Narra
Zayn
Patri
está muy entretenida mirando cómo funciona la cámara. En cuanto la supo
controlar, se puso a hacer fotos como loca. Y la verdad es que le salen
bastante bien, se nota que le gusta hacer fotos. Empezamos a hacernos fotos
entre risas y tonterías. Algunas eran muy graciosas.
Después de un montón de
fotos, decidimos sentarnos a descansar. Nos sentamos a tomar el sol y al rato
todos se van al agua, excepto Patri y yo. No me quiero alejar de ella.
Sonrío y me acerco más a ella para hablar:
-
Menos mal que ya estás más contenta, no me gusta verte
triste. Además, te ves aún más hermosa con esa sonrisa -le digo sonriendo. Ella
me mira y me sonríe.
-
Gracias –me responde tímida.
-
Me hubiera gustado regalarte algo, pero no me dijiste
nada... -le digo algo confuso.
-
No, enserio no hace falta... -me dice seria, pero luego
me sonríe tiernamente.
-
Lo sé. Pero quería que tuvieras algo que te recordase a
mí… -digo en un susurro. Estoy a escasos centímetros de ella- ¿Por qué estabas
mal antes? –le digo acariciando su mejilla derecha. Ella me sonríe.
-
No es nada, tranquilo. Gracias por preocuparte –dice
mirándome a los ojos. Nos quedamos unos instantes en silencio. Cojo la cámara
de Patri, que está encima de sus piernas y la miro.
-
¿Nos hacemos una foto? Quiero que este día que estoy
pasando contigo quede inmortalizado con una foto de los dos, juntos –le digo
sonriéndola y moviendo la cámara. Ella asiente, se acerca un poco más a mí. Los dos
posamos y yo hago la foto. La miramos y es increíble, me encanta. Y sólo
por el simple hecho de que salgo a su lado.
-
Me encanta, es muy bonita… -dice ella sonriéndome
alegre. Yo le acaricio la mejilla y nos quedamos unos instantes mirándonos a
una distancia muy corta.Una distancia tan corta que puedo notar su aliento sobre mi cara.
-
¿Quieres que vayamos al agua con el resto? –le pregunto separándome de ella un poco, cuando consigo entrar
en razón.
-
No. Me… me da miedo –dice ella un poco triste- Desde
que me pasó lo de la piscina. Le he cogido aún más respeto al agua… -me dice
sonrojándose un poco. Yo al acordarme, no puedo evitar enfurecerme un poco.
-
Eh,
tranquila… Yo estaría contigo. No te dejaría sola –ella se me queda
mirándome. Con una pequeña sonrisa de lado.
- Entonces nos ahogaríamos los dos…
-dice mirándome.
-
¿Sabes? Si estuvieras en peligro, me daría igual que no
supiese nadar. Te salvaría, haría lo imposible por hacerlo –le digo acercándome
un poco más a ella. Tengo sus labios a menos de cinco centímetros. Puedo
oler su dulce aroma. Ella se acerca aún más a mí.
-
Zayn…
Te… te… quiero –dice en un casi inaudible susurro. Yo al oír aquellas
palabras no puedo evitar una gran sonrisa de felicidad. Me acerco más a ella
hasta que por fin mis labios encuentran los suyos, esos labios que moría por
besar.
Narra
Noemí
Cuando
todos nos vamos al agua, nos separamos en parejas para dejarnos un poco de
intimidad:
-
¿Tienes frío? –me dice Harry acariciandome los hombros
al ver que estoy tiritando.
-
Un poco… -digo mirándole a los ojos.
-
Uh… eso lo puedo arreglar yo… -dice con una sonrisa
pícara.
-
Ah,
¿si? ¿Cómo? –digo haciéndome la tonta. Él se ríe y me empieza a besar.
Yo le agarro suavemente los rizos y le continúo el beso. Después de un rato de
caricias y besos, le muerdo suavemente el labio inferior cuando noto que
empieza a subir la intensidad- Creo que ahora tienes demasiado calor… -digo
riéndome. Comienzo a nadar rápidamente para que me persiga.
