Narra
Liam
Después de llevar un rato tomando el sol y ver que Noemí sigue
sin dirigirnos la mirada ni a Cate ni a mí, decido hablar con ella. Me levanto
y todos me miran:
- Chicos,
voy a por algo de beber, ¿queréis algo? –pregunto mirándoles a todos.
- Yo
quiero una Coca-Cola –dice Sele sonriendo.
- Y
yo una cerveza –dice Niall. Los demás piden también algo de beber.
- Vale.
Entonces ahora vengo –entonces decido mirar a Noemí, que está junto a Harry-
Noemí, ¿me puedes ayudar, por favor? Es que prefiero que cojas las cosas tú… Al
fin y al cabo, es tu casa y la de Patri… -digo mirándola. Veo que Noemí se
pone algo nerviosa, evitando mi mirada y que Harry comienza a reírse, le
susurra algo al oído y después Noemí se levanta.
- Claro,
Liam –me dice con una sonrisa forzada. Yo ennarco las cejas mientras ella se
acerca. Después comenzamos a andar en un silencio algo incómodo. Ya decido
pararme y agarro a Noemí de la muñeca para que se pare.
- Noemí,
¿puedo hablar contigo? –la digo soltándole la mano y mirándola. Ella sigue
evitando mi mirada. Asiente con la cabeza, sin mirarme.
- Sí,
¿qué quieres? –dice y, por fin, me mira. Hay en su mirada una expresión que no
consigo descifrar.
- Verás… ¿Estás enfadada conmigo y Cate por algo? Es
que he notado que desde ayer por la tarde, nos evitas y ni siquiera nos miras
–digo mirándola. Noto que se pone algo nerviosa.
- Eh… no. No estoy enfadada… -dice comenzando a andar
hacia la casa. Yo la alcanzo y la vuelvo a parar.
- Noemí… -digo poniéndome delante de ella- Te dije que
siempre que lo necesitaras, podrías hablar conmigo. Sea de lo que sea… ¿Me
puedes hacer el favor de decirme qué te pasa con Cate y conmigo? No me gusta
que no nos hables. ¡Ni siquiera nos miras, Noemí! –digo algo confuso. Ella
aunque me mira, intenta evitar hacerlo a los ojos.
- Es que… Liam… ayer… digamos que… Harry y yo… -dice
Noemí mirándome. Después coge aire y los expulsa suavemente- Verás… Ayer Harry y yo por la mañana, fuimos a vuestra casa.
Harry me pidió que… fuese a tu habitación a por una camisa de él y… -dice y de
repente baja la cabeza. >>Oh, Dios,
me vio con Cate<<
- Y me viste con Cate… -termino dicendo yo. Ella
asiente, evitando mirarme- Nosotros no te vimos… -digo yo avergonzado- Noemí,
perdón…
- No, Liam, no pidas perdón. Soy yo la que debe
hacerlo… Yo fui la que entró en tu habitación sin llamar e invadí vuestra
intimidad. De verdad, Liam, lo siento… -dice Noemí nerviosa. Yo de repente,
comienzo a reírme.
- Ay… qué vergüenza… -digo riéndome apurado. Noemí
comienza a reírse conmigo- Ahora ya entiendo por qué no nos mirabas… Lo siento,
Noemí… Deberíamos haber cerrado la puerta… -digo disculpándome.
- Liam, es mi culpa. Vosotros sois libres de hacer lo
que queréis... Es que no sabía que había alguien en la casa y de repente me
encontré con… eso… y, bueno, la verdad es que fue… extraño. No me lo esperaba
–me dice sonrojada. Yo me río.
- Bueno, ha sido un error por parte de los tres… Ahora
ya está olvidado, ¿vale? Sigamos como siempre, pequeñaja –la digo dándole un
abrazo. Ella me abraza también y después nos separamos- Venga, ahora vayamos a
por lo que nos han pedido los demás de beber y hacemos algo… -digo sonriendo.
Ella asiente y vamos hacia la cocina. Cogemos las cosas que nos han pedido y
después salimos al patio, dónde siguen los demás sentados y hablando.
Narra
Patri
Cuando Liam y mi hermana se marchan, los demás comenzamos a
hablar:
- Harry,
¿qué le pasa a mi hermana? -pregunto curiosa. Él me mira y comienza a reírse.
- Pues que... A ver… Ayer hubo un pequeño
accidente... -dice sin parar de reírse. Todos nos quedamos mirándole sin
entender por qué se ríe.
- ¿Qué
accidente? ¿De qué hablas? -pregunta Lucy sin entender.
- A
ver, ayer... Noemí fue al cuarto de Liam
para cogerle una camisa que le había prestado yo y pensando que estábamos solos…
-dice Harry, esta vez mirando a Cate. Ella está con los ojos como platos- Os
pilló en plena.... acción -dice mirando a Cate aún, comenzando a reírse sin
poder aguantar mas.
- ¡¡¡¿Q-que?!!! -grita sonrojándose y poniéndose
nerviosa. Todos estallamos en carcajadas al escuchar a Harry y ver a Cate- ¡Qué
vergüenza! Ay, no os riáis -dice Cate muy colorada, tapándose la cara con las
manos. Los demás seguimos riendo sin parar.
- Joder
con el papi Liam… -dice Zayn riéndose.
- Sí
y con Noemí, que parecía tonta la niña. Ay, Harry, si es que no la satisfaces…
-dice Louis a carcajadas. Harry se levanta y se tira encima de Lou comenzando
una "pelea".
- Tú
te callas, zanahoria -dice Harry riéndose.
Cuando la cosa se calma un poco, aparecen Noemí y Liam con
unos refrescos. Todos nos quedamos mirándolos en un incómodo y eterno silencio,
hasta que Lucy lo rompe.
- Patri,
pongamos música, ¿no? –pregunta levantándose y mirándome.Yo asiento y me levanto también.
Nos acercamos a la mesa
de mezclas y al portátil y ponemos música. La cosa se relaja un poco
y todos comienzan a bailar y a hacer el tonto. Yo me acerco a Zayn por la
espalda y le abrazo. Seguido le doy un beso en la mejilla, colocándome frente a
él. Él me rodea la cintura con los brazos y me besa dulcemente. Vemos a todos
tirarse al agua entre empujones y bromas. Nosotros nos quedamos fuera,
tranquilamente. Cuando salen del agua, nos sentamos todos en la hierba,
formando un círculo y comenzamos a hablar tranquilamente.
- Patri,
cielo -me llama la atención Zayn, que está a mi lado, cuando llevamos bastante
rato hablando- ¿Recuerdas que te
pregunté si querías conocer a mi familia? -dice mirándome con una sonrisa. Yo
asiento sonriendo- Pues… quiero que vengas conmigo mañana a Bradford y pasemos un
par de días con mi familia. Así les presento a la chica que me ha hecho tan
feliz en todo este mes que llevamos juntos -me dice dulcemente.
- ¡Oh,
que bonito! -gritan todas las chicas a la vez. Yo me sonrojo un poco.
- ¡Claro
que quiero ir! -susurro abrazándole.
- Cuidadito
con lo que hacéis, eh, Malik. Que a vosotros no os pillaría Noemí, os pillarían
tus padres o tus hermanas -dice Louis comenzando a reírse.
El resto se ríe también a carcajadas, excepto Noemí, Cate y yo
que nos sonrojamos bastante. Zayn le mira mal y le tira una zapatilla a la
cabeza, provocándonos la risa a todos.
Narra
Noemí
Después de estar bailando y jugando un rato más, los chicos
comienzan a preparar la barbacoa mientras las chicas nos vamos a dar un baño a
la piscina. Cuando está la comida, los chicos nos llaman. Nosotras salimos del
agua, nos enroyamos con una toalla cada una y nos vamos a la mesa a sentarnos.
Los chicos dejan la comida sobre la mesa y se sientan. Comemos con la música de
fondo mientras hablamos. Al terminar de comer, nos ponemos a jugar a las cartas
mientras hacemos la digestión y cuando nos cansamos de jugar, nos ponemos a
hacernos fotos haciendo el tonto. Cuando dan las seis, nos metemos
todos en la piscina, puesto que hace bastante calor (dentro de lo posible en
Londres, claro). Nos vamos a la zona que no cubre y comenzamos a hacer peleas
en parejas para tirar a la pareja contraria al agua. Liam y Cate son los únicos
que no conseguimos tirar, por lo que son los ganadores. Después nos dispersamos
un poco por la piscina, para pasar un rato tranquilo en parejas. Al rato Liam y
Cate salen de la piscina y más tarde Louis y Sele. Después sale Lucy de la
piscina y Niall se pone a hacer largos, molestando a Zayn y Patri y a Harry y a
mí. Él y yo nos vamos lo más lejos
posible para poder estar tranquilos mientras que Zayn y Patri se salen de la
piscina, quedándonos sólo Niall, Harry y yo en la piscina:
- Te
quiero –me susurra Harry después de darme un largo beso. Yo sonrío y, cuando
voy a pronunciar una respuesta, oigo unos gritos.
- ¿Niall?
¡Niall! –se oye gritar a Lucy, sobresaltada. Yo me separo de Harry para ver que
pasa. Niall está flotando en el agua. Todos comenzamos a gritarle y Lou se tira
al agua. Cuando está a punto de alcanzar a Niall, éste se levanta y comienza a
reírse.
- ¡No
me pasa nada! ¡Era una broma! –dice entre risas. Lou le hace una aguadilla y
comienzan a jugar entre ellos. Yo me salgo del agua junto a Harry, puesto que
después del susto, se nos han quitado las ganas de seguir en el agua. Cuando
paso por el lado de mi hermana, me fijo en que está temblando.
- Eh,
Patri, ¿qué te pasa? ¿Tienes frío? –le pregunto acuclillándome a su lado y
mirándola. Zayn está a su lado, abrazándola y le dice algo que no alcanzo a
oír. Patri hace un gesto extraño.
- No…
no tengo frío. Déjalo, estoy bien –dice apartándose de Zayn, levantándose y
comenzando a andar, alejándose de nosotros.
Yo rápidamente me levanto y la sigo. Veo que los demás hacen
lo mismo. Patri entra en casa, va directa al salón y se tumba en uno de los sofás.
Cuando llego a su altura, me fijo en su cara y, para mi sorpresa, veo que está
llorando. Me siento a su lado.
- Eh,
Patri, ¿qué te pasa? –la susurro acariciando su brazo, para calmarla. Zayn se
sienta también a mi lado, mirando a Patri preocupado. Ella ni siquiera puede
hablar. Se tapa la cara con las manos mientras solloza.
- Dejadme,
por favor, dejadme… -susurra sollozando.
- Eh,
cariño… ¿qué te pasa? No pensamos irnos y dejarte en este estado… -dice
agarrando a Patri de las manos, separándoselas de la cara para poder mirarla.
Después le regala una sonrisa, para calmarla. Ella cierra los ojos. Su
expresión me rompe el corazón. No soporto ver a nadie llorar, muchísimo menos a
mi hermana. Noto a los demás detrás de Zayn y de mí, mirando la escena
atónitos. Finalmente, Zayn consigue hacerla incorporarse.
- Patri…
por favor, dínos qué te pasa… -digo mirándola preocupada. Ella suspira, aún con
lágrimas en los ojos.
Narra
Zayn
Cuando veo a Patri así, me asusto. No entiendo qué le pasa y
no soporto verla así, me mata. La amo y quiero protegerla de todo. Veo que se
dispone a decir algo:
- Yo…
Dios, Niall, eres un estúpido –dice ella mirando finalmente a Niall, sin parar
de temblar. Todos nos quedamos atónitos al oírla decir aquello.
- Patri,
espera un mometo. Tú… no tienes miedo sólo al agua, ¿verdad? Tú tienes un
trauma que te ha marcado –dice Cate delicadamente, acercándose a Patri. Ella la
mira y comienza a llorar de nuevo. Yo la abrazo fuerte.
- Cielo,
por favor, cuéntanos lo que te pasa… Me duele verte así –le digo en un susurro,
acariciándole la espalda. Ella se separa un poco de mí, coge aire y se dispone
a hablar de nuevo.
- Veréis…
cuando era pequeña, cuando se marchó papá… -dice sin saber como comenzar,
temblando. Veo a su hermana ponerse a su lado y rodearla con el brazo también,
infundiéndole ánimos- Cuando él se marchó, yo tenía siete años y, bueno… no
entendía muy bien lo que había pasado. Siempre esperaba a que él volviese. Día
y noche. Y un día estaba en la piscina con mi mejor amiga… -se para para
respirar. No para de temblar mientras caen algunas lágrimas por sus mejillas- Nos
enfadamos por tonterías, como hacen todos los niños… Empezamos a discutir.
Recuerdo que ella me dijo: “Mi mamá dice que tu papá te ha abandonado. Eso los
papás no lo hacen. Tu papá no te quiere”. Yo me enfadé tanto por lo que me
dijo, que la dejé de hablar durante toda la tarde. Ella intentó pedirme
disculpas y luego, no sé cómo pasó. Ella... ella se cayó a la piscina –dice
sin apenas poder articular palabra- Se… se ahogó delante de mí. Ella pedía
ayuda y yo me quedé mirándola, sin moverme. Me quedé paralizada y, además, no
sabía nadar… ¡Pero es que no hice nada! Sencillamente me quedé quieta,
paralizada, mientras ella se ahogaba… -sigue diciendo en un susurro. Todos nos
quedamos sorprendidos al oír aquello- Se ahogó. ¡SE AHOGÓ POR MI CULPA! –grita y
a continuación comienza de nuevo a llorar y a temblar. Yo la abrazo fuerte-
Dejé que se ahogara, dejé que se ahogara… -no hace más que decir mientras yo la
abrazo.
- Sh,
pequeña, ya… No fue tu culpa. Eras pequeña, ¿qué podías hacer tú? –le susurro
acariciando su pelo para calmarla.
- Yo…
yo no sabía eso… -dice Noemí sorprendida.
- Mamá
y yo preferimos que no te enteraras… Tú sólo tenías cinco años.
- ¿Por
eso no puedes perdonar aún a papá? –pregunta Noemí, mirándola. Patri asiente
sin parar de llorar. Noemí la abraza fuerte.
- Lo…
lo siento –escuchamos decir a alguien desde la entrada del salón. Todos nos
giramos y vemos a Mario en la puerta.
- ¿Lo
sientes? ¡¿AHORA LO SIENTES?! –grita Patri- ¿Cómo puedes venir después de diez
años a decirme que los sientes, eh? ¿Cómo puedes tener el valor de hacerlo
ahora? ¡Ahora ya no te necesito!
- Patri,
yo… -dice su padre, pero ella le interrumpe.
- No,
Patri nada. ¡Yo te necesitaba y no te importó! Papá, ¡por Dios! Era una niña.
¡ERAMOS DOS NIÑAS! Te necesitábamos y no estuviste… -grita Patri muy enfadada,
histérica- ¡NOS ABANDONASTE! Y ni siquiera te dignaste a llamar. Ni siquiera te
despediste de nosotras… ¿Cómo pudiste? –sigue diciendo ella muy enfadada. Veo
que su padre está bastante afectado. Yo me levanto y me acerco a Patri,
agarrándola de la mano- ¡No me toques! –grita ella quitando la mano de golpe y
empujándome. Yo me quedo sorprendido, al igual que todos, sin decir nada. Ella
misma se sorprende de lo que ha hecho. Se queda inmóvil unos segundos y después
echa a correr sin parar de llorar. Yo me quedo quieto sin saber cómo
reaccionar. Noemí se levanta para ir tras su hermana.
- No,
Noemí, espera. He de ir yo… -dice Mario agarrando a Noemí. Ella asiente no muy
segura y después su padre se marcha.
Narra
Mario
No puedo sacarme de la cabeza las cosas tan duras que me ha
dicho Patri. >>Dios, es que tiene razón. ¿Cómo pude ser capaz de
abandonarlas? Son mis hijas… Es algo que jamás conseguiré perdonarme,
nunca<< Sigo pensando todo eso mientras sigo a Patri, que acaba en su habitación.
Me acerco y cuando voy a abrir la puerta, compruebo que, para mi sorpresa, está
abierta. Entro en la habitación, cerrando la puerta a mi paso y veo a Patri
tirada en la cama, boca abajo. Se oye su respiración alterada, sus sollozos y
se me parte el corazón. Sobretodo porque yo soy el
culpable de que ella esté así.
- Patri…
-digo mientras me acerco lentamente a la cama. Ella ni siquiera me responde.
Así que opto por terminar de acercarme a ella y sentarme en la cama, a su lado.
Alzo mi mano para acariciar su brazo, para consolarla, pero lo retiro. No me
merezco que me perdone- Patri, por favor, sé que es difícil, pero intenta
escucharme… Por favor… -la digo en voz baja, intentando coger fuerzas para
contarle esto. Ella se incorpora un poco y me mira- Gracias… -susurro notando
alguna lágrima caer por mi mejilla- Patri, esto no es fácil para mí. Te
lo juro… Verás... Tu madre y yo dejamos de querernos. Discutíamos por todo y no
estabamos de acuerdo con nada. Yo no quería que vosotras creciérais entre
discusiones, pero no sabía como resolverlo. Más tarde me ofrecieron un trabajo
aquí, en Londres y decidí irme. Decidí irme sin avisar a nadie, sin despedirme
y, lo peor de todo, sin vosotras. Os abandoné… Estuve con esa empresa tres años.
Tres años en los que no paraba de pensar en ti y en Noemí. Quería llamar a
vuestra madre y hablar con vosotras, pero nunca reunía el valor suficiente…
-hago una parada para coger aire y calmarme. Veo que Patri está mirandome, con
una expresión que me llena de dolor- Cuando empecé a hacer dinero, decidí
formar una empresa propia y las cosas no fueron como lo esperaba. Me quedé en
bancarrota y sin nada. No tenía familia, no tenía dinero. No tenía nada. Era
pobre, por dentro y por fuera. Sabía que debía llamaros, pero este no era el
mejor momento ya que debido a las deudas que tenía, recibía amenazas por todas
partes. Me amenazaban con matarme. Era el peor momento para llamaros, no quería
que supieran de vuestra existencia. Os estaría poniendo en peligro y ya os había
hecho demasiado daño al abandonaros. Cuando conseguí alzar de nuevo la empresa,
tras cuatro años muy duros, vosotras ya érais muy mayores. Tú tenías catorce
años y Noemí iba a cumplir trece. Sabía que ya era demasiado tarde para volver,
pero aún así, llamé a vuestra madre y le conté lo sucedido. Ella no quiso saber
nada de mí y mucho menos dejarme hablar con vosotras. Y la entiendo. Yo habría
hecho lo mismo si hubiese sido al revés. Vosotras crecisteis sin un padre y yo
me veía y aún a día de hoy, me veo como la persona más horrible del mundo. No
os merecíais eso. No pasaba un solo día en el que no pensara en vosotras. Me
sumergí en el trabajo, puesto que era la única forma en la que me libraba un
poco de mis remordimientos. Luego… una semana antes de que sucediera… sucediera
el accidente, volví a llamar. Le supliqué a vuestra madre que hablara con
vosotras. Quería pediros perdón por lo que os había hecho, aún siendo
consciente de que no lo haríais jamás. Pero necesitaba hacerlo. Luego me
llamaron vuestros tíos diciendo lo que había sucedido y me fui corriendo a
España. Vuestra madre me pidió que cuidara de vosotras. Fue lo último que me
pidió. Me suplicó que no os abandonara, que os demostrara que era un buen
padre, que os quería… Patri, por favor, te juro que no hay un solo día en el
que no me arrepienta de lo que os hice… Perdóname… Estoy intentando remediar lo
que hice… -digo notando las lágrimas caer por mis mejillas a montones.
- Lo…
lo siento… No sabía todo esto… -dice Patri acercándose a mí, mirándome.
- No,
lo siento yo. No te imaginas cuánto. No os imagináis cuanto… -digo yo. Respiro
hondo y miro a Patri- Me… ¿me dejas abrazarte? –la pregunto, dudoso. Ella duda
unos instantes, pero finalmente asiente. Yo la abrazo, la abrazo fuerte- Mi
niña… -susurro aún abrazándola. Después de unos preciosos instantes así, me
separo de ella y la sonrío- Por favor, nunca olvides que te quiero. Que os
quiero más que a mi vida. A las dos… -la digo y después me levanto de la cama
comenzando a andar para irme.
- Papá…
–me dice Patri. Yo me detengo- te… te perdono –me dice ella- Ahora ya sé por
qué no volviste con nosotras y, bueno… tú tampoco lo pasaste bien… Lo
importante es que acudiste en el peor momento de nuestra vida y que ahora nos
estás cuidando y dando todo y más por nosotras –me dice ella lentamente.
Después se levanta de la cama, se mira al espejo y se acerca a mí- ¿Bajamos?
–me pregunta con una tímida sonrisa. Yo asiento, la doy otro pequeño abrazo y
finalmente bajamos.
En serio que bonito! He llorado con el final, el momento de Patri con su padre ha sido muy emotivo. Jo que bonito de verdad! y que fuerte lo que le pasó a Patri, con siete años vio morir a su mejor amiga, que horrible....
ResponderEliminarSiguiente chicas!!
Hola, he aquí la vaga que se despista y no lee, o por cosas del instituto o por cansancio, pero ya volvíiiiiiiiiiiiiiiiiiii sí, soy Liz primero que nada deciros que estos últimos capítulos han estado geniales, tanto como los otros, me encanta vuestra forma de escribir y lo sabéis, os admiro mucho en eso, pobre Patri, me dió muchísima pena todo :( Ella no tiene la culpa, era muy pequeña jope, y luego la historia que les ha contado Mario, tambien es muy triste, pero ha estado genial, siguientes, muchos siguientes OS QUIEROOOOOOL
ResponderEliminar