Narra
Zayn
Me despierto con la luz del
sol entrando por mi ventana. Miro el reloj y veo que son las once. Me estiro en
la cama y me pongo a pensar en Patri: en qué sorpresa darle, ya que no la
volveré a ver en mucho tiempo. Cuando se me ocurre qué hacer, me levanto de la
cama y me meto en el baño a darme una ducha. Después de quince minutos, salgo
ya vestido. Cojo mi móvil y decido escribir un mensaje a Patri:
“Buenos días, princesa.
¿Qué tal amaneciste? Espero que bien.
Yo te eché de menos en mi cama…
Quería decirte que esta tarde no hagas planes.
Te tengo una sorpresita de despedida.
No preguntes. No pienso decirte qué es.
Luego te llamo.
Un beso amor. Te quiero.
Zayn”
Una vez se lo mando, bajo a
la cocina. Donde están los chicos desayunando:
- ¡Hola chicos! –saludo nada más entrar. Ellos me
saludan también y yo me sirvo un café, sentándome con ellos- Chicos, quería
pediros un favor –digo mirándoles.
- Bueno a ver, dinos qué es, Malik –dice Louis
riéndose.
- ¿Podríais dejarnos esta tarde-noche la casa para
Patri y para mí solos? Es que quiero darle una sorpresa y me vendría bien que
no estubiérais –les digo y seguido doy un trago a mi café.
- Uy, uy, uy. Una sorpresa… -dicen todos al unísono,
riéndose.
- Cuidado con lo que haces, Malik. Y todo con
precaución. Que no quiero ser tío antes de tiempo –dice Harry riéndose junto al
resto.
- Qué capullos. Que no va a pasar nada. Solo quiero
prepararle una cena. Algo romántico y sencillo, nada más. Es que como no vamos
a vernos en tanto tiempo, se me ocurrió –digo negando y riéndome.
- Ya, bueno… ¿Quieres que te ayudemos en algo? –dice
Liam riéndose.
- Bueno, sí. A organizar algo bonito por la casa –les
digo. Ellos se ríen y asienten- Bueno, ¿pero os vais a ir? –repito mirándolos.
- Sí, no te preocupes, Zayn. Tendréis la casa para
vosotros solos –dice Liam sonriendo.
- Pero por si acaso, toma. Espero que tengas
suficientes, porque no tengo más… -dice Harry riéndose a más no poder mientras
saca de su cartera una tira con cuatro condones. A lo que el resto comienza a
reírse a carcajadas también.
- Eh, Harry, por dios. Que solo será una cena. No
pasará nada –digo negando con la cabeza y riéndome con ellos.
- Ya, ya… Pero por si acaso. Que una cosa lleva a la
otra, Zayn –dice Niall mientras come una
magdalena. Yo sigo con mi café.
- ¿Y a qué hora tenemos que salir de aquí? –pregunta
Liam mirándome.
- Sobre las siete más o menos –le respondo calculador.
Después me termino el café y cojo mi móvil, marchándome al salón para llamar a
Patri, que descuelga al tercer toque.
- ¡Hola amor! –me dice nada más descolgar.
- Hola cielo, ¿leíste mi mensaje?
- Sí. Hace unos minutos. Te iba a contestar. Y… ¿qué
es? Dímelo… -me dice quejándose pero riéndose a la vez.
- No. No te lo pienso decir –contesto riéndome- Solo te
digo que estés lista a las siete menos cuarto más o menos –digo sonriendo.
- Está bien pero… ¿ni una pista? –sigue insistiendo.
- No, ni una pista. Además, no es gran cosa. Ya verás
–respondo riéndome- Bueno, cielo. Te dejo que tengo que hacer algunas cosillas.
Te amo.
- Vale. Yo también te amo, cari. Adios –me dice feliz y
después colgamos.
Vuelvo junto a los chicos y
les cuento la idea que tengo pensado organizar. Una vez lo saben, nos ponemos
manos a la obra a preparar todo.
Cuando ya es la hora de
comer, nos preparamos algo rápido y después los chicos me ayudan con los
últimos retoques. A las cinco y media pasadas, Harry y yo somos los únicos que
seguimos en casa. Nos arreglamos rápidamente y después nos vamos en el coche de
él. Tras algo más de quince minutos, estamos frente a la casa de las chicas.
Yo salgo del coche al ver a
Noemí salir con un gato en brazos. Después de saludarme y decirme que Patri aún
tardará un poco, se monta en el coche con Harry.
Narra
Harry
Saludo a Noemí con una gran
sonrisa a ver al gatito en brazos:
- ¿A dónde vamos? –le pregunto después de besarla.
- Pues… ¿podemos ir al centro comercial? Tengo que
comprar varias cosas para Tigre y algo para casa…
- ¿Algo para casa? –pregunto mirándola. Ella me sonríe.
- Ya lo verás… -dice guiñándome un ojo- Hoy te toca a
ti estar con la curiosidad –y me da un beso mientras sonríe.
Al separarnos, conduzco hasta
el centro comercial más cercano y después comenzamos a caminar hacia la tienda
de animales. Al llegar, Noemí compra una cama para el animal, varios juguetes,
un rascador enorme, su cajón de arena, su comida y, para sorpresa mía, una
correa. Sí, una correa.
- ¿Para qué quieres una correa, Noemí? Es un gato –le
digo mirándola. Ella se ríe.
- Lo sé, pero yo le querré llevar alguna vez con
nosotros y le pondré correa para que no se escape –me responde sonriendo. Yo
asiento no muy convencido por la idea.
- Bueno, ¿qué más necesitas comprar? –le pregunto una
vez ya ha pagado lo del gato.
- Tenemos que ir al supermercado y ya para casa –me
responde sonriendo- Y no preguntes.
Entramos en el supermercado
del centro comercial y Noemí compra patatas, huevos, cebollas y, como no, dos
tarrinas de helado enormes. Una de vainilla y otra de chocolate. Después
montamos en el coche:
- Vamos a mi casa, ¿vale? –me dice dándome un beso.
- Sí, porque a la mía y de los chicos no podemos ir
hoy… Zayn le ha preparado una pequeña sorpresa a tu hermana… Creo que me tendré
que quedar a dormir en tu casa. Si quieres, claro -le digo con una sonrisa
traviesa.
- Sabes que me encanta dormir contigo. Y… uy, uy, uy…
¿Van a pasar la noche juntos? ¿Y después de una sorpresa? Creo que tendré que
hablar mañana con mi hermana –me dice riéndose.
- Yo le di a Zayn precaución, por si acaso –al ver la
cara que pone Noemí, me comienzo a reír- No me mires así, boba. Nosotros de
momento no lo vamos a usar así que… Yo se lo doy por si acaso. Que él les de
buen uso –digo riéndome. Veo a Noemí sonrojarse por lo que acaricio su mejilla-
Me encanta cuando te pones tímida. Te hace aún más adorable, princesa –le digo
entre beso y beso. Ella sonríe sobre mis labios y me abraza fuerte.
- Bueno, creo que será mejor que conduzcas hasta tu
casa. Hay varias personas mirándonos en la calle y además, no es muy cómodo
abrazarte a esta distancia… -me dice con una sonrisa. Yo asiento y finalmente
arranco el coche.
Al llegar a su casa, Noemí
deja al gato en el suelo y después deja la compra en la nevera.
- ¿Me vas a decir qué piensas hacer? –le pregunto
agarrándola de la cintura y acercándola a mí para después posar besos por su
cuello.
- ¿Te suena la tortilla de patata española? –me
pregunta con una sonrisa. Yo asiento- Pues bueno, he pensado en hacértela para
cenar. Como mañana por la tarde ya os vais… pues bueno, para que te lleves un
buen recuerdo… Además, te dije que un día te enseñaría algo de la comida
española y he visto la oportunidad. Le he dado el día libre a Abbie y mi padre hoy
no viene a cenar. Siquiera sé si vendrá a dormir… No pienses mal, eh –me dice
con un dedo acusador. Yo comienzo a reírme.
- Me parece peeeerfecto. ¿Me dejarás ayudarte a
cocinar? –le susurro con una sonrisa.
- Pero tendrás que hacer todo lo que yo te diga, eh
- A sus órdenes, señorita –digo haciendo el típico
saludo militar. Ella se ríe, se pone de puntillas y me da un beso en la
mejilla.
-
¿En la mejilla?
–digo ennarcando las cejas. Después la acerco a mí y me quedo a sólo un par de
centímetros de sus labios- ¿No quieres besarme? –le pregunto de forma seductora
y después, rozo un instante sus labios, pero sin llegar a besarlos. Ella niega
la cabeza sonriendo de forma traviesa. La pego a mi pecho y ella inhala mi
perfume y abre ligeramente sus labios mientras cierra los ojos. Yo acaricio su
mejilla y dejo fugaces besos por su cuello, subiendo lentamente hasta su oreja,
para después morder suavemente su lóbulo-
Porque yo sí quiero besarte. Quiero abrazarte y no soltarte nunca –le
digo en un susurro- Quiero compartirlo todo contigo… -digo recalcando la
palabra “todo”- Y no tengo prisa. El ritmo lo marcas tú y yo siempre respetaré
tus decisiones. Por mucho que me cueste… -digo torciendo el labio. Ella abre
los ojos y nos quedamos unos instantes mirándonos intensamente. Comenzamos a
besarnos con un deje de necesidad, tanta que noto la sangre acumularse poco a
poco en mi miembro.
-
Será mejor que
paremos. No quiero que alguien siga poniéndose feliz –dice mirando por un
instante hacia mi pantalón y después me sonríe- Aún no es el momento… Vamos a
preparar la cena, anda.
Narra
Patri
Cuando se marcha mi hermana,
me quedo terminando de arreglarme. Llevo puesta una camiseta de tirantes blanca
y ajustada, una falda negra corta, con un poco de volantes y unos zapatos negros
con algo de tacón.
Me termino de peinar y mientras me doy los últimos retoques de maquillaje, noto que alguien me agarra por detrás y me da un suave beso en el cuello:
Me termino de peinar y mientras me doy los últimos retoques de maquillaje, noto que alguien me agarra por detrás y me da un suave beso en el cuello:
- Que guapa estás, amor –me susurra al oído. Yo sonrío
y me giro mirándole.
- Tú también estás muy guapo –sonrío dándole un suave
beso en los labios. Después me separo de él y me echo un poco de perfume.
- ¿Ya estás lista? –me pregunta mirándome. Yo asiento
cogiendo una chaqueta y seguido salimos de mi habitación. Bajamos las escaleras
y salimos de la casa.
A continuación vamos andando tranquilamente cogidos de la
mano mientras hablamos:
- ¿Dónde vamos, Zayn? ¿Cuál es la sorpresa? –le
pregunto después de andar durante unos minutos.
- Eres una impaciente –me dice él sonriéndome. Yo
asiento riéndome- Vamos a mi casa –me dice sonríendo.
- ¿Y la sorpresa? –repito yo.
- Esa ya sí que no cuela…
- Tenía que intentarlo –digo encogiéndome de hombros
con una sonrisa.
Después de una media hora
dando un paseo, llegamos a su casa. Entramos dentro y me encuentro todo a
oscuras. Zayn se arrima a mí y noto su respiración en mi cuello. Posa su mano
en mis ojos, tapándomelos:
- ¿Qué haces? Si antes no veía nada. Ahora aún menos…
-él se ríe al escucharme.
- Ese es el caso. Camina que yo te guío –me susurra.
Caminamos un poco hasta que él me frena- Ya está. ¿Lista? –me susurra de nuevo.
Yo asiento y él me quita las
manos de los ojos suavemente. Veo la mesa toda decorada con pétalos de rosas.
Dos velas largas en un lado de la mesa y un montón de velas más pequeñas, ya
encendidas, en una fuente de cristal en el centro de la mesa. También hay una
rosa en uno de los platos y una botella de vino en un cubo de hielo:
- ¿Te gusta? Aunque sé que no es gran cosa… -no le dejo
terminar, pues me lanzo a darle un beso.
- Es perfecto. Me encanta –le susurro al separarme de
él y después le vuelvo a besar dulcemente. Cuando nos volvemos a separar, me
lleva hasta una silla y me la separa para que me siente. Una vez lo hago, cojo
la rosa del plato sonriendo.
- La cena está en el horno. Ahora vuelvo. No te muevas
–me dice sonriendo. Desaparece por la puerta y vuelve unos pocos minutos
después con un plato en cada mano. Me coloca el mío y seguido se pone el suyo y
se sienta frente a mí. Ha preparado un rico asado de cordero con patatas al
horno y un poco de ensalada- ¿Un poco de vino? –me pregunta cogiendo la
botella.
- Sí, por favor –le sonrío asintiendo. Él me sirve el
vino y luego se sirve él. Comenzamos a cenar mientras hablamos felices.
- Qué cena más rica, Zayn –le digo cuando hemos
terminado.
- Gracias. Me ayudó Liam a prepararla –me responde con
una sonrisa.
- Gracias por esta cena tan agradable, con la mejor
compañía. En serio, nunca nadia había hecho tanto por mí –le digo mirándole. Él
me devuelve la mirada con una sonrisa y extiende la mano, acariciando mi
mejilla.
- Mi niña, tú te mereces esto y mucho más. Esto no es
nada para demostrarte todo lo que te quiero.
- Gracias, Zayn… -le repito, posando mi mano sobre la
suya.
- No las des, mi amor –me responde. Y seguido se
levanta un poco, acercándose a mis labios para darme un pequeño beso.
Narra
Noemí
Saco los ingredientes y
comenzamos a preparar la cena. Una vez todos los ingredientes están preparados,
los meto en la sartén a freír, mientras charlamos y nos hacemos reír
mutuamente. Una vez los ingredientes están fritos, los mezclo con el huevo y
los echo a la sartén. Cuando ya son casi las nueve, está la tortilla preparada:
- Vaya, tiene muy buena pinta… -dice Harry
relamiéndose- Creo que voy a subir una foto a Twitter, para que todo el mundo
veo la buena cocinera que tengo como novia –me dice sacando su móvil y haciendo
una foto. Yo me río y le abrazo, esperando a que le haga una foto a la tortilla- No, no, ponte el gorrito ese de cocinera y sal
en la foto, ¡por favor! –me dice poniendo morritos al verme reticente.
Finalmente acabo cogiendo el gorro, poniéndomelo y posando para la foto- Así,
perfecta –me dice enseñándome la foto una vez la ha hecho. Después la sube a
Twitter- Y ahora, vamos a cenar, ¿no? –me dice dándome un beso. Cojo el plato
con la tortilla y nos vamos al comedor, donde ya está la mesa puesta
anteriormente por Harry:
- Dios, ¡está buenísima! –dice Harry abriendo los ojos
mucho, una vez ha probado la tortilla. Yo comienzo a reírme. Después seguimos
comiendo tranquilamente, riéndome cada dos por tres por las caras que pone
Harry. Cuando hemos terminado de comer la tortilla, Harry se lleva los platos y
trae las dos tarrinas de helado junto a una cuchara:
- ¿Y los platos? ¿Sólo una cuchara? –pregunto mirándole
y riéndome. Él me devuelve la sonrisa.
- Bueno, es más romántico comer de la tarrina.
- Y menos higiénico también… -digo sacándole la lengua.
- Y con una cuchara, también es más romántico… Además,
solo lo vamos a comer tú y yo, ¿qué más da? –dice riéndose y haciéndome señas
para que me siente sobre él. Abre la tarrina de chocolate, llena la cuchara de
él y después me la acerca a la boca- Di: “¡Ah!” –me dice sonriendo. Después de
comerme el helado, hago yo lo mismo con él, que me besa aún con helado.
- ¡Harry! –digo riéndome al notar el helado. Él
comienza a reírse. Yo cojo un poco de helado con un dedo y le mancho la nariz y
le hago dos lineas en cada mejilla- Ahora pareces un indio –le digo con una
sonrisa. Después le limpio con suaves besos.
- Me vas a mal acostumbrar y vas a tener que limpiarme
siempre con besos, eh –me dice volviendo a besarme- Ahora me toca a mí -y me
mancha él de helado, pero esta vez el cuello- ¿Puedo? –me pregunta pidiéndome
permiso. Yo comienzo a reírme mientras asiento- Definitivamente. Me gusta esto
–dice con una gran sonrisa. Yo riéndome cojo un gran puñado de helado y se lo estampo
en la cara.
- Hoy te veo con mucho calor, Hazza… -digo riéndome al
verle lleno de helado.
- Oh, no. No me puedo creer que hayas vuelto a hacerlo.
¡Me has vuelto a llenar de helado! –grita él poniéndose de pie, conmigo en sus
brazos. Después me posa suavemente sobre el suelo- ¡Te vas a enterar! –dice
cogiendo la tarrina de helado de vainilla, puesto que yo tengo la de chocolate
entre mis manos. Coge un gran puñado de helado y me lo reboza por la cara.
- ¡Harry! –digo abriendo la boca. Después contraataco,
metiéndole helado por dentro de la camiseta y apretándole el pecho- Así mejor
–le digo riéndome. Al ver la cara que pone, salgo corriendo del salón por toda
la casa, con el bote de helado en mis manos.
- ¡No te vas a escapar! En cuanto te coja, ¡te voy a
bañar en helado, enana! –me grita detrás de mí. Yo sigo corriendo por las
escaleras. Después salgo corriendo hacia donde me lleva el instinto: el baño.
Supongo que será porque estoy llena de helado.
Cuál es la actriz que interpreta a Naomi
ResponderEliminar