-
¡Eh, eso no vale! –me grita riéndose. Yo sigo nadando rápidamente, yéndome a lo hondo. Al poco rato noto que me agarra del pie. Cuando me suelta, yo me
intento poner de pie, pero me doy cuenta de que no puedo, cubre demasiado. Él al verlo,
comienza a reírse- Si es que eres una enana. Súbete a mi espalda, anda –dice
girándose para que me suba. Yo me quedo nadando sin subirme a su espalda. Él se
gira de nuevo para mirarme- ¿Te has enfadado, princesa? –dice acercándose a mí
y agarrándome por la cintura, para que no tenga que nadar. Yo me hago la
indignada y le quito la cara cuando me va a dar un beso- Oh, venga, Noemí… No
te enfades… Eres una enana. Pero eres mi enana –dice acariciándome la mejilla-
Sólo mía… -me susurra al oído. >>Vale,
me derrite. Es imposible no ceder a sus encantos. Me encanta<< Me
comienza a dar pequeños besos por el cuello.
-
Vale,
vale… ¡Para, para! No estoy enfadada... –digo sonriendo como una tonta.
-
Uh… alguien tiene cosquillas en el cuello… -dice
pasando su dedo índice por la parte derecha de mi cuello, lo que provoca un
escalofrío por mi cuerpo. Yo le sonrío y me subo a su espalda- ¿Y qué pasa si
ahora te ahogo? –dice girando su cabeza para mirarme.
-
No lo vas a hacer… -digo yo colocando mis manos
alrededor de su cuello y rodeando su torso con mis piernas.
-
¿Cómo estás tan segura? –me pregunta él comenzando a
andar un poco más hacia lo hondo.
-
Sé que no me vas a ahogar, porque me quieres… -digo
dándole un beso en la mejilla. Él se ríe.
- Tienes razón –dice mirándome.
-
Siempre
tengo razón... –digo sonriendo- Y ahora, mi “pequeño” bebé Tarzán, los demás
nos están esperando. Somos los únicos que seguimos en el agua. ¿Qué tal
si vas ya hacia la arena? –digo dándole un beso en la parte baja del cuello.
Cuando
llegamos a dónde están los demás, yo aún subida a la espalda de Harry, los
chicos nos dan una toalla a cada uno. Yo me bajo de su espalda y nos sentamos
en la arena. Puedo ver que mi hermana está muy sonriente al lado de Zayn. Al secarnos Harry y yo,vemos que son las siete y media de la tarde y está
comenzando a anochecer. Nos levantamos todos y nos vamos en busca de algo de
leña para hacer una pequeña hoguera. A la media hora, estamos todos sentados
alrededor del fuego, aunque yo estoy sentada alrededor de las piernas de Hazza,
mientras Niall está tocando la guitarra. Cuando termina de tocar la canción que
estaba tocando, una que no conocía, empieza a tocar la de I’m Yours y los
chicos comienzan a cantarla. Noto a Harry jugar con mi pelo mientras canta:
-
Oye,
chicas, ¿qué tal si nos cantáis una canción? Aún no os hemos oído cantar
juntas... –dice Liam mirando a mi hermana y después a mí. Yo asiento y miro a
mi hermana, interrogándola con la mirada.
-
Por mí
vale… ¿Patri? –le pregunto mirándola aún. Ella suspira.
- Uf… está bien… -dice levantándose
tímidamente.
-
¡BIEN! Esta vez no hagas la estatua, que ya hay
confianza, por Dios –dice Louis riéndose. Sele le da un codazo- ¡Au! Cari, solo
era para quitarle tensión… -dice poniendo carita de bueno. Sele se ríe y le
besa.
-
Pero que sea en español, por favor –dice Niall
ilusionado. Mi hermana y yo nos reímos y nos miramos.
- ¿Cantamos
Ahora tú? –le digo a mi hermana. Ella asiente sonriendo. Contamos tres y empezamos a cantar.
Narra
Patri
Comenzamos a cantar al unísono. Yo muy nerviosa y roja, y mi
hermana está como si fuese algo que lleva haciendo desde toda la vida. En una parte
canta mi hermana sola y veo cómo todos nos miran entre alegres y sorprendidos,
y cómo Harry mira a mi hermana con una sonrisa tonta en la cara. Luego canto yo
una parte sola, algo nerviosa, pero creo que me sale mejor de lo que esperaba,
y veo a Zayn mirándome contento y alucinado por mi atrevimiento. Seguimos
cantando al unísono hasta que la canción termina. Cuando terminamos, todos
aplauden fuerte. Yo no puedo evitar sonrojarme sin saber hacia dónde mirar de
los nervios.
- Dios,
si sois increíbles. ¡Tenéis una voz alucinante! –dice Liam sonriendo.
- Ya
te digo. Patri, no sé por qué no querías cantar. Si tienes una voz alucinante,
en serio –dice Niall sorpendido.
- Hubiérais
entrado a X-Factor segurísimo –dice Louis sonriendo- Impresionante, de verdad
–repite él.
- ¿Véis
cómo lo hacen genial? ¡Os lo dijimos! –dice Lucy sonriendo.
- Aw,
¡GRACIAS! –grita mi hermana riéndose feliz.
- Dios,
qué vergüenza… -digo yo en un susurro, super roja. Zayn, al oír aquello, se
levanta y me da un abrazo para que se me pase.
- Pero
si lo haces genial, tonta. Yo siempre te lo digo, pero no me haces ni caso –dice
mi hermana yendo a abrazar a Harry. Yo sigo tapando mi cara en el pecho de
Zayn, que me abraza cálidamente.
Después de varios comentarios más, yo me separo de Zayn y nos
sentamos junto a los demás. Seguimos hablando un rato más frente alrededor de la hoguera
y, cuando ya es noche cerrada, empezamos a contar anécdotas, cada cual aún más
graciosa que la anterior. En un momento, mi mirada se encuentra con la de
Zayn y nos quedamos como tontos mirándonos, en silencio, durante no sé cuanto
tiempo. Hasta que alguien se da cuenta:
- Uy,
¿y esas miraditas? –dice Louis riéndose al vernos. Yo cambio rápidamente la
mirada hacia otro lado, sonrojada, y los demás, excepto Zayn, se ríen por mi
expresión.
- Bueno,
¿os apetece si contamos alguna historia de terror antes de irnos? –dice Harry,
que está abrazando a mi hermana, para cambiar de tema.
- ¡Vale!
Yo empiezo –grita Lou sonriendo malévolamente. A continuación comienza a narrar
la historia, poniéndose serio.
Narra
Harry
Mientras
Louis cuenta la historia de miedo, noto a Noemí cada vez más apretada a mi
pecho:
-
Princesa, ¿tienes miedo? –le susurro muy bajito al
oído, para no molestar a los demás. Ella me mira y asiente. En ese momento
Louis pega un grito para dar énfasis a la historia y Noemí pega un bote
increíble del susto que se ha metido- Eh, tranquila… Estoy aquí contigo. No
pasa nada –le susurro acariciando su mejilla. Ella me mira unos instantes, me
sonríe y después oculta su cara en mi pecho.
-
Es que no puedo evitar asustarme… -me susurra ella aún
contra mi pecho. Yo sonrío al notar sus manos agarrando mi camiseta por la
espalda.
-
¿Quieres que nos vayamos de aquí? –le susurro
sonriendo. Después le doy un beso en la coronilla.
-
No, tranquilo. Con un poco de suerte, estará a punto de
acabar –dice con una sonrisa tranquilizadora. Y, en efecto, a los cinco minutos
aproximadamente, acaba la historia.
-
Vale, ya he aguantado una historia. Ahora, ¿podemos
irnos? ¡Tengo miedo! –dice Noemí levantándose en cuanto Louis acaba. Todos se
ríen al ver la cara asustada de Noemí.
-
Hazza, lo has hecho aposta, eh, pillín. Así te agarraba
aún más fuerte –dice Louis levantando las cejas divertido.
-
¿Pero qué dices? No sabía que se asustaba con eso. Si
no, no lo habría dicho. Lo que menos quiero es asustarla, tonto –digo yo
abrazando a Noemí. Ella se ríe y me da un beso en el cuello.
-
Yo te creo. Ahora, ¡vámonos! –dice ella separándose de
mí, agarrándome la mano y tirando de ella hacia el coche.
Cogemos
las cosas, que estaban amontonadas a nuestro lado, y nos vamos directos hacia
el coche. Yo ayudo a Liam a dejar las cosas en el maletero de mi coche, cuando
de repente oigo un ruido y a continuación, a Noemí gritar. Liam y yo nos giramos
a la vez y vemos a Louis riéndose a más no poder y a Noemí con las manos en la
cara, asustada:
-
Lou, ¿qué la has hecho? –digo yo acercándome corriendo a ellos.
Louis no puede hablar siquiera, está riendose a carcajada limpia. Sele se
acerca a él y le da una pequeña colleja en la nuca.
-
Cari, ¿te gustaría que Harry me hiciera eso a mí? No,
¿verdad? Pues no se lo hagas tú a Noemí, pobrecita –dice ella acercándose a
Noemí- ¿Qué te ha hecho? –le dice mirándola. Noemí nos mira a todos y sonríe
asustada.
-
Pues… estaba mirando cómo Liam y Hazza guardaban las
cosas en el maletero y Louis –dice lanzándole una mirada fulminante- se ha
acercado a mí por la espalda y me ha tocado el hombro mientras hacía un ruido
raro. Me ha metido un susto de muerte –dice cruzándose de brazos.
-
Ay, Lou, siempre estás igual. ¿No ves que la pobre está
asustada? Esas bromas son de mal gusto… -dice Liam mirándole severamente,
echándole la bronca.
-
Lo siento, papi Liam… -dice Louis poniendo ojitos de
niño bueno. Lo que provoca que todos estallemos en carcajadas, hasta Noemí.
-
¡Gracias por defenderme, papi Liam! –dice Noemí
acercándose a él y abrazándole. Yo no puedo evitar sentir un poco de celos,
aunque sé que ella me quiere a mí, no puedo evitarlo.
-
De nada, pequeñaja –dice Liam abrazándola también-
Venga, vámonos que a este paso no llegamos a casa hasta las dos de la mañana.
Ya son las diez y media de la noche –dice cuando Noemí se separa de él, mirando su
reloj.
Narra
Zayn
Montamos en los coches en el mismo orden que de ida. Dejamos
a Lucy, Cate y Sele en sus casas y después, Niall y Liam se van con Lou a casa
mientras Harry y yo llevamos a Noemí y a Patri a su casa. Harry y Noemí iban delante a lo suyo, mientras
que Patri y yo nos tiramos todo el trayecto en silencio, pensando cada uno en sus cosas. En mi caso, en ella. No hacía más que observarla, ella no hacía más
que mirar por la ventana, absorta en sus pensamientos. >>Me gustaría
saber en qué piensa<<
Después de unos veinte minutos, llegamos a su casa. Ellas se despide de nosotros (Harry y Noemí con un buen beso…) y después, en cuanto se meten dentro de casa, Harry arranca de vuelta a nuestra casa. Llevamos todo el trayecto en silencio, tengo bastantes cosas que pensar. Así que estoy absorto en mis pensamientos, hasta que Harry me saca de ellos:
- Zayn,
¿en qué piensas, tío? –me dice mirándome de reojo mientras conduce- Llevas todo
el camino en silencio.
- En
nada. Sólo… pensaba en Patri. ¿Sabes? Hoy me dijo que me quería y nos besamos.
Fue tan bonito… fue increíble… -le digo super ilusionado, sonriendo.
- Oh…
Me alegro mucho, tío. ¿Ves como te quiere? Ahora, podrías prepararle algo
bonito. No sé… -dice él pensado.
- Ya,
en eso estaba pensando. Quiero hacer las cosas bien. Escucha lo que pensé y
dime qué te parece –le digo mirándole. Le empiezo a contar todo tranquilamente,
mientras él conduce. Cuando llegamos a casa, Harry aparca. Justo en ese momento
acabo de contárselo- y… ¿qué te parece? –le pregunto mirándole serio- ¿crees
que le gustará? –pregunto dudando.
- Claro
que le gustará. Me parece perfecto. Ella es una chica muy simple y dulce. No es
como con las que has estado. Bueno, hemos estado… Ya sabes a qué me refiero
–dice mirándome. >>Claro que lo entiendo<<- Así que le encantará y,
si no estás seguro, mañana por la mañana llamas a Noemí, se lo cuentas y que te
dé su opinión. Nosotros te ayudamos en lo que sea –me dice él con una sonrisa tranquilizadora-
Además, me alegra que te hayas decidido al fin. Ya era hora… -dice riéndose.
- Gracias,
tío. ¿Podrías acompañarme a comprarle un regalo? –le pregunto.
- ¡Pues
claro! Es lo que te iba a decir –dice riéndose- Bueno, de momento entremos en
casa –dice abriendo la puerta del coche. Salimos de él y entramos en casa.
Vemos a todos sentados en el salón viendo la tele. Nos sentamos a su lado y yo
les cuento el plan a los chicos. Ellos me apoyan alegres por mí y después de un
rato más hablando, me levanto y me voy a mi habitación. Me quito la camiseta y
me tiro en la cama. Me pongo a pensar en lo que pasará mañana pero sobretodo,
en ella, hasta que me quedo dormido.

