sábado, 29 de septiembre de 2012

Capítulo 31: ¡Por fin cantáis!


Narra Zayn
Patri está muy entretenida mirando cómo funciona la cámara. En cuanto la supo controlar, se puso a hacer fotos como loca. Y la verdad es que le salen bastante bien, se nota que le gusta hacer fotos. Empezamos a hacernos fotos entre risas y tonterías. Algunas eran muy graciosas. 

Después de un montón de fotos, decidimos sentarnos a descansar. Nos sentamos a tomar el sol y al rato todos se van al agua, excepto Patri y yo. No me quiero alejar de ella. Sonrío y me acerco más a ella para hablar:
-    Menos mal que ya estás más contenta, no me gusta verte triste. Además, te ves aún más hermosa con esa sonrisa -le digo sonriendo. Ella me mira y me sonríe.
-    Gracias –me responde tímida.
-    Me hubiera gustado regalarte algo, pero no me dijiste nada... -le digo algo confuso.
-    No, enserio no hace falta... -me dice seria, pero luego me sonríe tiernamente.
-    Lo sé. Pero quería que tuvieras algo que te recordase a mí… -digo en un susurro. Estoy a escasos centímetros de ella- ¿Por qué estabas mal antes? –le digo acariciando su mejilla derecha. Ella me sonríe.
-    No es nada, tranquilo. Gracias por preocuparte –dice mirándome a los ojos. Nos quedamos unos instantes en silencio. Cojo la cámara de Patri, que está encima de sus piernas y la miro.
-    ¿Nos hacemos una foto? Quiero que este día que estoy pasando contigo quede inmortalizado con una foto de los dos, juntos –le digo sonriéndola y moviendo la cámara. Ella asiente, se acerca un poco más a mí. Los dos posamos y yo hago la foto. La miramos y es increíble, me encanta. Y sólo por el simple hecho de que salgo a su lado.
-    Me encanta, es muy bonita… -dice ella sonriéndome alegre. Yo le acaricio la mejilla y nos quedamos unos instantes mirándonos a una distancia muy corta.Una distancia tan corta que puedo notar su aliento sobre mi cara.
-    ¿Quieres que vayamos al agua con el resto? –le pregunto separándome de ella un poco, cuando consigo entrar en razón.
-    No. Me… me da miedo –dice ella un poco triste- Desde que me pasó lo de la piscina. Le he cogido aún más respeto al agua… -me dice sonrojándose un poco. Yo al acordarme, no puedo evitar enfurecerme un poco.
-    Eh, tranquila… Yo estaría contigo. No te dejaría sola –ella se me queda mirándome. Con una pequeña sonrisa de lado.
-    Entonces nos ahogaríamos los dos… -dice mirándome.
-    ¿Sabes? Si estuvieras en peligro, me daría igual que no supiese nadar. Te salvaría, haría lo imposible por hacerlo –le digo acercándome un poco más a ella. Tengo sus labios a menos de cinco centímetros. Puedo oler su dulce aroma. Ella se acerca aún más a mí.
-    Zayn… Te… te… quiero –dice en un casi inaudible susurro. Yo al oír aquellas palabras no puedo evitar una gran sonrisa de felicidad. Me acerco más a ella hasta que por fin mis labios encuentran los suyos, esos labios que moría por besar.



Narra Noemí
Cuando todos nos vamos al agua, nos separamos en parejas para dejarnos un poco de intimidad:
-    ¿Tienes frío? –me dice Harry acariciandome los hombros al ver que estoy tiritando.
-    Un poco… -digo mirándole a los ojos.
-    Uh… eso lo puedo arreglar yo… -dice con una sonrisa pícara.
-    Ah, ¿si? ¿Cómo? –digo haciéndome la tonta. Él se ríe y me empieza a besar. Yo le agarro suavemente los rizos y le continúo el beso. Después de un rato de caricias y besos, le muerdo suavemente el labio inferior cuando noto que empieza a subir la intensidad- Creo que ahora tienes demasiado calor… -digo riéndome. Comienzo a nadar rápidamente para que me persiga.
-    ¡Eh, eso no vale! –me grita riéndose. Yo sigo nadando rápidamente, yéndome a lo hondo. Al poco rato noto que me agarra del pie. Cuando me suelta, yo me intento poner de pie, pero me doy cuenta de que no puedo, cubre demasiado. Él al verlo, comienza a reírse- Si es que eres una enana. Súbete a mi espalda, anda –dice girándose para que me suba. Yo me quedo nadando sin subirme a su espalda. Él se gira de nuevo para mirarme- ¿Te has enfadado, princesa? –dice acercándose a mí y agarrándome por la cintura, para que no tenga que nadar. Yo me hago la indignada y le quito la cara cuando me va a dar un beso- Oh, venga, Noemí… No te enfades… Eres una enana. Pero eres mi enana –dice acariciándome la mejilla- Sólo mía… -me susurra al oído. >>Vale, me derrite. Es imposible no ceder a sus encantos. Me encanta<< Me comienza a dar pequeños besos por el cuello.
-    Vale, vale… ¡Para, para! No estoy enfadada... –digo sonriendo como una tonta.
-    Uh… alguien tiene cosquillas en el cuello… -dice pasando su dedo índice por la parte derecha de mi cuello, lo que provoca un escalofrío por mi cuerpo. Yo le sonrío y me subo a su espalda- ¿Y qué pasa si ahora te ahogo? –dice girando su cabeza para mirarme.
-    No lo vas a hacer… -digo yo colocando mis manos alrededor de su cuello y rodeando su torso con mis piernas.
-    ¿Cómo estás tan segura? –me pregunta él comenzando a andar un poco más hacia lo hondo.
-    Sé que no me vas a ahogar, porque me quieres… -digo dándole un beso en la mejilla. Él se ríe.
-    Tienes razón –dice mirándome.
-    Siempre tengo razón... –digo sonriendo- Y ahora, mi “pequeño” bebé Tarzán, los demás nos están esperando. Somos los únicos que seguimos en el agua. ¿Qué tal si vas ya hacia la arena? –digo dándole un beso en la parte baja del cuello. 

Cuando llegamos a dónde están los demás, yo aún subida a la espalda de Harry, los chicos nos dan una toalla a cada uno. Yo me bajo de su espalda y nos sentamos en la arena. Puedo ver que mi hermana está muy sonriente al lado de Zayn. Al secarnos Harry y yo,vemos que son las siete y media de la tarde y está comenzando a anochecer. Nos levantamos todos y nos vamos en busca de algo de leña para hacer una pequeña hoguera. A la media hora, estamos todos sentados alrededor del fuego, aunque yo estoy sentada alrededor de las piernas de Hazza, mientras Niall está tocando la guitarra. Cuando termina de tocar la canción que estaba tocando, una que no conocía, empieza a tocar la de I’m Yours y los chicos comienzan a cantarla. Noto a Harry jugar con mi pelo mientras canta:
-    Oye, chicas, ¿qué tal si nos cantáis una canción? Aún no os hemos oído cantar juntas... –dice Liam mirando a mi hermana y después a mí. Yo asiento y miro a mi hermana, interrogándola con la mirada.
-    Por mí vale… ¿Patri? –le pregunto mirándola aún. Ella suspira.
-    Uf… está bien… -dice levantándose tímidamente.
-    ¡BIEN! Esta vez no hagas la estatua, que ya hay confianza, por Dios –dice Louis riéndose. Sele le da un codazo- ¡Au! Cari, solo era para quitarle tensión… -dice poniendo carita de bueno. Sele se ríe y le besa.
-    Pero que sea en español, por favor –dice Niall ilusionado. Mi hermana y yo nos reímos y nos miramos.
-    ¿Cantamos Ahora tú? –le digo a mi hermana. Ella asiente sonriendo. Contamos tres y empezamos a cantar.





Narra Patri
Comenzamos a cantar al unísono. Yo muy nerviosa y roja, y mi hermana está como si fuese algo que lleva haciendo desde toda la vida. En una parte canta mi hermana sola y veo cómo todos nos miran entre alegres y sorprendidos, y cómo Harry mira a mi hermana con una sonrisa tonta en la cara. Luego canto yo una parte sola, algo nerviosa, pero creo que me sale mejor de lo que esperaba, y veo a Zayn mirándome contento y alucinado por mi atrevimiento. Seguimos cantando al unísono hasta que la canción termina. Cuando terminamos, todos aplauden fuerte. Yo no puedo evitar sonrojarme sin saber hacia dónde mirar de los nervios.
-    Dios, si sois increíbles. ¡Tenéis una voz alucinante! –dice Liam sonriendo.
-    Ya te digo. Patri, no sé por qué no querías cantar. Si tienes una voz alucinante, en serio –dice Niall sorpendido.
-    Hubiérais entrado a X-Factor segurísimo –dice Louis sonriendo- Impresionante, de verdad –repite él.
-    ¿Véis cómo lo hacen genial? ¡Os lo dijimos! –dice Lucy sonriendo.
-    Aw, ¡GRACIAS! –grita mi hermana riéndose feliz.
-    Dios, qué vergüenza… -digo yo en un susurro, super roja. Zayn, al oír aquello, se levanta y me da un abrazo para que se me pase.
-    Pero si lo haces genial, tonta. Yo siempre te lo digo, pero no me haces ni caso –dice mi hermana yendo a abrazar a Harry. Yo sigo tapando mi cara en el pecho de Zayn, que me abraza cálidamente. 

Después de varios comentarios más, yo me separo de Zayn y nos sentamos junto a los demás. Seguimos hablando un rato más frente alrededor de la hoguera y, cuando ya es noche cerrada, empezamos a contar anécdotas, cada cual aún más graciosa que la anterior. En un momento, mi mirada se encuentra con la de Zayn y nos quedamos como tontos mirándonos, en silencio, durante no sé cuanto tiempo. Hasta que alguien se da cuenta:
-    Uy, ¿y esas miraditas? –dice Louis riéndose al vernos. Yo cambio rápidamente la mirada hacia otro lado, sonrojada, y los demás, excepto Zayn, se ríen por mi expresión.
-    Bueno, ¿os apetece si contamos alguna historia de terror antes de irnos? –dice Harry, que está abrazando a mi hermana, para cambiar de tema.
-    ¡Vale! Yo empiezo –grita Lou sonriendo malévolamente. A continuación comienza a narrar la historia, poniéndose serio.



Narra Harry
Mientras Louis cuenta la historia de miedo, noto a Noemí cada vez más apretada a mi pecho:
-    Princesa, ¿tienes miedo? –le susurro muy bajito al oído, para no molestar a los demás. Ella me mira y asiente. En ese momento Louis pega un grito para dar énfasis a la historia y Noemí pega un bote increíble del susto que se ha metido- Eh, tranquila… Estoy aquí contigo. No pasa nada –le susurro acariciando su mejilla. Ella me mira unos instantes, me sonríe y después oculta su cara en mi pecho.
-    Es que no puedo evitar asustarme… -me susurra ella aún contra mi pecho. Yo sonrío al notar sus manos agarrando mi camiseta por la espalda.
-    ¿Quieres que nos vayamos de aquí? –le susurro sonriendo. Después le doy un beso en la coronilla.
-    No, tranquilo. Con un poco de suerte, estará a punto de acabar –dice con una sonrisa tranquilizadora. Y, en efecto, a los cinco minutos aproximadamente, acaba la historia.
-    Vale, ya he aguantado una historia. Ahora, ¿podemos irnos? ¡Tengo miedo! –dice Noemí levantándose en cuanto Louis acaba. Todos se ríen al ver la cara asustada de Noemí.
-    Hazza, lo has hecho aposta, eh, pillín. Así te agarraba aún más fuerte –dice Louis levantando las cejas divertido.
-    ¿Pero qué dices? No sabía que se asustaba con eso. Si no, no lo habría dicho. Lo que menos quiero es asustarla, tonto –digo yo abrazando a Noemí. Ella se ríe y me da un beso en el cuello.
-    Yo te creo. Ahora, ¡vámonos! –dice ella separándose de mí, agarrándome la mano y tirando de ella hacia el coche. 

Cogemos las cosas, que estaban amontonadas a nuestro lado, y nos vamos directos hacia el coche. Yo ayudo a Liam a dejar las cosas en el maletero de mi coche, cuando de repente oigo un ruido y a continuación, a Noemí gritar. Liam y yo nos giramos a la vez y vemos a Louis riéndose a más no poder y a Noemí con las manos en la cara, asustada:
-    Lou, ¿qué la has hecho? –digo yo acercándome corriendo a ellos. Louis no puede hablar siquiera, está riendose a carcajada limpia. Sele se acerca a él y le da una pequeña colleja en la nuca.
-    Cari, ¿te gustaría que Harry me hiciera eso a mí? No, ¿verdad? Pues no se lo hagas tú a Noemí, pobrecita –dice ella acercándose a Noemí- ¿Qué te ha hecho? –le dice mirándola. Noemí nos mira a todos y sonríe asustada.
-    Pues… estaba mirando cómo Liam y Hazza guardaban las cosas en el maletero y Louis –dice lanzándole una mirada fulminante- se ha acercado a mí por la espalda y me ha tocado el hombro mientras hacía un ruido raro. Me ha metido un susto de muerte –dice cruzándose de brazos.
-    Ay, Lou, siempre estás igual. ¿No ves que la pobre está asustada? Esas bromas son de mal gusto… -dice Liam mirándole severamente, echándole la bronca.
-    Lo siento, papi Liam… -dice Louis poniendo ojitos de niño bueno. Lo que provoca que todos estallemos en carcajadas, hasta Noemí.
-    ¡Gracias por defenderme, papi Liam! –dice Noemí acercándose a él y abrazándole. Yo no puedo evitar sentir un poco de celos, aunque sé que ella me quiere a mí, no puedo evitarlo.
-    De nada, pequeñaja –dice Liam abrazándola también- Venga, vámonos que a este paso no llegamos a casa hasta las dos de la mañana. Ya son las diez y media de la noche –dice cuando Noemí se separa de él, mirando su reloj.




Narra Zayn
Montamos en los coches en el mismo orden que de ida. Dejamos a Lucy, Cate y Sele en sus casas y después, Niall y Liam se van con Lou a casa mientras Harry y yo llevamos a Noemí y a Patri a su casa.  Harry y Noemí iban delante a lo suyo, mientras que Patri y yo nos tiramos todo el trayecto en silencio, pensando cada uno en sus cosas. En mi caso, en ella. No hacía más que observarla, ella no hacía más que mirar por la ventana, absorta en sus pensamientos. >>Me gustaría saber en qué piensa<<

Después de unos veinte minutos, llegamos a su casa. Ellas se despide de nosotros (Harry y Noemí con un buen beso…) y después, en cuanto se meten dentro de casa, Harry arranca de vuelta a nuestra casa. Llevamos todo el trayecto en silencio, tengo bastantes cosas que pensar. Así que estoy absorto en mis pensamientos, hasta que Harry me saca de ellos:
-    Zayn, ¿en qué piensas, tío? –me dice mirándome de reojo mientras conduce- Llevas todo el camino en silencio.
-    En nada. Sólo… pensaba en Patri. ¿Sabes? Hoy me dijo que me quería y nos besamos. Fue tan bonito… fue increíble… -le digo super ilusionado, sonriendo.
-    Oh… Me alegro mucho, tío. ¿Ves como te quiere? Ahora, podrías prepararle algo bonito. No sé… -dice él pensado.
-    Ya, en eso estaba pensando. Quiero hacer las cosas bien. Escucha lo que pensé y dime qué te parece –le digo mirándole. Le empiezo a contar todo tranquilamente, mientras él conduce. Cuando llegamos a casa, Harry aparca. Justo en ese momento acabo de contárselo- y… ¿qué te parece? –le pregunto mirándole serio- ¿crees que le gustará? –pregunto dudando.
-    Claro que le gustará. Me parece perfecto. Ella es una chica muy simple y dulce. No es como con las que has estado. Bueno, hemos estado… Ya sabes a qué me refiero –dice mirándome. >>Claro que lo entiendo<<- Así que le encantará y, si no estás seguro, mañana por la mañana llamas a Noemí, se lo cuentas y que te dé su opinión. Nosotros te ayudamos en lo que sea –me dice él con una sonrisa tranquilizadora- Además, me alegra que te hayas decidido al fin. Ya era hora… -dice riéndose.
-    Gracias, tío. ¿Podrías acompañarme a comprarle un regalo? –le pregunto.
-    ¡Pues claro! Es lo que te iba a decir –dice riéndose- Bueno, de momento entremos en casa –dice abriendo la puerta del coche. Salimos de él y entramos en casa. Vemos a todos sentados en el salón viendo la tele. Nos sentamos a su lado y yo les cuento el plan a los chicos. Ellos me apoyan alegres por mí y después de un rato más hablando, me levanto y me voy a mi habitación. Me quito la camiseta y me tiro en la cama. Me pongo a pensar en lo que pasará mañana pero sobretodo, en ella, hasta que me quedo dormido.

2 comentarios:

  1. PERFECTO! *-* por fin patri le dice q le qiere, me matias x.x quiero un MARATON!!!
    BEsoooos :)

    ResponderEliminar
  2. PERFECTO! *-* por fin patri le dice q le qiere, me matias x.x quiero un MARATON!!!
    BEsoooos :)

    ResponderEliminar