domingo, 28 de octubre de 2012

Capítulo 35: El mejor regalo de cumpleaños (III)



Narra Zayn
Seguimos así durante no sé cuanto tiempo. Lo único que me importa es sentir su calor, sentirla entre mis brazos. Nos separamos para coger aire, para sonreírnos y susurrarnos palabras de amor al oído. Después de mucho tiempo así, nos levantamos y yo la abrazo por detrás. Nos quedamos en silencio, hasta que comienzo a susurrarle la letra de “More Than This” en su oído. Noto cómo un escalofrío recorre su espalda. Son tantas las sensaciones que me hace sentir… No quiero que este momento acabe, pero me separo de ella a regañadientes para ver la hora. Son las once y media pasadas >>¡Espera! ¡¿Las once y media pasadas?! Dios, el tiempo con Patri pasa volando. Es increíble lo rápido que se pasa<< Cuando le digo la hora a Patri, ella apenas se lo puede creer tampoco. Guardo todas las cosas dentro y nos vamos del ático. Obviamente, ya es noche cerrada, así que opto por llevarla a dar un paseo a un parque que hay a cinco minutos de ese ático. Bajamos en el ascensor y, cuando llegamos a la calle, la doy mi chaqueta al ver que tiene frío. Después, comenzamos a andar hacia el parque pero de repente me doy cuenta de algo. Agarro a Patri suavemente de la muñeca y la giro para que me mire:
-     Princesa… No te he preguntado algo que me gustaría saber… Algo que me encantaría que sucediese –le digo mirándola a los ojos. Ella me mira interrogante e inclina un poco la cabeza.
-     ¿Qué es lo que quieres saber, Zayn? –me pregunta ella a su vez, con una bonita sonrisa en la cara.
-     Quiero saber si… -la agarro de nuevo la mano y entrelazo mis dedos con los suyos- Patri, ¿quieres ser mi novia? –le pregunto algo nervioso. Ella se queda un momento sorprendida y, después esboza una preciosa sonrisa.
-     ¿De verdad me lo preguntas? ¡Claro que quiero! Zayn, te quiero. Quiero ser tu novia y estar contigo tanto en los buenos momentos, como en los malos –me responde ella alegre. 

Yo me río y me acerco a ella hasta que nuestros labios se juntan. Después, nos volvemos a separar y comenzamos a caminar de nuevo por el parque, cogidos de la mano con la única presencia de la luna. Cuando llevamos paseando cerca de media hora, iniciamos el regreso de vuelta al ático, ya que he quedado a las doce y cuarto en la puerta del edificio con el chófer de la limusina. Cuando llegamos al edificio, la limusina está ahí esperándonos. Entramos y el chófer arranca. Nos quedamos en la limusina, abrazados con algo de música ambiente. Es increíble lo bien que estoy con ella.
Pasados unos cuarenta minutos, llegamos a la casa de Patri. Nos despedimos del chófer, nos bajamos de la limusina y entramos en su casa. Está completamente en silencio y la casa a oscuras, Abbie ya no está (como era de esperar) en la cocina y no hay ni rastro de Harry y Noemí >>¿Dónde se habrán metido estos dos?<< Subimos las escaleras y vemos una tenue luz procedente, según me acaba de decir Patri, del cuarto de Noemí. Nos acercamos a mirar y vemos a Harry abrazando a Noemí, los dos dormidos. En cuanto vemos eso, no podemos evitar reírnos en voz baja. Patri sale corriendo y vuelve instantes después con su cámara de fotos, les tira una y después abre el armario de su hermana, saca una manta para taparles y, cuando lo hace, les apaga la luz y sale de la habitación, cerrado la puerta a sus espaldas:
-     Me parece que te vas a tener que quedar tú aquí también. Como comprenderás, no te voy a dejar que te vayas solo a estas horas. Y menos sin tener coche –me dice ella en voz baja, comenzando a andar por el pasillo. Yo la sigo y llegamos a una habitación.
-     ¿Y dónde pretendes que me quede? –le pregunto a Patri curioso. En cuanto llegamos a esa habitación.
-     Aquí, conmigo. Mi cama es muy grande. Cabemos los dos –me dice con una sonrisa, señalando lo que parece ser su cama. Yo la miro sorprendido
-     En serio, no quiero molestar… -le respondo yo.
-     Zayn, tú nunca molestas. Y dejemos la conversación, te quedas y punto –dice acercándose y dándome un pequeño beso, dando por acabada la “discusión”. Después se acerca al armario que hay y saca algo de ropa- Ponte cómodo. Voy a cambiarme al baño –me dice saliendo de la habitación. 

