Narra
Patri
- Dios,
soy una estúpida. ¿Cómo he podido creerle y confiar en él? -digo super triste y
agobiada. Con mucha rabia y ganas de llorar- Y encima me besa delante de todas
esas camaras... ¿Qué pensará Zayn de mí cuando vea esas fotos? –digo cada
vez más desesperada.
- Eh,
Patri, no es culpa tuya... Lo que pasa es que eres demasiado buena. Te creíste
todas sus mentiras -dice mi hermana parándome y abrazándome. Cuando me abraza,
yo comienzo a derramar numerosas lágrimas mientras le correspondo al abrazo- y,
si le explicas todo esto a Zayn, estoy segura de que lo entenderá. Es más,
querrá defenderte. En serio, no es culpa tuya -me dice aún abrazándome. Cuando
consigo tranquilizarme un poco, se separa de mí y me mira- No llores. Yo estoy
contigo. No te voy a dejar sola nunca -me dice regalándome una sonrisa de esas
sonrisas suyas que me alegran siempre. Consiguiendo tranquilizarme aún más.
Después de esa pequeña conversación, seguimos el camino
hasta llegar a nuestra casa. Cuando llegamos a casa, ya son casi las tres de la
tarde. Y vemos que la mesa ya lista para comer. Le preguntamos a Abbie
dónde está nuestro padre y ella nos dice que hoy tenía una reunión y no vendría
a comer. Nostras nos sentamos en la mesa, Abbie comienza a servir la comida y
al terminar, se retira. Me dedico a mover la comida con el tenedor sin probar
bocado, ya que no tengo hambre.
- Patri,
¿no vas a comer nada? -me dice mi hermana mirándome. Yo niego con la cabeza.
- No,
no tengo hambre, lo siento -le digo.
Me levanto de la mesa y me dirijo al salón. Me siento en
sofá y me quedo en él, pensando lo que ha sucedido hoy, en silencio. Al rato
siento que alguien se sienta a mi lado. Miro y veo a mi hermana, pero cuando se
dispone a hablar conmigo, comienza a sonar su móvil. Yo la miro y ella se aleja
un poco.
Narra
Harry
Hacemos un descanso para comer y miramos el Twitter. Está
lleno de fotos de Noemí y Patri con Dylan y el otro chico, el tal Jake.
>>¿Qué hacen ellas con esos? Después de lo que las hicieron y las
dijeron<< De repente, Zayn se separa súper enfadado del ordenador y oigo
que está gritando. Miro la pantalla del ordenador y veo una foto que me
sorprende: Dylan está besando a Patri. >>Oh, Dios, menos mal que no es
Noemí. Sino, yo estaría igual que Zayn<< Intento ir a hablar con Zayn,
pero no atiende a razones. Está muy celoso. Cojo mi móvil y llamo a Noemí. Después
del tercer timbre me lo coge:
- ¡Harry!
¿Qué tal estáis? –dice Noemí alegre.
- Pues…
Yo bien, aunque hay algo que hemos visto y… digamos que nos ha sorprendido.
Sobretodo a Zayn. ¿Os habéis ido hoy con Dylan y Jake? –le digo sin saber muy
bien cómo decírselo. Ella se queda unos instantes en silencio- ¿Noemí, estás
ahí? –digo mirando mi móvil para asegurarme que no se haya cortado la llamada.
- Mierda,
ha visto la foto, ¿no? –dice ella- No es lo que parece. Dylan la agarró y la
besó. Pero mi hermana le mordió el labio para que la soltara. Ella no le besó.
Fue él –dice ella con un tono intranquilo.
- ¿La
besó a la fuerza? –digo yo algo enfadado. Al oír aquello Zayn se queda quieto
al instante y aprieta los puños. Los demás están en silencio, escuchando- Pero…
¿qué hacíais con ellos?
- Es
que vinieron a pedir perdón de nuevo y… nos dijeron que nos invitaban a tomar
algo. Yo no quería ir, pero mi hermana quería darles otra oportunidad. Ya sabes
cómo es… Y… Jake lo intentó conmigo, pero no lo consiguió, pero Dylan con Patri
sí. El problema es que nos habían seguido paparazzi y hicieron fotos a todo.
Patri le dio una bofetada a Dylan. Pero me juego lo que quieras a que esa foto
no saldrá a la luz. Solo saldrán las comprometidas –dice ella de carrerilla,
algo alterada. Yo me quedo en silencio- Harry, no os enfadéis, por favor –dice
ella preocupada.
- Noemí,
no estamos enfadados. No con vosotras. Lo estamos con esos imbéciles de Jake y
Dylan. ¿Cómo habéis podido ser tan inocentes de ir con ellos? ¿Y si os llegan a
hacer algo, Noemí? –digo yo preocupado. Intentando mantener la calma.
- Lo
sentimos, Harry. Espera un momento –me dice. Oigo que se pone a andar- Ya está.
Es que no quiero que lo oiga mi hermana. ¿Está muy mal Zayn? –dice ella en voz
baja.
- ¡Le
voy a partir la cara a ese capullo! ¿Cómo se atreve a besarla a la fuerza?
–dice Zayn muy enfadado. >>Que oportuno, Zayn<<
- Puf…
la verdad es que está bastante enfadado. Creo que lo acabas de comprobar tú
misma… Más le vale a Dylan que no se cruce con Zayn –digo yo mirándole- Oye, ¿y
Patri como está? Estará algo mal, conociéndola… -le respondo a Noemí.
- Pues
está mal. Pero por haberles creído. Se culpa a sí misma por lo que ha pasado
–me dice ella aún en voz baja.
- Pues
no es culpa suya confiar en las personas. Dile que no se preocupe. Oye, Noemí,
te tengo que dejar. Vamos a empezar a ensayar en nada. Ya te llamo otro día,
¿vale? ¡Un beso! –digo yo con algo de prisa. Paul nos está haciendo gestos con
la mano para que vayamos con él.
- Vale,
se lo diré. Aprovechar bien los ensayos, eh. Dales recuerdos a todos, Hazza –me
responde de nuevo alegre. Después de eso cuelga. Yo sonrío como un tonto y
cuelgo también.
Narra
Patri
Después de unos minutos de agonía, mi hermana vuelve al
salón y se sienta conmigo.
- Patri,
era Harry -me dice despacio. Yo la miro algo asustada por lo que podían a ver
hablado- Me ha preguntado qué es lo que ha pasado. Vieron las fotos. Yo le
conté todo. Me dijo que no es tu culpa, que no te preocupes, ¿vale? -me dice
intentando calmarme.
Me sonríe y yo asiento no muy convencida. Después nos
ponemos a ver la televisión hasta que llega la hora de cenar. Mi hermana, como
siempre alegre, comienza a hablar en la cena con mi padre mientras yo
permanezco en silencio:
- Perdonar,
no tengo mucho hambre hoy. Me iré a dormir, si no os importa -les digo a los
dos mirándolos.
Ellos asienten con cara de preocupación. Yo me marcho a mi
cuarto, aún sigo afectada por lo de hoy. Me siento culpable, aunque Harry haya
dicho que no pasaba nada. Yo me sentía culpable, tonta. No debería haber
confiado en ellos. Cuando llego a mi habitación, me tumbo en la cama sin
ni siquiera cambiarme. Me agarro las piernas con los brazos. Me quedo así,
pensando en todo, pero sobretodo en Zayn, hasta que llega mi hermana:
- Patri,
¿estás despierta? -me dice acercándose a mi cama. Yo le hago un gesto con la
mano.
- No
quiero hablar, ¿vale? –digo aguantándome las ganas de gritar.
Ella se queda en silencio unos instantes y después se tumba
a mi lado y me abraza. Yo no hago nada, sencillamente me quedo quieta, notando
los brazo de mi hermana, abrazándome. Como hacía nuestra madre cuando estábamos
mal. Hasta que, finalmente, caigo en un profundo sueño que me libera durante un
tiempo de los remordimientos.
Narra
Noemí
Me despierta un movimiento a mi alrededor. Abro los ojos y veo
a mi hermana, que se acaba de levantar de la cama. Ayer nos debimos de quedar
dormidas:
- Buenos
días, ¿qué tal estás? –digo sonriéndola.
- Los
buenos días serán para ti. Porque para mí no –dice ella aún triste.
- Oh,
¡venga Patri! No puedes estar así por el imbécil de Dylan. No se lo merece
–digo yo algo desesperada.
- Noemí,
no puedo evitar estar así. ¿Qué estará pensando Zayn de mí? Si en algún momento
le había llegado a interesar, después de esto. Dudo que quiera saber nada de mí
–dice ella desanimada.
- No seas
tonta. Además, oí que quería pegar a Dylan. Eso no me parece que no quiera
saber nada de ti –digo mordiéndome la lengua para no decirla que Zayn siente
algo por ella. Prefiero que sea él quién se lo diga.
- Me da
igual, Noemí. Ya me da igual todo –dice ella sin ánimos.
Después de eso, nos vamos a la ducha y nos ponemos algo
cómodo para estar en casa.
Estos dos últimos días han sido completamente aburridos. Mi
hermana sigue con la moral baja y apenas quiere hablar. Intenté que llamase a
Zayn para que hablaran, pero se niega a llamarle. Estos dos días lo único que
hemos hecho ha sido estar en casa, viendo la tele, o jugando a algo. No tenemos
noticias de los chicos, supongo que estarán ocupados haciendo sus cosas. Al fin
y al cabo, no son cinco adolescentes normales.
Me levanto de la cama y me desperezo. Hoy ya es el tercer
día en el que no les voy a ver. >>Esto es un asco. Echo de menos a los
chicos. Nuestras locuras, nuestros piques, pero sobretodo, echo de menos la
sonrisa de Harry, sus ojos, su voz, le echo de menos a él. Creo que cada vez me
queda más claro que siento algo por él<<
Me voy directa a la ducha y al salir, con una toalla envuelta en el cuerpo y otra en mi pelo, escojo la ropa que me quiero poner: un fino vestido blanco ajustado por el pecho y suelto por el resto del cuerpo. Me cojo una chaqueta marrón de lana fina y me pongo unas manoletinas también marrones. Me peino un poco el pelo y me doy un poco de raya y rimel. Hoy hace muy buen día. Así que voy a intentar convencer a mi hermana para que salgamos a dar una vuelta. Como me quede un día más en casa, me volveré loca. Después de eso, voy directa a la habitación de mi hermana, que justo está saliendo de su habitación. La vuelvo a meter dentro y la obligo a vestirse para salir a la calle, algo que hace con no demasiada euforia. Cuando ya está arreglada, salimos de su habitación y bajamos a desayunar. Mi hermana lleva puesto una camiseta blanca ajustada de palabra de honor, unos pantalones vaqueros largos con algún que otro roto en las piernas y unas sandalias blancas. Llegamos a la cocina y nos sentamos en la mesa después de saludar a Abbie. Desayunamos unos creppes que estaban buenísimos. Cuando terminamos de comer, suena mi móvil. Es Sele. Me dice que se vienen las chicas a casa a vernos un rato. Nosotras les decimos que sí y nos vamos al salón a esperar. Ya que hemos quedado en media hora.
Narra
Patri
Después de estar un rato sentadas en el sofá viendo la tele,
suena el timbre. Mi hermana se levanta rápido y sale corriendo hacia la puerta.
Yo la sigo algo más despacio. Al llegar, abre la puerta:
- ¡Hola
chicas! -dicen todos a la vez. A mi hermana le sale al instante una sonrisa al
ver a todos. Y yo, al verles, me quedo seria sin emitir sonido, mirándolos.
- Oh,
que pena Harry, te perdiste a Noemí en pijama de nuevo -dice Lou riéndose y
todos comienzan a reírse. Mi hermana se sonroja pero luego se ríe. Yo sigo sin
decir nada. Dirijo mi mirada hacia Zayn y, cuando veo que me está mirando, bajo
la cabeza mirando al suelo triste.
- Bueno,
pasad. No os quedéis ahí parados -dice mi hermana dejándolos pasar. Nos
dirigimos al salón y nos sentamos todos. Mi hermana comienza preguntarles cómo
están, qué tal van sus ensayos, etc.
- Pues
nada. Que tenemos un día libre, al fin -dice Liam sonriendo. Yo me dedico a
esuchar sin decir palabra. Notando de vez en cuando que algunas miradas se
dirigen hacia mí, sobretodo de Zayn.
- ¿Y
tú, Patri, que tal estás? No dijiste nada desde que llegamos -me dice Harry
mirándome. Todos posan sus miradas en mí y yo me pongo algo nerviosa.
- Bi-bi-bien
-contesto algo cortada y con una sonrisa forzada.
- ¿Sólo
bien? ¿bien? -me grita Lou mirándome. Por lo que yo me incomodo un poco-
Deberías estar contentísima, genial, por estar aquí conmigo. Seguro que te
aburriste mucho y me echaste de menos, ¿a que si? -dice riéndose y presumiendo
de él mismo. Todos se ríen y Sele le da un codazo que me provoca una pequeña
risa, pero enseguida me vuelvo a poner seria.
- No
eres presumido ni nada -dice Liam riéndose. Mi hermana se ríe junto a los demás
y yo agacho la cabeza.
- Lleva
así desde que hablé contigo el otro día, Harry. -dice mi hermana mirándonos a
Harry y a mí alternativamente. Al oír aquello, Zayn aprieta la mandíbula
poniéndose serio. Después se levanta y se pone de cuclillas delante de mí.
- Eh,
ese imbécil no se merece que estés mal. No permitiré que estés mal. Así que ya
puedes estar sonriendo con una de esas sonrisas tan hermosas tuyas -me dice
Zayn sujetando mi barbilla con sus dedos. Mirándome a los ojos y sonriendo no
puedo evitar sonreír al final
- Pe-pe-pero…
¿qué pensaréis de mí? ¿Qué pensarás de mí? Yo… -digo en voz baja, casi en un susurro. Él sonríe y
niega con la cabeza.
- No
pensamos nada malo de ti. Noemí nos dijo lo que él te dijo e hizo y, yo precisamente,
estoy enfadado pero con él. Tú no tienes la culpa de nada, no podría
pensar nada malo de ti -me dice sonriendo y calmado, sin apartar la vista de mis
ojos. Yo finalmente sonrío alegre. Parece que no está enfadado conmigo.
Narra Zayn
Me alegra volver a ver sonreír a Patri. No me gusta verla
mal y menos por un capullo como es Dylan.
- Bueno,
¿os apetece que nos vayamos a un parque de aquí, de Londres? –digo yo
levantándome y mirando a Noemí y luego a Patri. Las dos asienten felices.
- ¡Síííí!
–dice Noemí levantándose alegre- Pero, ¿a cual?
- Se
llama Hyde Park. La idea ha sido mía, pero la comida está hecha por Harry
–digo yo animado.
- Uh,
¿Harry ha cocinado? –dice Noemí volviéndose sonriendo a Harry.
- Sí,
menos mal que no estabas tú. Sino, me daba que hoy tampoco habríamos tenido
comida –dice Niall mirándoles a los dos y riéndose.
- Entonces
hoy comprobaré si es verdad que Harry cocina bien –dice ella sacándole la
lengua.
- Te
chuparás los dedos –le responde él alegre.
Después de eso, nos levantamos todos. Las chicas avisan a
Abbie, su cocinera, de que no comerán en casa y montamos en los coches: Sele,
Cate, Lucy y Liam van con Lou en su coche y Patri, Niall, Noemí y yo en el de
Harry.
Después de casi media hora de trayecto en coche, llegamos al
parque. Ellos aparcan los coches en el parking y salimos de ellos. Abrimos
el maletero de Lou y sacamos lo que hay: dos cestas muy grandes llenas de
comida, una nevera portátil con bebida y varias mantas grandes para tumbarnos
en el suelo. Nos repartimos las cosas y entramos en el parque. Lo primero que
vemos al entrar es esto:
Andamos un poco hasta encontrar un buen sitio donde
sentarnos. Cuando lo encontramos, extendemos las mantas, colocamos todo
alrededor de ellas y nos tumbamos. El sitio es precioso, estamos enfrente de un
lago y hay hierba en la zona que hemos elegido. Al fondo se ve el London Eye:
Despues de colocar todo, comenzamos a comer tranquilamente
entre risas:
- Mmm
si está buena esta comida -dice Noemí mirando a Harry. Los demás asentimos.
- Pues
claro, ya te lo dije. ¿Acaso dudas de mis dotes culinarias? -dice Harry con una
sonrisa presumida.
- Menos
mal que está buena. Yo ya me estaba preparando para ir a comprarme algo de
comer -dice Patri riéndose. Al oírlo, todos se empiezan a reír y Harry la mira
mal.
- Gracias
por la confianza depositada en mí. Por lista te quedas sin postre, ale -dice
Harry cruzándose de brazos.
- Ala
no -dice Patri haciendo pucheros.
- Di
que sí, mi ricitos, ella se lo merece por bocazas -dice Lou riéndose y
secándole la lengua a Patri.
Ella le mira mal y le da un codazo, ya que estaban al lado.
Provocando que Lou se atragante con la bebida. Todos nos reímos al ver la cara
que pone y después, seguimos comiendo mientras charlamos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario