Narra
Patri
Me despierto al sentir un
suave cosquilleo acariciando mis mejillas. Abro los ojos lentamente,
restregándomelos con las manos y veo a Zayn mirándome con una sonrisa preciosa:
- ¡Buenos días princesa! –me dice dándome un beso. Yo
le sonrío.
- Buenos días, amor –le respondo después del beso.
Después vuelvo a besarle lentamente. Tras estar un rato desperezándonos en la
cama, nos levantamos, puesto que ya son las diez y media. Me lavo la cara en el
baño y después bajamos a la cocina, donde están las hermanas y la madre de Zayn
desayunando.
- ¡Buenos días! –decimos Zayn y yo a la vez, sonriendo.
Safaa se levanta corriendo de la mesa y nos da un beso a cada uno mientras el
resto nos saluda. Después nos unimos a ellas para desayunar.
- Chicos, hemos pensado que podríamos ir hoy de camping
todos, ya que mañana os vais… -dice Doniya mirándonos a los dos.
- Sí, Zayn, andaaaaa –dicen Safaa y Waliyah sonriendo.
Él me mira a mí.
- ¡Por mi encantada! –le digo sonriendo y tomando
después un poco de café.
- Vale, perfecto –dice él asintiendo con una sonrisa.
- Pues entonces, me pondré a preparar la comida para
llevar –dice Trisha sonriendo, levantándose y recogiendo su desayuno.
- Bueno, yo me voy a duchar –dice Zayn cuando hemos
terminado de desayunar, levantándose de la mesa.
- Sí y yo –digo también. Recogemos los platos y después
nos subimos arriba.
- ¡Me ducho yo primero! –le digo riéndome. Él me mira y
niega con la cabeza.
- No, que tú tardas mucho más.
- Mentira –le digo mirándole mal y sacándole la lengua.
- Venga… ¿qué más te da? –dice acercándose y dándome un
dulce beso. Le miro no muy convencida, pero finalmente asiento y él se va al
baño.
Después de unos diez minutos
o algo más, Zayn entra en la habitación de nuevo, con solo una toalla rodeando
su cintura. Yo me sonrojo un poco al verle así. Termino de coger mis cosas y
voy hacia la puerta pero él me coge del brazo y me arrima a él.
- ¿Qué prisa tienes? –me pregunta sonriendo divertido.
- P-ues… que luego me llamas tardona –digo quejándome.
Él se ríe y me da un beso
mientras me agarra de la cintura, arrimándome a él. Yo le sigo el beso hasta
que, unos segundos después, consigo separarme de él y escabullirme de sus
brazos riéndome. Salgo corriendo al baño y me meto en la ducha. Después de
media hora o así, salgo ya del baño arreglada y entro en la habitación, donde
está Zayn terminando de arreglarse. Me mira con una sonrisa y yo me acerco a
él, que está al lado del espejo y comienzo a peinarme el pelo, quitándole a él
el sitio.
- Eh, que estaba yo… -se queja agarrándome de la
cintura y tirando suavemente por detrás.
Yo me río intentando
soltarme. Él me gira y me besa lentamente. A continuación, terminamos de
arreglarnos los dos y al terminar, vemos que son las doce y media. Salimos de
su cuarto y bajamos de nuevo a la cocina. En ella están su madre y su hermana
Doniya preparando varias tarteras con comida. Me voy con ellas a ayudarlas
mientras Zayn juega con sus dos hermanas pequeñas. Después de un rato, entra
Yasir en la cocina:
- Bueno, ¿nos vamos ya? –nos pregunta sonriendo. Nosotras
tres le miramos y asentimos.
Guardamos todo en un par de
mochilas y salimos de la casa. Guardamos las cosas en los coches de los padres
de Zayn y después nos repartimos: Zayn, Doniya y yo montamos en el coche del
padre de Zayn mientras que Safaa y Waliyah van con Trisha en el otro. Tras veinte minutos de trayecto bastante entretenidos, llegamos a un precioso
parque. Aparcan en el parking que hay en la entrada del parque, bajamos del
coche y cogemos las cosas. Después comenzamos a caminar, adentrándonos en el
parque.
Narra
Noemí
Abro los ojos al notar que
me acarician. Sonrío al ver que Harry está sentado en el borde de la cama con
el pelo alborotado y una gran sonrisa en la cara.
- Buenos días, princesa, ¿qué tal estás? –me pregunta
observándome. Yo me encojo de hombros al recordar todo lo sucedido ayer y
cierro los ojos un instante. Él me abraza fuerte- Eh, no quiero verte así.
Mira, te traje el desayuno a la cama –me dice cariñosamente.
Yo abro los ojos y le regalo
una pequeña sonrisa. Me pone una bandeja encima. En ella hay un zumo de
naranja, un vaso de leche y un sándwich mixto tostado. Él se pone otra bandeja
con un café y una tostada y comenzamos a desayunar en un silencio algo...
extraño. Cuando hemos terminado, me levanto de la cama y dejo las bandejas
sobre la cómoda. Después me siento junto a él en la cama.
- Muchas gracias por el desayuno... ¿Sabes que
eres el mejor, verdad? –le digo abrazándole. Él me devuelve el abrazo y me
sonríe de forma extraña- ¿Qué pasa? –le pregunto. Él niega con la cabeza.
- No, nada… Sólo que me duele verte… así… -me responde
él con un tono que demuestra dolor.
- ¿Así cómo? –le pregunto. Él se levanta de la cama y me
agarra de la mano. Yo me levanto también y me lleva al baño, frente al espejo.
Al mirarme veo que tengo pequeñas heridas y moratones en las muñecas y los brazos y algún
rasguño en la mejilla. De repente me fijo en el cuello. Ahí está la peor parte.
Un asqueroso chupetón de color morado oscuro. Yo me lo toco mientras lo miro
enfadada.
- Harry… lo… lo… siento –le digo notando que mis ojos
comienzan a aguarse. Él autománticamente se pone delante de mí y posa sus manos
en mis mejillas, mirándome a los ojos.
- No vuelvas a pedirme perdón por esto. Jamás te echaré
las culpas a ti por lo sucedido. La culpa fue de ese… salvaje y de mí por
haberte dejado sola… No puedo dejar de pensar en lo que podría haber llegado a
hacerte si no hubiese llegado en ese momento –yo niego con la cabeza y trago
saliva, negándome a dejar caer las lágrimas que se acumulan en mis ojos.
- No, no fue tu culpa Harry… -digo en voz baja. Él me
abraza fuerte entre su pecho.
- Noemí, tenemos que denunciarle. Tiene que pagar por
esto –me dice después de unos instantes.
- No, Harry, no. No quiero que se entere nadie de esto,
por favor. Además, si le denuncio, se enterará la prensa y no os dejará en paz
a vosotros tampoco. Déjalo, por favor. Sólo quiero olvidarlo… -le digo negando
con la cabeza. Él me mira dudoso.
- Noemí, me da exactamente igual la prensa y me da
igual quién se entere. Pero ese cobarde tiene que pagar por lo que te hizo y
por lo que podría haberte hecho. Lo intentaremos llevar discretamente, pero tenemos que
hacerlo… -me dice él. Yo salgo del baño y él me sigue.
- Harry, no. Es mi decisión, ¿vale? No quiero más
problemas. Sencillamente quiero olvidar lo sucedido ayer por la noche y eso no
lo voy a conseguir denunciándole –digo negando con la cabeza. Finalmente, Harry
asiente con la cabeza.
- Bueno, ya veremos… Por cierto, los chicos están abajo
y me han preguntado por ti… Tendremos que decirles algo. Tienes moratones y heridas… -me dice mirándome de nuevo. De repente caigo en la cuenta de que me
quedé dormida con la chaqueta de Harry y la falda. Yo asiento.
- Está bien, pero primero necesito bañarme. Necesito
quitarme toda esta porquería y… ag… me siento sucia… -digo mirándole.
Harry se dirige a un armario
y saca una toalla de baño marrón y otra más pequeña de color blanco. Después se
va al armario de su ropa y me da la camiseta que me puse suya la otra vez y los
pantalones largos de chándal de Sele que también me puse la otra vez. Me
entrega todo y me da un beso en la mejilla, cosa que provoca que un escalofrío
recorra mi espalda. >>No quiere besarme… No después de que lo hiciese
Jake anoche<< Sacudo mi cabeza y me voy al baño, encerrándome dentro.
Narra
Zayn
Después de unos diez
minutos, encontramos un sitio con unas preciosas vistas del parque. Ponemos unas mantas en el césped, colocamos las cosas encima y nos sentamos sobre
ellas. Patri y yo nos sentamos al lado, apoyados en un árbol. Comenzamos a
comer tranquilamente entre una agradable conversación y algunas risas. Después
de un rato de haber acabado de comer, Patri se levanta junto a mis hermanas y
coge su cámara. Comienzan a hacerse fotos entre risas y con el precioso paisaje
de fondo. También se hace alguna con mis padres y me hacen levantarme para
salir en varias. Tras un buen rato haciéndonos fotos, Patri y yo nos ponemos a
jugar con mis hermanas pequeñas. Corremos de un lado a otro jugando al
pilla-pilla, al escondite… Una vez nos hemos cansado, nos tumbamos en el césped
tranquilamente mientras mis hermanas buscan formas entre las nubes.
Cuando son las seis de la
tarde, me acerco a Patri:
- ¿Quieres que te enseñe el parque mientras damos un
paseo los dos solitos? –le susurro al oído. Ella me sonríe y asiente. Yo le doy
un lento beso y nos levantamos del suelo- Voy a enseñarle el parque a Patri un
poco –digo en voz alta a mis padres. Ellos asienten.
- ¿Puedo ir yo también? –pregunta Safaa.
- No, Safaa, esta vez no. Déjales estar solos un rato
–dice mi padre haciendo señas a la niña para que se acerque a él.
Ella hace un gesto
entristecida y Patri se le acerca para darle un beso en la mejilla sonriéndola.
Seguido nos marchamos cogidos de la mano. Le enseño una parte preciosa del
parque, haciendo que Patri se quede embobada mirándola y comienza a hacerle
fotos.
Después de una hora y media, sobre las ocho aproximadamente, decidimos volver con mi familia puesto que comienza a hacer algo de frío. Al llegar, comenzamos a recoger todo,. Ha comenzado a chispear. Nos damos prisa antes de que comience a llover fuerte y vamos rápidamente a los coches. Tras algo más de veinte minutos en coche, llegamos a casa. Entramos dentro y Patri ayuda a mi madre a colocar las cosas. Cuando son las nueve menos diez, decidimos cenar algo todos mientras nos ponemos a hablar tranquilamente, aprovechando el tiempo que nos queda juntos:
Después de una hora y media, sobre las ocho aproximadamente, decidimos volver con mi familia puesto que comienza a hacer algo de frío. Al llegar, comenzamos a recoger todo,. Ha comenzado a chispear. Nos damos prisa antes de que comience a llover fuerte y vamos rápidamente a los coches. Tras algo más de veinte minutos en coche, llegamos a casa. Entramos dentro y Patri ayuda a mi madre a colocar las cosas. Cuando son las nueve menos diez, decidimos cenar algo todos mientras nos ponemos a hablar tranquilamente, aprovechando el tiempo que nos queda juntos:
- Patri, ¿quieres que vayamos mañana al centro
comercial de compras, por la mañana? –le pregunta Doniya sonriendo.
- Vale, perfecto. Así le compro algo a mi hermana, que
en nada es su cumple… -responde ella sonriendo.
Seguimos hablando hasta que
son las diez, cuando Patri y yo decidimos subir a nuestra habitación para estar
tranquilos. Pasamos un par de horas hablando tranquilamente hasta que nos
interrumpe un trueno, provocando que Patri pegue un salto asustada:
- Ay, me dan miedo los truenos… -dice mirándome. Yo me
río dándole un abrazo.
- Anda tonta, que no pasa nada… Ven aquí –digo dándole
un beso y rodeándola con los brazos. Después de un rato entre besos y mimos,
Patri se queda dormida entre mis brazos y yo caigo en un profundo sueño
observándola dormir.
Narra
Harry
Cuando Noemí se mete en el
baño, yo bajo al garaje a coger su bolso del coche. Una vez lo tengo, subo de
nuevo a la habitación y me tumbo en la cama a esperarla. Tras media hora o así,
sale ya vestida. Me levanto y la doy el bolso:
- Abajo están Niall y Louis. Están preparando la comida
mientras nos arreglamos. Ya son casi las dos… Después de comer vienen Sele y
Lucy, a las cuatro y media… Deberías taparte con maquillaje todo lo que puedas…
¿Llevas en tu bolso algo con que puedas hacerlo? –le digo mirándola. Ella
asiente con la cabeza, algo seria.
- Harry… yo no tengo humor para fingir que no ha pasado
nada… -me dice mirándome.
- Lo sé, princesa… Pero no puedo dejar que te encierres
en tu habitación sin hacer nada, va a ser peor. Yo estaré a tu lado para
ayudarte. De todas formas, diremos que te encuentras mal y así no tienes que
estar animada… Princesa, por favor, verte sin sonreír me hace más daño que
cualquier cosa. No puedes dejar que nadie te quite la sonrisa, ni tu alegría…
-le digo acercándola a mí. La voy a dar un beso, pero ella se aparta- ¿Qué
pasa?
- No tienes que besarme por compromiso… -me dice ella
algo seca, apartando su mirada de mí. Yo cierro los ojos un instante y después
me acerco a ella.
- ¿De dónde sacas que te iba a besar por compromiso?
–la pregunto mientras levanto su barbilla con mi mano, haciéndola mirarme.
- He notado que no quieres besarme… Pero en realidad te
entiendo… Yo me doy asco a mí misma…
- Eh, eh, eh –la corto antes de que pueda decir
cualquier otra cosa- ¿Acaso crees que me das asco? ¿Que te voy a tratar
diferente por lo de ayer? Noemí, si no te he besado es porque no quiero
agobiarte… Sé que ayer lo pasaste mal y quería darte espacio… Te amo y lo demás
me da igual. Siempre te voy a amar y haría cualquier cosa por ti. No pienses
que me das asco… -la digo. Ella finalmente sonríe- Eso está mucho mejor
–después me acerco a ella y la beso, con ternura y delicadeza. Ella me muerde
el labio juguetona y me besa con más pasión, acercándose a mí. Después se
separa, de nuevo sonriendo.
- Siempre consigues hacerme sonreír… -me dice ella
feliz. Yo me río.
- Y verte hacerlo es el mejor regalo del mundo… -la
respondo- Venga, princesa, ahora arregla eso mientras yo me doy una ducha rápida.
Después bajamos a comer –digo sonriendo. Me meto en el baño y me ducho
rápidamente mientras Noemí se arregla en la habitación. Cuando salgo del baño
ya arreglado, ella está mirando su móvil- ¿Qué miras, pequeña? –la pregunto
acercándome a ella.
- Nada, sencillamente estaba en Twitter… Desde que
salgo contigo, meterse en él es una locura… Bueno, ¿bajamos a comer? –me dice
levantándose.
Salimos de la habitación y
bajamos a la cocina, donde Lou y Niall
están terminando de preparar la comida. Nosotros ponemos la mesa y después
comemos. Una hora después vienen Sele y Lucy. Una vez hemos hecho los saludos conveninentes, nos ponemos a ver una película
tranquilamente. Después se ponen a jugar a la consola mientras Harry y yo nos
quedamos con ellos mirándoles. Cuando son las nueve y media pasadas, Harry y yo nos
vamos a mi casa. Cuando llegamos son casi las diez. Saludamos a mi padre y luego nos
vamos a mi habitación y nos tumbamos en mi cama. Tras media hora, cenamos en el
comedor junto a mi padre y después, Harry y yo nos vamos al salón un rato.
- Bueno, princesa, ya son las once… Me tengo que ir
yendo ya… ¿Mañana vengo a por ti a las doce y media? Tenemos que comprar el
regalo de cumpleaños a Liam… Mañana es domingo y su cumpleaños es el lunes… -me
pregunta él. Yo asiento.
- ¡Vale! Entonces mañana estaré lista. Te quiero, Harry
–le digo. Me da un beso y después le acompaño a la puerta. Él monta en su coche
y se va. Después me despido de mi padre, que está en su despacho, y me voy a mi
habitación. Me pongo el pijama y me meto en la cama.