Yo mientras, observo todo a mi alrededor. Me siento en la cama y a los poco minutos aparece Patri vestida con un pantalón largo y rosa de ositos y una camiseta de tirantes rosa. Está tan mona…
-     ¡Qué guapa!  -le digo sonriendo, levantándome de la cama. Me acerco a ella y veo que está sonrojada. La agarro de la cintura y ella me sonríe, rodeando mi cuello con sus brazos y besándonos tiernamente.
-     Espera aquí un momento –me dice y a continuación, sale corriendo y vuelve al poco con una pantalón en la mano- Toma –me dice extendiendo su mano en la que lleva el pantalón- Es de mi padre. Estarás más cómodo y a él no le importará –dice sonriendo. Me enseña el baño, me pongo el pantalón en un momento y vuelvo con Patri a la habitación, que ya está tumbada en la cama.
-     ¿Te importa si duermo sin camiseta? –la pregunto acercándome a la cama. Ya estoy sin camiseta.
-     Eh, no. Claro que no –me responde mirándome y sonrojándose. Yo sonrío al ver su reacción y me tumbo en la cama, a su lado.
-     Nunca una chica me ha metido en su cama tan rápido –la digo riéndome. Ella me mira muy roja y sorprendida-
-     Ala… oye… yo… no… -yo me empiezo a reír.
-     Tranquila, preciosa, sólo era una broma –al oír aquello, Patri me echa una mirada fulminante.
-     No quería que te fueras sólo a casa tan tarde. Y menos aún sin coche… -dice bajando su cabeza.
-     Princesa, que era una broma. Sé por qué lo has hecho –le digo sonriendo y dándola un beso en la mejilla. Ella me sonríe- Ven aquí, linda –la digo haciéndola señas para que se recueste en mí. 

Ella me sonríe y se tumba a mi lado, abrazándome. Yo la rodeo con el brazo y nos quedamos en silencio. Comienzo a jugar con su cabello lentamente mientras hablamos hasta que ella se queda dormida. Yo sonrío mirándola >>Dios, que mona es durmiendo. Cómo la quiero… Me siento tan especial a su lado… Me hace ser el hombre más feliz del mundo<< La arropo un poco con la manta que hay y, abrazado junto a ella, me voy quedando poco a poco dormido.



Narra Noemí
Me despiertan unas cosquillas en el cuello. Abro los ojos y veo a Harry recorriéndolo con sus dedos, mirándome a los ojos:
-     Buenos días, princesa. Nos quedamos dormidos anoche –me dice él en voz baja y sonriente, mientras sigue recorriendo mi cuello.
-     Buenos días, príncipe. Me encanta despertarme y verte a ti. Eres el mejor despertador del mundo –le respondo incorporándome y dándole a continuación un dulce beso en los labios.
-     También puedo ser tu desayuno… -me responde él mientras sigue dándome besos. Yo me río y me apoyo en su pecho, acercándome más a él. Seguimos besándonos y acariciándonos hasta que oímos un carraspeo a nuestras espaldas, lo que provoca que nos separemos tan rápido que, de no ser porque Harry me sujeta, me habría caído al suelo.
-     Sentimos interrumpir… -dice Zayn divertido por la escena. Mi hermana y él están agarrados de la mano.
-     Noemí, por favor, hay gente en casa. Las cochinadas cuando no haya nadie… -dice mi hermana riéndose. Yo la fulmino con la mirada, le doy un corto beso a Harry y me levanto de la cama.
-     ¿Qué queríais? ¿No sabéis llamar a la puerta antes de entrar? Nos habéis asustado… -digo cruzándome de brazos. Harry se me acerca por la espalda y me abraza.
-     Ya, claro… Asustado… -dice Zayn mordiéndose la lengua y después le da un dulce beso a Patri.
-     Veníamos para despertaros para que fuéseis a desayunar. Pero ya vemos que estáis muy despiertos… -me responde mi hermana sacándome la lengua, después de besar a Zayn.
-     Pues sí. Estamos despiertos. ¿Vamos a desayunar, Hazza? –le pregunto mirando hacia arriba para mirarle a los ojos. 

Él asiente con la cabeza y se separa de mí. Bajamos los cuatro a desayunar, pero esta vez desayunamos en el comedor en vez de en la cocina con Abbie. Desayunamos tortitas con chocolate y nata. Al terminar, nos vamos al salón a hacer el loco, que es lo que mejor se nos da. Nos empezamos a tirar cojines y a saltar sobre el sofá, como si fuésemos niños pequeños. Cuando nos cansamos, nos tumbamos Hazza y yo en un extremo del sofá y Patri y Zayn en el otro.
Cuando ya es la una y media de la tarde, oímos a alguien abrir la puerta. Es nuestro padre. Nos levantamos los cuatro para ir a saludarle:
-     ¡Buenos días, papi! –digo acercándome a él y dándole un beso en la mejilla. Él me da otro beso en la mejilla y se queda sorprendido al ver a Zayn y a Harry en casa.
-     Hola, chicas veo que tenéis visita. ¿Qué tal estáis, chicos? –pregunta mi padre amablemente.
-     Buenos días, señor. Nosotros estamos bien. ¿Qué tal usted? –pregunta Harry educadamente.
-     Bien, bien. Cansado, pero bien. Pero, por favor, llamadme Mario –responde nuestro padre sonriendo.
-     De acuerdo, Mario –dice Harry algo tímido.
-     Esto… nosotros nos tendríamos que ir yendo ya, Harry –dice Zayn bastante tímido.
-     ¿Iros ya? ¿Por qué? –pregunta mi hermana mirando a Zayn.
-     Pues porque tenemos que arreglarnos y comer algo antes de que nos vayamos todos a hacer algo, ¿no os apetece o qué? –pregunta Zayn sonriendo. Yo al oír aquello comienzo a asentir con la cabeza como loca.
-     ¡Entonces vale! ¿Me llamas luego y nos dices a qué hora y dónde quedamos, Hazza? –pregunto mirándole.
-     ¡Claro! Bueno, pues vámonos ya, Zayn –dice Harry mirándole- Luego os llamaremos. Hasta dentro de un par de horas –dice Harry acercándose a mí. Me mira interrogándome con la mirada, no sabe qué hacer delante de mi padre. Yo me río, doy el último paso que me separa de él y le doy un corto beso. Zayn, en cambio, es más discreto y le da un beso en la mejilla a Patri. Después, se despiden de nuestro padre y se van de casa.



Narra Patri
Después de que se marchen los chicos, nosotras nos sentamos con nuestro padre en la mesa y hablamos animadamente mientras Abbie coloca todo para comer:
-     ¿Qué tal os fue el día ayer, chicas? -nos pregunta nuestro padre mirándonos a las dos.
-     Pues genial, papá, por lo menos por mi parte -dice mi hermana con gran entusiasmo y una sonrisa.
-     Sí, estuvo genial -digo yo con una sonrisa, pensando en el día anterior. Mi padre y mi hermana se ríen.
-     Sí, pues me tienes que contar todo, eh –dice mi hermana riéndose aún de mí.

Yo me sonrojo y asiento tímidamente con la cabeza. Luego Abbie trae la comida y comenzamos a comer mientras conversamos y, sin darme cuenta, estoy teniendo una conversación normal con mi padre >>Dios, ¿qué me pasa? Mi hermana tenía razón. Zayn me está cambiando…<< Cuando terminamos de comer, mi hermana y yo subimos a mi habitación. Mientras yo voy eligiendo lo que me voy a poner, mi hermana se sienta en mi cama y, cuando termino de elegir la ropa, me giro y la veo que me está mirando expectante.
-     Venga, no te hagas esperar… ¡cuenta! –me dice sonriendo traviesa.
-     ¿Qué quieres que cuente? –digo haciéndome la tonta, lo que provoca que me mire mal.
-     ¡Venga! –me grita impaciente. Yo sonrío y me siento rápidamente a su lado. Comienzo a contarle todo lo de ayer, haciendo que se sorprendenda más a cada momento.
-     Dios, ¡qué bonito! -dice tiernamente con una sonrisa. Después le enseño la pulsera que Zayn me regaló- Waw, ¡es precisa! -me dice entusiasmada mientras la mira.
-     Sí, el día de ayer fue maravilloso… tan perfecto… -digo alegre, mirando la pulsera con una sonrisa tonta.

Mi hermana se ríe de mí pero antes de que pueda responder, le suena su móvil. Ella lo coge y comienza a hablar, al escuchar su forma de hablar y ver su cara, sé instantáneamente que está hablando con Harry. Después de un par de minutos más, mi hermana se despide de él con un “Adiós, cielo, ¡te quiero!”.
-     En una hora vienen a por nosotras, así que no tardes, eh –dice con una sonrisa. Y, sin esperar mi respuesta, sale de mi habitación.

Yo me río y me voy al cuarto de baño a ducharme. Cuando acabo, salgo de él vestida con unos pantalones pitillo largos y azules, una camiseta ajustada de tirantes blanca que tienen puesto “I ♥ you” y unas converse blancas. Al entrar en mi cuarto está mi hermana esperándome, vestida con una camiseta de manga corta y caída de color rosa palo, unos vaqueros pitillo negros y unas vans rosas también. Encima de la camiseta lleva puesta una chaqueta universitaria blanca y rosa.
-     Bueno, ya era hora… Están a punto de venir. ¡Eres una tardona, Patri! –me dice Noemí riéndose. En ese instante suena el timbre de casa- Voy a abrir, no tardes en bajar –dice antes de desaparecer rápidamente de mi vista. Yo me doy los últimos retoques y salgo de mi habitación.



Narra Harry
Momentos después de que suene el timbre de la casa, nos abre la puerta una sonriente Noemí, provocándome una feliz sonrisa en la cara:
-     ¡Hola chicos! –dice Noemí sonriendo y acercándose a mí después de saludar a todos.
-     ¿Me dejas a mí el último? –le pregunto poniendo carita triste.
-     Es que así te aprovecho más –dice poniendo cara traviesa y a continuación, besándome. Nos separamos debido a las risas de los demás.
-     Pasad, mi hermana no creo que tarde mucho, espero… -dice Noemí riéndose. En cuanto entramos y ella cierra la puerta, oímos a Patri bajar las escaleras. En cuanto llega, besa dulcemente a Zayn. Todos, excepto Noemí y yo que ya lo sabemos, empiezan a hacer preguntas alocadamente.
-     ¿Pero estáis juntos? –dice Liam sorprendido.
-     ¿Desde cuando estáis juntos? –pregunta Niall.
-     ¡Ya era hora, tortolitos! –dice Louis riéndose al verles besándose.
-     ¡Oh! Qué bonito… -dice Lucy alegre, con una sonrisa en la cara. Zayn y Patri se giran hacia nosotros, sonriendo muy alegres.
-     Sí, estamos juntos –dice Zayn alegre y Patri se sonroja. Después de eso, Patri nos saluda a todos y nos vamos de casa. Antes de montar en el coche, me acuerdo de algo.
-     Eh, Zayn, ahora que ya estamos oficialmente con novia los dos, tenemos algo que hacer, ¿no crees? –pregunto mirando a Zayn. Él se queda unos instantes en silencio y después asiente.
-     Tienes razón –responde Zayn sonriendo. Noto que Noemí me mira interrogante, al igual que Patri a Zayn- Tenemos que decirles a nuestras fans que somos afortunados de tenerlas a ellas, dijimos que serían las primeras en enterarse –dice Zayn sonriendo alegre y cogiendo su móvil. Zayn se hace una foto con Patri, abrazándola y mirándose tiernamente y la sube a Twitter poniendo: “Os prometimos que seríais las primeras. Quiero presentaros a Patri, por ella soy feliz cada día. Espero que sea aceptada, ella os adora xx” y después nos hacemos Noemí y yo una foto, dandónos un dulce y tierno beso y lo subo a mi Twitter poniendo: “Aquí tenéis a Noemí, mi novia, muchas ya la conoceréis, pero quiero que sepáis que gracias a ella soy feliz. Ella es única. Respetadla, por favor”. Una vez avisadas las fans, nos vamos andando a un parque que hay cerca de su casa y cuando llegamos, nos sentamos en unos bancos mientras hablamos animadamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario