Narra Harry
Después de comer, cada uno decide ir por su parte. Sele y
Lou deciden irse a casa. >>Creo que sé perfectamente a qué<<. Liam
se va con Cate y sus padres, Niall y Lucy se van a dar una vuelta y luego
habían dicho que se irían a cenar a Nando’s. Como Lou y Sele van a casa, les
pedimos que se lleven las cosas, pero nos dejan dos mantas para que nos
tumbemos. Nos quedamos los cuatro hablando tranquilamente:
- Bueno…
¿qué os apetece hacer ahora? –digo yo después de estar bastante rato hablando.
Ya son casi las siete de la tarde.
- Pues…
la verdad es que a mí me gustaría ver este parque –dice Noemí alegremente-
¿Podríamos ir a verlo? –dice mirándome.
- A mí
no me apetece –dice Patri- Estoy muy bien aquí.
- Jo…
yo quería ir a verlo –dice ella bajando la cabeza desilusionada.
- ¿Jo?
–digo yo riéndome- Venga, yo te enseño esto. Que Zayn se quede aquí con Patri y
tú y yo nos vamos a ver esto –digo levantándome y ofreciéndole mi mano a Noemí
para ayudarla a levantarse.
- ¡Vale!
Gracias, Harry –dice agarrando mi mano y levantándose.
- Ok,
yo me quedo aquí con Patri –dice Zayn sonriendo. Yo le guiño un ojo y Noemí y
yo nos vamos.
La enseño el parque con todas las cosas importantes que hay
en él. El parque es bastante grande y ella está muy emocionada con verlo todo.
Cuando ya son las ocho menos cuarto, decido llevarla a mi escondite. Quiero
compartir ese sitio con ella.
- Ahore
te voy a llevar a mi escondite –digo yo agarrándola con delicadeza de su muñeca
y acercándola un poco a mí.
- ¿Escondite?
¿Tienes un escondite aquí? –dice ella sonriéndome. Yo asiento y la cojo de la
mano.
Después de algo más de cinco minutos, llegamos a mi
escondite. Mi escondite es una cascada. Tiene una altura de poco más de dos
metros, el agua cae por rocas artificiales y se posa en un pequeño lago. Pero
mi escondite en realidad no es ese, es el interior de ella. Noemí se queda
mirando la cascada con la boca abierta. Yo me río y le acaricio la mejilla. La
vuelvo a coger de la mano y la acerco al extremo derecho de la cascada. Los
extremos de la cascada están cubiertos por vegetación y árboles. Pero yo sé que
hay un hueco, por el que te puedes adentrar al interior de la cascada. Aparto
las ramas necesarias y le hago un gesto con la cabeza para que pase. Ella me
sonríe y pasa, después paso yo y suelto las ramas. Nos sentamos en el medio de
la cascada y yo paso mi brazo por detrás de su espalda. Ella apoya su cabeza en
mi pecho y después me mira con esa preciosa sonrisa que tiene, dibujada en la
cara.
Narra
Patri
Cuando se marchan Harry y mi hermana, Zayn y yo nos quedamos
hablando un rato. Hasta que de repente, Zayn se levanta de mi lado, y extiende
sus manos hacia mí:
- Ven,
vamos a un sitio más acogedor -me dice con una sonrisa.
Yo le miro y asiento cogiéndome de sus manos y levantándome.
Después, recogemos la manta que estaba en el suelo y nos vamos dando un paseo.
Después de unos diez minutos, llegamos a una zona más escondida llena de
arboles, una zona bastante bonita y natural.
Zayn extiende la manta y nos sentamos los dos en ella, comenzamos a hablar de todo un poco:
- Este
sitio es muy bonito -digo mirando a mi alrededor con una sonrisa.
- No
tanto como tú -dice él sin apartar la mirada de mí. Yo le miro un poco
sonrojada - digo... sí, me alegro de que te guste -dice el sonrojándose y
mirando a otro lado- Oye Patri... -dice volviendo a mirarme.
- Dime
-le respondo sonriéndole.
- ¿Sabes
lo que me gustaría? Me gustaría... escucharte cantar -dice el mirándome con esa
mirada tan irresistible que me mata.
- Zayn
yo... es que... -digo tímidamente y poniéndome nerviosa.
- Eh,
tranquila que no pasa nada. Sé que te da mucha vergüenza. Pero me encantaría
escucharte, tengo la intuición de que cantas genial y que me encantará. En serio,
desearía mucho escucharte -dice él poniendo una cara adorable a la que es casi
imposible negarse. Yo trago saliva mirándole- Por favor, además sólo estoy yo.
Sólo te escucharé yo -me dice sonriéndome dulcemente. Al final asiento con la
cabeza sin dejar de mirarle y el me responde con una sonrisa.
- Está
bien, te cantaré un trocito de algo -le digo sonrojada. Él sonríe contento, y
yo comienzo a pensar una canción. Cuando ya sé la canción que voy a cantar,
aclaro mi voz y miro a Zayn. Me está mirando ilusionado, sin apartar la mirada
de mí.
- Zayn,
no me mires tanto sino, no podré... -le digo tímida.
Él sonríe y dirige la mirada hacia un poco hacia un lado.
Pasan unos segundos y comienzo a cantar:
Cuando termino de cantar, él me mira con asombro y una sonrisa preciosa. Me quedo en silencio esperando a que él me diga algo, mirándole sonrojada.
- Ya....
ya sé que canto horrible. Te lo dije... -le digo algo triste.
- ¿Pero
qué dices? –me dice él negando con su cabeza- Si cantas maravilloso, eres
increíble, Patri. Me has dejado sin palabras –me dice él sonriendo y mirándome
a los ojos. Mordiendo su labio inferior.
Narra
Noemí
>>Todavía no me puedo creer que esté en un sitio tan
bonito con él. Es increíble. Es tan bueno y tan caballeroso…<<
- Así
que este es tu escondite… -digo mirándole, apoyada en su pecho. Él asiente y me
mira. Adoro esos ojos que tiene. Jamás me cansaré de mirarle. Esos preciosos
ojos de un verde-azulado. Esos ojos que me inspiran tranquilidad, pasión y me
envuelven- Gracias por compartir este sitio conmigo, Harry –le digo dándole un
beso en la mejilla. Él me regala una de esas preciosas sonrisas suyas. Esa que
adoro, acompañada de esos hoyuelos tan increíbles, como él.
- No
tienes que darlas. Si lo he hecho, ha sido porque sentía que debía hacerlo. Me
gusta saber que, a partir de ahora, siempre que venga aquí, me acordaré de ti.
Aunque… me resulta muy difícil sacarte de mi cabeza, Noemí. No sé que es lo que
me has hecho. Pero en poco más de una semana has conseguido que esté las veinticuatro horas
del día pensando en ti. Tu sonrisa, tu alegría, tu voz, tus ojos. Cuando estoy
contigo, se me olvidan todos los problemas –dice él sin dejar de mirarme a los
ojos. >>Dios, ¿cómo me puede estar diciendo esto? Oh, no, Noemí, no te
quedes callada. Respóndele<<
- Esto…
Harry. No sé que decirte… yo… yo… -digo algo nerviosa. Me separo un poco de él
y me le quedo mirando.
- No
digas nada –dice él posando su dedo índice en mis labios, haciéndome callar. Él
pasa mi mano por mi nuca y me acerca suavemente a él mientras él se acerca a
mí. En cuanto nuestros labios se rozan. Un simple roce de nuestros labios, yo me separo. >>Noemí, ¿eres
tonta? ¿Cómo le has podido quitar los labios? ¡Estás deseando besarle,
joder!<<
- Harry,
no… No puedo… Tengo miedo –digo yo en voz baja. Evitando su mirada. Él me sube
la barbilla con su mano derecha y me gira la cara para que le mire.
- ¿Miedo
a qué, Noemí? –me dice mirándome a los ojos
-
A sufrir,
Harry. Tengo miedo a… a enamorarme de ti y que acabes haciéndome daño. Harry, mírate… Eres… eres… eres
increíble y yo solo soy una niña de dieciséis años, normal y corriente.
- A mí
no me pareces normal y corriente –dice él cortándome- Noemí, lo que tú me haces
sentir, no me lo ha hecho sentir nadie en tan poco tiempo. Y al final, el que
siempre acababa sufriendo por amor, era yo. No ellas. Noemí… tú eres especial
–dice él mirándome. Yo me muerdo el labio.
- Harry,
no quiero ser una de todas las chicas con las que has tenido una relación. Sé
que suena muy duro. Yo sólo he tenido a un chico y, me hizo muchísimo daño.
Tengo miedo a que me pase lo mismo contigo, Harry. No creo estar preparada para
sufrir de nuevo –digo yo con la mirada triste.
- Noemí,
yo no te voy a hacer daño –dice él agarrando suavemente mi cabeza. Haciéndome
mirarle a los ojos- Te lo demostraré y, esperaré por ti. Te enseñaré a confiar
en mí. Te demostraré que no eres una más –dice él acercándose a mí hasta apoyar
su frente en la mía. Mirándome a escasos centímetros de mis labios.
- Me
alegra oírlo y no sabes como me alegrará saber que es verdad. Porque… no puedo
negar que siento algo por ti, Harry. Todo tú me encanta. Adoro cuando estoy
contigo, tu risa, tu forma de ser. Adoro tu voz, tu perfume… -digo todavía con
la frente apoyada en la suya. Respiro e inhalo su aroma. Ese perfume que me
encandila. Que desde el día que le conocí, se ha convertido en: “El perfume de
“mi” Harry”- tu perfume me encanta –digo sonriendo. Al oír aquello él se ríe,
se separa de mí y me abraza de nuevo. Nos quedamos abrazados en silencio,
sencillamente disfrutando de nuestra presencia y oyendo el choque del agua. Ese
sonido que tanto me gusta.
Narra
Zayn
Adoro la voz de Patri, es increíble. Pero cantando, es aún
más increíble, si eso puede ser posible:
- Nunca
pensé que tu voz podría llegar a parecerme aún más bonita –digo acariciándole
la mejilla. Ella se sonroja.
- Estás
exagerando. Mírate a ti. Tu voz sí que es increíble. La mía no –dice ella
mirándome. Yo le sonrío.
- Tú no
tienes nada que envidiarle a mi voz. Ni a mi voz, ni a nada, ni nadie. Eres
perfecta así. Patri… -digo yo cada vez más bajo. Me acerco a ella. Ella no se
mueve, sencillamente se queda quita, mirándome. Yo vuelvo a mirarle a esos
preciosos ojos. Y sigo acercándome a ella. Pero… No puedo, no puedo besarla. Me
vuelvo a separar de ella y me muerdo el labio- Eres la chica más increíble que
he conocido nunca –le digo mirándola de nuevo a una distancia considerable.
- Me
cuesta creerlo. Zayn, ahora apenas confío en nadie. No después de lo que Dylan
me ha hecho. Se ha aprovechado de mi confianza en la gente… -yo no la dejo
continuar. La cubro sus labios con un dedo mío para hacerla callar.
- Yo no
soy como Dylan. Y lo comprobarás. Patri, eres única y ese… ese tío no sabe lo
que ha hecho. Pero, te aseguro que nunca más te hará daño. Ahora estoy yo para
protegerte. Y tú –le digo dándole un suave beso en la coronilla- acabarás
confiando en mí. Te trataré como te mereces –después de eso, ella me sonríe
alegre.
- Creo
que alguien tiene los términos algo distorsionados. Aquí la única persona que
hay increíble, eres tú –dice abrazándome- Gracias por entenderme y ayudarme
siempre, Zayn. No sabes cuánto te lo agradezco –me dice todavía abrazada a mí.
Yo le empiezo a acariciar la espalda lentamente. >>Adoro su calor a mi
lado. Adoro notar su dulce aliento en mi pecho. Adoro ver que sonríe gracias a
mí<<
- Creo
que te menosprecias más de lo que mereces. Te enseñaré a valorarte, Patri. Te
demostraré lo increíble que eres –digo sin dejar de acariciarle la espalda.
Ella ríe alegre. >>La quiero, no hay duda de ello<<
Nos quedamos así mucho tiempo. Tanto que perdemos la noción
del tiempo. Estamos disfrutando de nuestra mutua presencia. Desfrutando de este
mágico lugar, disfrutando del que ahora es nuestro lugar. De repente suena mi
móvil. Patri se separa de mí y yo lo cojo. Es Harry, dice que nos tenemos
que ir ya. Me quedo sorprendido al ver la hora que es, son casi las diez de la
noche. Quedo con él en el parking, donde hemos dejado el coche y cuelgo. Ayudo
a levantarse a Patri y comenzamos a andar hacia el parking. Andamos en silencio,
el uno al lado del otro, pero sin tocarnos. Puedo ver, aunque la única
iluminación que haya sean farolas cada dos o tres metros, que Patri está
ruborizada. Cuando llegamos al parking, vemos a Harry y a Noemí a lo lejos.
Están abrazados. Seguro que Noemí tiene “frío” otra vez.
Narra
Harry
En cuanto vienen Zayn y Patri, Zayn se empieza a reír
mientras nos mira:
- ¿Tienes
frío otra vez, Noemí? –dice Zayn mirándola y riéndose. Ella al oír aquello se
separa de mí.
- Ah…
no… esto… Es que… me gustan los abrazos –dice ella sonrojándose.
- Ya,
claro… Será eso… Sobretodo si son de él, ¿no? –dice Zayn mirándome un instante
a mí. Ella se ríe.
- Sí,
si son de él… -dice ella en bajo- Mejor que mejor… -al oír aquello los demás
estallan en risas.
- Bueno,
vamos a compraros algo de cenar y os llevamos a casa –digo yo sonriendo.
- ¿Comprarnos?
Já, hoy no pienso ceder. Si no me dejáis pagar a mí, cada uno paga lo suyo… -me
responde Noemí mirándome con el ceño fruncido.
Yo me río y asiento >>Ya pensaré algo para pagarles la
comida<< Montamos en el coche, Zayn y Patri detrás, Noemí a mi lado y yo
conduciendo. Después de estar un rato en el coche, en silencio, con la música
puesta y Noemí tarareando las canciones:
- ¿Qué
os apetece cenar? –digo yo mirando por el retrovisor a Patri y Zayn y luego a
Noemí de reojo.
- A mí
me apetece algo de pollo con patatas –dice Patri sonriendo.
- ¿A
ti, Noemí? –digo dirigiendo la mirada hacia ella.
- Me da
igual, pollo con patatas mismamente –dice sonriéndome.
- Decidido.
Os voy a llevar a un pequeño restaurante que nos encanta. Y el pollo ahí está
buenísimo –digo sonriendo.
Después de unos minutos más en el coche, llegamos al
restaurante del que les hablé. Como somos clientes habituales, el hombre nos
presta su plaza de garaje. Aparaco el coche y entramos. Nos sentamos en una
mesa y viene un camarero enseguida. Pedimos cuatro raciones de pollo con
patatas y las bebidas. Mientras, seguimos hablando:
- Me ha
encantado el parque. Es precioso –dice Noemí sonriendo. Yo le guiño un ojo.
- Uy,
¿por qué le has guiñado el ojo? –dice Patri riéndose.
- Seguro
que han liado otra de las suyas –dice Zayn mirando a Patri. Ellos se miran y
empiezan a reírse.
- Pues
no hemos liado ninguna. Además… no me ha guiñado el ojo –dice sacándoles la
lengua- Es que… le ha entrado algo –dice buscando una escusa. Al oír aquello a
mi se me escada una gran carcajada.
- Sí,
era eso… -digo yo sonriendo travieso a Zayn y Patri.
- A saber
qué han hecho… -dice Zayn mirándonos interrogante. Justo en ese momento aparece
el camarero y nos sirve la comida. Seguimos comiendo mientras hablamos
tranquilamente. Cuando hemos acabado, pido la cuenta y el camarero se va.
- Harry,
no. Pago yo –dice ella agarrandome el brazo, impidiéndome sacar la cartera.
- Lo
mismo crees que os dejaremos pagar –dice Zayn mirándola divertido. Ella me mira
con el ceño fruncido. Parece ser, que cada vez que no la dejan hacer algo, lo
frunce.
- Por
favor… -dice mirándome con cara de niña buena. Yo me acerco levemente a ella.
- Eso
es lo que digo yo, por favor, dejadnos pagar la cena –le digo en un susurro,
mirándole a los ojos. Ella se queda callada, mirándome también a los ojos. Nos quedamos así unos instantes, hasta que se separa de mí y niega con la
cabeza. Empieza a buscar algo en su bolso, pero parece que no lo encuentra.
Narra
Patri
Veo como mi hermana busca algo en el bolso y después me
mira:
- Patri,
esto… ¿tienes dinero? Es que se me olvidó la cartera -dice ella sonrojándose.
Zayn y Harry comienzan a reírse.
- ¡Menos
mal! -dice Zayn sin parar de reírse y mi hermana le mira mal cruzándose de
brazos. Yo la miro y me río negando con la cabeza.
- No,
no tengo. Te recuerdo que apenas hablo con papá, y mucho menos para que me dé
dinero -digo sin parar de reírme.
Zayn niega con la cabeza y, sin parar de reír, saca su
cartera y deja la tarjeta. Viene el camarero y le cobra. Después nos levantamos
y salimos del restaurante. Mi hermana sigue entre una mezcla de enfadada y
avergonzada:
- Venga,
Noemí, que no pasa nada. De todas formas, no te íbamos a dejar pagar -dice
Harry sonriéndola. Ella niega con la cabeza aún algo enfadada. Montamos en el
coche y después de un rato comienza a hablar. Parece que se le ha pasado el
enfado.
- Oye…
y después de hoy, ¿cuando vamos a volver a veros? -dice mi hermana mirando a
Harry y luego mirnado hacia atrás para mirar a Zayn. Algo triste, por miedo a no verles
en mucho tiempo.
- Pues
no creo que en mucho tiempo. En dos o tres días. Aún tenemos que hacer unas
cosas, pero en cuanto podamos, quedaremos de nuevo con vosotras -dice Zayn
mirando a mi hermana y luego a mí sonriendo.
- Se
harán largos -digo yo en un susurro, a lo que Harry me mira por el retrovisor y
luego a Zayn, como queriendo preguntarle algo.
- A lo
mejor un poco, pero después pasaremos más días todos juntos -dice Harry
sonriendo y mirando de reojo a mi hermana.
Nosotras les sonreímos y seguimos tranquilamente hablando de
cosas sin importancia. Después de unos diez minutos mas en el coche, llegamos a
casa. En cuanto Harry aparca, mi hermana se quita el cinturón y le da un
abrazo. Oigo que le susurra algo al oído y le da un beso demasiado cerca de los
labios, en la comisura. Después sale del coche. A Harry se le dibuja una
sonrisa al instante. Yo me río y abrazo también a Zayn:
- Muchas
gracias por el día de hoy. Ha sido genial –le digo mientras le abrazo. Después
nos separamos y él me da un beso en la mejilla.
- A mí
también me ha encantado, pero lo que más me ha gustado ya sabes qué es –dice
con esa sonrisa suya que me encanta. Yo me sonrojo, asiento y salgo del coche.
Mi hermana se acerca al coche, por la zona en la que está Zayn y abre la
puerta.
- Me ha
encantado el parque. Has tenido muy buena idea –dice ella mientras le da un
pequeño abrazo.
- Me
alegra saberlo –dice él riéndose.
- Descansad,
chicos. Y, tened cuidado al volver a casa, eh –dice mi hermana sonriendo
traviesa. Harry baja la ventana. Ella da un paso hacia él y le despeina.
- Adiós,
mi ricitos –dice riéndose. Yo me despido de Harry y después, él arranca el
coche y se van.
En cuanto se van, entramos en casa. Saludamos a Abbie y a
nuestro padre y nos vamos a dormir. Hoy ha sido un día bastante intenso y
estamos algo cansadas. Llegamos a la planta de nuestra habitación, nos
despedimos mi hermana y yo y cada una se
va a su habitación. Yo me pongo el pijama, me desmaquillo y me meto en la cama.
Me quedo dormida casi al instante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario