Narra
Harry
Cuando Noemí se va al baño,
me quito rápidamente la ropa, incluidos los bóxers y me pongo otros secos.
Después me pongo unos pantalones. En esos momentos sale Noemí del baño, que se
me queda mirando. Yo cojo una camiseta, la primera que encuentro, y me la pongo.
Me acerco a Noemí con las manos extendidas para que me dé su ropa mojada. Ella
me la da y después bajamos a la cocina, yo llevando la ropa mojada en la mano.
La meto en la secadora y la pongo. Después preparamos entre los dos
algo rápido de comer: Arroz con verduras. Comemos en el sofá mientras vemos la
tele y después de comer y recoger las cosas, nos tumbamos en el sofá abrazados
mientras vemos una película. Acaricio suavemente el brazo de Noemí mientras la vemos y sin darnos cuenta, nos quedamos dormidos.
Abro los ojos sobresaltado al oír unas carcajadas. Delante de mí están Niall y Louis riéndose mientras nos miran a Noemí y a mí. Ella aún sigue dormida abrazada a mí. Veo que Louis tiene el móvil en su mano y de repente caigo: nos han hecho una foto dormidos.
- Ag… ¿Nos podéis dejarnos dormir tranquilos? –pregunto
algo irritado. En ese momento llegan Sele y Lucy hablando tranquilamente.
- Chicas, llevaos a vuestros novios de aquí, por favor.
Van a despertar a Noemí –digo mirando a Sele y Lucy que están mirando a Noemí
sonriendo.
- A saber qué habéis hecho para estar tan cansados…
-dice Louis ennarcando una ceja.
- No es de tu incumbencia, Louis –digo aún irritado.
Noemí se mueve entre mis brazos. La miro y veo que ha abierto los ojos. Miro a
Niall y Louis- ¿Lo veis? Al final la habéis despertado.
- Eh, Romeo, ya son las siete y media de la tarde. Es
hora de que se vaya despertando, ¿no crees? –responde Niall riéndose. Noemí se
incopora.
- ¿Por qué armáis tanto escándalo? –pregunta
adormilada, restregándose los ojos.
- Estos… que nos han hecho una foto dormidos –digo
mirando a Niall y Louis.
- Y lo tiernos que estáis así dormiditos… Esta va para
Twitter. ¡Seguro que a las Directioners les encanta! –dice Louis tecleando en la pantalla de su
móvil.
- Ya te la devolveremos, Lou –dice Noemí riéndose.
Después me da un beso y me sonríe- Déjale, Hazza, no te enfurruñes –me dice y
después me alborota el pelo- ¿Hacemos algo los seis? –pregunta levantándose y
mirando a todos. Los demás asienten. Cogemos un juego de mesa: el Monopoly y
nos ponemos a jugar a él.
- ¿Hola? –se oye decir a alguien desde la entrada de
casa. Es Liam. Miro el reloj y veo que son las nueve y media de la noche. Nos
hemos tirado casi dos horas jugando al Monopoly como niños pequeños. Al rato
aparecen Liam y Cate agarrados de la mano- ¡Traemos comida! –dice Liam moviendo
una bolsa blanca que lleva en su mano libre. A Noemí y a Niall, los más
comilones, se les ilumina la cara al oír aquello.
- Uh, ¿en serio son ya las nueve y media? –pregunta
Noemí una vez ha mirado el reloj- Voy a llamar a mi padre para decirle que ceno
con vosotros y que luego voy para casa –dice ella levantándose y sacando su
móvil. Los demás ponemos la mesa y nos sentamos a esperar a Noemí, que llega
instantes después. Comemos mientras charlamos un poco, aunque estamos bastante
más callados de lo normal. Al terminar, recogemos y después nos vamos al salón
- Chicos, Cate y yo mañana nos iremos temprano. Cuando
os despertéis ya nos habremos ido –dice Liam mirando a Louis, Niall y Harry.
Ellos asienten.
- No te preocupes, Liam. Vosotros pasadlo bien y
aprovecha el tiempo con tu familia –respondo yo.
Después seguimos hablando un
rato hasta que son las once de la noche. Entonces Noemí se tiene que ir a casa.
Se despide de todos y bajamos al garaje. Montamos en el coche y comienzo a
conducir hacia su casa. Llegamos en veinte minutos. Aparco en su
patio y me giro a mirarla sonriéndola:
- ¿Mañana qué hacemos? –le pregunto. Ella se encoje de
hombros.
- No sé, la verdad… Podría preguntarle a mi padre si va
a venir a comer mañana y si quieres, te vienes a comer a casa. Pasamos la
mañana en mi casa tranquilamente, luego comemos con mi padre y por la tarde
hacemos lo que tú quieras, ¿te apetece? –pregunta ella sonriendo. Yo asiento.
- Siempre que los planes sean contigo, me apetecerá
todo… -le respondo. Después me inclino sobre ella y la beso, lenta pero
dulcemente. Saboreando sus labios, cada beso que me da. Notando, como siempre,
descargas de calor recorrer mi cuerpo. Descargas de deseo que encienden mi interior.
Se separa de mí, sonriendo.
- Creo que ya es hora de que me vaya yendo… ¡Mañana nos
vemos! ¡Te quiero, Hazza! –me dice. Me da un rápido beso y se baja del coche.
Yo sonrío mientras veo como entra en casa y después arranco el coche para
volver. Al llegar, me meto en la ducha y después me meto en la cama.
Narra
Patri
Me despierto con unos ruidos procedentes de fuera. Miro a mi alrededor algo confusa hasta que veo a Zayn dormido a mi lado y recuerdo dónde
estoy. Instantáneamente me sale una sonrisa. Él está rodeándome con un brazo,
dormido. Yo me pego un poco más a él y acaricio su pecho lentamente con la yema
de mis dedos, hasta que se despierta y me sonríe.
- ¡Buenos
días, amor! –le digo con una sonrisa.
- Buenos
días, princesa –me responde y me da un suave beso.
- ¿Qué tal
dormiste?
- Genial
estando contigo a mi lado –responde. Yo me río y le doy otro beso. De repente
se abre la puerta de la habitación, asustándonos, y alguien se tira a nuestra
cama. Son sus hermanas Waliyah y Safaa.
- ¡Despertad
ya, dormilones! ¡Ya son las doce! –gritan las dos hermanas riéndose. Yo me río
al verlas y después miro y veo que no está Zayn a mi lado. Se ha caído al suelo
cuando sus hermanas se tiraron en la cama, haciéndose paso entre nosotros dos.
Las tres comenzamos a reírnos al ver a Zayn tirado en el suelo.
- No tiene
gracia… -dice él mirándonos mal.
- Sí, sí
que la tiene –dice su hermana Waliyah sin parar de reíse. Zayn se levanta.
- ¡Ahora
veréis! –dice comenzando a pegarnos con la almohada.
- Eh, eso
no vale –decimos las tres al unísono y nos abalanzamos sobre él, golpeándole
también cada una con una almohada. Tras un buen rato de lucha de almohadas y
cosquillas, nos levantamos de la cama.
- Patri,
eres muy divertida –me dice Safaa feliz, sin parar de reírse y dándome un
abrazo. Después bajamos los cuatro a la cocina para desayunar con el resto.
- Mamá,
esto no vale. Sois demasiadas mujeres… Me han atacado entre las tres –nos acusa
Zayn a su madre poniendo morritos como un niño pequeño. Su madre se ríe
mirándonos.
- Chicas…
al final fuisteis a despertarles. Mira que os dije que no lo hicierais… -dice
su madre mirando a las niñas.
- Bueno, no
pasa nada. Hemos pasado un buen rato los cuatro –digo sonriendo. Ellas me
responden dándome un abrazo.
- Pero la
próxima vez, llamáis a la puerta. ¿Eh, enanas? –dice Zayn revolviendo el pelo
de Safaa. Seguido nos sentamos en la mesa de la cocina y comenzamos a
desayunar.
- Chicos,
hoy vendrán los tíos y los primos. Comeremos todos juntos en el jardín una
buena barbacoa. Vendrán como en una hora –dice su padre entrando por la cocina.
Yo miro a Zayn, sorprendida y sonrojada y él se ríe disimuladamente al verme.
- Vale,
papá, perfecto –dice Zayn- Bueno, Patri y yo vamos a subir a arreglarnos –dice
una vez hemos terminado de desayunar. Nos levantamos de la mesa y subimos a la
habitación.
- Zayn,
toda tu familia… -digo yo nerviosa nada más entrar en su cuarto.
- Sí,
cielo, tranquila, no pasa nada. Ya verás que te caen genial y les caes genial
–responde sonriendo. Yo asiento algo intranquila.
- Me voy a
duchar yo primero, ¿vale? Espérame aquí, no tardo nada –me dice. Yo asiento y
él se marcha de la habitación.
Narra
Noemí
Me despierto a las once de
la mañana con la alarma del despertador. La apago y me estiro en la cama.
Después me levanto y cojo mi móvil. Llamo a Harry, que responde al segundo
pitido:
- ¿Sí? –responde, con la voz más ronca de lo normal.
Por lo que adivino que: o le he despertado, o lleva muy poco tiempo despierto.
- Buenos días, mi niño, ¿qué tal? ¿Te he despertado?
–le pregunto.
- Sí, pero no te preocupes. Eres mejor que cualquier
despertador. Así es imposible no amanecer de buen humor. ¿Qué tal estás tú,
princesa? –me pregunta él. Después se aclara la garganta.
- Bueno, yo también estoy recién levantada. Te llamaba
para decirte que ayer hablé con mi padre y le pareció muy buena idea que
vinieras a comer. Él vendrá a las dos y media pero, ¿cuándo quieres venir tú?
- Pues… son las once. Eh… ¿te parece si voy a tu casa
sobre las doce, doce y media? –me pregunta.
- ¡Por supuesto! Entonces nos vemos en una hora y algo,
¡Te quiero! –respondo contenta.
- Y yo a ti, pequeña. ¡Hasta luego! –me responde y
después, colgamos.
Me bajo a la cocina y
desayuno mientras hablo con Abbie. Al terminar, me voy al baño y me doy una
ducha fresquita. Al salir, me enrollo el pelo con una toalla y el cuerpo con otra. Después me dirijo a mi habitación. Me pongo unos pantalones piratas de
color marrón, unas sandalias negras y una camiseta ancha de una manga de rayas
blancas y marrones. Son las doce menos veinte cuando ya estoy arreglada, así que
decido ponerme con el ordenador mientras espero a que llegue Harry. Me meto en
Tuenti y hablo con mis amigas: Ana, Paula, Irene, Cris, Raquel… Y con mi mejor
amigo, Sergio. Mientras me meto en Twitter. Desde que salgo con Harry, entrar
en él es una auténtica locura por lo que entro en él muchísimo menos. Miro mis
menciones y respondo a algunas. Después salgo de Twitter y sigo hablando
tranquilamente con mis amigos. Ana y Paula no paran de preguntarme sobre los
chicos, ya que ellas también son Directioners. A las doce y veinte, suena el
timbre de casa. Me despido de mis amigos, apago rápidamente el ordenador y bajo
corriendo las escaleras. En ese momento está Abbie abriendo la puerta a Harry.
- No te preocupes, Abbie. Ya estoy aquí –le digo a la
mujer educadamente. Ella asiente sonriendo y se vuelve a la cocina. Me giro a
mirar a Harry y le doy un beso- ¡Hola! –le digo feliz. Me aparto para dejarle
pasar y después cierro la puerta- ¿Te apetece que te de una clase de baile? –le
pregunto divertida. Él asiente sonriendo. Nos vamos a la sala que utilizamos mi hermana y
yo para ensayar. Yo me descalzo y nos ponemos a bailar. Bueno, a intentar enseñar a
bailar a Harry. Al final acabamos por los suelos haciendo el tonto, como
siempre. Cuando son las dos, nos vamos a mi habitación y nos sentamos en la
cama a charlar con música puesta. Cuando llega mi padre, bajamos con él.
Estamos charlando un rato en el salón hasta que llega la hora de comer.
Narra
Zayn
Me meto en
el baño y me doy una ducha lo mas rápido posible. Cuando acabo, me enrollo una
toalla en la cintura y salgo del baño. Entro en mi habitación de nuevo y veo a
Patri cogiendo sus cosas para ir a ducharse:
- Ya
terminé –le digo acercándome a ella. Patri se gira y me mira. Yo la rodeo con
mis brazos la cintura y la pego a mi por completo- ¿Todavía sigues nerviosa?
- S-sí, un
poco. Es que Zayn… Toda tu familia, así de repente… ¡Qué vergüenza! –me dice
bastante intranquila. Yo la sonrío acariciando su mejilla suavemente y luego le
doy un beso para calmarla. Después ella se separa un poco de mí- Será mejor que
te vistas y que yo vaya a ducharme, que luego tardo mucho.
- Hacía
mucho que no te ponías tan vergonzosa, cielo –le digo riéndome. Ella me mira
mal y me saca la lengua. Seguido la vuelvo a besar, pero esta vez de un modo más
intenso enredando nuestras lenguas lentamente hasta que nos separamos, mirándonos a los ojos. >>No resisto<<
- Zayn, en
serio. Me voy a la ducha… -dice Patri separándose por completo de mí. Yo
asiento algo resignado y ella se marcha. Cierro la puerta de la habitación y comienzo
a vestirme. Después de unos veinte minutos, aparece Patri en la habitación con el pelo mojado,
pero ya vestida.
- ¿Ya estás?
–la pregunto sonriendo. Ella niega con la cabeza mientras coge un cepillo y se
peina el pelo frente al espejo. Yo la agarro por detrás y la doy un beso en la
mejilla y otros dos en el cuello. Después ella se gira y me da un beso en los
labios. Me río y me alejo para dejarla terminar de arreglarse mientras yo miro
mi Twitter sentado en la cama. Cuando termina de arreglarse, la oigo echarse un
poco de colonia y acercarse a mí.
- ¿Qué
haces? –me pregunta sonriendo. Yo la miro a ella, apartando la mirada del móvil.
- Estoy
mirando Twitter… -la respondo sonriendo- Mira la foto que ha subido Louis de tu
hermana y Harry –después le muestro una foto de ellos dos, dormidos abrazados
en el sofá de nuestra casa. Patri comienza a reírse.
- Ay,
pobrecitos… Qué malo es Lou –dice riéndose.
- Pues que
no se duerman en el sofá… -le digo riéndome- Las directioners se han vuelto
locas cuando han visto la foto. ¿Sabes? Algunas de mis menciones piden una foto
de nosotros dos, juntos –le digo sonriendo- Dicen que quieren que suba una…
¿Quieres que nos hagamos una y la subo? –la pregunto. Ella enseguida se
sonroja.
- Pero… ¿Y
si luego se enfadan? Ya sabes… las típicas que luego montan drama… -dice ella
algo preocupada. Yo niego con la cabeza.
- Eso da
igual. Las que quieran montar drama, lo pueden montar por todo… ¿Quieres o no? –la
pregunto. Ella se queda mirándome unos instantes y finalmente, asiente. Yo sonrío
y la abrazo con un brazo. El otro lo extiendo con el móvil en la mano y nos
hago una foto a los dos juntos- ¿Te gusta? –le digo mostrándosela. Ella la mira
y sonríe.
- Sí, ¡es
muy bonita! –me responde feliz.
- Bueno,
entonces… ¡a subirla! –la digo. Después pongo: “¡Hola! Aquí estoy con Patri de
visita familiar. ¡Pasad un buen finde! : ) xx” y adjunto la foto- Bueno, ya está.
¿Vamos abajo? Mi familia estará a punto de llegar –le digo levantándome de la
cama.
Ella asiente algo nerviosa. Al bajar, salimos al jardín, dónde
están mis padres y mis hermanas terminando de preparar todo.
- Esperemos
que no llueva. No tiene muy buena pinta el cielo… -digo acercándome a mi padre,
que está encendiendo la parrilla. Comienzo a hablar un poco con él y luego me
giro, buscando a Patri con la mirada. La veo jugando y riendo con mis hermanas,
sentadas césped. Me voy con ellas y nos quedamos un rato jugando con ellas
hasta que suena el timbre de casa. Safaa sale corriendo a abrir la puerta junto
a mi madre y Patri se acerca a mí, nerviosa. Yo le doy un dulce beso mientras
la abrazo para calmarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario