sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 58: Camping


 Narra Patri
Me despierto al sentir un suave cosquilleo acariciando mis mejillas. Abro los ojos lentamente, restregándomelos con las manos y veo a Zayn mirándome con una sonrisa preciosa:
- ¡Buenos días princesa! –me dice dándome un beso. Yo le sonrío.
- Buenos días, amor –le respondo después del beso. Después vuelvo a besarle lentamente. Tras estar un rato desperezándonos en la cama, nos levantamos, puesto que ya son las diez y media. Me lavo la cara en el baño y después bajamos a la cocina, donde están las hermanas y la madre de Zayn desayunando.
- ¡Buenos días! –decimos Zayn y yo a la vez, sonriendo. Safaa se levanta corriendo de la mesa y nos da un beso a cada uno mientras el resto nos saluda. Después nos unimos a ellas para desayunar.
- Chicos, hemos pensado que podríamos ir hoy de camping todos, ya que mañana os vais… -dice Doniya mirándonos a los dos.
- Sí, Zayn, andaaaaa –dicen Safaa y Waliyah sonriendo. Él me mira a mí.
- ¡Por mi encantada! –le digo sonriendo y tomando después un poco de café.
- Vale, perfecto –dice él asintiendo con una sonrisa.
- Pues entonces, me pondré a preparar la comida para llevar –dice Trisha sonriendo, levantándose y recogiendo su desayuno.
- Bueno, yo me voy a duchar –dice Zayn cuando hemos terminado de desayunar, levantándose de la mesa.
- Sí y yo –digo también. Recogemos los platos y después nos subimos arriba.
- ¡Me ducho yo primero! –le digo riéndome. Él me mira y niega con la cabeza.
- No, que tú tardas mucho más.
- Mentira –le digo mirándole mal y sacándole la lengua.
- Venga… ¿qué más te da? –dice acercándose y dándome un dulce beso. Le miro no muy convencida, pero finalmente asiento y él se va al baño.

Después de unos diez minutos o algo más, Zayn entra en la habitación de nuevo, con solo una toalla rodeando su cintura. Yo me sonrojo un poco al verle así. Termino de coger mis cosas y voy hacia la puerta pero él me coge del brazo y me arrima a él.
- ¿Qué prisa tienes? –me pregunta sonriendo divertido.
- P-ues… que luego me llamas tardona –digo quejándome.

Él se ríe y me da un beso mientras me agarra de la cintura, arrimándome a él. Yo le sigo el beso hasta que, unos segundos después, consigo separarme de él y escabullirme de sus brazos riéndome. Salgo corriendo al baño y me meto en la ducha. Después de media hora o así, salgo ya del baño arreglada y entro en la habitación, donde está Zayn terminando de arreglarse. Me mira con una sonrisa y yo me acerco a él, que está al lado del espejo y comienzo a peinarme el pelo, quitándole a él el sitio.
- Eh, que estaba yo… -se queja agarrándome de la cintura y tirando suavemente por detrás.

Yo me río intentando soltarme. Él me gira y me besa lentamente. A continuación, terminamos de arreglarnos los dos y al terminar, vemos que son las doce y media. Salimos de su cuarto y bajamos de nuevo a la cocina. En ella están su madre y su hermana Doniya preparando varias tarteras con comida. Me voy con ellas a ayudarlas mientras Zayn juega con sus dos hermanas pequeñas. Después de un rato, entra Yasir en la cocina:
- Bueno, ¿nos vamos ya? –nos pregunta sonriendo. Nosotras tres le miramos y asentimos.

Guardamos todo en un par de mochilas y salimos de la casa. Guardamos las cosas en los coches de los padres de Zayn y después nos repartimos: Zayn, Doniya y yo montamos en el coche del padre de Zayn mientras que Safaa y Waliyah van con Trisha en el otro. Tras veinte minutos de trayecto bastante entretenidos, llegamos a un precioso parque. Aparcan en el parking que hay en la entrada del parque, bajamos del coche y cogemos las cosas. Después comenzamos a caminar, adentrándonos en el parque.



Narra Noemí
Abro los ojos al notar que me acarician. Sonrío al ver que Harry está sentado en el borde de la cama con el pelo alborotado y una gran sonrisa en la cara.
- Buenos días, princesa, ¿qué tal estás? –me pregunta observándome. Yo me encojo de hombros al recordar todo lo sucedido ayer y cierro los ojos un instante. Él me abraza fuerte- Eh, no quiero verte así. Mira, te traje el desayuno a la cama –me dice cariñosamente.

Yo abro los ojos y le regalo una pequeña sonrisa. Me pone una bandeja encima. En ella hay un zumo de naranja, un vaso de leche y un sándwich mixto tostado. Él se pone otra bandeja con un café y una tostada y comenzamos a desayunar en un silencio algo... extraño. Cuando hemos terminado, me levanto de la cama y dejo las bandejas sobre la cómoda. Después me siento junto a él en la cama.
- Muchas gracias por el desayuno... ¿Sabes que eres el mejor, verdad? –le digo abrazándole. Él me devuelve el abrazo y me sonríe de forma extraña- ¿Qué pasa? –le pregunto. Él niega con la cabeza.
- No, nada… Sólo que me duele verte… así… -me responde él con un tono que demuestra dolor.
- ¿Así cómo? –le pregunto. Él se levanta de la cama y me agarra de la mano. Yo me levanto también y me lleva al baño, frente al espejo. Al mirarme veo que tengo pequeñas heridas y moratones en las muñecas y los brazos y algún rasguño en la mejilla. De repente me fijo en el cuello. Ahí está la peor parte. Un asqueroso chupetón de color morado oscuro. Yo me lo toco mientras lo miro enfadada.
- Harry… lo… lo… siento –le digo notando que mis ojos comienzan a aguarse. Él autománticamente se pone delante de mí y posa sus manos en mis mejillas, mirándome a los ojos.
- No vuelvas a pedirme perdón por esto. Jamás te echaré las culpas a ti por lo sucedido. La culpa fue de ese… salvaje y de mí por haberte dejado sola… No puedo dejar de pensar en lo que podría haber llegado a hacerte si no hubiese llegado en ese momento –yo niego con la cabeza y trago saliva, negándome a dejar caer las lágrimas que se acumulan en mis ojos.
- No, no fue tu culpa Harry… -digo en voz baja. Él me abraza fuerte entre su pecho.
- Noemí, tenemos que denunciarle. Tiene que pagar por esto –me dice después de unos instantes.
- No, Harry, no. No quiero que se entere nadie de esto, por favor. Además, si le denuncio, se enterará la prensa y no os dejará en paz a vosotros tampoco. Déjalo, por favor. Sólo quiero olvidarlo… -le digo negando con la cabeza. Él me mira dudoso.
- Noemí, me da exactamente igual la prensa y me da igual quién se entere. Pero ese cobarde tiene que pagar por lo que te hizo y por lo que podría haberte hecho. Lo intentaremos llevar discretamente, pero tenemos que hacerlo… -me dice él. Yo salgo del baño y él me sigue.
- Harry, no. Es mi decisión, ¿vale? No quiero más problemas. Sencillamente quiero olvidar lo sucedido ayer por la noche y eso no lo voy a conseguir denunciándole –digo negando con la cabeza. Finalmente, Harry asiente con la cabeza.
- Bueno, ya veremos… Por cierto, los chicos están abajo y me han preguntado por ti… Tendremos que decirles algo. Tienes moratones y heridas… -me dice mirándome de nuevo. De repente caigo en la cuenta de que me quedé dormida con la chaqueta de Harry y la falda. Yo asiento.
- Está bien, pero primero necesito bañarme. Necesito quitarme toda esta porquería y… ag… me siento sucia… -digo mirándole.

Harry se dirige a un armario y saca una toalla de baño marrón y otra más pequeña de color blanco. Después se va al armario de su ropa y me da la camiseta que me puse suya la otra vez y los pantalones largos de chándal de Sele que también me puse la otra vez. Me entrega todo y me da un beso en la mejilla, cosa que provoca que un escalofrío recorra mi espalda. >>No quiere besarme… No después de que lo hiciese Jake anoche<< Sacudo mi cabeza y me voy al baño, encerrándome dentro.



Narra Zayn
Después de unos diez minutos, encontramos un sitio con unas preciosas vistas del parque. Ponemos unas mantas en el césped, colocamos las cosas encima y nos sentamos sobre ellas. Patri y yo nos sentamos al lado, apoyados en un árbol. Comenzamos a comer tranquilamente entre una agradable conversación y algunas risas. Después de un rato de haber acabado de comer, Patri se levanta junto a mis hermanas y coge su cámara. Comienzan a hacerse fotos entre risas y con el precioso paisaje de fondo. También se hace alguna con mis padres y me hacen levantarme para salir en varias. Tras un buen rato haciéndonos fotos, Patri y yo nos ponemos a jugar con mis hermanas pequeñas. Corremos de un lado a otro jugando al pilla-pilla, al escondite… Una vez nos hemos cansado, nos tumbamos en el césped tranquilamente mientras mis hermanas buscan formas entre las nubes.

Cuando son las seis de la tarde, me acerco a Patri:
- ¿Quieres que te enseñe el parque mientras damos un paseo los dos solitos? –le susurro al oído. Ella me sonríe y asiente. Yo le doy un lento beso y nos levantamos del suelo- Voy a enseñarle el parque a Patri un poco –digo en voz alta a mis padres. Ellos asienten.
- ¿Puedo ir yo también? –pregunta Safaa.
- No, Safaa, esta vez no. Déjales estar solos un rato –dice mi padre haciendo señas a la niña para que se acerque a él.

Ella hace un gesto entristecida y Patri se le acerca para darle un beso en la mejilla sonriéndola. Seguido nos marchamos cogidos de la mano. Le enseño una parte preciosa del parque, haciendo que Patri se quede embobada mirándola y comienza a hacerle fotos. 




Después de una hora y media, sobre las ocho aproximadamente, decidimos volver con mi familia puesto que comienza a hacer algo de frío. Al llegar, comenzamos a recoger todo,. Ha comenzado a chispear. Nos damos prisa antes de que comience a llover fuerte y vamos rápidamente a los coches. Tras algo más de veinte minutos en coche, llegamos a casa. Entramos dentro y Patri ayuda a mi madre a colocar las cosas. Cuando son las nueve menos diez, decidimos cenar algo todos mientras nos ponemos a hablar tranquilamente, aprovechando el tiempo que nos queda juntos:
- Patri, ¿quieres que vayamos mañana al centro comercial de compras, por la mañana? –le pregunta Doniya sonriendo.
- Vale, perfecto. Así le compro algo a mi hermana, que en nada es su cumple… -responde ella sonriendo.

Seguimos hablando hasta que son las diez, cuando Patri y yo decidimos subir a nuestra habitación para estar tranquilos. Pasamos un par de horas hablando tranquilamente hasta que nos interrumpe un trueno, provocando que Patri pegue un salto asustada:
- Ay, me dan miedo los truenos… -dice mirándome. Yo me río dándole un abrazo.
- Anda tonta, que no pasa nada… Ven aquí –digo dándole un beso y rodeándola con los brazos. Después de un rato entre besos y mimos, Patri se queda dormida entre mis brazos y yo caigo en un profundo sueño observándola dormir.



Narra Harry
Cuando Noemí se mete en el baño, yo bajo al garaje a coger su bolso del coche. Una vez lo tengo, subo de nuevo a la habitación y me tumbo en la cama a esperarla. Tras media hora o así, sale ya vestida. Me levanto y la doy el bolso:
- Abajo están Niall y Louis. Están preparando la comida mientras nos arreglamos. Ya son casi las dos… Después de comer vienen Sele y Lucy, a las cuatro y media… Deberías taparte con maquillaje todo lo que puedas… ¿Llevas en tu bolso algo con que puedas hacerlo? –le digo mirándola. Ella asiente con la cabeza, algo seria.
- Harry… yo no tengo humor para fingir que no ha pasado nada… -me dice mirándome.
- Lo sé, princesa… Pero no puedo dejar que te encierres en tu habitación sin hacer nada, va a ser peor. Yo estaré a tu lado para ayudarte. De todas formas, diremos que te encuentras mal y así no tienes que estar animada… Princesa, por favor, verte sin sonreír me hace más daño que cualquier cosa. No puedes dejar que nadie te quite la sonrisa, ni tu alegría… -le digo acercándola a mí. La voy a dar un beso, pero ella se aparta- ¿Qué pasa?
- No tienes que besarme por compromiso… -me dice ella algo seca, apartando su mirada de mí. Yo cierro los ojos un instante y después me acerco a ella.
- ¿De dónde sacas que te iba a besar por compromiso? –la pregunto mientras levanto su barbilla con mi mano, haciéndola mirarme.
- He notado que no quieres besarme… Pero en realidad te entiendo… Yo me doy asco a mí misma…
- Eh, eh, eh –la corto antes de que pueda decir cualquier otra cosa- ¿Acaso crees que me das asco? ¿Que te voy a tratar diferente por lo de ayer? Noemí, si no te he besado es porque no quiero agobiarte… Sé que ayer lo pasaste mal y quería darte espacio… Te amo y lo demás me da igual. Siempre te voy a amar y haría cualquier cosa por ti. No pienses que me das asco… -la digo. Ella finalmente sonríe- Eso está mucho mejor –después me acerco a ella y la beso, con ternura y delicadeza. Ella me muerde el labio juguetona y me besa con más pasión, acercándose a mí. Después se separa, de nuevo sonriendo.
- Siempre consigues hacerme sonreír… -me dice ella feliz. Yo me río.
- Y verte hacerlo es el mejor regalo del mundo… -la respondo- Venga, princesa, ahora arregla eso mientras yo me doy una ducha rápida. Después bajamos a comer –digo sonriendo. Me meto en el baño y me ducho rápidamente mientras Noemí se arregla en la habitación. Cuando salgo del baño ya arreglado, ella está mirando su móvil- ¿Qué miras, pequeña? –la pregunto acercándome a ella.
- Nada, sencillamente estaba en Twitter… Desde que salgo contigo, meterse en él es una locura… Bueno, ¿bajamos a comer? –me dice levantándose.

