jueves, 26 de julio de 2012

Capítulo 9: Un trayecto un tanto extraño.


Narra Noemí
Cuando Harry me dice que me vaya con él a la barra, me empiezo a poner muy nerviosa. Voy a estar un momento a solas con el chico que me mata con una sola mirada. Cuando llegamos a la barra, me sonríe y luego se vuelve a hablar con el camarero para pedir la cuenta. Mientras esperamos a que se la den me dice:

-   Bueno, ¿me das tu número entonces? –me dice con esa sonrisa suya tan característica.
-   Eh, sí. Claro… A ver si no, como nos vais a decir si venís o no –le digo yo tímida y nerviosa.
-   Claro –me vuelve a sonreír- Por cierto, me gustó muchísimo como cantaste. Fue una pena que no pudierais terminar. Un día me tienes que volver a cantar, eh –me dice amable. El camarero llega y le deja la cuenta. Él la mira, saca su cartera y la paga. Deja dos libras de propina y nos alejamos un poco de la barra- Toma, apunta tu número en mi móvil –Yo lo cojo y tecleo mi número.
-   Ya está, toma –le digo mientras le devuelvo su móvil con una tímida sonrisa.
-   Gracias, pequeña –me dice mientras lo cojo y se me queda mirando sonriéndome. >>Vale, como me vuelva  a mirar así. Me muero aquí, delante de él. Instantáneamente<<

Comenzamos a andar y salimos del restaurante.
-   Ya está chicos. ¿Nos vamos? Al final vamos a llegar tarde a la entrevista –les dice Harry a los chicos.
-   Sí, claro. Bueno chicas, entonces nos vemos mañana. ¿Necesitáis que os llevemos a casa? –dice Zayn amablemente.
-   Eh, no… Da igual… ya nos las apañamos nosotras –dice mi hermana tímidamente.
-   Mmm… me da la sensación de que vamos a tener que llevarlas, ¿verdad chicos? –dice Niall mirándoles- Recordad que han llegado a España hace nada y seguro que no se manejan bien por aquí todavía.
-   Sí, es cierto –dice Louis riéndose.
-   Bueno chicos, nosotras nos vamos ya. ¡Hasta otro día! –dice Cate mirándonos.
-   Sí, nos tenemos que ir. Tenemos que hacer unas cosas –dice Lucy asintiendo- ¿Te vienes con nosotras, Selene? –le pregunta a ésta.
-   Sí, yo me voy con vosotras –dice Selene. Le da un beso a Lou y se despide con la mano de todos los demás- ¡Hasta otra! –dice Selene.
-   Esto… chicas. Vosotras también estáis invitadas mañana a la piscina eh –les dice mi hermana a las chicas- Por si no ha quedado claro… ¿Llamáis mañana a mi hermana también para que os digamos la dirección?
-   ¡Vale! Muchas gracias chicas. Entonces nos vemos mañana –dice Lucy sonriendo.
-   ¡Adiós a todos! –dicen las tres chicas al unísono-
-   Te quiero, Lou –dice Selene volviéndose un segundo y guiñándole un ojo a Lou. Él sonríe como tonto y se despide de ella con la mano.
-   Bueno chicas, entonces vamos andando, ¿no? –dice Zayn.
-   Oye… Chicos, el coche es de cinco plazas y somos siete –dice mi hermana tímida.
-   Lo sé –dice Harry riéndose- Tendréis que sentaros encima de alguno… -todos comienzan a reírse a más no poder al ver nuestra cara de póker.
-   Vamos, pensar en positivo. ¡Vais a estar sentadas en el regazo de uno de vuestros ídolos! –dice Liam sonriendonos- Además, tampoco os vamos a comer, eh chicas.
-   ¿Es una broma, verdad? ¡En España os multarían por hacer eso! –digo yo riéndome con ellos.
-   ¿En serio? Bueno, pues aquí no. Ya veréis como os lo pasáis bien con nosotros en el coche –dice Niall riéndose también.

