ha llamado mi madre y me ha dicho que está en Londres con mi hermana y… me gustaría presentarte a ellas… Sé que llevamos juntos poco más de una semana. Pero para mí es importante que ellas te conozcan…. -digo algo nervioso, por miedo a que no acepte.
-   Aw, ¿en serio me quieres presentar a mi suegra y mi cuñada? ¡Claro que quiero! ¡Me encantaría conocerlas! –dice dando un pequeño saltito y abrazándome feliz. >>Mi suegra y mi cuñada… Adoro como suena eso… Adoro todo lo que confirme que estamos juntos, que ella es mía y la haré feliz<<- pero, Harry, ¿y si no las caigo bien? –me pregunta algo preocupada.
-   Estoy segura de que lo harás, cariño. Eres adorable, ¡es imposible no quererte! –digo acariciándole la mejilla.
-   Entonces, ¿a qué esperamos? ¡Estoy deseando conocerlas! –dice agarrando fuertemente mi mano. Nos despedimos de Zayn y Patri y salimos de casa para montar en mi coche. Hemos quedado con ellas a las siete, así que aún tenemos un poco de tiempo solos para recuperar el tiempo perdido.



Narra Zayn
Cuando se marchan Harry y Noemí, me acerco mas a Patri dándola un fuerte abrazo y otro dulce beso:  
-   Te he echado de menos linda –le sususurro mientras la abrazo.
-    Yo también a ti. No te vuelvas a desaparecer tanto tiempo -me repite ella sin soltarme. Nos damos otro beso mas largo que el anterior y después me separo de ella un poco para mirarla a los ojos.
-   ¿Qué quieres que hagamos hoy? –la pregunto sonriente.
-    Mmm... no se, ¿nos quedamos en casa? Mi padre no esta y a Abbie puedo decirle que se tome la tarde. Podríamos ver una peli y preparar la cena juntos -me susurra con una sonrisa. Yo asiento y la vuelvo a besar, pero somos interrumpidos por un carraspeo a nuestra espalda, por lo que nos separamos y miramos hacia la dirección de la que procede el ruido.
-   Siento la interrupción, señorita, ¿pero desean tomar algo? –nos pregunta Abbie educadamente. Patri niega con la cabeza.
-   No, gracias Abbie, puedes tomarte la tarde libre. Nosotros estaremos bien y a ti te vendrá muy bien –le dice Patri sonriéndole dulcemente. >>Cómo me encanta su sonrisa. Es tan sincera, dulce y pura…<<
-   Gracias señorita. Entonces mañana la veo, que pasen una buena tarde los dos –dice Abbie sonriendo para después marcharse.
-   ¿Por dónde íbamos? –pregunto a Patri cogiéndola de la cintura y susurrando entre sus labios. Seguimos así durante un rato, que se nos pasa volando, y después nos vamos al jardín y nos tumbamos juntos en una hamaca. Comenzamos a hablar tranquilamente dándonos mimitos y besitos mientras yo la acaricio el pelo
-   Si sigues así, me dormiré –dice Patri riéndose. Yo la doy un corto beso y después coge su móvil.
-   Son las siete y media, ¿te apetece si vamos a preparar algo de cenar y luego vemos una peli o algo? –pregunta sonriente.
-   Vale, mi niña, como tú quieras –la respondo también sonriendo. Nos levantamos de la hamaca y caminamos de la mano hasta la cocina.
-   Te advierto que no se me da bien cocinar –me dice mirándome. Yo sonrío.
-   No pasa nada, aquí está súper Malik –digo y, nada más escucharme, ella comienza a reírse. En cuanto llegamos a la cocina, ella comienza a sacar algunas cosas para cocinar.



Narra Noemí
Después de estar media hora en el coche, Harry aparca y después sale del coche para abrirme a mí la puerta, como todo un caballero:
-   Señorita… -me dice con una gran sonrisa y haciendo una pequeña reverencia.
-   Me haces sentir como una princesa cuando estoy a tu lado… -le digo después de salir del coche, rodeando su cuello con mis brazos.
-   Es cómo debes sentirte. Porque aunque no tengas sangre real, para mí es como si la tuvieras… -me dice el a centímetros de mis labios, lo que provoca que me den unas ganas locas de besarle.
-   ¿Sabes que cada vez me resulta más difícil resistirme a ti, mi príncipe? –le digo humedeciéndome los labios para contenerme las ganas de besarle.
-   Pues no lo sabía… Pero es interesante saberlo… -me responde con una sonrisa pícara- A mí es que me ha resultado imposible resistirme a ti desde el primer momento… -me dice, pero antes de que pueda seguir hablando, le beso con pasión.

Necesitaba una dosis de sus besos, de él. De sus manos acariciando mi espalda. Es increíble todo lo que me hace sentir y lo segura y feliz que me siento con él. Después de estar bastante tiempo así: intercambiando besos, caricias y palabras de amor entre nuestros labios, nos separamos entrelazando los dedos de nuestras manos y comenzamos a andar por un camino que hay. Estamos en una especie de bosque iluminado por el sol tardío, a punto de empezar a iniciar su descenso. Y, tras veinte minutos caminando, Harry me conduce por otro camino diferente que nos conduce hasta la entrada de lo que parece ser un restaurante que es alucinante. Es enorme, con una decoración moderna y elegante. Las paredes están pintadas de un color rojo pasión y las mesas estás muy lujosamente adornadas:
-   ¡Waw! ¿Y este sitio? –le pregunto mirándole.
-   Es un restaurante que les encanta a mi madre y a mi hermana y seguro que a ti también te encantará, ya lo verás. ¡Tienen comida española! –me responde él pasando su brazo izquierdo por mi cintura para acercarme a él- Ellas nos están esperando abajo –al oír aquello, yo le miro con un poco de nerviosismo en la mirada- No te preocupes, Noemí. Sólo sé tu misma y te adorarán como lo hago yo, ¿vale? Y si te pones nerviosa, sólo mírame a mí. Yo te tranquilizaré –me susurra él en mi oído para calmarme.
 
En ese momento llega un camarero, Harry le dice que tiene mesa reservada y que ya les deben estar esperando y el camarero enseguida nos conduce por el gran salón, hasta llegar a unas escaleras con una especie de cortina de cristal preciosa. Bajamos las escaleras y al llegar al final hay un salón adornado igual que el de arriba, pero más pequeño y resguardado. En este habrá seis mesas como mucho. En ese momento un movimiento llama mi atención al fondo del salón y las veo a ellas. Al fondo están sentadas en una mesa Anne y Gemma, la madre y hermana de Harry. Lo que provoca que me ponga muy nerviosa.





Narra Patri
Comienzo a sacar algunas cosas cuando noto que Zayn me agarra de la cintura parándome y susurrándome:
-   Preciosa, primero tenemos que saber que vamos a preparar, ¿no crees? -me pregunta riéndose y dándome un beso en la mejilla.
-   Es cierto –digo riéndome con él y giro un poco la cabeza para darle un beso- ¿Qué preparamos de cena? –le susurro muy cerca de sus labios.
-    Mmm... no sé, ¿qué te apetece? -dice dándome algunos picos.
-    Pues... algo sano, te lo recuerdo -le miro seria, abriendo mucho los ojos.
-   Lo sé, lo sé -me dice riéndose- a ver… ¿qué tienes? -me pregunta. Yo me separo de él y comienzo a mirar en la nevera.
-   Hay pescado… Puag, ¡no! -le digo y comienzo a reírme. Él niega con la cabeza riéndose- Ya sé, ¿arroz con pollo y verdura? -le pregunto mirándole..
-   Vale, por mí perfecto -me dice sonriendo. Saco una bandeja con trozitos de pollo y otra con guisantes, champiñones, pimiento, etc. Después me acerco al armario y saco una bolsa de arroz, lo dejo todo encima de la encimera y saco una olla, le echo agua y la pongo a hervir. Después saco una sartén y miro a Zayn:
-   ¿Algo más? –le pregunto.
-   Mmm… creo que no. Bueno, espera –dice acercándose a mí y dándome un beso- Ahora sí –nos sonreímos mutuamente durante unos instantes y después comenzamos a preparar la cena (en realidad lo hace él). Le dejo cocinando y yo me voy a poner la mesa. Miro el reloj y veo que son las ocho y media pasadas. Al volver a la cocina, me acerco a él por detrás y le doy un beso en la mejilla:
-   Eres el hombre perfecto. Sabes hacer de todo –le digo apoyándome en él..
-   Soy el mejor -dice presumiendo subiendo su cabeza.
-   ¡Tonto presumido! –le respondo riéndome. Él me besa tiernamente y en cuanto termina de preparar la cena, cogemos los platos y los llevamos a la mesa junto con algo de pepsi para beber. Nos sentamos y comenzamos a comer tranquilamente.



Narra Harry
Cuando llegamos a la mesa, mi hermana y mi madre se levantan y saludan a Noemí amablemente. Después me abrazan a mí. Llevaba más de dos meses sin verlas. Y eso para mí es demasiado tiempo. Nos sentamos en la mesa: Noemí y yo juntos y mi hermana y mi madre enfrente de nosotros. Instantes después aparece el camarero para tomarnos nota y después se va:
-   Estoy encantada de poder conoceros al fin –dice Noemí educadamente.
-   Y nosotras de conocerte a ti. Harry nos habla muchísimo de ti. De hecho, sólo nos habla de ti –dice mi hermana riéndose, provocando que yo me sonroje.
-   ¡Oh! ¿en serio? Espero que sean cosas buenas… -dice Noemí sonriendo algo nerviosa.
-   Buenas es poco. Le tienes muy enamorado. Nunca le había visto así con nadie más. Debes de ser increíble para tener así a mi hijo –dice mi madre mirándome a mí y después a Noemí.
-   Intento ser todo lo que él se merece. Pero aún me resulta imposible creer que él me quiera a mí. No merezco a alguien tan bueno como él… -dice Noemí bajando la cabeza algo turbada.
-   Eh, princesa, jamás digas eso –digo cogiéndola de la barbilla para que me mire y dándole un dulce beso en la comisura de los labios- Soy yo quién debe dar gracias por tenerte a ti… -digo sonriéndola para tranquilizarla. Puedo ver cómo sus mejillas se tiñen de rojo. Ella sacude la cabeza y se aclara la garganta.
-   ¿Durante cuantos días os quedaréis en Londres? –pregunta Noemí mirando a mi hermana y a mi madre.
-   Pues en realidad nos vamos de vuelta mañana por la mañana –dice mi hermana sonriéndola- Así que en cuanto el enano este tenga un hueco libre, os tenéis que venir a Holmes Chapel a visitarnos, eh –sigue diciendo ella amablemente.

Llega el camarero con nuestra comida y comenzamos a comer mientras seguimos conversando muy animadamente. >>Mi hermana y Noemí han congeniado increíblemente. Sabía que les caería genial<< Después de comer, pago y nos vamos del restaurante para dar una vuelta por el parque por el que anteriormente habíamos ido Noemí y yo. Ella no para de contarles cosas de ella y de España y ellas la escuchan encantada. >>Adoro ver lo bien que se llevan. Es increíble lo rápido que las ha conquistado. Casi tan rápido como lo hizo conmigo…<<

sábado, 10 de noviembre de 2012

Capítulo 38: Por fin una tarde libre



Narra Patri
-   ¿Dónde vamos ahora? –le pregunto a Zayn con una sonrisita.
-   He pensado un lugar, pero quiero que sea una sorpresita, así que no te lo diré hasta que lo veas –me responde él.
-   ¿El qué has pensado? ¡Dímelo, anda! –le ruego tirando de su brazo con cara de pena.
-   No, no pongas esa cara porque funciona. No seas impaciente, espera diez minutos y lo verás –me dice riéndose de mis caras. Yo me quejo un poco, él sonríe, me abraza y comenzamos a andar. Después de algo más de diez minutos, paramos delante de un local con un cartel: “Spa, hidromasaje y relajación” y le miro interrogativa.
-   Sí, es un spa. Pensé que podríamos pasar un rato juntos, a solas. ¿Quieres? –me pregunta con cara de niño bueno. Yo en seguida sonrío, le guiño un ojo coqueta y, sin más dilación, entramos en el Spa. La mujer de la recepción nos arregla los papeles, nos da unas tarjetas para entrar, unas chanclas y un albornoz.
-   Zayn, no llevo bikini… -digo al darme cuenta de ese detalle.
-   No importa, puede comprar uno aquí –dice la recepcionista amablemente.

Le decimos nuestras tallas. La chica desaparece unos instantes y vuelve con un bañador rojo y un bikini también del mismo color. Después Zayn paga, nos separamos para ir a los vestuarios y diez minutos después salgo ya cambiada y ahí está Zayn, esperándome. Caminamos un pasillo y llegamos a la sala, nos dirigimos a las diferentes piscinas que hay. Nos pasamos en ellas, turnándonos, un buen rato. Son bastantes relajantes y están ambientadas al natural. Después nos dan un masaje relajante y al terminar el masaje, nos vamos al jacuzzi que, para nuestra suerte, está para nosotros solos

-    Zayn, esto es super relajante. Me ha gustado mucho la idea y me ha quitado mucho estrés acumulado –digo abrazada a él en el jacuzzi.
-   Si, es verdad, tuve una buena idea. Y encima estamos juntos… -me responde sonriendo y dándome un dulce y romántico beso.


Después de estar alrededor de unas tres horas en el spa, salimos de él bastante tranquilos y relajados. Como aún son las siete, decidimos ir a dar un paseo por un parque que hay cerca del Spa. Es bastante grande, bonito y natural. Me pongo de nuevo a hacer fotos y acabamos sentados debajo de un árbol. Me apoyo encima de Zayn y él comienza a darme besos tiernos. Se nos pasa el tiempo volando y, cuando queremos darnos cuenta, ya son las ocho y cuarto y tenemos que salir corriendo de ahí. Después de veinte minutos corriendo como locos por Londres, llegamos a la plaza en la que hemos quedado con los demás y, como no, somos los últimos y Nialler tiene una cara de hambriento que no puede con ella.



Narra Harry
En cuanto llegan Patri y Zayn, nos vamos a los coches para poder cenar algo tranquilamente en casa, sin nadie que nos interrumpa en toda la noche. A los quince minutos llegamos a casa y Louis mete su coche en el garaje, pero yo lo dejo fuera, ya que Zayn y yo luego llevaremos a Noemí y Patri a casa. Después salimos todos del coche y entramos en la casa. Los demás están en el salón, así que vamos directos a él:
-   ¿Qué vamos a cenar? –pregunta Nialler poniendo cara de pena.
-   Eso, ¿qué cenamos? –dice Noemí también, hambrienta.
-   No sé, pero no propongo que Harry y Noemí preparen nada. Después de la que liaron la última vez… -dice Liam mirándonos algo severo, lo que provoca que ella y yo nos ríamos.
-   ¡Gruñón! –dice Noemí sacándole la lengua- Entonces, ¿por qué no pedimos algo de comer? –pregunta poniéndose delante de mí, y yo la abrazo.
-   ¡Comida méxicana! –digo yo enseguida.
-   Uf… yo opto más por la china o la italiana… -dice Patri riéndose.
-   Bien, por votación. ¿Quién prefiere comida italiana? –pregunta Zayn. Enseguida todos levantan la mano, excepto Noemí y yo- Vosotros perdéis –continúa diciendo Zayn, esta vez riéndose. A continuación coge el teléfono, marca un número y después comienza a pedir comida para un regimiento.
-   ¿Tú quieres comida mexicana, no? ¡Pues comida méxicana vas a comer! –dice Noemí agarrando su móvil.
-   Noemí, cariño, estás en Londres. Ni te sabes ningún número ni sabes hablar bien en inglés –le digo arrebatándole el móvil de las manos mientras me río.
-   ¿Cómo que no sé hablar bien inglés? –me pregunta mirándome extrañada.
-   Lo que oyes. Nosotros porque nos hemos acostumbrado a vuestro inglés, pero no es demasiado perfecto. Os falta práctica aún… Lleváis poco más de un mes aquí, ¿qué pretendes, princesa? –la pregunto acercándola a mí, ya que me estaba mirando con el ceño fruncido, señal de que está disgustada. En cuanto la tengo a escasos centímetros de mí, su rostro se relaja- Además, me da igual, estando contigo y con los demás, me da igual qué hacer… Y con la comida italiana podemos hacer lo de los espaguetti de las películas, que nunca lo he hecho –digo poniendo cara divertida. Ella al oír aquello, estalla instantáneamente a carcajadas.


Después de eso, nos acercamos a los demás, que han encedido la Wii para jugar. Han puesto un juego de baile así que nos sentamos abrazados y vemos los movimientos de los demás, mientras nos reímos y nos damos besos y caricias mutuamente. Pasados unos cuarenta minutos, suena el timbre de casa. Noemí se aparta rápidamente de mis brazos, coge su bolso y sale corriendo, sin darme tiempo a reaccionar. Cuando reacciono, me levanto del sofá y salgo corriendo en dirección hacia dónde ha ido ella: la entrada de casa.
-   Tenga, ahí tiene –oigo decir a Noemí antes de poder verla.

Cuando llego a verla, alcanzo a ver a un hombre que le da un par de bolsas grandes llenas de fiambreras de plástico. Después de eso, se gira y se marcha. Ella se gira también, con las bolsas en la mano, me guiña un ojo de forma coqueta y divertida y se va caminando al comedor, pero llamando antes a los demás para cenar.



Narra Zayn
En cuanto Noemí nos avisa para cenar, a Niall se le ilumina la cara y se levanta rápidamente. Sonrío y nos vamos todos a la mesa. Nos sentamos y cada uno coge algo de comer:
-   Dios,  Zayn, ¡te pasaste pidiendo comida! –me dice Patri sonriendo mientras mira toda la comida.
-   No te preocupes, cielo, verás como noo queda nada –la respondo yo riéndome y mirando a Niall.

Comenzamos a comer todos y veo que Noemí y Hazza están compartiendo una fiambrera con spaghettis. En un momento dado, cogen cada uno una pinchada de spaghetti  y empiezan a absorver hasta que sus labios se acaban juntando, ya que tenían un spaghetti compartido. Y, como no, el pervertido de Hazza aprovecha para comerse a Noemí a besos. Después seguimos cenando animadamente hasta que acabamos de comer:
-   Dios, estoy lleno –dice Lou tirándose en la silla. Harry asiente, parece que no puede ni hablar y yo me uno.
-   ¡Esto no puede ser! –grita Patri de repente. Todos la miramos extrañados- No pienso volver a comer. Dios, voy a parecer una vaca. Mañana a régimen y al gym –dice ella indignada. Todos estallamos en risas- eh, no es broma jo… -dice con cara triste. Yo acerco mi silla a ella y acaricio su mejilla.
-   No digas tonterías. Estás perfecta así, al menos para mí… -digo sonriéndole y dándole un corto pero dulce beso.
-   Bueno vale, pero a partir de ahora comeré un poco más sano. Y tú, conmigo -le dijo bajito haciendo pucheros. Le respondo sonriéndola y dándole un cálido beso.
-   Buah, Zayn, tienes que quererla mucho. Porque empezar a comer sano con la de comida basura que comemos y lo buena que está… -dice Lou riéndose. Sele le echa una miranda fulminante.
-   ¿Comida basura? Ah, no señorito, ya no... -dice Sele poniéndose seria y Lou se queda sorprendido. Todos comenzamos a reír al ver su cara.

Después de un rato más hablando, comenzamos a recoger la mesa y, al acabar, nos sentamos en el sofá relajándonos. Estamos colocados en parejas, dándonos besitos y abrazos, cada uno a lo suyo. Patri tiene las piernas encima de las mías y su cabeza apoyada en el sofá, mientras yo le acaricio el cabello y la doy besos susurrándole: “Te amo” constantemente. Después de bastante tiempo así, Harry y yo decidimos llevar a Patri y Noemí a casa, ya que son más de las once y media de la noche. Ellas se despiden de todos y salimos de casa en el coche de Harry. Yo detrás junto a Patri, que está con su cabeza apoyada en mi hombro. Al llegar a su casa después de veinte minutos en el coche, nos despedimos de ellas. Le doy un cálido beso a Patri, al igual que Harry con Noemí, y una vez han entrado en casa, nos marchamos. Llegamos a casa y vemos a todos aún en el salón. Harry y yo nos subimos cada uno a su cuarto. Me cambio quedándome en pantalones y me tiro en la cama pensando en Patri mientras me voy quedado dormido.



Narra Noemí
Me despierta la dulce melodía de la alarma de mi móvil: One Thing. Apago la alarma y me quedo unos minutos tumbada en la cama, ya llevamos cinco días sin ver a los chicos. Con eso de la grabación del disco, no tienen tiempo para que nos veamos y el verano se nos está haciendo eterno.
Me levanto de la cama y me voy a elegir algo de ropa a mi armario. Elijo un vestido blanco con volantes, una chaqueta negra de algodón y unos botines negros también. Después me voy directa al baño a darme una ducha. Pasado algo más de media hora, salgo ya vestida del baño, dejo las cosas en mi habitación y voy a la de mi hermana, que por su cara sé que se acaba de despertar:
-   ¡Buenos días dormilona! Por fin hoy hace sol. Eso es una buena señal de que por fin veremos a los chicos, lo sé, lo presiento –digo yo dando un pequeño saltito feliz.
-   ¿Por qué estás tan contenta? Llevamos cinco días, CINCO sin verles. Y con hoy seis… No aguanto más tiempo sin ver a Zayn… -dice Patri entre riéndose y enfadada.
-   ¡Anda! ¿Y te crees que yo si puedo estar sin ver a Hazza? Pero ya verás como hoy les vemos, lo presiento –digo sonriendo alegre- Ahora vete a duchar, que hemos quedado con las chicas a las doce y media y son las once y poco, ¡rápido, tardona! –digo zarandeándola.

Ella se levanta perezosa, elige la ropa del armario y desaparece de la habitación. Yo me siento en la cama de mi hermana y marco el número de Harry, que me lo coge al cuarto toque, cuando ya voy a colgar:
-   ¡Hola mi niña! Te iba a llamar yo, estaba subiendo las escaleras. Te echo muchísimo de menos –dice Harry lentamente, con esa voz tan sexy que me encanta.
-   Hola, cariño, yo también te echo muchísimo de menos. Son demasiados días sin veros, menos mal que al menos dentro de poco oiremos alguna canción vuestra nueva –digo riéndome.
-   Sí, seréis de las primeras en oírlo, eso no lo dudéis. Nos ha llamado Paul hace poco y nos ha dicho que hoy saldremos antes de la grabación porque la discográfica cierra antes por ciertos motivos, así que podemos vernos, ¡por fin! Te iré a buscar a casa a las seis de la tarde para que hagamos algo juntos, ¿vale princesa? –me dice Harry dulcemente.
-   Oh, ¿en serio? ¡Qué bien! –respondo soltando un pequeño gritito de alegría- Por fin podré verte… Prepárate para mis besos, porque tengo muchísimas ganas de ti… -digo riéndome.
-   Y yo de ti, mi niña. Oye, princesa, me tengo que ir ya, que tenemos que ir a grabar ya. Acuérdate, a las seis estaré en tu casa, ¿vale? ¡Te quiero! –me dice Hazza riéndose. Después de eso, me despido de él y cuelga. Pasados unos veinte minutos, aparece mi hermana ya arreglada en la habitación. Bajamos a desayunar y cuando terminamos suena el timbre, nos despedimos de nuestro padre y abrimos la puerta. Ahí están las chicas, las saludamos y comenzamos a andar dando una vuelta por Londres.



Narra Patri
Mientras paseamos por Londres con las chicas, decidimos pasar a una cafetería a tomar algo. Nos sentamos en una mesa las cinco mientras conversamos y tomamos unos batidos, hasta que de repente suena mi móvil y lo cojo rápidamente:
-   ¿Si? –pregunto al cogerlo.
-   ¡Hola princesa! -escucho decir al otro lado de la linea a Zayn. Me sale una sonrisa al instante.
-   Hola cariño, ¿qué tal? Pensé que te habías olvidado de mi y todo –digo riéndome.
-   ¿Qué dices, cielo? Como me voy a olvidar de ti... ¡Con lo que te quiero yo! Sólo que estamos hasta arriba de trabajo –le oigo decir con la voz un poco triste.
-   Bueno ¿y qué tal lo lleváis? ¿Cuando te veré? –le pregunto algo ansiosa por verle.
-   Para eso te llamaba… No aguanto ni un minuto mís sin verte. Esta tarde tenemos un rato libre. Pasaré por ti a las seis de la tarde y, cuando te coja no te pienso soltar, que lo sepas –me dice. Yo me río al escucharle, super contenta. Después de hablar un poco más nos despedimos.
-   Bueno, pricesita, tengo que dejarte. Esta tarde nos vemos. Un beso, mi amor ¡te quiero! –me dice Zayn alegremente.
-   Adiós, cariño, te quiero –le digo y a continuación, colgamos.
-   ¿Era Zayn, verdad? –me pregunta Lucy mirándome con una sonrisa.
-   Si, dios esta tarde le veré por fin -digo ilusionada y contenta. Ellas comienzan a reírse.
-   Estás loca, de verdad, Patri. Tanto tú como tu hermana -dice Cate riéndose.
-   Eh, oye ¡yo no hice nada ahora! -salta mi hermana riéndose.
-   Ya, pero eso no quita que lo estés -dice Sele riendo sin parar.
-   Vale, es verdad -asiente mi hermana riéndose.

Después de un rato riendo y hablando de todo un poco, salimos de la cafetería, damos un paseo más y decidimos volver a casa. Una vez llegamos a nuestra casa, nos despedimos de las chicas y entramos en casa muy contentas. Cada una directa a su habitación para arreglarse. 
Yo entro en mi cuarto y abro el armario, cogiendo unos pantalones ajustados de color morado, una camisa a cuadros blancos y morados con un nudo en la cintura y unas zapatillas de color blanco. Me visto, me comienzo a peinar mientras veo entrar a mi hermana a mi cuarto, ya arreglada con el vestido que se puso el día en el que supuestamente iríamos a “la fiesta privada”


-   ¿Estás ya? -me pregunta mirándome. Yo asiento y en ese momento llaman al timbre. Mi hermana sale corriendo hacia abajo- ¡Date prisa! -me grita mientras baja las escaleras. Yo me doy los últimos retoques y, al terminar, salgo de mi habitación.