Salimos de la habitación y bajamos a la cocina,  donde Lou y Niall están terminando de preparar la comida. Nosotros ponemos la mesa y después comemos. Una hora después vienen Sele y Lucy. Una vez hemos hecho los saludos conveninentes, nos ponemos a ver una película tranquilamente. Después se ponen a jugar a la consola mientras Harry y yo nos quedamos con ellos mirándoles. Cuando son las nueve y media pasadas, Harry y yo nos vamos a mi casa. Cuando llegamos son casi las diez. Saludamos a mi padre y luego nos vamos a mi habitación y nos tumbamos en mi cama. Tras media hora, cenamos en el comedor junto a mi padre y después, Harry y yo nos vamos al salón un rato.
- Bueno, princesa, ya son las once… Me tengo que ir yendo ya… ¿Mañana vengo a por ti a las doce y media? Tenemos que comprar el regalo de cumpleaños a Liam… Mañana es domingo y su cumpleaños es el lunes… -me pregunta él. Yo asiento.
- ¡Vale! Entonces mañana estaré lista. Te quiero, Harry –le digo. Me da un beso y después le acompaño a la puerta. Él monta en su coche y se va. Después me despido de mi padre, que está en su despacho, y me voy a mi habitación. Me pongo el pijama y me meto en la cama.

sábado, 13 de abril de 2013

Capítulo 57: Huellas de la trampa


Narra Harry
Cuando terminamos de comer, Mario, Noemí y yo seguimos hablando durante bastante rato hasta que, finalmente, él tiene que volver a irse a trabajar. Se despide de nosotros y se marcha:
- ¿Ahora qué te apetece hacer? –pregunto a Noemí acercándola a mí. Ella me da un beso y sonríe.
- ¿Damos otro paseo por Londres? ¡Quiero ver más cosas! ¡Enséñame tus partes favoritas de Londres!
- Mmm… Está bien, ya sé donde llevarte. Después de enseñarte lo que quiero, te invito a cenar, ¿quieres? –la pregunto. Ella niega con la cabeza.
- ¡No, no y no! ¡Esta vez te invito yo! Como me digas que no, te robo la cartera para que no puedas pagar tú –dice sonriendo traviesa. Yo me río.
- Bueno, ya veremos… ¿Necesitas algo o nos vamos ya? –la pregunto. Ella se levanta y yo hago lo mismo.
- Sí, me voy a arreglar un poco –responde. Vamos a su habitación y ella se dirige a su armario. Yo me siento en su cama y la observo. Coje una falda rosa pálido, una blusa blanca y unas manoletinas del mismo color que la falda- Ahora vengo, no tardo –me dice y desaparece. Vuelve pasados algo más de diez minutos, también algo maquillada. Yo me levanto de la cama y me acerco a ella.
- Princesa, recuerda: “Don’t need make up, to cover up… Being the way that you are is eno-o-ough” –le canto al oído. Ella sonríe y me da un beso.
- No entiendo cómo puedes ser tan perfecto… -me dice coqueta- Cómo pude tener tanta suerte de conocerte, de enamorarte… Eras mi ídolo, mi amor imposible… Y míranos ahora… La loca Directioner saliendo con su ídolo… -me susurra sonriendo. Yo me río al oír lo último.
-Y tú eres la chica que he estado buscando toda mi vida. Y bueno, mi pequeña Directioner y ahora, mi princesa –la susurro y después la doy un beso en la frente- ¿Nos vamos ya, pequeña? –ella asiente. Salimos de la casa y montamos en mi coche. Tras veinticinco minutos, llegamos al Emirate AirLine. Un teleférico que recorre el Támesis por encima.



Ya son las siete de la tarde, por lo que está comenzando a anochecer. Disfrutamos de las vistas y del anochecer montados en el teleférico y cuando bajamos de él son ya las ocho y media pasadas. Montamos de nuevo en el coche y la llevo al restaurante “Tate Modern”, conocido por sus espectaculares vistas desde el Támesis hasta la Catedral de St. Paul.



Pedimos mesa y nos sentamos en ella. Miramos la carta y cuando viene el camarero, pedimos para cenar. Mientras nos traen la cena, yo le voy diciendo a Noemí qué son todos los lugares que se ven desde el restaurante y le cuento la historia que me sé de los monumentos, etc. Una vez nos traen la cena, comenzamos a comer mientras charlamos tranquilamente. De fondo hay una música clásica muy relajante. La verdad es que este restaurante es muy bonito y acogedor y las vistas son realmente increíbles.
Cuando terminamos de cenar, pagamos la cuenta a medias Noemí y yo y salimos del restaurante. Son casi las once de la noche y apenas hay gente en la calle. De repente me doy cuenta de que me he dejado la chaqueta en arriba en el restaurante:
- Noemí, espérame aquí. Me he dejado la chaqueta. No tardo –le digo. La doy un beso y salgo corriendo.



Narra Patri
Después de un par de minutos, veo entrar a un montón de gente y Zayn se separa un poco de mí, acercándose a saludar a sus primos y tíos. Noto que alguien toca mi hombro y me giro a mirar. Veo a Doniya sonriéndome:
- Ven, vamos. No te quedes aquí parada y sola… -me dice cogiéndome del brazo y acercándome al resto.

Ella comienza a saludar a todos y Zayn se gira, me mira y agarra de la mano, comenzando a presentarme a todos. Después de un rato saludando a su familia, puesto que son muchísimos, nos ponemos a hablar entre todos. Dos de los tíos de Zayn y su padre se ponen a preparar la barbacoa mientras el resto colocamos la mesa y charlamos. Veo a Zayn fumar un cigarro junto a tres de sus primos, algo más apartados del resto. Yo me pongo a hablar tranquilamente en el césped con sus primas y hermanas, hasta que se nos ocurre una idea y entre todas nos acercamos a la manguera, comenzando a llenar globos de agua:
- ¡¡¡Chicos!!! –gritan Waliyha, Aasia y Aaroosa al unísonoso cuando hemos llenado un montón de globos. Ellos se giran a mirarnos y nosotras comenzamos a lanzárselos entre todas, empapándolos. Ellos se quedan quietos de la sorpresa, mirándonos.
- Ah, ¿sí? ¡Os vais a enterar! –gritan Zayn y Jawaad comenzando a perseguirnos, comenzando una batalla de globos de agua mientras los mayores nos miran riéndose. Acabamos todos empapados.
- ¡Mira como me pusiste! –me dice Zayn sorprendiéndome por detrás. Yo me giro con una sonrisa inocente.
- Me obligaron… -respondo sonriendo dulcemente. Él asiente mirándome con una cara bastante graciosa, dando pasos hacia mí mientras yo los doy hacia atrás. Finalmente me coge de la cintura y comienza a hacerme cosquillas- Zayn, para, por favor –digo casi sin poder hablar de la risa. De repente llegan Safaa y Sashaa y se tiran encima de Zayn.
- ¡Déjala en paz! –gritan las dos riéndose. Yo consigo levantarme del suelo, dónde hemos acabado Zayn y yo por la el “pelea” de cosquillas. Zayn comienza a jugar con su prima y su hermana, haciéndolas cosquillas a ellas también
- Sois unas traidosras, enanas –dice él riéndose. Yo me quedo observándoles hasta que paran y comenzamos a secarnos un poco con algunas toallas que nos da Trisha, ya que la comida está en la mesa. Mientras me seco, Zayn se acerca a mí, cogiéndome de la cintura por detrás. Yo me giro sonriendo.
- ¿Te lo estás pasando bien? –me pregunta él sin soltarme. Yo asiento y él me besa, hasta que escuchamos un carraspeo a nuestras espaldas.
- Eh, chicos… hay niños pequeños presentes, eh –dice su primo Jawaad riéndose. Yo me sonrojo bastante y Zayn se ríe cogiendo a su primo del cuello jugando. Seguido nos sentamos a comer, ya bastante más secos, mientras charlamos entre todos.
  

  
Narra Noemí
Cuando llevo un par de minutos esperando a Harry en la calle, oigo un ruido semejante al de un bebé llorando. Decido ir a ver qué es lo que pasa, puesto que suena cerca de mí. Comienzo a caminar y doblo la calle. El ruido ahora es más fuerte. Sí, parece ser un bebé. Sigo caminando y doblo otra esquina. Me doy cuenta de que estoy en un callejón oscuro, sin salida. El ruido se ha detenido. La calle está completamente en silencio y apenas se ve nada, no hay casi iluminación. Sólo una farola a unos cinco metros de dónde estoy yo. Me giro para regresar al lugar en el que me separé de Harry, pero de repente alguien me agarra por detrás y me tapa la boca. “¿Cómo se le ocurre a tu amado dejarte por la noche sola, indefensa?” oigo que me dice alguien al oído. Reconozco su voz al instante, es Jake. Yo me retuerzo, intentando librarme de su agarre. “Shh, preciosa, será mejor que no te retuerzas. Podría hacerte daño…” Me vuelve a decir, esta vez al oído con una voz que denota diversión en su voz. Noto que comienza a darme besos en el cuello y yo me intento apartar de él, pero me hace daño al apretarme fuerte, impidiéndome moverme. Cuando sus labios comienzan a bajar, consigo darle una patada y que me suelte. Salgo corriendo pero enseguida me vuelve a coger.
- ¡¡¡HARRY!!! –consigo gritar antes de que Jake me vuelva a agarrar y a tapar la boca. Me estampa contra la pared y comienza a recorrer mi cuerpo con la vista.  
- Vas muy sexy para desperdiciarlo… -me dice después de mirarme de arriba a abajo. Yo me revelo, intentando soltarme y él me aprieta más fuerte. Me sujeta las muñecas con una de sus manos y me obliga a subirlas por encima de mi cabeza, de una forma tan fuerte que me hace daño. Suelto un leve quejido, a pesar de que su mano me está tapando la boca y sigo retorciéndome intentando soltarme, pero es imposible. Su fuerza es muy superior a mí. Me tiene sujeta con una sola mano y ni siquiera consigo separarle un poco de mí. Se lanza a mis labios y me besa con fervor, con furia, haciéndome daño. Yo intento separarme de él, pero tengo la pared detrás de mí y a él delante, por lo que me resulta imposible. Él parece enfurecerse al notar que yo no le respondo al beso y sube la intensidad de sus besos, con furia. Noto sus manos descender por mi cintura, separándome levemente de la pared para posar su mano libre en mi trasero y apretarlo. Eso me enfurece. Le muerdo el labio para separarle de él y vuelvo a gritar pidiendo ayuda. Él, enfadado, me da una bofetada. Mi cabeza gira por la inercia del golpe que me ha asestado.
- ¡Estúpida! ¡No te atrevas a volver a morderme! –dice enfadado. Después me arranca la camiseta de un tirón, dejándome en sujetador- Así mucho mejor… -dice recorriendo mi cuerpo con la mirada, deteniéndose durante más tiempo en mis pechos. Yo grito de nuevo, puesto que ha dejado de taparme la boca para poder arrancarme la camiseta.
- ¡Socorro! ¡¡AYUDA!! –grito de nuevo, con la esperanza de que Harry esté ya fuera y me esté buscando. Jake me estampa de nuevo contra la pared, haciéndome daño con los ladrillos en mi espalda, y comienza a besarme con rabia. Primero besa mis labios y luego pasa a mi cuello, donde le noto succionar con fuerza, con tanta fuerza que me hace daño. Yo intento alejarle de mí, pero es inútil. Después comienza a descender por mi cuerpo y yo comienzo a llorar al verme atrapada por él, al saber que no puedo hacer nada para liberarme.
- ¡HIJO DE PUTA! –oigo decir a alguien al principio del callejón. A continuación se oyen unas pisadas que se acercan a nosotros corriendo. Veo a Harry aparecer y lanzarse contra Jake, separándole de mí. Yo me caigo al suelo, temblando y llorando aún. Harry comienza a pegar a Jake y él intenta defenderse, pero el primer golpe que le ha dado Harry le ha dejado aturdido. Harry le asesta un golpe tan fuerte que le tira al suelo para, a continuación, agacharse sobre él y seguir golpeándole con furia:
- No vuelvas a tocarla, ni siquiera la mires o te juro que la próxima vez te mataré –le dice él muy furioso. Yo ni siquiera puedo moverme. Estoy tirada en el suelo, abrazada a mis piernas mientras observo la escena con lágrimas en los ojos y temblando. Me duelen las muñecas, el cuello,  los labios, la mejilla en la zona que Jake me ha golpeado y levemente la espalda. Me siento sucia e inmunda. Harry se acerca a mí corriendo- Lo siento, lo siento, lo siento –me dice él. A continuación se quita su chaqueta y me tapa con ella, puesto que estoy sin camiseta, para después cogerme en brazos. Yo me agarro a él y me abrazo a su cuello, aún temblando y con lágrimas. Harry comienza a andar rápidamente conmigo en brazos. Cuando llega al coche, me posa de pie en el suelo, pero sin soltarme ni un instante. Me mira preocupado mientras abre la puerta del copiloto de su coche y me ayuda a sentarme.



Narra Zayn
Cuando terminamos de comer, recogemos entre todos y nos quedamos hablando tranquilamente mientras tomamos café. Mis tíos hacen preguntas a Patri, poniéndola nerviosa, hasta que debido a que comienza a hacer aire, los adultos deciden meterse en casa. Los “niños” nos quedamos en el jardín hablando y jugando con música de fondo. Patri parece haber conectado muy bien con mi familia y se la ve muy integrada en ella. Seguimos allí hasta que a las ocho de la tarde, decidimos entrar en la casa para cenar algo. Después de algo más de una hora y media, mi familia comienza a despedirse de nosotros para marcharse a su casa. Una vez se han ido, yo me voy a la cocina con mi madre, dejando a Patri con mis hermanas.
- Mamá, ¿te ayudo en algo? –le pregunto acercándome a ella y dándole un beso en la mejilla.
- No, no hace falta –responde sonriendo- Hijo, Patri es una chica increíble. Me alegro de que hayas encontrado a alguien como ella: buena, dulce y bondadosa –dice ella mirando a Patri desde la cocina, que está jugando con Safaa.
- Sí, mamá, es una chica increíbe… Y la quiero –digo observando también a Patri con una sonrisa.
- Sí, se nota. Y ella también te quiere a ti –dice riéndose mientras vuelve a concentrarse en limpiar la cocina. Le doy un beso de buenas noches, vuelvo al salón y me acerco a Patri.
- ¿Vamos a mi cuarto? Así estaremos un rato a solas… -le susurro. Ella asiente y se levanta. 

Nos despedimos de mis hermanas y nos subimos a la habitación. Patri se coge el pijama y se va al baño a cambiarse. Yo me quito los pantalones y me tumbo en la cama, esperando a Patri. Cuando llega, se sienta en la cama y me mira extrañada.
- ¿Qué pasa? –la pregunto mirándole. Ella niega con la cabeza y sonríe.
- Nada, sólo que me extrañó verte con camiseta… Digo, tu “pijama” es estar en bóxers –dice ella haciendo comillas con los dedos al decir pijama. Yo me acerco un poco a ella y le paso mi brazo por detrás de su cintura mientras comienzo a besarla. Ella me responde al beso efusivamente. Yo me echo para atrás, tumbándome en la cama, con ella sobre mí.
- ¿Qué tal si me ayudas a quitármela? –la digo entre beso y beso. Ella se ríe y me besa. Instantes después noto sus manos agarrando mi camiseta y tirando de ella. Yo levanto los brazos para que me la quite y después saco la cabeza. Ella tira la camiseta al suelo y sigue besándome. Me giro en la cama, poniéndome sobre ella, tomando el control de la situación- ¿Mejor así? –la pregunto sentado a horcajadas sobre ella. Ella se ríe y asiente. Comienzo a acariciar su espalda mientras sigo besándola. La cosa comienza a subir de temperatura y ella separa su cara un poco de mí.
- Zayn… estamos en tu casa –me dice a duras penas. Yo asiento y vuelvo a besarla. Ella se ríe y se escapa de entre mis brazos- Zayn… tus padres y tus hermanas están en este piso… Es una falta de respeto y… además, no creo que quieras arriesgarte a que nos pillen… -dice ella mordiéndose los labios juguetona. Yo sonrío y tras unos instantes, asiento.
- Está bien… Ven aquí –la digo tumbándome en la cama y abriendo mis brazos para abrazarla. Ella se tumba a mi lado y yo la rodeo con mis brazos y la doy un beso en la frente. Nos quedamos unos instantes en silencio, pero hay una duda que ronda por mi cabeza- Oye, Patri, ¿puedo preguntarte algo? –le pregunto mirándola. Ella asiente con la cabeza- Verás… Tú… ¿has mantenido relaciones sexuales? Si no quieres, no me respondas… -le pregunto algo cohibido por la pregunta. Ella se sonroja.
- Eh… sí –me responde ella tímidamente- Perdí la virginidad con mi anterior novio, Carlos… -me responde ella. Al oír aquello, noto que me atenazan los celos. Celos de su antiguo novio- Estuvimos juntos durante siete meses. Perdí la virginidad cuando llevábamos seis y… casi al mes siguiente, él me dejó… -me responde ella. Por su tono de voz, noto que ella lo pasó mu mal.
- Lo siento… No debería haber preguntado… -le digo abrazándola fuerte- Le haría pagar a ese cabrón lo que te hizo…
- No, ya da igual… Está superado. Fue hace más de ocho meses. Ya me da igual. Sólo te quiero a ti… -me responde ella. Yo sonrío y la beso. Después seguimos hablando hasta que los dos caemos dormidos.



Narra Harry
Conduzo rápidamente hacia casa, temblando de la rabia que contengo. Aparco el coche en el garaje y me bajo de él. Voy corriendo y abro la puerta de Noemí, que ha estado callada durante todo el trayecto. La ayudo a salir del coche y vamos rápidamente a mi habitación. Cierro la puerta y la veo sentada en el suelo, abrazada a sus piernas y temblando. Al verla así, se me cae el mundo a los pies. Me siento a su lado y la abrazo. Comienzo a acariciar su pelo para calmarla:
- Lo siento, pequeña, de verdad, lo siento. No debí dejarte sola, lo siento –digo mirándola preocupado. Ella niega con la cabeza.
- No, Harry, fue mi culpa. No debería haberme movido. Soy una estúpida, me lo merezco –responde ella con la voz temblorosa. Yo me tengo que contener para no comenzar a destrozar toda mi habitación. Agarro a Noemí la cara suavemente y la acerco a mí.
- No vuelvas a decir eso, jamás. Tú no te mereces lo que ese cabrón te ha hecho y lo que estaba a punto de hacerte. No me quiero imaginar de lo que ese… bicho inmundo habría podido hacerte –le susurro.

Ella comienza a llorar de nuevo y se abraza a mí. Yo la abrazo fuerte, intentando calmarla. Tras mucho tiempo así, ella consigue calmarse un poco y se separa de mí. Ya no llora, pero sigue temblando. De repente miro su cuello y veo que tiene un gran moratón en él. No, no es un moratón. Es… ag, ¡Dios, le ha hecho un chupetón! Respiro hondo para no perder los estribos. Cierro los ojos y suspiro.
- ¿Por qué haces eso, Harry? ¿Qué me pasa? –me pregunta en voz baja y temblorosa, tocándose donde yo aún tengo la vista, en la gran marca que tiene ella en el cuello. Veo que tiene una mejilla muy colorada y marcas de las manos de ese hijo de puta en sus muñecas. Vuelvo a respirar hondo.
- Nada… ¿Estás bien, Noemí? –ella baja la cabeza- Vale, soy idiota, ya sé que no estás bien. Me refiero a si te ha hecho algo aparte de… aparte de… -no consigo terminar la frase. Ella comienza a llorar de nuevo, mientras niega con la cabeza.
- No, no, no… Sólo quería besarme. Tal vez algo más. No lo sé, Harry. Ha pasado todo muy rápido. Yo… creo que se ha enfurecido porque yo me negaba y le intentaba impedir que siguiese… Él cada vez que intentaba oponerme se enfurecía más… Me… me dio una bofetada y… -ella no puede acabar la frase porque vuelve a ponerse a llorar.
- Ya, tranquila, tranquila… Cálmate, shh –la digo abrazándola. La cojo en brazos y la llevo hasta la cama. Noemí se mete en ella y yo cojo su móvil. Mando un mensaje a su padre haciéndome pasar por ella y le digo que se va a quedar a dormir en casa de Lucy. Después me meto en la cama, abrazo a Noemí y comienzo a acariciarle suavemente el pelo.
- Harry, gracias por salvarme… -me dice mirándome cuando ha vuelto a calmarse un poco. Tiene los ojos rojos de haber llorado. Yo la abrazo fuerte.
- Noemí, te prometí que siempre estaría para protegerte y… he estado a punto de romper mi promesa. No debería haberte dejado sola…
- No, Harry, yo fui la que se alejó cuando te fuiste. Pero es que… me pareció oír a un bebé llorando… -me dice mirándome confusa. Yo no respondo, sencillamente la abrazo fuerte- Harry… por favor, no le digas nada a mi hermana de… de esto. No quiero que lo sepa. No va a servir de nada, excepto para darnos problemas… Por favor… -me suplica mirándome preocupada. Yo niego con la cabeza.
- Noemí… No me puedes pedir que haga como que ese cabrón no ha intentado hacerte nada. ¡Tenemos que denunciarlo! –ella niega con la cabeza. Noto que se está volviendo a poner nerviosa- Bueno, bueno… shh… tranquila –le digo acariciándola- Ahora cálmate e intenta dormir. Mañana ya lo hablamos, ¿vale, princesa? Duérmete. Yo estaré junto a ti toda la noche, abrazándote –le digo. Ella asiente y se acomoda en mis brazos, apoyando su cabeza en mi pecho. Yo comienzo a susurrarle canciones para que se duerma mientras le acaricio el pelo. Finalmente y tras más de veinte minutos así, se queda dormida.Vuelvo a observar, conteniendo mi furia, sus marcas. Tiene pequeñas heridas en las muñecas, la rojez de su mejilla casi ha desaparecido, pero el chupetón del cuello está muy colorado >>Te arrepentirás de haberle hecho esto, hijo de puta<<
- Lo siento muchísimo, pequeña –susurro mirando a Noemí. Continúo acariciando su pelo hasta que acabo durmiéndome yo también, sin soltarla en ningún momento.

sábado, 6 de abril de 2013

Capítulo 56: Pelea de almohadas


Narra Harry
Cuando Noemí se va al baño, me quito rápidamente la ropa, incluidos los bóxers y me pongo otros secos. Después me pongo unos pantalones. En esos momentos sale Noemí del baño, que se me queda mirando. Yo cojo una camiseta, la primera que encuentro, y me la pongo. Me acerco a Noemí con las manos extendidas para que me dé su ropa mojada. Ella me la da y después bajamos a la cocina, yo llevando la ropa mojada en la mano. La meto en la secadora y la pongo. Después preparamos entre los dos algo rápido de comer: Arroz con verduras. Comemos en el sofá mientras vemos la tele y después de comer y recoger las cosas, nos tumbamos en el sofá abrazados mientras vemos una película. Acaricio suavemente el brazo de Noemí mientras la vemos  y sin darnos cuenta, nos quedamos dormidos.

Abro los ojos sobresaltado al oír unas carcajadas. Delante de mí están Niall y Louis riéndose mientras nos miran a Noemí y a mí. Ella aún sigue dormida abrazada a mí. Veo que Louis tiene el móvil en su mano y de repente caigo: nos han hecho una foto dormidos.
- Ag… ¿Nos podéis dejarnos dormir tranquilos? –pregunto algo irritado. En ese momento llegan Sele y Lucy hablando tranquilamente.
- Chicas, llevaos a vuestros novios de aquí, por favor. Van a despertar a Noemí –digo mirando a Sele y Lucy que están mirando a Noemí sonriendo.
- A saber qué habéis hecho para estar tan cansados… -dice Louis ennarcando una ceja.
- No es de tu incumbencia, Louis –digo aún irritado. Noemí se mueve entre mis brazos. La miro y veo que ha abierto los ojos. Miro a Niall y Louis- ¿Lo veis? Al final la habéis despertado.
- Eh, Romeo, ya son las siete y media de la tarde. Es hora de que se vaya despertando, ¿no crees? –responde Niall riéndose. Noemí se incopora.
- ¿Por qué armáis tanto escándalo? –pregunta adormilada, restregándose los ojos.
- Estos… que nos han hecho una foto dormidos –digo mirando a Niall y Louis.
- Y lo tiernos que estáis así dormiditos… Esta va para Twitter. ¡Seguro que a las Directioners les encanta! –dice Louis tecleando en la pantalla de su móvil.
- Ya te la devolveremos, Lou –dice Noemí riéndose. Después me da un beso y me sonríe- Déjale, Hazza, no te enfurruñes –me dice y después me alborota el pelo- ¿Hacemos algo los seis? –pregunta levantándose y mirando a todos. Los demás asienten. Cogemos un juego de mesa: el Monopoly y nos ponemos a jugar a él.

- ¿Hola? –se oye decir a alguien desde la entrada de casa. Es Liam. Miro el reloj y veo que son las nueve y media de la noche. Nos hemos tirado casi dos horas jugando al Monopoly como niños pequeños. Al rato aparecen Liam y Cate agarrados de la mano- ¡Traemos comida! –dice Liam moviendo una bolsa blanca que lleva en su mano libre. A Noemí y a Niall, los más comilones, se les ilumina la cara al oír aquello.
- Uh, ¿en serio son ya las nueve y media? –pregunta Noemí una vez ha mirado el reloj- Voy a llamar a mi padre para decirle que ceno con vosotros y que luego voy para casa –dice ella levantándose y sacando su móvil. Los demás ponemos la mesa y nos sentamos a esperar a Noemí, que llega instantes después. Comemos mientras charlamos un poco, aunque estamos bastante más callados de lo normal. Al terminar, recogemos y después nos vamos al salón
- Chicos, Cate y yo mañana nos iremos temprano. Cuando os despertéis ya nos habremos ido –dice Liam mirando a Louis, Niall y Harry. Ellos asienten.
- No te preocupes, Liam. Vosotros pasadlo bien y aprovecha el tiempo con tu familia –respondo yo.

Después seguimos hablando un rato hasta que son las once de la noche. Entonces Noemí se tiene que ir a casa. Se despide de todos y bajamos al garaje. Montamos en el coche y comienzo a conducir hacia su casa. Llegamos en veinte minutos. Aparco en su patio y me giro a mirarla sonriéndola:
- ¿Mañana qué hacemos? –le pregunto. Ella se encoje de hombros.
- No sé, la verdad… Podría preguntarle a mi padre si va a venir a comer mañana y si quieres, te vienes a comer a casa. Pasamos la mañana en mi casa tranquilamente, luego comemos con mi padre y por la tarde hacemos lo que tú quieras, ¿te apetece? –pregunta ella sonriendo. Yo asiento.
- Siempre que los planes sean contigo, me apetecerá todo… -le respondo. Después me inclino sobre ella y la beso, lenta pero dulcemente. Saboreando sus labios, cada beso que me da. Notando, como siempre, descargas de calor recorrer mi cuerpo. Descargas de deseo que encienden mi interior. Se separa de mí, sonriendo.
- Creo que ya es hora de que me vaya yendo… ¡Mañana nos vemos! ¡Te quiero, Hazza! –me dice. Me da un rápido beso y se baja del coche. Yo sonrío mientras veo como entra en casa y después arranco el coche para volver. Al llegar, me meto en la ducha y después me meto en la cama.



Narra Patri
Me despierto con unos ruidos procedentes de fuera. Miro a mi alrededor algo confusa hasta que veo a Zayn dormido a mi lado y recuerdo dónde estoy. Instantáneamente me sale una sonrisa. Él está rodeándome con un brazo, dormido. Yo me pego un poco más a él y acaricio su pecho lentamente con la yema de mis dedos, hasta que se despierta y me sonríe.
- ¡Buenos días, amor! –le digo con una sonrisa.
- Buenos días, princesa –me responde y me da un suave beso.
- ¿Qué tal dormiste?
- Genial estando contigo a mi lado –responde. Yo me río y le doy otro beso. De repente se abre la puerta de la habitación, asustándonos, y alguien se tira a nuestra cama. Son sus hermanas Waliyah y Safaa.
- ¡Despertad ya, dormilones! ¡Ya son las doce! –gritan las dos hermanas riéndose. Yo me río al verlas y después miro y veo que no está Zayn a mi lado. Se ha caído al suelo cuando sus hermanas se tiraron en la cama, haciéndose paso entre nosotros dos. Las tres comenzamos a reírnos al ver a Zayn tirado en el suelo.
- No tiene gracia… -dice él mirándonos mal.
- Sí, sí que la tiene –dice su hermana Waliyah sin parar de reíse. Zayn se levanta.
- ¡Ahora veréis! –dice comenzando a pegarnos con la almohada.
- Eh, eso no vale –decimos las tres al unísono y nos abalanzamos sobre él, golpeándole también cada una con una almohada. Tras un buen rato de lucha de almohadas y cosquillas, nos levantamos de la cama.
- Patri, eres muy divertida –me dice Safaa feliz, sin parar de reírse y dándome un abrazo. Después bajamos los cuatro a la cocina para desayunar con el resto.
- Mamá, esto no vale. Sois demasiadas mujeres… Me han atacado entre las tres –nos acusa Zayn a su madre poniendo morritos como un niño pequeño. Su madre se ríe mirándonos.
- Chicas… al final fuisteis a despertarles. Mira que os dije que no lo hicierais… -dice su madre mirando a las niñas.
- Bueno, no pasa nada. Hemos pasado un buen rato los cuatro –digo sonriendo. Ellas me responden dándome un abrazo.
- Pero la próxima vez, llamáis a la puerta. ¿Eh, enanas? –dice Zayn revolviendo el pelo de Safaa. Seguido nos sentamos en la mesa de la cocina y comenzamos a desayunar.
- Chicos, hoy vendrán los tíos y los primos. Comeremos todos juntos en el jardín una buena barbacoa. Vendrán como en una hora –dice su padre entrando por la cocina. Yo miro a Zayn, sorprendida y sonrojada y él se ríe disimuladamente al verme.
- Vale, papá, perfecto –dice Zayn- Bueno, Patri y yo vamos a subir a arreglarnos –dice una vez hemos terminado de desayunar. Nos levantamos de la mesa y subimos a la habitación.
- Zayn, toda tu familia… -digo yo nerviosa nada más entrar en su cuarto.
- Sí, cielo, tranquila, no pasa nada. Ya verás que te caen genial y les caes genial –responde sonriendo. Yo asiento algo intranquila.
- Me voy a duchar yo primero, ¿vale? Espérame aquí, no tardo nada –me dice. Yo asiento y él se marcha de la habitación.



Narra Noemí
Me despierto a las once de la mañana con la alarma del despertador. La apago y me estiro en la cama. Después me levanto y cojo mi móvil. Llamo a Harry, que responde al segundo pitido:
- ¿Sí? –responde, con la voz más ronca de lo normal. Por lo que adivino que: o le he despertado, o lleva muy poco tiempo despierto.
- Buenos días, mi niño, ¿qué tal? ¿Te he despertado? –le pregunto.
- Sí, pero no te preocupes. Eres mejor que cualquier despertador. Así es imposible no amanecer de buen humor. ¿Qué tal estás tú, princesa? –me pregunta él. Después se aclara la garganta.
- Bueno, yo también estoy recién levantada. Te llamaba para decirte que ayer hablé con mi padre y le pareció muy buena idea que vinieras a comer. Él vendrá a las dos y media pero, ¿cuándo quieres venir tú?
- Pues… son las once. Eh… ¿te parece si voy a tu casa sobre las doce, doce y media? –me pregunta.
- ¡Por supuesto! Entonces nos vemos en una hora y algo, ¡Te quiero! –respondo contenta.
- Y yo a ti, pequeña. ¡Hasta luego! –me responde y después, colgamos.

Me bajo a la cocina y desayuno mientras hablo con Abbie. Al terminar, me voy al baño y me doy una ducha fresquita. Al salir, me enrollo el pelo con una toalla y el cuerpo con otra. Después me dirijo a mi habitación. Me pongo unos pantalones piratas de color marrón, unas sandalias negras y una camiseta ancha de una manga de rayas blancas y marrones. Son las doce menos veinte cuando ya estoy arreglada, así que decido ponerme con el ordenador mientras espero a que llegue Harry. Me meto en Tuenti y hablo con mis amigas: Ana, Paula, Irene, Cris, Raquel… Y con mi mejor amigo, Sergio. Mientras me meto en Twitter. Desde que salgo con Harry, entrar en él es una auténtica locura por lo que entro en él muchísimo menos. Miro mis menciones y respondo a algunas. Después salgo de Twitter y sigo hablando tranquilamente con mis amigos. Ana y Paula no paran de preguntarme sobre los chicos, ya que ellas también son Directioners. A las doce y veinte, suena el timbre de casa. Me despido de mis amigos, apago rápidamente el ordenador y bajo corriendo las escaleras. En ese momento está Abbie abriendo la puerta a Harry.
- No te preocupes, Abbie. Ya estoy aquí –le digo a la mujer educadamente. Ella asiente sonriendo y se vuelve a la cocina. Me giro a mirar a Harry y le doy un beso- ¡Hola! –le digo feliz. Me aparto para dejarle pasar y después cierro la puerta- ¿Te apetece que te de una clase de baile? –le pregunto divertida. Él asiente sonriendo. Nos vamos a la sala que utilizamos mi hermana y yo para ensayar. Yo me descalzo y nos ponemos a bailar. Bueno, a intentar enseñar a bailar a Harry. Al final acabamos por los suelos haciendo el tonto, como siempre. Cuando son las dos, nos vamos a mi habitación y nos sentamos en la cama a charlar con música puesta. Cuando llega mi padre, bajamos con él. Estamos charlando un rato en el salón hasta que llega la hora de comer.



Narra Zayn
 Me meto en el baño y me doy una ducha lo mas rápido posible. Cuando acabo, me enrollo una toalla en la cintura y salgo del baño. Entro en mi habitación de nuevo y veo a Patri cogiendo sus cosas para ir a ducharse:
- Ya terminé –le digo acercándome a ella. Patri se gira y me mira. Yo la rodeo con mis brazos la cintura y la pego a mi por completo- ¿Todavía sigues nerviosa?
- S-sí, un poco. Es que Zayn… Toda tu familia, así de repente… ¡Qué vergüenza! –me dice bastante intranquila. Yo la sonrío acariciando su mejilla suavemente y luego le doy un beso para calmarla. Después ella se separa un poco de mí- Será mejor que te vistas y que yo vaya a ducharme, que luego tardo mucho.
- Hacía mucho que no te ponías tan vergonzosa, cielo –le digo riéndome. Ella me mira mal y me saca la lengua. Seguido la vuelvo a besar, pero esta vez de un modo más intenso enredando nuestras lenguas lentamente hasta que nos separamos, mirándonos a los ojos. >>No resisto<<
- Zayn, en serio. Me voy a la ducha… -dice Patri separándose por completo de mí. Yo asiento algo resignado y ella se marcha. Cierro la puerta de la habitación y comienzo a vestirme. Después de unos veinte minutos, aparece  Patri en la habitación con el pelo mojado, pero ya vestida.
- ¿Ya estás? –la pregunto sonriendo. Ella niega con la cabeza mientras coge un cepillo y se peina el pelo frente al espejo. Yo la agarro por detrás y la doy un beso en la mejilla y otros dos en el cuello. Después ella se gira y me da un beso en los labios. Me río y me alejo para dejarla terminar de arreglarse mientras yo miro mi Twitter sentado en la cama. Cuando termina de arreglarse, la oigo echarse un poco de colonia y acercarse a mí.
- ¿Qué haces? –me pregunta sonriendo. Yo la miro a ella, apartando la mirada del móvil.
- Estoy mirando Twitter… -la respondo sonriendo- Mira la foto que ha subido Louis de tu hermana y Harry –después le muestro una foto de ellos dos, dormidos abrazados en el sofá de nuestra casa. Patri comienza a reírse.
- Ay, pobrecitos… Qué malo es Lou –dice riéndose.
- Pues que no se duerman en el sofá… -le digo riéndome- Las directioners se han vuelto locas cuando han visto la foto. ¿Sabes? Algunas de mis menciones piden una foto de nosotros dos, juntos –le digo sonriendo- Dicen que quieren que suba una… ¿Quieres que nos hagamos una y la subo? –la pregunto. Ella enseguida se sonroja.
- Pero… ¿Y si luego se enfadan? Ya sabes… las típicas que luego montan drama… -dice ella algo preocupada. Yo niego con la cabeza.
- Eso da igual. Las que quieran montar drama, lo pueden montar por todo… ¿Quieres o no? –la pregunto. Ella se queda mirándome unos instantes y finalmente, asiente. Yo sonrío y la abrazo con un brazo. El otro lo extiendo con el móvil en la mano y nos hago una foto a los dos juntos- ¿Te gusta? –le digo mostrándosela. Ella la mira y sonríe.
- Sí, ¡es muy bonita! –me responde feliz.
- Bueno, entonces… ¡a subirla! –la digo. Después pongo: “¡Hola! Aquí estoy con Patri de visita familiar. ¡Pasad un buen finde! : ) xx” y adjunto la foto- Bueno, ya está. ¿Vamos abajo? Mi familia estará a punto de llegar –le digo levantándome de la cama.
Ella asiente algo nerviosa. Al bajar, salimos al jardín, dónde están mis padres y mis hermanas terminando de preparar todo.
- Esperemos que no llueva. No tiene muy buena pinta el cielo… -digo acercándome a mi padre, que está encendiendo la parrilla. Comienzo a hablar un poco con él y luego me giro, buscando a Patri con la mirada. La veo jugando y riendo con mis hermanas, sentadas césped. Me voy con ellas y nos quedamos un rato jugando con ellas hasta que suena el timbre de casa. Safaa sale corriendo a abrir la puerta junto a mi madre y Patri se acerca a mí, nerviosa. Yo le doy un dulce beso mientras la abrazo para calmarla.