Finalmente vamos hacia el coche y Liam, muy caballeroso él, nos abre la puerta y antes de que entremos nos dice:
-   No entréis todavía. ¿Acaso pretendéis que nos sentemos nosotros encima de vosotras o qué? –dice Zayn cuando nos ve que vamos a entrar- Ays, a nuestro papi Liam con tanta caballerosidad se le olvida pensar –al decir eso empezamos todos a reírnos.
-   ¿Encima de quién nos sentamos? –digo yo riéndome.
-   Pues encima de Niall no os lo recomiendo. Porque tiene comida en el coche y como le dé hambre, le vais a molestar –dice Lou riéndose, lo que provoca una mirada fulminante de Niall- Yo me siento delante con mi Hazza, ¿verdad cariño? –dice Lou mientras acaricia los ricitos de Harry. >>Dios, yo también quiero tocar sus rizos<<
-   Vale, pues entonces nos quedáis vosotros dos –dice mi hermana mirando tímida a Zayn y a Liam.
-   ¡Yo quiero con Liam! –digo yo riéndome- No te lo tomes a mal eh Zayn. Que yo os quiero muchísimo a los cinco –de repente Lou me mira indignado. Yo me empiezo a reír a más no poder- A Kevin también le quiero mucho, Lou –al decir esto, él me responde con una gran sonrisa.

Finalmente montamos en el coche: Harry de conductor, Lou de copiloto, mi hermana a la derecha encima de Zayn, Niall en el medio y Liam a la izquierda conmigo encima de él. Le decimos la dirección a Harry de nuestra casa, arranca el coche y sale del aparcamiento.

Cuando llevamos diez minutos de trayecto, de repente pasamos un bache y mi hermana se golpea la cabeza contra el techo del coche. Todos nos empezamos a reír a más no poder menos mi hermana y Zayn.
-   ¿Estás bien Patri? –dice Zayn mirando a mi hermana preocupado.
-   Eh… bueno… No del todo bien. Pero gracias por preguntar –dice mi hermana sonriendo a Zayn- Y tú, Harry, ¡ve con más cuidado por dios! Poco más y me salgo del coche por el techo –dice mi hermana sin evitar reírse.
-   ¿Qué quieres que haga? Si quieres les echo del coche para que podáis ir cómodas. Es lo único que puedo hacer –dice Harry riéndose.
-   ¡EEEEHHHH! –dicen todos los chicos al unísono y mi hermana y yo comenzamos a reírnos.
-   Anda, Patri. Agáchate y apóyate en mi pecho. Así no te golpearás más –le dice Zayn a mi hermana. Al instante veo como mi hermana se pone colorada. Yo me empiezo a reír al verla y entonces todos la miran y se ríen también.
-   Zayn, sabes que eres demasiado sexy. No laprovoques a la pobre, eres demasiado irresistible y al final vas a hacer que a Patri le de algo. Has hecho que se ponga peor que en el casting. ¡Y eso ya es decir! –dice Lou sin poder parar de reírse. Al instante Zayn también se pone rojo como un tomate y seguimos riéndonos. A Niall y a mí es a los que más se nos oye. Tenemos una risa muy escandalosa.
-   Oh, no. Otra que tiene la risa floja y encima ríe muy alto –dice Liam mirándonos a Niall y a mí. Que somos los únicos que seguimos riéndonos después de cinco minutos más.
-   Jajajajajajajajajajaja es…. que… jajajajajajaja Ay no puedo... no puedo… jajajajaja por favor Niall para…. Jajajaja Sino, no voy a poder parar yo… jajajaja –digo yo sin poder parar de reírme- Me duele la tripa…. Jajajajaja
-   ¡Niall! Mira, Justin Bieber –Niall para de reírse al instante.
-   ¿Dónde! –grita mirando por la ventana. Al verle la cara, buscando a Justin, no puedo evitar parar de reír.
-   Jajajajajajajajaja se lo ha creído jajajajajajajajajaja –digo yo sin poder parar de reírme.
-   Noemí, me duelen las piernas de aguantarte a ti riéndote. Por si no lo sabes, cuando te ríes. ¡Te mueves! –dice Liam mirándome.
-   Ay jajajajajaja Liam lo siento. No puedo parar jajaja –digo yo sin conseguir parar de reírme.
-   Vale, hacemos un trato. Si paras, mañana en la piscina te cantamos alguna canción nuestra –dice Harry mirándome un instante por el retrovisor. Paro de reírme al instante.
-   Trato hecho –me quedo unos instantes callada, intentando controlarme y no reírme. Y al instante se me escapa una pequeña risita. Yo me tapo la boca para evitar reírme. Todos, al oírme y ver mi gesto, empiezan a reírse- ¡Eh! Eso no vale… Yo no me puedo reír –digo poniendo carita de pena.
-   Pero es que has sido muy graciosa –dice Liam mirándome- Realmente estás haciendo un gran esfuerzo por no reírte. Se te nota… Has cumplido tu parte del trato, mañana cumpliremos nosotros la nuestra –dice Liam guiñándome un ojo.
-   ¿Siempre eres tan sumamente adorable, Liam? –digo yo sin poder evitarlo. Al instante me pongo colorada.
-   Sí, Noemí. Así es nuestro papi Liam.
-   Oye, Liam… ¿Te puedo dar un beso? –digo yo después de un rato callada. Todos se comienzan a reír.
-   No es lista la niña ni nada… -dice Zayn riéndose.
-   ¡Eh! No penséis mal… Decía… decía… -me quedo callada porque no sé decir mejilla. Entonces me toco la mejilla con la mano- ¡AQUÍ! –digo con la mano aún en la mejilla.
-   Claro que puedes –dice Liam evitando reírse.
-   Ahora ya no quiero. Ahora me da vergüenza –digo yo cruzándome de brazos.
-   Pues entonces te lo doy yo… -se acerca a mí y me da un beso en la mejilla. >>Vale, Liam Payne me acaba de dar un beso en la mejilla<<. Me quedo callada sin saber que decir.
-   Oh, no. ¡Liam! ¡Nos la has dejado muda! NO! JIMMY PROTESTED! –dice Louis poniendo su cara típica, que me encanta. Nos reímos todos, pero yo paro pronto (tengo que seguir cumpliendo mi parte)
-   Lo siento, es que no sabía que decir. Gracias Liam… Eres… adorable –digo yo mirándole un momento- Me ha encantado tu beso
-   De nada. Me gusta demostrar el cariño –dice con una gran sonrisa- Y tú me has caído genial, además –yo le devuelvo la sonrisa y le digo: “Gracias, tú a mi también. Todos me habéis caído genial” Al oírme todos sonríen
-   Vosotras también nos habéis caído genial –nos dicen todos los chicos, menos Liam.



Narra Patri
Después de un viaje bastante cómodo y divertido (pero muy vergonzoso), llegamos a casa y bajamos del coche pero antes nos despedimos de todos
-   Bueno chicos, ¡hasta mañana! -dice mi hermana dándoles dos besos a todos.
-   ¡Hasta mañana chicas! -dicen los cinco a la vez.
-   Bueno adiós -digo yo algo vergonzosa y bajo del coche con la cabeza agachada.

Mi hermana también baja del coche y les despedimos con la mano mientras se alejan. Cuando desaparecen de nuestra vista, nos metemos en casa. En cuanto entramos, mi hermana se pone a saltar y a gritar de felicidad.
-   ¡PATRI! Que los hemos conocido. ¡A NUESTROS ÍDOLOS! Dios… no me lo puedo creer. Son… son… son… INCREÍBLES, FANTÁSTICOS, MARAVILLOSOS. ¡Dios, les amo! -dice sin parar de gritar y saltar. De repente se para y empieza a hacer su característico “baile” triunfal. Y a decir “Oh, sí. Oh, sí, Oh, sí” sin parar de hacer su “baile”
-   Si, vale tranquilízate -le digo con cara de pena.
-   ¿Qué te pasa? -me pregunta ella parando de repente.
-   Nada… -mi hermana me mira con cara de: “¿Te crees que soy tonta” y finalmente opto por decírselo- Es que… me siento avergonzada y apenada. Encima voy y rompo mi móvil y justo el día que Zayn, me pide el numero de un móvil que rompí -digo agachando la cabeza.
-   Bueno no pasa nada hermanita… Ya viste que ellos te entendieron y… Además, me regañaron a mí. ¡PAPI LIAM ME HA REGAÑADO, A MÍ! –dice volviendo a gritar un momento por la emoción- Y por lo del móvil… sabes que aún puedes pedírselo a papa o que te regale uno, si quieres claro -dice ella disimuladamente con la esperanza de que le perdone por fin. Pero no, no pienso hacerlo. Al menos no hasta que me demuestre que de verdad se arrepiente de lo que nos hizo.
-   No, no lo voy a hacer. Ya me las arreglaré yo como pueda -digo mirándola tozudamente. Después de eso, me dirijo hacia las escaleras subiéndolas sin mucho ánimo, mi hermana sale corriendo y se pone a mi lado.
-   Vamos, Patri… Siempre puedes pedirle mañana su número, que te lo apunte en un papel y ya cuando tengas móvil, lo guardas –dice mi hermana intentando animarme.

Ella sigue dándome ánimos hasta que llegamos a mi habitación. Al llegar a ella, mi hermana haciendo sus tonterías, consigue animarme un poco… >>Está loca, como para no…<<. Nos ponemos a escuchar música y a hablar y al rato nos bajamos a ver la tele hasta que Abbie nos avisa de que la cena ya estaba lista. Ya eran las 8. Nos levantamos del sofá y nos dirigimos al comedor al llegar, nos sentamos y dos minutos después aparece nuestro padre y se sienta con nosotras en la mesa. Nos pregunta que tal nos fue y mi hermana le cuenta todo lo que nos ha pasado mientras no cenamos, o mejor dicho, mientras nuestro padre y yo cenamos. Porque ella apenas prueba bocado por la euforia de contarle a alguien lo que nos ha sucedido.

Cuando creemos que ya ha terminado de hablar y por fin va a cenar dice:
-   Ah, y Patri se ha quedado sin móvil –dice mi hermana mirándome.
-   ¿Ah sí? Pues si aún lo quieres… Tengo guardado el que te compré –dice mi padre mirándome y arrascando su cabeza, se temía mi respuesta.
-   No, gracias. Ya me las apañaré yo sola –digo mirándole un poco mal. No iba a dejar que me regalara nada, era demasiado orgullosa para rendirme tan pronto.

Después de terminar de cenar, mi hermana y yo subimos arriba y nos dirigimos a una “pequeña” terraza de la planta de arriba. Esta casa es demasiado grande y aún no hemos visto toda la casa. Al llegar a la terraza, nos sentamos en unas sillas que había alrededor de una mesa pequeña y redonda mientras charlamos. Después de un rato entramos dentro y mi hermana se mete a  su cuarto y yo me dirijo al mío. Nada mas entrar, veo encima de mi cama una caja con una nota que dice: 

“No tienes que perdonarme tan pronto.
Tómate tu tiempo, pero quédate el móvil.
No lo hago con ninguna segunda intención.
Papá”

Después de leer la nota, abro la caja y saco el móvil. Es igual que el de mi hermana, pero en diferente color. El de ella es negro y el mío blanco. Lo dejo a un lado en la mesilla >>Ya veré qué hago<< y me tumbo en la cama. Al cabo de estar un rato pensando en el día de hoy, me quedo dormida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario