jueves, 6 de septiembre de 2012

Capítulo 26: Sentimientos intensos


Narra Harry
Después de comer, cada uno decide ir por su parte. Sele y Lou deciden irse a casa. >>Creo que sé perfectamente a qué<<. Liam se va con Cate y sus padres, Niall y Lucy se van a dar una vuelta y luego habían dicho que se irían a cenar a Nando’s. Como Lou y Sele van a casa, les pedimos que se lleven las cosas, pero nos dejan dos mantas para que nos tumbemos. Nos quedamos los cuatro hablando tranquilamente:
-   Bueno… ¿qué os apetece hacer ahora? –digo yo después de estar bastante rato hablando. Ya son casi las siete de la tarde.
-   Pues… la verdad es que a mí me gustaría ver este parque –dice Noemí alegremente- ¿Podríamos ir a verlo? –dice mirándome.
-   A mí no me apetece –dice Patri- Estoy muy bien aquí.
-   Jo… yo quería ir a verlo –dice ella bajando la cabeza desilusionada.
-   ¿Jo? –digo yo riéndome- Venga, yo te enseño esto. Que Zayn se quede aquí con Patri y tú y yo nos vamos a ver esto –digo levantándome y ofreciéndole mi mano a Noemí para ayudarla a levantarse.
-   ¡Vale! Gracias, Harry –dice agarrando mi mano y levantándose.
-   Ok, yo me quedo aquí con Patri –dice Zayn sonriendo. Yo le guiño un ojo y Noemí y yo nos vamos.

La enseño el parque con todas las cosas importantes que hay en él. El parque es bastante grande y ella está muy emocionada con verlo todo. Cuando ya son las ocho menos cuarto, decido llevarla a mi escondite. Quiero compartir ese sitio con ella.
-   Ahore te voy a llevar a mi escondite –digo yo agarrándola con delicadeza de su muñeca y acercándola un poco a mí.
-   ¿Escondite? ¿Tienes un escondite aquí? –dice ella sonriéndome. Yo asiento y la cojo de la mano.

Después de algo más de cinco minutos, llegamos a mi escondite. Mi escondite es una cascada. Tiene una altura de poco más de dos metros, el agua cae por rocas artificiales y se posa en un pequeño lago. Pero mi escondite en realidad no es ese, es el interior de ella. Noemí se queda mirando la cascada con la boca abierta. Yo me río y le acaricio la mejilla. La vuelvo a coger de la mano y la acerco al extremo derecho de la cascada. Los extremos de la cascada están cubiertos por vegetación y árboles. Pero yo sé que hay un hueco, por el que te puedes adentrar al interior de la cascada. Aparto las ramas necesarias y le hago un gesto con la cabeza para que pase. Ella me sonríe y pasa, después paso yo y suelto las ramas. Nos sentamos en el medio de la cascada y yo paso mi brazo por detrás de su espalda. Ella apoya su cabeza en mi pecho y después me mira con esa preciosa sonrisa que tiene, dibujada en la cara.



Narra Patri
Cuando se marchan Harry y mi hermana, Zayn y yo nos quedamos hablando un rato. Hasta que de repente, Zayn se levanta de mi lado, y extiende sus manos hacia mí:
-   Ven, vamos a un sitio más acogedor -me dice con una sonrisa.

Yo le miro y asiento cogiéndome de sus manos y levantándome. Después, recogemos la manta que estaba en el suelo y nos vamos dando un paseo. Después de unos diez minutos, llegamos a una zona más escondida llena de arboles, una zona bastante bonita y natural.


