jueves, 6 de septiembre de 2012

Capítulo 25: Consecuencias de la traición


Narra Patri
-   Dios, soy una estúpida. ¿Cómo he podido creerle y confiar en él? -digo super triste y agobiada. Con mucha rabia y ganas de llorar- Y encima me besa delante de todas esas camaras... ¿Qué pensará Zayn de mí cuando vea esas fotos? –digo cada vez  más desesperada.
-   Eh, Patri, no es culpa tuya... Lo que pasa es que eres demasiado buena. Te creíste todas sus mentiras -dice mi hermana parándome y abrazándome. Cuando me abraza, yo comienzo a derramar numerosas lágrimas mientras le correspondo al abrazo- y, si le explicas todo esto a Zayn, estoy segura de que lo entenderá. Es más, querrá defenderte. En serio, no es culpa tuya -me dice aún abrazándome. Cuando consigo tranquilizarme un poco, se separa de mí y me mira- No llores. Yo estoy contigo. No te voy a dejar sola nunca -me dice regalándome una sonrisa de esas sonrisas suyas que me alegran siempre. Consiguiendo tranquilizarme aún más.

Después de esa pequeña conversación, seguimos el camino hasta llegar a nuestra casa. Cuando llegamos a casa, ya son casi las tres de la tarde. Y vemos que la mesa ya lista para comer. Le preguntamos a Abbie dónde está nuestro padre y ella nos dice que hoy tenía una reunión y no vendría a comer. Nostras nos sentamos en la mesa, Abbie comienza a servir la comida y al terminar, se retira. Me dedico a mover la comida con el tenedor sin probar bocado, ya que no tengo hambre. 
-   Patri, ¿no vas a comer nada? -me dice mi hermana mirándome. Yo niego con la cabeza.
-   No, no tengo hambre, lo siento -le digo.

Me levanto de la mesa y me dirijo al salón. Me siento en sofá y me quedo en él, pensando lo que ha sucedido hoy, en silencio. Al rato siento que alguien se sienta a mi lado. Miro y veo a mi hermana, pero cuando se dispone a hablar conmigo, comienza a sonar su móvil. Yo la miro y ella se aleja un poco.



Narra Harry
Hacemos un descanso para comer y miramos el Twitter. Está lleno de fotos de Noemí y Patri con Dylan y el otro chico, el tal Jake. >>¿Qué hacen ellas con esos? Después de lo que las hicieron y las dijeron<< De repente, Zayn se separa súper enfadado del ordenador y oigo que está gritando. Miro la pantalla del ordenador y veo una foto que me sorprende: Dylan está besando a Patri. >>Oh, Dios, menos mal que no es Noemí. Sino, yo estaría igual que Zayn<< Intento ir a hablar con Zayn, pero no atiende a razones. Está muy celoso. Cojo mi móvil y llamo a Noemí. Después del tercer timbre me lo coge:
-   ¡Harry! ¿Qué tal estáis? –dice Noemí alegre.
-   Pues… Yo bien, aunque hay algo que hemos visto y… digamos que nos ha sorprendido. Sobretodo a Zayn. ¿Os habéis ido hoy con Dylan y Jake? –le digo sin saber muy bien cómo decírselo. Ella se queda unos instantes en silencio- ¿Noemí, estás ahí? –digo mirando mi móvil para asegurarme que no se haya cortado la llamada.
-   Mierda, ha visto la foto, ¿no? –dice ella- No es lo que parece. Dylan la agarró y la besó. Pero mi hermana le mordió el labio para que la soltara. Ella no le besó. Fue él –dice ella con un tono intranquilo.
-   ¿La besó a la fuerza? –digo yo algo enfadado. Al oír aquello Zayn se queda quieto al instante y aprieta los puños. Los demás están en silencio, escuchando- Pero… ¿qué hacíais con ellos?
-   Es que vinieron a pedir perdón de nuevo y… nos dijeron que nos invitaban a tomar algo. Yo no quería ir, pero mi hermana quería darles otra oportunidad. Ya sabes cómo es… Y… Jake lo intentó conmigo, pero no lo consiguió, pero Dylan con Patri sí. El problema es que nos habían seguido paparazzi y hicieron fotos a todo. Patri le dio una bofetada a Dylan. Pero me juego lo que quieras a que esa foto no saldrá a la luz. Solo saldrán las comprometidas –dice ella de carrerilla, algo alterada. Yo me quedo en silencio- Harry, no os enfadéis, por favor –dice ella preocupada.
-   Noemí, no estamos enfadados. No con vosotras. Lo estamos con esos imbéciles de Jake y Dylan. ¿Cómo habéis podido ser tan inocentes de ir con ellos? ¿Y si os llegan a hacer algo, Noemí? –digo yo preocupado. Intentando mantener la calma.
-   Lo sentimos, Harry. Espera un momento –me dice. Oigo que se pone a andar- Ya está. Es que no quiero que lo oiga mi hermana. ¿Está muy mal Zayn? –dice ella en voz baja.
-   ¡Le voy a partir la cara a ese capullo! ¿Cómo se atreve a besarla a la fuerza? –dice Zayn muy enfadado. >>Que oportuno, Zayn<<
-   Puf… la verdad es que está bastante enfadado. Creo que lo acabas de comprobar tú misma… Más le vale a Dylan que no se cruce con Zayn –digo yo mirándole- Oye, ¿y Patri como está? Estará algo mal, conociéndola… -le respondo a Noemí.
-   Pues está mal. Pero por haberles creído. Se culpa a sí misma por lo que ha pasado –me dice ella aún en voz baja.
-   Pues no es culpa suya confiar en las personas. Dile que no se preocupe. Oye, Noemí, te tengo que dejar. Vamos a empezar a ensayar en nada. Ya te llamo otro día, ¿vale? ¡Un beso! –digo yo con algo de prisa. Paul nos está haciendo gestos con la mano para que vayamos con él.
-   Vale, se lo diré. Aprovechar bien los ensayos, eh. Dales recuerdos a todos, Hazza –me responde de nuevo alegre. Después de eso cuelga. Yo sonrío como un tonto y cuelgo también.


Narra Patri
Después de unos minutos de agonía, mi hermana vuelve al salón y se sienta conmigo.
-   Patri, era Harry -me dice despacio. Yo la miro algo asustada por lo que podían a ver hablado- Me ha preguntado qué es lo que ha pasado. Vieron las fotos. Yo le conté todo. Me dijo que no es tu culpa, que no te preocupes, ¿vale? -me dice intentando calmarme.

Me sonríe y yo asiento no muy convencida. Después nos ponemos a ver la televisión hasta que llega la hora de cenar. Mi hermana, como siempre alegre, comienza a hablar en la cena con mi padre mientras yo permanezco en silencio:
-   Perdonar, no tengo mucho hambre hoy. Me iré a dormir, si no os importa -les digo a los dos mirándolos.

Ellos asienten con cara de preocupación. Yo me marcho a mi cuarto, aún sigo afectada por lo de hoy. Me siento culpable, aunque Harry haya dicho que no pasaba nada. Yo me sentía culpable, tonta. No debería haber confiado en ellos. Cuando llego a mi habitación, me tumbo en la cama sin ni siquiera cambiarme. Me agarro las piernas con los brazos. Me quedo así, pensando en todo, pero sobretodo en Zayn, hasta que llega mi hermana:
-   Patri, ¿estás despierta? -me dice acercándose a mi cama. Yo le hago un gesto con la mano.
-   No quiero hablar, ¿vale? –digo aguantándome las ganas de gritar.

Ella se queda en silencio unos instantes y después se tumba a mi lado y me abraza. Yo no hago nada, sencillamente me quedo quieta, notando los brazo de mi hermana, abrazándome. Como hacía nuestra madre cuando estábamos mal. Hasta que, finalmente, caigo en un profundo sueño que me libera durante un tiempo de los remordimientos.



Narra Noemí
Me despierta un movimiento a mi alrededor. Abro los ojos y veo a mi hermana, que se acaba de levantar de la cama. Ayer nos debimos de quedar dormidas:
-   Buenos días, ¿qué tal estás? –digo sonriéndola.
-   Los buenos días serán para ti. Porque para mí no –dice ella aún triste.
-   Oh, ¡venga Patri! No puedes estar así por el imbécil de Dylan. No se lo merece –digo yo algo desesperada.
-   Noemí, no puedo evitar estar así. ¿Qué estará pensando Zayn de mí? Si en algún momento le había llegado a interesar, después de esto. Dudo que quiera saber nada de mí –dice ella desanimada.
-   No seas tonta. Además, oí que quería pegar a Dylan. Eso no me parece que no quiera saber nada de ti –digo mordiéndome la lengua para no decirla que Zayn siente algo por ella. Prefiero que sea él quién se lo diga.
-   Me da igual, Noemí. Ya me da igual todo –dice ella sin ánimos.

Después de eso, nos vamos a la ducha y nos ponemos algo cómodo para estar en casa.

Estos dos últimos días han sido completamente aburridos. Mi hermana sigue con la moral baja y apenas quiere hablar. Intenté que llamase a Zayn para que hablaran, pero se niega a llamarle. Estos dos días lo único que hemos hecho ha sido estar en casa, viendo la tele, o jugando a algo. No tenemos noticias de los chicos, supongo que estarán ocupados haciendo sus cosas. Al fin y al cabo, no son cinco adolescentes normales.

Me levanto de la cama y me desperezo. Hoy ya es el tercer día en el que no les voy a ver. >>Esto es un asco. Echo de menos a los chicos. Nuestras locuras, nuestros piques, pero sobretodo, echo de menos la sonrisa de Harry, sus ojos, su voz, le echo de menos a él. Creo que cada vez me queda más claro que siento algo por él<<

Me voy directa a la ducha y al salir, con una toalla envuelta en el cuerpo y otra en mi pelo, escojo la ropa que me quiero poner: un fino vestido blanco ajustado por el pecho y suelto por el resto del cuerpo. Me cojo una chaqueta marrón de lana fina y me pongo unas manoletinas también marrones. Me peino un poco el pelo y me doy un poco de raya y rimel. Hoy hace muy buen día. Así que voy a intentar convencer a mi hermana para que salgamos a dar una vuelta. Como me quede un día más en casa, me volveré loca. Después de eso, voy directa a la habitación de mi hermana, que justo está saliendo de su habitación. La vuelvo a meter dentro y la obligo a vestirse para salir a la calle, algo que hace con no demasiada euforia. Cuando ya está arreglada, salimos de su habitación y bajamos a desayunar. Mi hermana lleva puesto una camiseta blanca ajustada de palabra de honor, unos pantalones vaqueros largos con algún que otro roto en las piernas y unas sandalias blancas. Llegamos a la cocina y nos sentamos en la mesa después de saludar a Abbie. Desayunamos unos creppes que estaban buenísimos. Cuando terminamos de comer, suena mi móvil. Es Sele. Me dice que se vienen las chicas a casa a vernos un rato. Nosotras les decimos que sí y nos vamos al salón a esperar. Ya que hemos quedado en media hora.



Narra Patri
Después de estar un rato sentadas en el sofá viendo la tele, suena el timbre. Mi hermana se levanta rápido y sale corriendo hacia la puerta. Yo la sigo algo más despacio. Al llegar, abre la puerta:
-   ¡Hola chicas! -dicen todos a la vez. A mi hermana le sale al instante una sonrisa al ver a todos. Y yo, al verles, me quedo seria sin emitir sonido, mirándolos.
-   Oh, que pena Harry, te perdiste a Noemí en pijama de nuevo -dice Lou riéndose y todos comienzan a reírse. Mi hermana se sonroja pero luego se ríe. Yo sigo sin decir nada. Dirijo mi mirada hacia Zayn y, cuando veo que me está mirando, bajo la cabeza mirando al suelo triste.
-   Bueno, pasad. No os quedéis ahí parados -dice mi hermana dejándolos pasar. Nos dirigimos al salón y nos sentamos todos. Mi hermana comienza preguntarles cómo están, qué tal van sus ensayos, etc.
-   Pues nada. Que tenemos un día libre, al fin -dice Liam sonriendo. Yo me dedico a esuchar sin decir palabra. Notando de vez en cuando que algunas miradas se dirigen hacia mí, sobretodo de Zayn.
-   ¿Y tú, Patri, que tal estás? No dijiste nada desde que llegamos -me dice Harry mirándome. Todos posan sus miradas en mí y yo me pongo algo nerviosa.
-   Bi-bi-bien -contesto algo cortada y con una sonrisa forzada.
-   ¿Sólo bien? ¿bien? -me grita Lou mirándome. Por lo que yo me incomodo un poco- Deberías estar contentísima, genial, por estar aquí conmigo. Seguro que te aburriste mucho y me echaste de menos, ¿a que si? -dice riéndose y presumiendo de él mismo. Todos se ríen y Sele le da un codazo que me provoca una pequeña risa, pero enseguida me vuelvo a poner seria.
-   No eres presumido ni nada -dice Liam riéndose. Mi hermana se ríe junto a los demás y yo agacho la cabeza.
-   Lleva así desde que hablé contigo el otro día, Harry. -dice mi hermana mirándonos a Harry y a mí alternativamente. Al oír aquello, Zayn aprieta la mandíbula poniéndose serio. Después se levanta y se pone de cuclillas delante de mí.
-   Eh, ese imbécil no se merece que estés mal. No permitiré que estés mal. Así que ya puedes estar sonriendo con una de esas sonrisas tan hermosas tuyas -me dice Zayn sujetando mi barbilla con sus dedos. Mirándome a los ojos y sonriendo no puedo evitar sonreír al final
-   Pe-pe-pero… ¿qué pensaréis de mí? ¿Qué pensarás de mí? Yo… -digo en voz baja, casi en un susurro. Él sonríe y niega con la cabeza.
-   No pensamos nada malo de ti. Noemí nos dijo lo que él te dijo e hizo y, yo precisamente, estoy enfadado pero con él. Tú no tienes la culpa de nada, no podría pensar nada malo de ti -me dice sonriendo y calmado, sin apartar la vista de mis ojos. Yo finalmente sonrío alegre. Parece que no está enfadado conmigo.



Narra Zayn
Me alegra volver a ver sonreír a Patri. No me gusta verla mal y menos por un capullo como es Dylan.
-   Bueno, ¿os apetece que nos vayamos a un parque de aquí, de Londres? –digo yo levantándome y mirando a Noemí y luego a Patri. Las dos asienten felices.
-   ¡Síííí! –dice Noemí levantándose alegre- Pero, ¿a cual?
-   Se llama Hyde Park. La idea ha sido mía, pero la comida está hecha por Harry –digo yo animado.
-   Uh, ¿Harry ha cocinado? –dice Noemí volviéndose sonriendo a Harry.
-   Sí, menos mal que no estabas tú. Sino, me daba que hoy tampoco habríamos tenido comida –dice Niall mirándoles a los dos y riéndose.
-   Entonces hoy comprobaré si es verdad que Harry cocina bien –dice ella sacándole la lengua.
-   Te chuparás los dedos –le responde él alegre.

Después de eso, nos levantamos todos. Las chicas avisan a Abbie, su cocinera, de que no comerán en casa y montamos en los coches: Sele, Cate, Lucy y Liam van con Lou en su coche y Patri, Niall, Noemí y yo en el de Harry. 

Después de casi media hora de trayecto en coche, llegamos al parque. Ellos aparcan los coches en el parking y salimos de ellos. Abrimos el maletero de Lou y sacamos lo que hay: dos cestas muy grandes llenas de comida, una nevera portátil con bebida y varias mantas grandes para tumbarnos en el suelo. Nos repartimos las cosas y entramos en el parque. Lo primero que vemos al entrar es esto:




Andamos un poco hasta encontrar un buen sitio donde sentarnos. Cuando lo encontramos, extendemos las mantas, colocamos todo alrededor de ellas y nos tumbamos. El sitio es precioso, estamos enfrente de un lago y hay hierba en la zona que hemos elegido. Al fondo se ve el London Eye:



Despues de colocar todo, comenzamos a comer tranquilamente entre risas:
-   Mmm si está buena esta comida -dice Noemí mirando a Harry. Los demás asentimos.
-   Pues claro, ya te lo dije. ¿Acaso dudas de mis dotes culinarias? -dice Harry con una sonrisa presumida.
-   Menos mal que está buena. Yo ya me estaba preparando para ir a comprarme algo de comer -dice Patri riéndose. Al oírlo, todos se empiezan a reír y Harry la mira mal.
-   Gracias por la confianza depositada en mí. Por lista te quedas sin postre, ale -dice Harry cruzándose de brazos.
-   Ala no -dice Patri haciendo pucheros.
-   Di que sí, mi ricitos, ella se lo merece por bocazas -dice Lou riéndose y secándole la lengua a Patri.

Ella le mira mal y le da un codazo, ya que estaban al lado. Provocando que Lou se atragante con la bebida. Todos nos reímos al ver la cara que pone y después, seguimos comiendo mientras charlamos.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario