Narra
Patri
Oigo que alguien viene corriendo y se abre mi puerta. De
repente alguien se tira encima de mí:
- ¡Despierta!
–dice mientras me zarandea rápidamente.
- ¿Qué
pasa? –digo restregándome los ojos.
- Pues
que hoy vienen los chicos. ¿No te acuerdas? –me responde sonriendo. Luego mira
hacia la mesita, donde está mi posible móvil.- Anda… ¿Has aceptado el móvil al
final? –doce mirándome y cogiéndole.
- No.
Él lo dejó encima de mi cama. Ahora cuando le vea, se lo devolveré –digo
quitándoselo de las manos y levantándome.
- Ay,
Patri. No seas tan orgullosa. Él no te ha pedido nada a cambio. Sólo quiere que
lo tengas. No le digas nada, sencillamente quédatelo y ya está. Pero acéptalo…
Por favor, hazlo por mí –me dice mirándome con cara de pena.
- Puf…
en parte tienes razón. Vale, está bien. Me lo quedaré, pero que conste que no
le he perdonado –digo cruzándome de brazos.
- Vale,
vale. Lo que tú digas –dice con una pequeña sonrisa- Bajemos ya a desayunar.
Bajamos las escaleras y vamos a la cocina, saludamos a Abbie
y nos dice que enseguida nos lleva el desayuno. Nosotras nos vamos directas al
comedor y mi hermana pone música variada. A los diez minutos, llega Abbie con
nuestro desayuno. Cuando ya hemos acabado de desayunar, empieza a sonar el
móvil de Noemí. Nada más mirarlo contesta. Yo me acerco a ella para escuchar
quién es y ella pone el móvil en manos libres.
- Hola,
Noemí. Soy Harry. Te llamaba por la invitación de ayer… Iremos en un rato. ¿Os
viene bien a las 12? –dice Harry. Mi hermana me mira queriendo gritar, pero se
aguanta.
- Sí,
claro. Aquí os esperamos –dice instantáneamente.
- Vale.
Una cosa… ¿Nos podríamos llevar a nuestras novias Zayn y yo? Seguro que os
lleváis genial –pregunta Harry.
- Claro.
Como queráis –dice mi hermana sin pensárselo. Yo empiezo a hacerle señas pero
no me entiende. >>Esta chica es tonta. ¿No se ha dado cuenta de quiénes
son sus novias o qué?<<
- Vale,
gracias. ¡Adiós! Un beso –después de eso cuelga y yo la miro mal.
- ¿Pero
tú eres tonta? –le grito a mi hermana levantándome de la silla.
- Pero
¿por qué? –me dice sin entender. Pero al instante cae en el por qué y se
levanta de golpe de la silla.
- Bueno…
Da igual. Vamos a empezar de cero con ellas. A ver si son mas agradables y, si
no lo son, nos portaremos como buenas anfitrionas y les demostraremos a los
chicos con quiénes están saliendo –digo yo con decisión- Vamos a ponernos el
bikini –miro el reloj que hay colgado encima de la puerta- Que los chicos
vienen en media hora –le digo y nos dirigimos a nuestras habitaciones.
Narra
Noemí
Después de darme cuenta de quiénes eran las novias de ellos,
me dieron ganas de morirme >>Dios, tendría que estar viendo como dos de
mis ídolos estaban con dos víboras que ni siquiera les querían<<. Llegué
a mi habitación, cogí mi bikini y me lo puse. Me peiné el pelo y me hice un
moño improvisado. Al terminar, ya habían pasado veinte minutos. Los chicos
llegarían en cualquier momento. Salí de mi habitación y me encontré a mi
hermana dirigiéndose hacia la mía. Nos reímos y bajamos las escaleras. Nos
sentamos en el sofá y nada más encender la televisión, suena el timbre. Mi
hermana y yo salimos corriendo y paramos antes de doblar la esquina para llegar
a la puerta, para que no noten que hemos corrido. Cuando doblamos la esquina,
vemos que Abbie les está abriendo la puerta.
- Hola,
¿quiénes son ustedes? –dice Abbie educada pero desconfiadamente.
- No
pasa nada, Abbie. Son amigos nuestros, ya nos ocupamos nosotras. Gracias –digo
yo mientras caminamos hacia la puerta. Abbie asiente y se retira- ¡Hola chicos!
–digo sonriendo. De repente se me corta la sonrisa, detrás de todos están
Tiffany y Caroline, mirándonos con mala cara.
- ¡Hola
chicas! –dicen todos menos Tiffany y Caroline.
- Pasad,
pasad. No os quedéis ahí en la puerta –dice mi hermana moviendose para dejarles
pasar. Ellos pasan y después cerramos la puerta.
- Chicas,
ellas son Tiffany, mi novia –dice Zayn señalando a Tiffany, que nos “regala”
una sonrisa falsa- y Caroline, la novia de Harry –dice señalandola.
- Ya
las conocemos. Tuvimos el gusto de conocerlas en una fiesta –digo yo intentando
sonreírlas. >>Más que un gusto fue un disgusto, pero les demostraremos a
los chicos cómo son ellas de verdad y para eso tenemos que ser educadas<<
- ¿Ah,
sí? –dice Harry sorprendido.
- Sí.
Digamos que el hermano de Caroline trabaja para nuestro padre y Dylan, su
hermano, fue muy amable y nos llevó a una fiesta para que conociéramos a gente.
Y las conocimos a ellas entre otras personas –dice mi hermana intentado ser
también amable.
- Ah,
pues entonces mejor. Ya veréis como os lleváis genial –dice Zayn sonriendo.
>>Me da la sensación de que a los demás chicos tampoco les caen ellas muy
bien. No están hablando apenas, como si evitasen hablar de ellas >>Mi
hermana y yo asentimos con una sonrisa >>Dios, lo que me cuesta ser
amable con ellas<<
- Seguro
que sí. Al menos por mi parte –dice mi hermana recalcando “por mi parte”.
- Bueno,
venga. ¿vamos a la piscina? –digo yo mientras comienzo a andar. Ellos asienten
y me siguen.
Mi hermana se pone a mi lado y me susurra muy bajo y en
español, por si acaso “Recuerda, sé todo lo amable que puedas llegar a ser.
Pero si te vuelven a atacar, no te quedes quieta. No lo permitas, pero siempre
con educación” yo asiento y seguimos como si nada.
Cuando llegamos a la piscina, ellos se quedan alucinados por cómo es.
- ¡Wow,
si es enorme! –dice Niall mirándonos atónito.
- Lo
sabemos. ¿Ves tu cara? La misma se nos quedó a nosotras cuando la vimos hace
dos semanas –digo yo riéndome.
- ¿Ah
sí? ¿Y cómo se supone que es mi cara, eh enana? –dice Niall haciéndose el
indignado.
- Pues…
más o menos así –y me pongo a imitar el cuadro del grito. Al verme, todos se
empiezan a reír.
- Te
vas a enterar –dice Niall riéndose- Esto merece una venganza –de repente se
quita la camiseta, las gafas de sol y las chanclas, me coge como un saco de
patatas y se pone a correr conmigo hacia la piscina. Al llegar a la orilla, se
para un instante y me tira.
- ¡Habrás
sido capaz! –le digo después de haber salido del agua. Me voy nadando rápido
hacia él, que estaba a poco más de un metro de mí, y le hago una aguadilla.
Oigo como todos se ríen y se empieza a tirar gente a la piscina.
- ¡Alguien
necesita ayuda! –oigo que grita de repente alguien. Es Lou, con su voz chillona
particular. A continuación oigo el chapoteo del agua y a alguien acercándose-
¡Eh, no ahogues a nuestro duendecillo! –dice Lou poniéndose entremedias de
nosotros.
- Vale,
te ahogo a ti –digo yo intentando ahogarle. De repente Lou se sumerge en el
agua, se pone detrás mía y me ahoga el a mí.
- ¡Superman!
El defensor de los débiles –dice riéndose. Liam llega por detrás y ahoga a Lou.
Estamos un rato así ahogándonos mutuamente, hasta que veo
que Zayn y Tiffany están en una hamaca sentamos hablando, Harry y Caroline en
la de al lado también hablando y Cate, Selene y Lucy en otras dos hamacas junto
a mi hermana. Yo les digo a los chicos que me voy un momento con ellas y me
salgo de la piscina.
Narra
Patri
Mientras hablo con Lucy, Sele y Cate, se acerca mi hermana y
se une.
- Oye
Noemí, ¿no te debían algo los chicos? -la pregunto mirándola, ella se levanta
rápidamente.
- Ah,
sí. ¡Es verdad! –dice mi hermana con un brillo de alegría en los ojos.
- ¿Deber?
¿Qué te deben? –dice Selene curiosa.
- Es
que ayer cuando nos llevaron en el coche, me prometieron que si me paraba de
reír, es que me dio un ataque de risa. Me cantarían una canción –dice mi
hermana alegre.
- ¡Ah!
Es eso… -dice Lucy riéndose- ¡Pues díselo!
- ¡Eh,
chicos! Vosotros me debéis algo -grita mi hermana y Liam, Niall y Lou salen del
agua y Harry y Zayn la miran y se acercan también.
- ¿El qué? -dice Lou haciendo que no se
acordaba.
- ¿Cómo que el qué? -les mira con indignación-
¿Tan mala memoria tenéis vosotros o qué?
- Vale,
vale. Que sí nos acordamos -dice Harry riendo.
- Bueno
pues cumplámoslo, ¿no? -dice Liam mirando a los chicos.
Después de eso, se alejan un momento y se ponen a
cuchichear. Un par de minutos después, deben de haber llegado a un acuerdo
porque se giran y comienzan a cantar What Makes You Beautiful. Mi hermana,
Cate, Lucy, Sele y yo comenzamos a sonreír súper contentas (aunque hay que
decir que mi hermana y yo más, ya que las demás ya estarán acostumbradas). No
nos lo podemos creer aún. Cuando llega el solo de Zayn, éste me mira mientras
lo canta sonriéndome. Yo me sonrojo y me doy cuenta de que su novia se está
cabreando. Cuando acaban la canción mi hermana sale corriendo y abraza a los
cinco chicos mientras les da mil veces las gracias, después dice:
- Harry,
por fin no te pones nervioso en tu solo -dice mi hermana riéndose.
- Gracias
por la información, no me había dado cuenta -dice sarcásticamente pero sonriéndola
dulcemente- De todas formas, tenía a un pequeña directioner mirándome con una
gran sonrisa, y eso nunca falla –le dice Harry.
Al decir eso, puedo ver que a Caroline no le ha hecho ni
pizca de gracia que Harry diga aquello, ya que sólo con ver su gesto de la
cara, se nota.
Nos sentamos todos mientras charlamos, menos Tiffany y
Caroline que se quedan un poco alejadas hablando.
- Tengo
hambre –dice Niall al rato de estar hablando. Mira su reloj- ¡Madre mía si ya
son las dos de la tarde! ¿Cómo no voy a tener hambre?
- La
verdad es que yo también –dice mi hermana mientras se levanta- Voy a traer algo de beber y comer- dice
sonriendo.
- Espera,
te acompañamos -dice Lou y se levanta junto a Liam, Niall y Harry marchándose.
Sele, Lucy y Cate se levantan un par de minutos después de
que los chicos se fueran y se sientan en las hamacas. Zayn se queda hablando
conmigo un rato más y finalmente nos levantamos. Él va un par de pasos delante
de mí. Cuando pasamos por el lado de Tiffany y Caroline, que me estaban
acribillando con la mirada, noto que alguien me empuja. Yo grito y comienzo a
hacer equilibrios para no caer al agua. Zayn se gira y me agarra, yo no consigo
agarrarme a él y acabamos los dos cayendo al agua.
Narra
Noemí
Al oír ese grito, sé perfectamente que algo le ha pasado a
mi hermana. Dejo la bandeja con la comida en una mesa y salgo corriendo, los
chicos al instante me siguen. Justo llegamos en el momento en el que vemos a
Zayn intentando agarrar a mi hermana y que al final caen los dos al agua.
- ¡Mi
hermana no sabe nadar! –grito yo y al instante salgo corriendo.
- ¡Y
Zayn tampoco! –dice Liam mientras comienza también a correr.
Los chicos comienzan también a correr y al instante me pasan
corriendo Harry y Liam. Mientras corro, veo que Lucy, Cate y Selene se giran a
ver qué ha pasado, pero para cuando quieren reaccionar, Harry y Liam ya se han
tirado al agua. Yo sigo corriendo y veo a Lou y a Niall a mi lado, que justo en
ese momento me están alcanzando.
Cuando llegamos a la orilla de la piscina, veo que Harry
llega al lado de mi hermana y la agarra y que Liam llega al lado de Zayn (que
no para de patalear para intentar mantenerse a flote). Liam le coge de la mano
y le lleva a la orilla. Niall se acerca a ellos y ayuda a Zayn a salir. Yo y
Louis nos acercamos corriendo a mi hermana y a Harry. Al ver a mi hermana, me
doy cuenta de que está inconsciente. Louis coge a mi hermana y la posa en el
suelo. Se acerca a ella y apenas respira. Lou le empieza a dar a mi hermana un
masaje cardiovascular. Yo no paro de gritar su nombre. Liam sale del agua y me
abraza. Justo cuando veo Louis que le va a hacer el bocaboca para reanimarla,
mi hermana da un salto y escupe un poco de agua. Louis salta del susto.
- ¡Dios,
Patri! Que susto me has dado –dice Louis después de ayudar a mi hermana a
incorporarse un poco. Yo me separo de Liam, me tiro al suelo y abrazo a mi
hermana.
- ¿Eh?
Ya, Noemí. No me ha pasado nada –dice mi hermana con la voz un poco baja
todavía. Yo me separo de mi hermana y mi hermana se sienta y mira a Louis-
¿Dices que te he asustado? Bueno, así te la devuelvo por haberme llamado
estatua –dice mi hermana y después de empieza a reír.
- Eh,
eso no vale. Casi me da algo –en ese momento todos se acercan a nosotros y
hacen un corro alrededor. Miro un instante a Tiffany y a Caroline y veo sus
caras de fastidio.
- Vale…
Lo del susto y todo eso está muy bien. Pero, ¿qué ha pasado, Patri? –digo yo
seria mirando a mi hermana y mirando de reojo a Tiffany y a Caroline- Tú no te
acercas a la orilla de la parte honda ni aunque te obliguen –digo sin dejar de
mirar de reojo a esas dos víboras para ver un sólo gesto que las delate. Pero
sus caras no expresan en esos momentos ninguna expresión.