Zayn extiende la manta y nos sentamos los dos en ella, comenzamos a hablar de todo un poco:
-   Este sitio es muy bonito -digo mirando a mi alrededor con una sonrisa.
-   No tanto como tú -dice él sin apartar la mirada de mí. Yo le miro un poco sonrojada - digo... sí, me alegro de que te guste -dice el sonrojándose y mirando a otro lado- Oye Patri... -dice volviendo a mirarme.
-   Dime -le respondo sonriéndole.
-   ¿Sabes lo que me gustaría? Me gustaría... escucharte cantar -dice el mirándome con esa mirada tan irresistible que me mata.
-   Zayn yo... es que... -digo tímidamente y poniéndome nerviosa.
-   Eh, tranquila que no pasa nada. Sé que te da mucha vergüenza. Pero me encantaría escucharte, tengo la intuición de que cantas genial y que me encantará. En serio, desearía mucho escucharte -dice él poniendo una cara adorable a la que es casi imposible negarse. Yo trago saliva mirándole- Por favor, además sólo estoy yo. Sólo te escucharé yo -me dice sonriéndome dulcemente. Al final asiento con la cabeza sin dejar de mirarle y el me responde con una sonrisa.
-   Está bien, te cantaré un trocito de algo -le digo sonrojada. Él sonríe contento, y yo comienzo a pensar una canción. Cuando ya sé la canción que voy a cantar, aclaro mi voz y miro a Zayn. Me está mirando ilusionado, sin apartar la mirada de mí.
-   Zayn, no me mires tanto sino, no podré... -le digo tímida.

Él sonríe y dirige la mirada hacia un poco hacia un lado. Pasan unos segundos y comienzo a cantar: 



Cuando termino de cantar, él me mira con asombro y una sonrisa preciosa. Me quedo en silencio esperando a que él me diga algo, mirándole sonrojada.
-   Ya.... ya sé que canto horrible. Te lo dije... -le digo algo triste.
-   ¿Pero qué dices? –me dice él negando con su cabeza- Si cantas maravilloso, eres increíble, Patri. Me has dejado sin palabras –me dice él sonriendo y mirándome a los ojos. Mordiendo su labio inferior.



Narra Noemí
>>Todavía no me puedo creer que esté en un sitio tan bonito con él. Es increíble. Es tan bueno y tan caballeroso…<<
-   Así que este es tu escondite… -digo mirándole, apoyada en su pecho. Él asiente y me mira. Adoro esos ojos que tiene. Jamás me cansaré de mirarle. Esos preciosos ojos de un verde-azulado. Esos ojos que me inspiran tranquilidad, pasión y me envuelven- Gracias por compartir este sitio conmigo, Harry –le digo dándole un beso en la mejilla. Él me regala una de esas preciosas sonrisas suyas. Esa que adoro, acompañada de esos hoyuelos tan increíbles, como él.
-   No tienes que darlas. Si lo he hecho, ha sido porque sentía que debía hacerlo. Me gusta saber que, a partir de ahora, siempre que venga aquí, me acordaré de ti. Aunque… me resulta muy difícil sacarte de mi cabeza, Noemí. No sé que es lo que me has hecho. Pero en poco más de una semana has conseguido que esté las veinticuatro horas del día pensando en ti. Tu sonrisa, tu alegría, tu voz, tus ojos. Cuando estoy contigo, se me olvidan todos los problemas –dice él sin dejar de mirarme a los ojos. >>Dios, ¿cómo me puede estar diciendo esto? Oh, no, Noemí, no te quedes callada. Respóndele<<
-   Esto… Harry. No sé que decirte… yo… yo… -digo algo nerviosa. Me separo un poco de él y me le quedo mirando.
-   No digas nada –dice él posando su dedo índice en mis labios, haciéndome callar. Él pasa mi mano por mi nuca y me acerca suavemente a él mientras él se acerca a mí. En cuanto nuestros labios se rozan. Un simple roce de nuestros labios, yo me separo. >>Noemí, ¿eres tonta? ¿Cómo le has podido quitar los labios? ¡Estás deseando besarle, joder!<<
-   Harry, no… No puedo… Tengo miedo –digo yo en voz baja. Evitando su mirada. Él me sube la barbilla con su mano derecha y me gira la cara para que le mire.
-   ¿Miedo a qué, Noemí? –me dice mirándome a los ojos
-    A sufrir, Harry. Tengo miedo a… a enamorarme de ti y que acabes haciéndome daño. Harry, mírate… Eres… eres… eres increíble y yo solo soy una niña de dieciséis años, normal y corriente.
-   A mí no me pareces normal y corriente –dice él cortándome- Noemí, lo que tú me haces sentir, no me lo ha hecho sentir nadie en tan poco tiempo. Y al final, el que siempre acababa sufriendo por amor, era yo. No ellas. Noemí… tú eres especial –dice él mirándome. Yo me muerdo el labio.
-   Harry, no quiero ser una de todas las chicas con las que has tenido una relación. Sé que suena muy duro. Yo sólo he tenido a un chico y, me hizo muchísimo daño. Tengo miedo a que me pase lo mismo contigo, Harry. No creo estar preparada para sufrir de nuevo –digo yo con la mirada triste.
-   Noemí, yo no te voy a hacer daño –dice él agarrando suavemente mi cabeza. Haciéndome mirarle a los ojos- Te lo demostraré y, esperaré por ti. Te enseñaré a confiar en mí. Te demostraré que no eres una más –dice él acercándose a mí hasta apoyar su frente en la mía. Mirándome a escasos centímetros de mis labios.
-   Me alegra oírlo y no sabes como me alegrará saber que es verdad. Porque… no puedo negar que siento algo por ti, Harry. Todo tú me encanta. Adoro cuando estoy contigo, tu risa, tu forma de ser. Adoro tu voz, tu perfume… -digo todavía con la frente apoyada en la suya. Respiro e inhalo su aroma. Ese perfume que me encandila. Que desde el día que le conocí, se ha convertido en: “El perfume de “mi” Harry”- tu perfume me encanta –digo sonriendo. Al oír aquello él se ríe, se separa de mí y me abraza de nuevo. Nos quedamos abrazados en silencio, sencillamente disfrutando de nuestra presencia y oyendo el choque del agua. Ese sonido que tanto me gusta.



Narra Zayn
Adoro la voz de Patri, es increíble. Pero cantando, es aún más increíble, si eso puede ser posible:
-   Nunca pensé que tu voz podría llegar a parecerme aún más bonita –digo acariciándole la mejilla. Ella se sonroja.
-   Estás exagerando. Mírate a ti. Tu voz sí que es increíble. La mía no –dice ella mirándome. Yo le sonrío.
-   Tú no tienes nada que envidiarle a mi voz. Ni a mi voz, ni a nada, ni nadie. Eres perfecta así. Patri… -digo yo cada vez más bajo. Me acerco a ella. Ella no se mueve, sencillamente se queda quita, mirándome. Yo vuelvo a mirarle a esos preciosos ojos. Y sigo acercándome a ella. Pero… No puedo, no puedo besarla. Me vuelvo a separar de ella y me muerdo el labio- Eres la chica más increíble que he conocido nunca –le digo mirándola de nuevo a una distancia considerable.
-   Me cuesta creerlo. Zayn, ahora apenas confío en nadie. No después de lo que Dylan me ha hecho. Se ha aprovechado de mi confianza en la gente… -yo no la dejo continuar. La cubro sus labios con un dedo mío para hacerla callar.
-   Yo no soy como Dylan. Y lo comprobarás. Patri, eres única y ese… ese tío no sabe lo que ha hecho. Pero, te aseguro que nunca más te hará daño. Ahora estoy yo para protegerte. Y tú –le digo dándole un suave beso en la coronilla- acabarás confiando en mí. Te trataré como te mereces –después de eso, ella me sonríe alegre.
-   Creo que alguien tiene los términos algo distorsionados. Aquí la única persona que hay increíble, eres tú –dice abrazándome- Gracias por entenderme y ayudarme siempre, Zayn. No sabes cuánto te lo agradezco –me dice todavía abrazada a mí. Yo le empiezo a acariciar la espalda lentamente. >>Adoro su calor a mi lado. Adoro notar su dulce aliento en mi pecho. Adoro ver que sonríe gracias a mí<<
-   Creo que te menosprecias más de lo que mereces. Te enseñaré a valorarte, Patri. Te demostraré lo increíble que eres –digo sin dejar de acariciarle la espalda. Ella ríe alegre. >>La quiero, no hay duda de ello<<

Nos quedamos así mucho tiempo. Tanto que perdemos la noción del tiempo. Estamos disfrutando de nuestra mutua presencia. Desfrutando de este mágico lugar, disfrutando del que ahora es nuestro lugar. De repente suena mi móvil. Patri se separa de mí y yo lo cojo. Es Harry, dice que nos tenemos que ir ya. Me quedo sorprendido al ver la hora que es, son casi las diez de la noche. Quedo con él en el parking, donde hemos dejado el coche y cuelgo. Ayudo a levantarse a Patri y comenzamos a andar hacia el parking. Andamos en silencio, el uno al lado del otro, pero sin tocarnos. Puedo ver, aunque la única iluminación que haya sean farolas cada dos o tres metros, que Patri está ruborizada. Cuando llegamos al parking, vemos a Harry y a Noemí a lo lejos. Están abrazados. Seguro que Noemí tiene “frío” otra vez.



Narra Harry
En cuanto vienen Zayn y Patri, Zayn se empieza a reír mientras nos mira:
-   ¿Tienes frío otra vez, Noemí? –dice Zayn mirándola y riéndose. Ella al oír aquello se separa de mí.
-   Ah… no… esto… Es que… me gustan los abrazos –dice ella sonrojándose.
-   Ya, claro… Será eso… Sobretodo si son de él, ¿no? –dice Zayn mirándome un instante a mí. Ella se ríe.
-   Sí, si son de él… -dice ella en bajo- Mejor que mejor… -al oír aquello los demás estallan en risas.
-   Bueno, vamos a compraros algo de cenar y os llevamos a casa –digo yo sonriendo.
-   ¿Comprarnos? Já, hoy no pienso ceder. Si no me dejáis pagar a mí, cada uno paga lo suyo… -me responde Noemí mirándome con el ceño fruncido.

Yo me río y asiento >>Ya pensaré algo para pagarles la comida<< Montamos en el coche, Zayn y Patri detrás, Noemí a mi lado y yo conduciendo. Después de estar un rato en el coche, en silencio, con la música puesta y Noemí tarareando las canciones:
-   ¿Qué os apetece cenar? –digo yo mirando por el retrovisor a Patri y Zayn y luego a Noemí de reojo.
-   A mí me apetece algo de pollo con patatas –dice Patri sonriendo.
-   ¿A ti, Noemí? –digo dirigiendo la mirada hacia ella.
-   Me da igual, pollo con patatas mismamente –dice sonriéndome.
-   Decidido. Os voy a llevar a un pequeño restaurante que nos encanta. Y el pollo ahí está buenísimo –digo sonriendo.

Después de unos minutos más en el coche, llegamos al restaurante del que les hablé. Como somos clientes habituales, el hombre nos presta su plaza de garaje. Aparaco el coche y entramos. Nos sentamos en una mesa y viene un camarero enseguida. Pedimos cuatro raciones de pollo con patatas y las bebidas. Mientras, seguimos hablando:
-   Me ha encantado el parque. Es precioso –dice Noemí sonriendo. Yo le guiño un ojo.
-   Uy, ¿por qué le has guiñado el ojo? –dice Patri riéndose.
-   Seguro que han liado otra de las suyas –dice Zayn mirando a Patri. Ellos se miran y empiezan a reírse.
-   Pues no hemos liado ninguna. Además… no me ha guiñado el ojo –dice sacándoles la lengua- Es que… le ha entrado algo –dice buscando una escusa. Al oír aquello a mi se me escada una gran carcajada.
-   Sí, era eso… -digo yo sonriendo travieso a Zayn y Patri.
-   A saber qué han hecho… -dice Zayn mirándonos interrogante. Justo en ese momento aparece el camarero y nos sirve la comida. Seguimos comiendo mientras hablamos tranquilamente. Cuando hemos acabado, pido la cuenta y el camarero se va.
-   Harry, no. Pago yo –dice ella agarrandome el brazo, impidiéndome sacar la cartera.
-   Lo mismo crees que os dejaremos pagar –dice Zayn mirándola divertido. Ella me mira con el ceño fruncido. Parece ser, que cada vez que no la dejan hacer algo, lo frunce.
-   Por favor… -dice mirándome con cara de niña buena. Yo me acerco levemente a ella.
-   Eso es lo que digo yo, por favor, dejadnos pagar la cena –le digo en un susurro, mirándole a los ojos. Ella se queda callada, mirándome también  a los ojos. Nos quedamos así unos instantes, hasta que se separa de mí y niega con la cabeza. Empieza a buscar algo en su bolso, pero parece que no lo encuentra.



Narra Patri
Veo como mi hermana busca algo en el bolso y después me mira:
-   Patri, esto… ¿tienes dinero? Es que se me olvidó la cartera -dice ella sonrojándose. Zayn y Harry comienzan a reírse.
-   ¡Menos mal! -dice Zayn sin parar de reírse y mi hermana le mira mal cruzándose de brazos. Yo la miro y me río negando con la cabeza.
-   No, no tengo. Te recuerdo que apenas hablo con papá, y mucho menos para que me dé dinero -digo sin parar de reírme.

Zayn niega con la cabeza y, sin parar de reír, saca su cartera y deja la tarjeta. Viene el camarero y le cobra. Después nos levantamos y salimos del restaurante. Mi hermana sigue entre una mezcla de enfadada y avergonzada:
-   Venga, Noemí, que no pasa nada. De todas formas, no te íbamos a dejar pagar -dice Harry sonriéndola. Ella niega con la cabeza aún algo enfadada. Montamos en el coche y después de un rato comienza a hablar. Parece que se le ha pasado el enfado.
-   Oye… y después de hoy, ¿cuando vamos a volver a veros? -dice mi hermana mirando a Harry y luego mirnado hacia atrás para mirar a Zayn. Algo triste, por miedo a no verles en mucho tiempo.
-   Pues no creo que en mucho tiempo. En dos o tres días. Aún tenemos que hacer unas cosas, pero en cuanto podamos, quedaremos de nuevo con vosotras -dice Zayn mirando a mi hermana y luego a mí sonriendo.
-   Se harán largos -digo yo en un susurro, a lo que Harry me mira por el retrovisor y luego a Zayn, como queriendo preguntarle algo.
-   A lo mejor un poco, pero después pasaremos más días todos juntos -dice Harry sonriendo y mirando de reojo a mi hermana.

Nosotras les sonreímos y seguimos tranquilamente hablando de cosas sin importancia. Después de unos diez minutos mas en el coche, llegamos a casa. En cuanto Harry aparca, mi hermana se quita el cinturón y le da un abrazo. Oigo que le susurra algo al oído y le da un beso demasiado cerca de los labios, en la comisura. Después sale del coche. A Harry se le dibuja una sonrisa al instante. Yo me río y abrazo también a Zayn:
-   Muchas gracias por el día de hoy. Ha sido genial –le digo mientras le abrazo. Después nos separamos y él me da un beso en la mejilla.
-   A mí también me ha encantado, pero lo que más me ha gustado ya sabes qué es –dice con esa sonrisa suya que me encanta. Yo me sonrojo, asiento y salgo del coche. Mi hermana se acerca al coche, por la zona en la que está Zayn y abre la puerta.
-   Me ha encantado el parque. Has tenido muy buena idea –dice ella mientras le da un pequeño abrazo.
-   Me alegra saberlo –dice él riéndose.
-   Descansad, chicos. Y, tened cuidado al volver a casa, eh –dice mi hermana sonriendo traviesa. Harry baja la ventana. Ella da un paso hacia él y le despeina.
-   Adiós, mi ricitos –dice riéndose. Yo me despido de Harry y después, él arranca el coche y se van.

En cuanto se van, entramos en casa. Saludamos a Abbie y a nuestro padre y nos vamos a dormir. Hoy ha sido un día bastante intenso y estamos algo cansadas. Llegamos a la planta de nuestra habitación, nos despedimos mi hermana y yo y cada  una se va a su habitación. Yo me pongo el pijama, me desmaquillo y me meto en la cama. Me quedo dormida casi al instante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario