viernes, 22 de marzo de 2013

Capítulo 53: Fantasmas del pasado



Narra Liam
Después de llevar un rato tomando el sol y ver que Noemí sigue sin dirigirnos la mirada ni a Cate ni a mí, decido hablar con ella. Me levanto y todos me miran:
- Chicos, voy a por algo de beber, ¿queréis algo? –pregunto mirándoles a todos.
- Yo quiero una Coca-Cola –dice Sele sonriendo.
- Y yo una cerveza –dice Niall. Los demás piden también algo de beber.
- Vale. Entonces ahora vengo –entonces decido mirar a Noemí, que está junto a Harry- Noemí, ¿me puedes ayudar, por favor? Es que prefiero que cojas las cosas tú… Al fin y al cabo, es tu casa y la de Patri… -digo mirándola. Veo que Noemí se pone algo nerviosa, evitando mi mirada y que Harry comienza a reírse, le susurra algo al oído y después Noemí se levanta.
- Claro, Liam –me dice con una sonrisa forzada. Yo ennarco las cejas mientras ella se acerca. Después comenzamos a andar en un silencio algo incómodo. Ya decido pararme y agarro a Noemí de la muñeca para que se pare.
- Noemí, ¿puedo hablar contigo? –la digo soltándole la mano y mirándola. Ella sigue evitando mi mirada. Asiente con la cabeza, sin mirarme.
- Sí, ¿qué quieres? –dice y, por fin, me mira. Hay en su mirada una expresión que no consigo descifrar.
- Verás… ¿Estás enfadada conmigo y Cate por algo? Es que he notado que desde ayer por la tarde, nos evitas y ni siquiera nos miras –digo mirándola. Noto que se pone algo nerviosa.
- Eh… no. No estoy enfadada… -dice comenzando a andar hacia la casa. Yo la alcanzo y la vuelvo a parar.
- Noemí… -digo poniéndome delante de ella- Te dije que siempre que lo necesitaras, podrías hablar conmigo. Sea de lo que sea… ¿Me puedes hacer el favor de decirme qué te pasa con Cate y conmigo? No me gusta que no nos hables. ¡Ni siquiera nos miras, Noemí! –digo algo confuso. Ella aunque me mira, intenta evitar hacerlo a los ojos.
- Es que… Liam… ayer… digamos que… Harry y yo… -dice Noemí mirándome. Después coge aire y los expulsa suavemente- Verás… Ayer Harry y yo por la mañana, fuimos a vuestra casa. Harry me pidió que… fuese a tu habitación a por una camisa de él y… -dice y de repente baja la cabeza. >>Oh, Dios,  me vio con Cate<<
- Y me viste con Cate… -termino dicendo yo. Ella asiente, evitando mirarme- Nosotros no te vimos… -digo yo avergonzado- Noemí, perdón…
- No, Liam, no pidas perdón. Soy yo la que debe hacerlo… Yo fui la que entró en tu habitación sin llamar e invadí vuestra intimidad. De verdad, Liam, lo siento… -dice Noemí nerviosa. Yo de repente, comienzo a reírme.
- Ay… qué vergüenza… -digo riéndome apurado. Noemí comienza a reírse conmigo- Ahora ya entiendo por qué no nos mirabas… Lo siento, Noemí… Deberíamos haber cerrado la puerta… -digo disculpándome.
- Liam, es mi culpa. Vosotros sois libres de hacer lo que queréis... Es que no sabía que había alguien en la casa y de repente me encontré con… eso… y, bueno, la verdad es que fue… extraño. No me lo esperaba –me dice sonrojada. Yo me río.
- Bueno, ha sido un error por parte de los tres… Ahora ya está olvidado, ¿vale? Sigamos como siempre, pequeñaja –la digo dándole un abrazo. Ella me abraza también y después nos separamos- Venga, ahora vayamos a por lo que nos han pedido los demás de beber y hacemos algo… -digo sonriendo. Ella asiente y vamos hacia la cocina. Cogemos las cosas que nos han pedido y después salimos al patio, dónde siguen los demás sentados y hablando.

  

Narra Patri
Cuando Liam y mi hermana se marchan, los demás comenzamos a hablar:
- Harry, ¿qué le pasa a mi hermana? -pregunto curiosa. Él me mira y comienza a reírse.
-  Pues que... A ver… Ayer hubo un pequeño accidente... -dice sin parar de reírse. Todos nos quedamos mirándole sin entender por qué se ríe.
- ¿Qué accidente? ¿De qué hablas? -pregunta Lucy sin entender.
- A ver,  ayer... Noemí fue al cuarto de Liam para cogerle una camisa que le había prestado yo y pensando que estábamos solos… -dice Harry, esta vez mirando a Cate. Ella está con los ojos como platos- Os pilló en plena.... acción -dice mirando a Cate aún, comenzando a reírse sin poder aguantar mas.
-  ¡¡¡¿Q-que?!!! -grita sonrojándose y poniéndose nerviosa. Todos estallamos en carcajadas al escuchar a Harry y ver a Cate- ¡Qué vergüenza! Ay, no os riáis -dice Cate muy colorada, tapándose la cara con las manos. Los demás seguimos riendo sin parar.
- Joder con el papi Liam… -dice Zayn riéndose.
- Sí y con Noemí, que parecía tonta la niña. Ay, Harry, si es que no la satisfaces… -dice Louis a carcajadas. Harry se levanta y se tira encima de Lou comenzando una "pelea".
- Tú te callas, zanahoria -dice Harry riéndose.

Cuando la cosa se calma un poco, aparecen Noemí y Liam con unos refrescos. Todos nos quedamos mirándolos en un incómodo y eterno silencio, hasta que Lucy lo rompe.
- Patri, pongamos música, ¿no? –pregunta levantándose y mirándome.Yo asiento y me levanto también.

Nos acercamos a la mesa de mezclas y al portátil y ponemos música. La cosa se relaja un poco y todos comienzan a bailar y a hacer el tonto. Yo me acerco a Zayn por la espalda y le abrazo. Seguido le doy un beso en la mejilla, colocándome frente a él. Él me rodea la cintura con los brazos y me besa dulcemente. Vemos a todos tirarse al agua entre empujones y bromas. Nosotros nos quedamos fuera, tranquilamente. Cuando salen del agua, nos sentamos todos en la hierba, formando un círculo y comenzamos a hablar tranquilamente.
- Patri, cielo -me llama la atención Zayn, que está a mi lado, cuando llevamos bastante rato hablando-  ¿Recuerdas que te pregunté si querías conocer a mi familia? -dice mirándome con una sonrisa. Yo asiento sonriendo- Pues… quiero que vengas conmigo mañana a Bradford y pasemos un par de días con mi familia. Así les presento a la chica que me ha hecho tan feliz en todo este mes que llevamos juntos -me dice dulcemente.
- ¡Oh, que bonito! -gritan todas las chicas a la vez. Yo me sonrojo un poco.
- ¡Claro que quiero ir! -susurro abrazándole.
- Cuidadito con lo que hacéis, eh, Malik. Que a vosotros no os pillaría Noemí, os pillarían tus padres o tus hermanas -dice Louis comenzando a reírse.

El resto se ríe también a carcajadas, excepto Noemí, Cate y yo que nos sonrojamos bastante. Zayn le mira mal y le tira una zapatilla a la cabeza, provocándonos la risa a todos.



Narra Noemí
Después de estar bailando y jugando un rato más, los chicos comienzan a preparar la barbacoa mientras las chicas nos vamos a dar un baño a la piscina. Cuando está la comida, los chicos nos llaman. Nosotras salimos del agua, nos enroyamos con una toalla cada una y nos vamos a la mesa a sentarnos. Los chicos dejan la comida sobre la mesa y se sientan. Comemos con la música de fondo mientras hablamos. Al terminar de comer, nos ponemos a jugar a las cartas mientras hacemos la digestión y cuando nos cansamos de jugar, nos ponemos a hacernos fotos haciendo el tonto. Cuando dan las seis, nos metemos todos en la piscina, puesto que hace bastante calor (dentro de lo posible en Londres, claro). Nos vamos a la zona que no cubre y comenzamos a hacer peleas en parejas para tirar a la pareja contraria al agua. Liam y Cate son los únicos que no conseguimos tirar, por lo que son los ganadores. Después nos dispersamos un poco por la piscina, para pasar un rato tranquilo en parejas. Al rato Liam y Cate salen de la piscina y más tarde Louis y Sele. Después sale Lucy de la piscina y Niall se pone a hacer largos, molestando a Zayn y Patri y a Harry y a mí. Él y yo nos vamos  lo más lejos posible para poder estar tranquilos mientras que Zayn y Patri se salen de la piscina, quedándonos sólo Niall, Harry y yo en la piscina:
- Te quiero –me susurra Harry después de darme un largo beso. Yo sonrío y, cuando voy a pronunciar una respuesta, oigo unos gritos.
- ¿Niall? ¡Niall! –se oye gritar a Lucy, sobresaltada. Yo me separo de Harry para ver que pasa. Niall está flotando en el agua. Todos comenzamos a gritarle y Lou se tira al agua. Cuando está a punto de alcanzar a Niall, éste se levanta y comienza a reírse.
- ¡No me pasa nada! ¡Era una broma! –dice entre risas. Lou le hace una aguadilla y comienzan a jugar entre ellos. Yo me salgo del agua junto a Harry, puesto que después del susto, se nos han quitado las ganas de seguir en el agua. Cuando paso por el lado de mi hermana, me fijo en que está temblando.
- Eh, Patri, ¿qué te pasa? ¿Tienes frío? –le pregunto acuclillándome a su lado y mirándola. Zayn está a su lado, abrazándola y le dice algo que no alcanzo a oír. Patri hace un gesto extraño.
- No… no tengo frío. Déjalo, estoy bien –dice apartándose de Zayn, levantándose y comenzando a andar, alejándose de nosotros.

Yo rápidamente me levanto y la sigo. Veo que los demás hacen lo mismo. Patri entra en casa, va directa al salón y se tumba en uno de los sofás. Cuando llego a su altura, me fijo en su cara y, para mi sorpresa, veo que está llorando. Me siento a su lado.
- Eh, Patri, ¿qué te pasa? –la susurro acariciando su brazo, para calmarla. Zayn se sienta también a mi lado, mirando a Patri preocupado. Ella ni siquiera puede hablar. Se tapa la cara con las manos mientras solloza.
- Dejadme, por favor, dejadme… -susurra sollozando.
- Eh, cariño… ¿qué te pasa? No pensamos irnos y dejarte en este estado… -dice agarrando a Patri de las manos, separándoselas de la cara para poder mirarla. Después le regala una sonrisa, para calmarla. Ella cierra los ojos. Su expresión me rompe el corazón. No soporto ver a nadie llorar, muchísimo menos a mi hermana. Noto a los demás detrás de Zayn y de mí, mirando la escena atónitos. Finalmente, Zayn consigue hacerla incorporarse.
- Patri… por favor, dínos qué te pasa… -digo mirándola preocupada. Ella suspira, aún con lágrimas en los ojos.



Narra Zayn
Cuando veo a Patri así, me asusto. No entiendo qué le pasa y no soporto verla así, me mata. La amo y quiero protegerla de todo. Veo que se dispone a decir algo:
- Yo… Dios, Niall, eres un estúpido –dice ella mirando finalmente a Niall, sin parar de temblar. Todos nos quedamos atónitos al oírla decir aquello.
- Patri, espera un mometo. Tú… no tienes miedo sólo al agua, ¿verdad? Tú tienes un trauma que te ha marcado –dice Cate delicadamente, acercándose a Patri. Ella la mira y comienza a llorar de nuevo. Yo la abrazo fuerte.
- Cielo, por favor, cuéntanos lo que te pasa… Me duele verte así –le digo en un susurro, acariciándole la espalda. Ella se separa un poco de mí, coge aire y se dispone a hablar de nuevo.
- Veréis… cuando era pequeña, cuando se marchó papá… -dice sin saber como comenzar, temblando. Veo a su hermana ponerse a su lado y rodearla con el brazo también, infundiéndole ánimos- Cuando él se marchó, yo tenía siete años y, bueno… no entendía muy bien lo que había pasado. Siempre esperaba a que él volviese. Día y noche. Y un día estaba en la piscina con mi mejor amiga… -se para para respirar. No para de temblar mientras caen algunas lágrimas por sus mejillas- Nos enfadamos por tonterías, como hacen todos los niños… Empezamos a discutir. Recuerdo que ella me dijo: “Mi mamá dice que tu papá te ha abandonado. Eso los papás no lo hacen. Tu papá no te quiere”. Yo me enfadé tanto por lo que me dijo, que la dejé de hablar durante toda la tarde. Ella intentó pedirme disculpas y luego, no sé cómo pasó. Ella... ella se cayó a la piscina –dice sin apenas poder articular palabra- Se… se ahogó delante de mí. Ella pedía ayuda y yo me quedé mirándola, sin moverme. Me quedé paralizada y, además, no sabía nadar… ¡Pero es que no hice nada! Sencillamente me quedé quieta, paralizada, mientras ella se ahogaba… -sigue diciendo en un susurro. Todos nos quedamos sorprendidos al oír aquello- Se ahogó. ¡SE AHOGÓ POR MI CULPA! –grita y a continuación comienza de nuevo a llorar y a temblar. Yo la abrazo fuerte- Dejé que se ahogara, dejé que se ahogara… -no hace más que decir mientras yo la abrazo.
- Sh, pequeña, ya… No fue tu culpa. Eras pequeña, ¿qué podías hacer tú? –le susurro acariciando su pelo para calmarla.
- Yo… yo no sabía eso… -dice Noemí sorprendida.
- Mamá y yo preferimos que no te enteraras… Tú sólo tenías cinco años.
- ¿Por eso no puedes perdonar aún a papá? –pregunta Noemí, mirándola. Patri asiente sin parar de llorar. Noemí la abraza fuerte.
- Lo… lo siento –escuchamos decir a alguien desde la entrada del salón. Todos nos giramos y vemos a Mario en la puerta.
- ¿Lo sientes? ¡¿AHORA LO SIENTES?! –grita Patri- ¿Cómo puedes venir después de diez años a decirme que los sientes, eh? ¿Cómo puedes tener el valor de hacerlo ahora? ¡Ahora ya no te necesito!
- Patri, yo… -dice su padre, pero ella le interrumpe.
- No, Patri nada. ¡Yo te necesitaba y no te importó! Papá, ¡por Dios! Era una niña. ¡ERAMOS DOS NIÑAS! Te necesitábamos y no estuviste… -grita Patri muy enfadada, histérica- ¡NOS ABANDONASTE! Y ni siquiera te dignaste a llamar. Ni siquiera te despediste de nosotras… ¿Cómo pudiste? –sigue diciendo ella muy enfadada. Veo que su padre está bastante afectado. Yo me levanto y me acerco a Patri, agarrándola de la mano- ¡No me toques! –grita ella quitando la mano de golpe y empujándome. Yo me quedo sorprendido, al igual que todos, sin decir nada. Ella misma se sorprende de lo que ha hecho. Se queda inmóvil unos segundos y después echa a correr sin parar de llorar. Yo me quedo quieto sin saber cómo reaccionar. Noemí se levanta para ir tras su hermana.
- No, Noemí, espera. He de ir yo… -dice Mario agarrando a Noemí. Ella asiente no muy segura y después su padre se marcha.



Narra Mario
No puedo sacarme de la cabeza las cosas tan duras que me ha dicho Patri. >>Dios, es que tiene razón. ¿Cómo pude ser capaz de abandonarlas? Son mis hijas… Es algo que jamás conseguiré perdonarme, nunca<< Sigo pensando todo eso mientras sigo a Patri, que acaba en su habitación. Me acerco y cuando voy a abrir la puerta, compruebo que, para mi sorpresa, está abierta. Entro en la habitación, cerrando la puerta a mi paso y veo a Patri tirada en la cama, boca abajo. Se oye su respiración alterada, sus sollozos y se me parte el corazón. Sobretodo porque yo soy el culpable de que ella esté así.
- Patri… -digo mientras me acerco lentamente a la cama. Ella ni siquiera me responde. Así que opto por terminar de acercarme a ella y sentarme en la cama, a su lado. Alzo mi mano para acariciar su brazo, para consolarla, pero lo retiro. No me merezco que me perdone- Patri, por favor, sé que es difícil, pero intenta escucharme… Por favor… -la digo en voz baja, intentando coger fuerzas para contarle esto. Ella se incorpora un poco y me mira- Gracias… -susurro notando alguna lágrima caer por mi mejilla- Patri, esto no es fácil para mí. Te lo juro… Verás... Tu madre y yo dejamos de querernos. Discutíamos por todo y no estabamos de acuerdo con nada. Yo no quería que vosotras creciérais entre discusiones, pero no sabía como resolverlo. Más tarde me ofrecieron un trabajo aquí, en Londres y decidí irme. Decidí irme sin avisar a nadie, sin despedirme y, lo peor de todo, sin vosotras. Os abandoné… Estuve con esa empresa tres años. Tres años en los que no paraba de pensar en ti y en Noemí. Quería llamar a vuestra madre y hablar con vosotras, pero nunca reunía el valor suficiente… -hago una parada para coger aire y calmarme. Veo que Patri está mirandome, con una expresión que me llena de dolor- Cuando empecé a hacer dinero, decidí formar una empresa propia y las cosas no fueron como lo esperaba. Me quedé en bancarrota y sin nada. No tenía familia, no tenía dinero. No tenía nada. Era pobre, por dentro y por fuera. Sabía que debía llamaros, pero este no era el mejor momento ya que debido a las deudas que tenía, recibía amenazas por todas partes. Me amenazaban con matarme. Era el peor momento para llamaros, no quería que supieran de vuestra existencia. Os estaría poniendo en peligro y ya os había hecho demasiado daño al abandonaros. Cuando conseguí alzar de nuevo la empresa, tras cuatro años muy duros, vosotras ya érais muy mayores. Tú tenías catorce años y Noemí iba a cumplir trece. Sabía que ya era demasiado tarde para volver, pero aún así, llamé a vuestra madre y le conté lo sucedido. Ella no quiso saber nada de mí y mucho menos dejarme hablar con vosotras. Y la entiendo. Yo habría hecho lo mismo si hubiese sido al revés. Vosotras crecisteis sin un padre y yo me veía y aún a día de hoy, me veo como la persona más horrible del mundo. No os merecíais eso. No pasaba un solo día en el que no pensara en vosotras. Me sumergí en el trabajo, puesto que era la única forma en la que me libraba un poco de mis remordimientos. Luego… una semana antes de que sucediera… sucediera el accidente, volví a llamar. Le supliqué a vuestra madre que hablara con vosotras. Quería pediros perdón por lo que os había hecho, aún siendo consciente de que no lo haríais jamás. Pero necesitaba hacerlo. Luego me llamaron vuestros tíos diciendo lo que había sucedido y me fui corriendo a España. Vuestra madre me pidió que cuidara de vosotras. Fue lo último que me pidió. Me suplicó que no os abandonara, que os demostrara que era un buen padre, que os quería… Patri, por favor, te juro que no hay un solo día en el que no me arrepienta de lo que os hice… Perdóname… Estoy intentando remediar lo que hice… -digo notando las lágrimas caer por mis mejillas a montones.
- Lo… lo siento… No sabía todo esto… -dice Patri acercándose a mí, mirándome.
- No, lo siento yo. No te imaginas cuánto. No os imagináis cuanto… -digo yo. Respiro hondo y miro a Patri- Me… ¿me dejas abrazarte? –la pregunto, dudoso. Ella duda unos instantes, pero finalmente asiente. Yo la abrazo, la abrazo fuerte- Mi niña… -susurro aún abrazándola. Después de unos preciosos instantes así, me separo de ella y la sonrío- Por favor, nunca olvides que te quiero. Que os quiero más que a mi vida. A las dos… -la digo y después me levanto de la cama comenzando a andar para irme.
- Papá… –me dice Patri. Yo me detengo- te… te perdono –me dice ella- Ahora ya sé por qué no volviste con nosotras y, bueno… tú tampoco lo pasaste bien… Lo importante es que acudiste en el peor momento de nuestra vida y que ahora nos estás cuidando y dando todo y más por nosotras –me dice ella lentamente. Después se levanta de la cama, se mira al espejo y se acerca a mí- ¿Bajamos? –me pregunta con una tímida sonrisa. Yo asiento, la doy otro pequeño abrazo y finalmente bajamos.

2 comentarios:

  1. En serio que bonito! He llorado con el final, el momento de Patri con su padre ha sido muy emotivo. Jo que bonito de verdad! y que fuerte lo que le pasó a Patri, con siete años vio morir a su mejor amiga, que horrible....
    Siguiente chicas!!

    ResponderEliminar
  2. Hola, he aquí la vaga que se despista y no lee, o por cosas del instituto o por cansancio, pero ya volvíiiiiiiiiiiiiiiiiiii sí, soy Liz primero que nada deciros que estos últimos capítulos han estado geniales, tanto como los otros, me encanta vuestra forma de escribir y lo sabéis, os admiro mucho en eso, pobre Patri, me dió muchísima pena todo :( Ella no tiene la culpa, era muy pequeña jope, y luego la historia que les ha contado Mario, tambien es muy triste, pero ha estado genial, siguientes, muchos siguientes OS QUIEROOOOOOL

    ResponderEliminar