domingo, 31 de marzo de 2013

Capítulo 55: Romántico espectáculo


Narra Harry
Una vez Patri y Zayn han embarcado en el avión, comenzamos a caminar de vuelta al coche.
- Bueno, princesa, ¿qué te apetece hacer hoy? –le pregunto agarrándola de la mano. Ella se encoge de hombros.
- No lo sé, la verdad… Es que no hace muy buen día… Sorpréndeme –me responde y a continuación me guiña un ojo.

Yo asiento riéndome. Seguimos caminando, deteniéndonos de vez en cuando porque alguna fan me pide una foto, hasta que llegamos al coche. Montamos en él mientras pienso a donde llevarla. Tras varios minutos sentados en el coche pensando qué hacer, se me ocurre donde llevarla. Arranco el coche y tras veinte minutos de trayecto, aparco el coche en un parking subterráneo. Salimos del parking y nos encontramos en una gran avenida llena de tiendas y puestos. El mercado East End. Caminamos agarrados de la mano mientras vemos los puestos. Notamos a bastantes personas mirarnos, pero ninguna parece atreverse a acercarse a nosotros, por lo que conseguimos un poco de tranquilidad. Cuando llevamos bastante tiempo andando, comienza a llover con fuerza. Noemí me agarra de la mano y comienza a correr.
- ¿Por qué corres? ¡Solo es agua! –digo riéndome mientras corro a su lado.
- Me he pintado, bobo. ¡Se me va a quitar la pintura! –dice mientras corre. Al oír aquello, yo comienzo a reírme. Agarro a Noemí de la mano, obligándola a pararse. Después la miro y veo que la pintura está empezando a desaparecer en algunas partes de sus ojos, dejando rastros negros por sus mejillas. La limpio las mejillas con mis pulgares y ella me sonríe agradecida- Gracias, pero si no nos movemos, dentro de nada pareceré un monstruo horrible –dice tirando de mí. Yo la agarro de la cintura y la aprieto contra mí- Harry, te recuerdo que estás en medio de la calle… -dice ella algo incómoda. Yo le pongo un dedo sobre los labios para callarla mientras niego con la cabeza. Después acerco mis labios a su oído.
- Princesa, tú jamás podrás estar horrible, jamás. Y… me da igual estar en medio de la calle. Te amo y es lo único que me importa. No tengo que esconderme para besar a mi novia –la susurro al oído. Después poso mis labios sobre los suyos, sobre sus dulces labios. Ella responde enseguida al beso, entrelazando su lengua con la mía. Yo la acerco más a mí y la abrazo por la cintura. Ella sube los brazos y enreda una de sus manos en mi pelo mientras nos besamos apasionadamente, notando la lluvia caer sobre nosotros, empapando nuestras ropas. Nos besamos con pasión y necesidad pero con ternura y delicadeza. Tras bastante tiempo intercambiando besos y caricias bajo la lluvia, nos separamos sonriendo.
- Te amo –me dice y después me vuelve a besar. Al separarnos de nuevo, miramos a nuestro alrededor y vemos a algunas chicas con sus móviles. Nos estaban haciendo fotos. Yo las saludo con la mano y tiro de Noemí, alejándola de ellas- Te avisé… -me dice mirándome.
- Noemí, has de acostumbrarte a esto. No pienso dejar de vivir mi vida por ser… bueno, por ser quién soy. Y no pienso dejar que te alejes de mí, así que… -la digo sonriéndola. Después la acerco a mí. Caminamos abrazados bajo la lluvia.
- No es por nada pero… Hazza, tengo frío… -me dice tras un rato caminando tranquilamente. Comenzamos a caminar rápidamente de vuelta al parking en el que tenemos el coche. Al llegar a él, estamos calados hasta los huesos. Una vez nos hemos sentado, me fijo en que Noemí está tiritando. Salgo del coche, abro mi maletero, saco una chaqueta de ahí y vuelvo a sentarme en el asiento del coche. Tapo a Noemí con la chaqueta y ella me sonríe agradecida.
- Creo que será mejor que vayamos a mi casa. Allí te podrás poner algo de alguna de las chicas y yo me podré cambiar. Esta vez no entres en la habitación de Liam… -la digo a Noemí, lo que provoca que me eche una mirada fulminante.
- Cállate, Harry. Que sepas que no se me ha olvidado que se lo dijiste a los demás –me responde ella fingiendo haberse enfadado. Yo me acerco a ella, la doy un beso y después arranco el coche para ir a casa.



Narra Patri
Subo con Zayn las escaleras y le sigo hasta lo que parece ser su cuarto.
- Vaya, parece ser que mi madre lo arregló un poco mas -dice sonriendo al ver la habitación Yo termino de pasar y observo todo a mi alrededor.
- Bonito cuarto, Zayn. Sobretodo ese póster, me encanta -digo mirándole mal al ver a Megan Fox colgada de su pared. Él se ríe mirándome, y se acerca a quitarlo.
- No, déjalo. Yo pondré a Brad Pitt desnudo en la mía -digo riéndome. Zayn me mira con una ceja levantada y se acerca a mí, agarrándome por la cintura.
- Qué tonta eres… Sabes que para mí, tú eres la única. Te quiero -dice sonriéndome. Seguido me da un beso con ternura, pero apasionado y yo sonrío mientras nos besamos lentamente. Después nos ponemos a colocar un poco nuestras cosas y al terminar, él se tira de golpe en la cama y me mira.
- ¿Qué miras?
- Lo linda que eres –me responde él. Yo me sonrojo un poco y me río, acercándome a él. Zayn me coge de las manos y me tira sobre él. Yo le beso dulcemente y después me separo un poco para coger aire mientras muerdo su labio inferior y tiro de él divertida. Él se ríe y se gira, colocándose encima de mí y volviendo a besarme de nuevo, esta vez de forma más intensa. Nos interrumpen unos golpes en la puerta de su habitación y nos separamos de golpe.
- ¿Sí? ¿Quién es? –pregunta Zayn levantándose de encima de mí.
- Zayn, vamos a comer en diez minutos –dice su hermanita pequeña, Safaa, desde fuera.
- Vale, enana. Ahora bajamos –contesta él mirándome con una sonrisa mientras muerde su labio inferior. Yo me río levantándome de la cama y Zayn me coge del brazo para acercarme a él. 
- Mejor que bajemos a comer… Tengo hambre y ya son las dos –digo sonriendo.
- Si, yo creo que mejor –dice asintiendo y volviendo a besarme lentamente enredando nuestras lenguas en un precioso y tierno beso. Después nos separamos y salimos de su cuarto. Bajamos las escaleras y nos dirigimos al comedor. Yo intento ayudar a colocar la mesa pero no me dejan. Así que opto por sentarme junto a Zayn. Cuando ya estamos todos sentados, comenzamos a comer mientras tenemos una entretenida conversación.
- Bueno, Zayn, ¿dónde iréis esta tarde? Le enseñarás esto a Patri, ¿no? –pregunta su padre mirándonos.
- Sí, claro. Iremos a dar un paseo y a enseñarle un poco Bradford. También le presentaré a algunos amigos y creo que no vendremos a cenar esta noche, mamá. La quiero llevar fuera, que hoy hacemos un mes juntos –dice Zayn sonriendo y después bebe un poco de agua.
- Como tú quieras, hijo –dice su madre sonriendo. Seguimos comiendo tranquilamente mientras me hacen preguntas y me cuentan anécdotas de Zayn de pequeño bastantes graciosas. Al terminar, ayudo a recoger la mesa mientras hablo con su madre.
- Estaba muy buena la comida, Trisha –le digo sonriendo.
- ¿Sí? Me alegro de que te guste –me responde sonriendo amablemente. Me quedo charlando un rato más con ella hasta que Zayn viene a buscarme.



Narra Noemí
Entramos en la casa de Harry y de los chicos y en el salón nos encontramos con Niall, Liam y Cate.
- ¡Hola pareja! ¿Ya se fueron Zayn y Patri? –pregunta Niall sonriendo. Nosotros asentimos mientras nos acercamos a ellos.
- Precisamente le estábamos comentando Cate y yo a Niall que mañana nos iremos nosotros también. Nos vamos a Wolverhampton con mi familia unos días. Volveremos el mismo día de mi cumpleaños por la tarde. Comeremos con mi familia y cenaremos todos juntos –dice Liam sonriendo.
- Entonces estaremos todo el fin de semana solos Niall, Lou y yo, ¿no? –pregunta Harry mirándoles- Porque vosotros os vais mañana y Zayn y Patri volverán el domingo por la tarde-noche…
- Exactamente, querido Styles –responde Niall riéndose- A ver que quieres hacer para estar solo… -dice mirándonos a él y a mí.
- Queremos librarnos de ti, pequeño leprechaun –digo yo riéndome. Él se hace el ofendido y yo me acerco a darle un abrazo- Anda, ¡si sabes que yo te quiero! –me digo riéndome mientras le abrazo.
- ¡Eh! ¡Pero estás mojada! Los dos estáis mojados… ¿Qué habéis hecho? –dice Niall al notarme mojada cuando le abrazo. Nosotros nos reímos.
- Sí, bueno… Estábamos en la calle y nos pilló la lluvia de improviso –responde Harry riéndose aún. Yo asiento. En ese momento se oye que abren la puerta principal de la casa.
- ¡¡Holaaaaaa!! –grita Lou, como siempre tan alegre.
- ¡¡Holaaaa Lou!! –le respondo yo también gritando. Liam y Niall se tapan los oídos y yo me comienzo a reír- Sois unos exagerados… Tampoco he gritado tanto… -digo esta vez en voz baja. Instantes después aparecen Lou, Sele y Lucy por el salón. Nos saludamos mutuamente y nos quedamos un rato hablando.
- Bueno, Lucy y yo nos vamos, que hemos reservado en Nando’s para comer juntos. Ya son casi las dos de la tarde y me está entrando hambre –dice Niall levantándose y agarrando de la mano a Lucy- ¡Nos vemos más tarde! –y sin esperar respuesta, salen del salón.
- La verdad es que nosotros también hemos hecho planes –dice Louis riéndose- Va siendo hora de que nos vayamos… Tened cuidado con lo que haceis y, recordad, ¡no hagáis nada que no haría yo! –dice Louis riéndose y despidiéndose de nosotros.
- Louis, no hay nada que no hicieras tú –responde Harry riéndose. Pasados unos minutos, nos hemos quedado Harry y yo solos.
- Bueno… Tenemos la casa para nosotros solos –dice Harry acercándose a mí mientras sonríe travieso. Me comienza a dar besos lentos y cargados de pasión y después baja hasta mi cuello y me da un pequeño mordisco, provocándome un escalofrío.
- ¡Ah, Harry! –digo riéndome- ¡Me haces cosquillas! –digo al notar que Harry continúa dándome besos por el cuello, dejando un sendero de besos por todo mi cuello.
- ¿Te hago cosquillas? –me pregunta seductor, mirándome a escasos centímetros de mis labios, mientras acaricia suavemente mi cuello. Yo me quedo hipnotizada con su mirada mientras asiento suavemente con la cabeza- ¿Y ahora? –me vuelve a preguntar, acariciando esta vez mi parte baja de la espalda. Asiento nuevamente, sin poder apartar los ojos de los suyos. No consigo acostumbrarme a su preciosa mirada. Sigue cautivándome como el primer día. Entonces él se ríe. De repente comienza a hacerme cosquillas por todo el cuerpo mientras yo me retuerzo entre sus brazos sin parar de reír. Intento escaparme de él, hasta que por fin lo consigo y salgo corriendo.
- ¡No me cogerás! –grito mientras salgo corriendo del salón. Yo comienzo a reírme mientras oigo a Harry perseguirme por toda la casa. Subo corriendo las escaleras y me voy a su habitación. Cuando voy a encerrarme en su baño, él me agarra de la muñeca y me gira suavemente, obligándome a mirarle.
- Te cogí –me susurra al oído mientras me aparta un mechón de pelo que se me ha soltado de la trenza, aún mojada por la lluvia- Ahora será mejor que te cambies de ropa si no quieres ponerte mala… Ahora vengo. Esta vez voy yo a buscar la ropa –me dice guiñándome un ojo. Yo me acerco a su armario y busco una camiseta de manga corta para ponerme. Encuentro una que me gusta y la cojo. Me quito la mía mojada y justo entra Harry, que se queda mirándome sorprendido- ¿Y esto? –me pregunta riéndose.
- No es lo que piensas, tonto –digo mientras me pongo la camiseta de Harry- Es que prefiero ponerme una camiseta tuya que de cualquier otra persona…
- Pues te queda muy sexy… -me responde acercándose a mí- Aunque estabas mejor sin ella… -yo al oír aquello me sonrojo- ¿Los pantalones de Sele si los quieres o tampoco? –me dice extendiéndome unos pantalones de chándal. Yo me río y los cojo. Después me voy al baño para cambiármelos y así dejarle a él cambiarse tranquilamente.



Narra Zayn
Cuando entro en la cocina, mi madre está hablando con Patri. Me acerco a ellas:
- Bueno, ¿vamos a dar un paseo? –le pregunto sonriendo a Patri. Ella asiente y nos despedimos de mi madre. Cuando vamos a salir de casa, oímos una voz tras nosotros.
- ¡Zayn, Zayn! ¿Puedo ir con vosotros? –pregunta Safaa mirándome con cara tierna. Yo me agacho para mirarla a los ojos
- Safaa, vamos a ir con mis amigos y luego no cenaremos aquí. Mañana vienes con nosotros, ¿vale?
- Jo, Zayn… -responde ella bajando la cabeza apenada.
- Zayn, a mí no me importa que venga con nosotros. Le compramos un helado y luego la traemos –dice Patri sonriendo a Safaa que al oír aquello, se lanza a abrazarla.
- Está bien. Pero un paseo corto, ¿eh? –digo mirando a Safaa. Ella me da un beso en la mejilla asintiendo. Salimos de casa y paseamos tranquilamente. Safaa se lo está pasando genial con Patri y nos estamos riendo mucho. La verdad es que echo muchísimo de menos a mis hermanas y mis padres… Pasada algo más de una hora, y de haberle comprado el helado a mi hermana, la dejamos en casa. Entonces me dispongo a enseñarle el pueblo a Patri.
- ¿A dónde vamos ahora, Zayn? –me pregunta mirándome.
- Te llevaré a que conozcas a unos amigos míos, si quieres –respondo. Ella asiente sonriendo por lo que yo saco mi móvil y llamo a uno de mis amigos. Quedo con él en quince minutos y después colgamos.
- ¡Listo! –digo mirándola y agarrándola de la mano- Vamos –digo. Después la doy un sueve beso y comenzamos a caminar. Le voy enseñando los sitios y contándole cosas de ellos hasta que llegamos a un parque al que solía ir mucho. Allí veo a mis amigos a lo lejos y me acerco con Patri a ellos.
- Eh, mirad quien está aquí. El desaparecido Zayn Malik. ¿Qué pasa, tío? ¡Cuánto tiempo! –me dice Derek levantándose.
- Hey, chicos –digo chocando los puños con ellos.
- Se te echaba de menos, Malik –me dice Tyler riéndose.
- Y yo a vosotros también, chicos –digo sonriendo. Después miro a Patri, que ha guardado silencio mientras observaba la escena tímidamente- Mirad, ella es Patri. Patri, ellos son Tyler, Derek y Nick –digo mirando a cada uno en orden, presentándoles. Ella les saluda con dos besos a cada uno.
- Ya, hemos leído y oído historias de vosotros dos –dice Nick mientras la da dos besos a Patri.
- Sí. Y últimamente te metes en muchos líos, eh, Malik. Ni siquiera nos llamas –dice Derek riéndose. 

Nos ponemos a hablar tranquilamente, contándonos anécdotas y tonterías. Les echaba bastante de menos, la verdad. Después de varias horas hablando, que se me pasan volando, miro el reloj y veo que son las siete y media de la tarde y comienza a anochecer. Por lo que nos despedimos de ellos y me dispongo a seguir enseñándole Bradford a Patri. Decido llevarla a City Park, ya que en esta época por la noche está precioso. Y además, allí hay restaurantes para cenar. Al llegar, nos sentamos en una terraza de un restaurante y pedimos algo de cenar. Mientras hablamos, Patri observa toda la plaza disfrutando de las increíbles vistas que tiene el parque. Al rato nos traen la cena y comemos tranquilamente mientras charlamos. Al rato comienza a sonar música y apagan todas las luces: está a punto de empezar el espectáculo.
  - Dios, Zayn, ¡esto es precioso! –dice Patri muy ilusionada al ver el inicio del espectáculo. 



Seguimos viéndolo abrazados. Un espectáculo compuesto por chorros de agua acompañados de música y de luces sumergidas en las consecutivas fuentes. Cuando acaba, ya son las once de la noche. Nos ponemos a dar un paseo por la plaza tranquilamente.
- Zayn, volvamos ya, por favor. Estoy muy cansada –me dice Patri cuando llevamos bastante tiempo caminando, abrazándome.

Yo asiento y comenzamos a caminar hacia mi casa. Cuando llegamos, ya son casi las doce de la noche. Subimos a mi cuarto en silencio. Yo me quito la ropa mientras Patri se cambia en el baño. Me tumbo en la cama esperándola. Al rato vuelve a la habitación con un pijama muy mono y se tumba a mi lado.
- ¡Qué guapa vas con ese pijama! –le digo sonriéndola.

Ella se sonroja y yo la beso dulcemente mientras acaricio su mejilla. Después se recuesta en mi pecho. Nos quedamos hablando un rato hasta que ella cae profundamente dormida. Yo me quedo observándola y acariciando su pelo hasta que yo también me quedo dormido.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Capítulo 54: Charla entre hermanas


Narra Harry
Cuando el padre de las chicas se va tras Patri, Noemí se hunde en el sofá, algo alterada. Yo enseguida me siento a su lado y la abrazo:
- Oye… Noemí... ¿en serio no sabías esto? –le pregunta pregunta Sele, preocupada. Ella niega con la cabeza.
- No sabía absolutamente nada… Dios… ahora entiendo que no quisiera aprender a nadar… -dice ella, preocupada por su hermana- No entiendo por qué no me contaron esto jamás…
- Supongo que no lo hicieron porque, al fin y al cabo, tampoco serviría de nada. Patri debió de pasarlo muy mal tras ese suceso y supongo que contártelo a ti, la habría resultado muy doloroso. Supongo que no querría que nadie lo supiese, porque se siente culpable de ello. A pesar de que no tiene la culpa… -dice Liam reflexivo.
- Ya pero… yo soy su hermana… Siempre nos hemos contado todo… -responde confusa.
- Bueno, amor, ponte en un momento en su lugar… Quizá tú tampoco se lo habrías contado… -le digo yo, mirándola a los ojos y sonriéndola dulcemente para calmarla. Ella asiente.
- Bueno… esperemos que bajen y a ver cómo ha ido la cosa… -dice Lou. De repente me fijo en Zayn. Noemí parece haber hecho lo mismo, porque se levanta y se acerca a él.
- Eh, Zayn, no te preocupes por ella… Estaba muy nerviosa y, bueno… por eso te ha empujado. Estoy segura de que no lo ha hecho aposta… Ella te quiere, muchísimo… -le dice ella mirándole. Él la mira y la sonríe.
- Sí, eso lo sé. Al igual que yo la quiero a ella. Y entiendo que estaba nerviosa y no sabía lo que hacía pero… no quiero ver así a tu hermana. No me gusta… -responde él.
- Lo sé… Ni a mí tampoco… -dice ella con el ceño fruncido- Bueno, sentémonos en los sofás y hagamos algo mientras… mientras mi padre habla con Patri… Creo que han de hablar ellos solos… -continúa diciendo. Después se sienta a mí lado y enciende la tele. Nos quedamos mirándola, aunque ninguno parece que le estemos prestando mucha atención. Sobretodo Noemí. Estoy seguro de que no hace más que pensar en su hermana.

Cuando oímos pisadas en las escaleras, Noemí apaga la tele y todos nos levantamos. Aparecen ante nosotros Patri y el padre de las chicas, aparentemente tranquilos. Nos quedamos los once en un silencio un tanto incómodo hasta que Mario lo rompe:
- Bueno, chicos, os dejo que estéis tranquilos… -dice mirándonos a nosotros y, por último a Noemí. Ella se acerca a Patri.
- Eh, ¿estás mejor? –le pregunta. Patri asiente y Noemí la abraza. Después Patri se separa de ella y se acerca a Zayn.
- Zayn… Lo siento. Siento muchísimo haberte empujado antes, de verdad. Lo siento… estaba muy nerviosa… -le dice ella mirándole. Él enseguida la sonríe y después la da un beso.
- No pasa nada, cariño. No te preocupes –responde él abrazándola.
- Ay, Zayn, la tienes muy mimada… Ya se lo puedes recomensar, eh, Patri –dice Louis. Todos al oír aquello comenzamos a reírnos y Patri se sonroja.
- Cállate, Louis –dice Patri fulminándole con la mirada. Después mira a Niall- Y a ti, Niall, siento haberte insultado antes… Perdón…
- Eh, si tienes razón. Fue estúpido por mi parte hacer eso –responde él sonriendo- Ahora, hagamos algo divertido y así nos distraemos un poco. Que hemos pasado un rato un tanto… extraño -sigue diciendo él. Todos asentimos.


Narra Patri
Después de todo lo ocurrido, decidimos sentarnos en los sofás del salón para hablar, una vez está ambiente algo más calmado:
- Bueno, dentro de nada fiesta, ¿no? –pregunta Lou de repente. Todos le miramos.
- ¡Sííí! Que ya se acercan mi cumple y el tuyo, Liam –dice Noemí gritando de la ilusión.
- Cierto, pero el mío también. Que os olvidáis de mi cumple… -dice Niall cruzándose de brazos y poniendo morritos. Todos al verle, nos reímos.
- No, claro que no, cielo –dice Lucy dándole un pequeño beso.
- ¿Qué pensáis hacer para celebrarlo? –pregunto mirándoles.
- Podríais hacer una fiesta, celebrarlo los tres juntos por todo lo grande… -dice Harry sonriendo.
- Claro. Alquilamos un local y lo celebramos ahí con todos los amigos y conocidos –dice Liam sonriendo. Mi hermana y Niall asienten.
- Lo podríamos celebrar el día dos. Cae en viernes. Antes de empezar las clases y de que vosotros os vayáis a promocionar el CD… -dice Noemí tras estar pensando un rato.
- Perfecto. Mañana comenzaré a mover algunos hilos para lo del local y esas cosas… -dice Liam, tan calculador como siempre.

Seguimos hablando un poco más del tema hasta que Abbie nos avisa de que la cena está lista. Nosotros nos sentamos en el comedor y comenzamos a cenar mientras seguimos charlando. Al terminar, decidimos ver una película, ya que sólo son las diez de la noche. Nos sentamos en parejas en el salón y comenzamos a verla.
- Cielo, tienes que decirle a tu padre lo de mañana, ¿no? –me susurra Zayn mirándome cuando llevamos ya bastante rato viendo la película.
- Cierto. Pues vamos a preguntarle –le digo sonriendo. Nos levantamos y nos vamos en silencio mientras el resto continúa “viendo la película”. Andamos por la planta baja, dirección al despacho de mi padre. Al llegar, llamo a la puerta y la abro lentamente:
- Papa, queríamos hablar contigo –digo asomándome.
- Sí, claro hija, pasad –responde él sonriendo y deja los papeles con los que está de lado.
- Pues… quería preguntarte si me dejarías irme mañana con Zayn a Bradford a pasar dos o tres días con su familia. ¿Puedo? –le pregunto mirándole con una pequeña sonrisa.
- Pues… a ver, acabas de volver de estar todo un fin de semana fuera pero… -mira a Zayn y me vuelve a mirar a mí- Bueno, ya eres mayor y ¿por qué no? Con él no te pasará nada. ¡Claro que puedes! –dice él, al parecer en una pequeña lucha interna. Me sonríe y yo le sonrío también. Me acerco a él.
- ¡Gracias! –digo dándole un beso en la mejilla.
- Pero tienes que aceptar esto. No quiero que Zayn te esté pagando siempre todo… -dice sacando su cartera y extendiéndome una tarjeta de crédito a mi nombre. Yo asiento y la cojo. Después me marcho con Zayn al salón, con el resto.
- Chicos, ¿podríamos marcharnos ya? Estoy cansado y mañana tengo que madrugar… -dice Zayn una vez estamos en el salón.

A continuación se levantan todos y nos comenzamos a despedir. Una vez todos se han marchado, mi hermana y yo nos vamos cada una a su cuarto y yo recojo la ropa que me voy a llevar mañana, guardándola en una pequeña maleta. Después me pongo el pijama y me acuesto en la cama, quedándome dormida instantáneamente.



Narra Noemí
Abro los ojos sobresaltada al notar algo sobre mí.
- Vamos, dormilona, ¡arriba! –dice mi hermana riéndose. Yo me río con ella y la tiro un cojín a la cara.
- ¿Qué feliz estás tú hoy, no? ¿Tan pronto te quieres librar de mí? –digo haciéndome la indignada.
- Sabes que no es eso, tonta. Es porque voy a irme con Zayn a Bradford. ¡Hoy hacemos un mes! En realidad estoy nerviosa por conocer a su familia… -dice Patri sonriendo.
- Les vas a caer genial, Patri. Zayn te quiere y eso es lo que más le importará a su familia. ¡Ya lo verás! Y, por cierto, ¡enhorabuena! –digo dando a mi hermana un abrazo, feliz por ella. A continuación nos levantamos de la cama y bajamos a la cocina, con Abbie.
- ¡Hola, Abbie! –saluda Patri sentándose en la mesa. Sobre ella hay un gofre, un vaso de leche y un zumo de naranja para cada una.
- Buenos días, señoritas –nos saluda Abbie sonriéndonos. Yo la saludo con la cabeza y me siento en la mesa también. Desayunamos rápidamente mientras charlamos un poco con Abbie y después nos vamos cada una a nuestra habitación a arreglarnos. Cuando llego, oigo sonar mi móvil. Me acerco a él y lo cojo.
- Buenos días, mi niña –me saluda Harry. Yo sonrío.
- Buenos días, Hazza. ¿Qué tal estás? –le respondo feliz.
- Bien, aquí tengo al pesado de Zayn. Me ha despertado para que le lleve a él y a Patri al aeropuerto… -dice riéndose. Oigo de fondo a Zayn quejándose- Te llamaba para proponerte que después de llevarles al aeropuerto, hagamos lo que mi princesa quiera –yo sonrío- La verdad es que hoy no hace muy buen día, así que tendrá que ser algo bajo cubierto…
- Me parece perfecto. Entonces, ¿a qué hora venís? –pregunto yo.
- En algo menos de una hora estamos allí, ¿vale princesa? –me pregunta.
- Vale, amor. Te veo entonces. Me voy a arreglar, que sino Patri me mata… ¡Te quiero! –digo riéndome. Después Harry se despide de mí y cuelga. Voy rápidamente a mi armario. Cojo unos vaqueros negros, una camiseta de una manga de color rosa claro y unas Vans rosas fosforescentes y después me voy al baño a ducharme. Me pongo música mientras estoy en la ducha y me arreglo. Cuando ya he terminado de ducharme y vestirme, salgo del baño y voy a mi habitación. Me hago una trenza de raíz, me pinto ligeramente los ojos y me echo perfume. Después voy a la habitación de mi hermana, que está repasando la maleta. Me acerco a ella.
- ¿Los preservativos los lleva Zayn? –digo riéndome al ver su cara. Ella me da un golpe en el brazo.
- Noemí, no vamos a hacer nada. No lo hemos hecho aún y no lo vamos a hacer en casa de Zayn… -yo sigo riéndome- A ver si la que va a hacer algo vas a ser tú, enana… -entonces yo paro de reírme y me sonrojo.
- No, aún no… Yo… no me veo preparada aún, Patri… -digo mirándola algo seria.
- Bueno, no te preocupes. Cuando llegue el momento, lo estarás. No tengas prisa. Harry te quiere y te esperará, estoy segura de ello –me dice sonriéndome. Yo asiento.
- Lo sé. Pero es que hay veces que… uf, pobre… Sé que se tiene que contener… -digo y se me escapa una sonrisa al recordar la de veces que se ha tenido que reprimir. Patri se ríe.
- Si es que le provocas, Noemí –dice riéndose. Después vuelve a mirar su maleta. Yo niego con la cabeza.
- Yo no le provoco, jo… -digo riéndome- Y tú con Zayn, ¿qué? Quiero decir… ¿Zayn ya sabe que no eres virgen? –le pregunto a Patri. Patri niega con la cabeza.
- La verdad es que no. No hemos hablado sobre ello y no ha surgido nada aún… No somos tan pasionales como tú y Hazza, enana. Que vosotros dos un día os vais a succionar algo –dice riéndose. Yo me sonrojo.
- Bueno… que vosotros tampoco es que os separéis mucho, eh –la respondo contraatacando. En ese momento suena el timbre de casa- Deben ser ellos. ¿Necesitas algo o bajo a saludarles mientras tú terminas de prepararte? –la pregunto a Patri. Ella niega con la cabeza.
- No, tranquila. Sólo estaba repasando la maleta. Ve bajando –dice mientras cierra la maleta. Yo asiento- ¿Me podrías bajar la maleta, por favor? –me pregunta mirándome. Cojo la maleta y bajo las escaleras. Cuando los chicos me ven bajar con la maleta, viene Zayn a cogerla.
- Dame la maleta, anda cuñada –me dice subiendo las escaleras que quedan y cogiendo la maleta. Después me da dos besos y bajamos las escaleras. Yo me lanzo a dar un beso a Harry.
- Vaya, nunca te habías puesto una trenza de raíz –me dice Harry mirándome. Yo le sonrío- Me encanta como vas vestida hoy –yo me río y le abrazo.
- Bueno, Zayn, más te vale cuidar de mi hermana, eh –digo mirándole. Él se ríe y asiente.
- Sabes que lo haré. Además, mi familia está deseando conocerla, sobretodo mis hermanas. ¡Son unas cotillas! –dice riéndose. Harry y yo nos reímos también. Instantes después viene Patri, que saluda a los chicos. Después se despide de Abbie, ya que papá no está y salimos de casa.



Narra Zayn
Cuando llegamos al coche de Harry, guardo la maleta de Patri en el maletero y montamos en él. Vamos al aeropuerto mientras charlamos entre los cuatro con un poco de música de fondo. Después de unos veinte minutos, llegamos. Sacamos las cosas del coche y entramos en el edificio. Vamos a la recepción de la empresa con la que viajaremos y nos ponemos a la cola. Facturamos nuestras maletas y después entramos en la zona de pasajeros, no sin antes despedirnos de Noemí y Harry. Tras esperar un rato, embarcamos en el avión. El vuelo transcurre tranquilamente hablando de vez en cuando.
- ¿Cuánto tardaremos en llegar? –me pregunta Patri tras un rato.
- Nos queda alrededor de una hora –le respondo sonriendo. Ella asiente y yo le doy un beso. Al rato ella se queda dormida con la cabeza apoyada en mi hombro. Cuando estamos a punto de aterrizar, avisan de que nos tenemos que poner los cinturones.
- Cielo, despierta. Estamos a punto de llegar, tienes que ponerte el cinturón de nuevo –susurro zarandeando suavemente a Patri para despertarla. Ella se restriega los ojos y después se lo pone. Cuando hemos salido del avión, comenzamos a caminar para ir a recoger nuestras maletas.
- Mi padre tiene que estar por aquí –digo una vez tenemos ya las maletas.
- ¿Vino a recogernos? –me pregunta ella nerviosa.
- Claro que sí, amor –la respondo con una sonrisa y dándole un beso para calmarla. Seguimos caminando por la Terminal en busca de mi padre. De vez en cuando alguna fan nos para para alguna foto y autógrafo. 
- ¡Zayn! ¡Zayn! –oigo a una voz familiar llamarme. Me giro y veo a mi hermana pequeña corriendo hacia mí.
- ¡Enana! –digo soltando la maleta y dándole un fuerte abrazo y un beso. Después ella se separa de mí y mira a Patri.
- ¿Ella es tu novia? –pregunta todavía mirándola. Yo asiento.
- Sí, Safaa, ella es Patri –la respondo. Patri se acerca a ella y la saluda con dos besos y un tímido abrazo. Veo a mi padre acercarse y cuando llega, le doy un fuerte abrazo.
- Mira, papá, ¡ella es la novia de Zayn, Patri! –dice Safaa, que está a mi lado. Veo a Patri sonrojarse un poco.
- Hola, señor, encantada de conocerle.
- Oh, por favor, llámame Yasir. Y el gusto es mío. Estaba deseando conocer a la muchacha que ha enamorado a mi hijo. Él nos ha hablado mucho de ti y la verdad es que se ha quedado corto al decir lo guapa que eres –dice mi padre sonriéndola y dándole dos besos. Patri se sonroja bastante por el comentario, pero no deja de sonreír.
- Por favor, papá, que Patri es muy tímida… No la hagas huir –digo riéndome. Seguido, mi padre coge la maleta de Patri y caminamos tranquilamente hacia el coche mientras mi padre y Safaa hablan con Patri y conmigo. Subimos al coche y tras quince minutos en él, llegamos a casa. Salimos y me acerco a Patri, que está muy nerviosa. Le doy un beso en la mejilla y la agarro la mano.
- Cielo, tranquila, verás como le encantas al resto –le digo sonriendo. Nos dirigimos a la puerta y mi padre la abre. Al entrar, llega rápidamente mi madre a abrazarme.
- ¡Zayn! Cariño, te eché muchísimo de menos… -dice mi madre abrazándome, a punto de llorar.
- Yo también, mamá, pero no llores, por favor –la digo respondiéndole al abrazo. Después me separo de ella y vienen mis otras dos hermanas a abrazarme. A continuación me acerco a Patri, que está en la entrada, bastante tímida. La cojo de la mano y miro a mi madre y mis hermanas.
- Mamá, Waliyah, Doniya… Ella es Patri –digo mirándolas y sonriendo.
- ¡Un gusto conocerte! Zayn no paraba de hablar de ti –dice mi madre dándole un abrazo y dos besos.
- El gusto es mío.
- ¡Por fin conozco a mi cuñada! Con lo pesado que se pone Zayn… ¡Seguro que nos llevaremos genial! –dice Doniya dándole también dos besos amablemente. Después Waliyah saluda también a Patri.
- Bueno, pasad adentro –dice mi madre muy contenta. Vamos al salón y mi madre y mis hermanas comienzan a acribillar a Patri con preguntas.
- Mamá, creo que mejor Patri y yo nos iremos a colocar las cosas a la habitación y que se vaya adaptando poco a poco… -digo mirando a Patri tras un rato de interrogatorio por parte de ellas. Después subimos ella y yo a mi habitación con las maletas. 

viernes, 22 de marzo de 2013

Capítulo 53: Fantasmas del pasado



Narra Liam
Después de llevar un rato tomando el sol y ver que Noemí sigue sin dirigirnos la mirada ni a Cate ni a mí, decido hablar con ella. Me levanto y todos me miran:
- Chicos, voy a por algo de beber, ¿queréis algo? –pregunto mirándoles a todos.
- Yo quiero una Coca-Cola –dice Sele sonriendo.
- Y yo una cerveza –dice Niall. Los demás piden también algo de beber.
- Vale. Entonces ahora vengo –entonces decido mirar a Noemí, que está junto a Harry- Noemí, ¿me puedes ayudar, por favor? Es que prefiero que cojas las cosas tú… Al fin y al cabo, es tu casa y la de Patri… -digo mirándola. Veo que Noemí se pone algo nerviosa, evitando mi mirada y que Harry comienza a reírse, le susurra algo al oído y después Noemí se levanta.
- Claro, Liam –me dice con una sonrisa forzada. Yo ennarco las cejas mientras ella se acerca. Después comenzamos a andar en un silencio algo incómodo. Ya decido pararme y agarro a Noemí de la muñeca para que se pare.
- Noemí, ¿puedo hablar contigo? –la digo soltándole la mano y mirándola. Ella sigue evitando mi mirada. Asiente con la cabeza, sin mirarme.
- Sí, ¿qué quieres? –dice y, por fin, me mira. Hay en su mirada una expresión que no consigo descifrar.
- Verás… ¿Estás enfadada conmigo y Cate por algo? Es que he notado que desde ayer por la tarde, nos evitas y ni siquiera nos miras –digo mirándola. Noto que se pone algo nerviosa.
- Eh… no. No estoy enfadada… -dice comenzando a andar hacia la casa. Yo la alcanzo y la vuelvo a parar.
- Noemí… -digo poniéndome delante de ella- Te dije que siempre que lo necesitaras, podrías hablar conmigo. Sea de lo que sea… ¿Me puedes hacer el favor de decirme qué te pasa con Cate y conmigo? No me gusta que no nos hables. ¡Ni siquiera nos miras, Noemí! –digo algo confuso. Ella aunque me mira, intenta evitar hacerlo a los ojos.
- Es que… Liam… ayer… digamos que… Harry y yo… -dice Noemí mirándome. Después coge aire y los expulsa suavemente- Verás… Ayer Harry y yo por la mañana, fuimos a vuestra casa. Harry me pidió que… fuese a tu habitación a por una camisa de él y… -dice y de repente baja la cabeza. >>Oh, Dios,  me vio con Cate<<
- Y me viste con Cate… -termino dicendo yo. Ella asiente, evitando mirarme- Nosotros no te vimos… -digo yo avergonzado- Noemí, perdón…
- No, Liam, no pidas perdón. Soy yo la que debe hacerlo… Yo fui la que entró en tu habitación sin llamar e invadí vuestra intimidad. De verdad, Liam, lo siento… -dice Noemí nerviosa. Yo de repente, comienzo a reírme.
- Ay… qué vergüenza… -digo riéndome apurado. Noemí comienza a reírse conmigo- Ahora ya entiendo por qué no nos mirabas… Lo siento, Noemí… Deberíamos haber cerrado la puerta… -digo disculpándome.
- Liam, es mi culpa. Vosotros sois libres de hacer lo que queréis... Es que no sabía que había alguien en la casa y de repente me encontré con… eso… y, bueno, la verdad es que fue… extraño. No me lo esperaba –me dice sonrojada. Yo me río.
- Bueno, ha sido un error por parte de los tres… Ahora ya está olvidado, ¿vale? Sigamos como siempre, pequeñaja –la digo dándole un abrazo. Ella me abraza también y después nos separamos- Venga, ahora vayamos a por lo que nos han pedido los demás de beber y hacemos algo… -digo sonriendo. Ella asiente y vamos hacia la cocina. Cogemos las cosas que nos han pedido y después salimos al patio, dónde siguen los demás sentados y hablando.

  

Narra Patri
Cuando Liam y mi hermana se marchan, los demás comenzamos a hablar:
- Harry, ¿qué le pasa a mi hermana? -pregunto curiosa. Él me mira y comienza a reírse.
-  Pues que... A ver… Ayer hubo un pequeño accidente... -dice sin parar de reírse. Todos nos quedamos mirándole sin entender por qué se ríe.
- ¿Qué accidente? ¿De qué hablas? -pregunta Lucy sin entender.
- A ver,  ayer... Noemí fue al cuarto de Liam para cogerle una camisa que le había prestado yo y pensando que estábamos solos… -dice Harry, esta vez mirando a Cate. Ella está con los ojos como platos- Os pilló en plena.... acción -dice mirando a Cate aún, comenzando a reírse sin poder aguantar mas.
-  ¡¡¡¿Q-que?!!! -grita sonrojándose y poniéndose nerviosa. Todos estallamos en carcajadas al escuchar a Harry y ver a Cate- ¡Qué vergüenza! Ay, no os riáis -dice Cate muy colorada, tapándose la cara con las manos. Los demás seguimos riendo sin parar.
- Joder con el papi Liam… -dice Zayn riéndose.
- Sí y con Noemí, que parecía tonta la niña. Ay, Harry, si es que no la satisfaces… -dice Louis a carcajadas. Harry se levanta y se tira encima de Lou comenzando una "pelea".
- Tú te callas, zanahoria -dice Harry riéndose.

Cuando la cosa se calma un poco, aparecen Noemí y Liam con unos refrescos. Todos nos quedamos mirándolos en un incómodo y eterno silencio, hasta que Lucy lo rompe.
- Patri, pongamos música, ¿no? –pregunta levantándose y mirándome.Yo asiento y me levanto también.

Nos acercamos a la mesa de mezclas y al portátil y ponemos música. La cosa se relaja un poco y todos comienzan a bailar y a hacer el tonto. Yo me acerco a Zayn por la espalda y le abrazo. Seguido le doy un beso en la mejilla, colocándome frente a él. Él me rodea la cintura con los brazos y me besa dulcemente. Vemos a todos tirarse al agua entre empujones y bromas. Nosotros nos quedamos fuera, tranquilamente. Cuando salen del agua, nos sentamos todos en la hierba, formando un círculo y comenzamos a hablar tranquilamente.
- Patri, cielo -me llama la atención Zayn, que está a mi lado, cuando llevamos bastante rato hablando-  ¿Recuerdas que te pregunté si querías conocer a mi familia? -dice mirándome con una sonrisa. Yo asiento sonriendo- Pues… quiero que vengas conmigo mañana a Bradford y pasemos un par de días con mi familia. Así les presento a la chica que me ha hecho tan feliz en todo este mes que llevamos juntos -me dice dulcemente.
- ¡Oh, que bonito! -gritan todas las chicas a la vez. Yo me sonrojo un poco.
- ¡Claro que quiero ir! -susurro abrazándole.
- Cuidadito con lo que hacéis, eh, Malik. Que a vosotros no os pillaría Noemí, os pillarían tus padres o tus hermanas -dice Louis comenzando a reírse.

El resto se ríe también a carcajadas, excepto Noemí, Cate y yo que nos sonrojamos bastante. Zayn le mira mal y le tira una zapatilla a la cabeza, provocándonos la risa a todos.



Narra Noemí
Después de estar bailando y jugando un rato más, los chicos comienzan a preparar la barbacoa mientras las chicas nos vamos a dar un baño a la piscina. Cuando está la comida, los chicos nos llaman. Nosotras salimos del agua, nos enroyamos con una toalla cada una y nos vamos a la mesa a sentarnos. Los chicos dejan la comida sobre la mesa y se sientan. Comemos con la música de fondo mientras hablamos. Al terminar de comer, nos ponemos a jugar a las cartas mientras hacemos la digestión y cuando nos cansamos de jugar, nos ponemos a hacernos fotos haciendo el tonto. Cuando dan las seis, nos metemos todos en la piscina, puesto que hace bastante calor (dentro de lo posible en Londres, claro). Nos vamos a la zona que no cubre y comenzamos a hacer peleas en parejas para tirar a la pareja contraria al agua. Liam y Cate son los únicos que no conseguimos tirar, por lo que son los ganadores. Después nos dispersamos un poco por la piscina, para pasar un rato tranquilo en parejas. Al rato Liam y Cate salen de la piscina y más tarde Louis y Sele. Después sale Lucy de la piscina y Niall se pone a hacer largos, molestando a Zayn y Patri y a Harry y a mí. Él y yo nos vamos  lo más lejos posible para poder estar tranquilos mientras que Zayn y Patri se salen de la piscina, quedándonos sólo Niall, Harry y yo en la piscina:
- Te quiero –me susurra Harry después de darme un largo beso. Yo sonrío y, cuando voy a pronunciar una respuesta, oigo unos gritos.
- ¿Niall? ¡Niall! –se oye gritar a Lucy, sobresaltada. Yo me separo de Harry para ver que pasa. Niall está flotando en el agua. Todos comenzamos a gritarle y Lou se tira al agua. Cuando está a punto de alcanzar a Niall, éste se levanta y comienza a reírse.
- ¡No me pasa nada! ¡Era una broma! –dice entre risas. Lou le hace una aguadilla y comienzan a jugar entre ellos. Yo me salgo del agua junto a Harry, puesto que después del susto, se nos han quitado las ganas de seguir en el agua. Cuando paso por el lado de mi hermana, me fijo en que está temblando.
- Eh, Patri, ¿qué te pasa? ¿Tienes frío? –le pregunto acuclillándome a su lado y mirándola. Zayn está a su lado, abrazándola y le dice algo que no alcanzo a oír. Patri hace un gesto extraño.
- No… no tengo frío. Déjalo, estoy bien –dice apartándose de Zayn, levantándose y comenzando a andar, alejándose de nosotros.

Yo rápidamente me levanto y la sigo. Veo que los demás hacen lo mismo. Patri entra en casa, va directa al salón y se tumba en uno de los sofás. Cuando llego a su altura, me fijo en su cara y, para mi sorpresa, veo que está llorando. Me siento a su lado.
- Eh, Patri, ¿qué te pasa? –la susurro acariciando su brazo, para calmarla. Zayn se sienta también a mi lado, mirando a Patri preocupado. Ella ni siquiera puede hablar. Se tapa la cara con las manos mientras solloza.
- Dejadme, por favor, dejadme… -susurra sollozando.
- Eh, cariño… ¿qué te pasa? No pensamos irnos y dejarte en este estado… -dice agarrando a Patri de las manos, separándoselas de la cara para poder mirarla. Después le regala una sonrisa, para calmarla. Ella cierra los ojos. Su expresión me rompe el corazón. No soporto ver a nadie llorar, muchísimo menos a mi hermana. Noto a los demás detrás de Zayn y de mí, mirando la escena atónitos. Finalmente, Zayn consigue hacerla incorporarse.
- Patri… por favor, dínos qué te pasa… -digo mirándola preocupada. Ella suspira, aún con lágrimas en los ojos.



Narra Zayn
Cuando veo a Patri así, me asusto. No entiendo qué le pasa y no soporto verla así, me mata. La amo y quiero protegerla de todo. Veo que se dispone a decir algo:
- Yo… Dios, Niall, eres un estúpido –dice ella mirando finalmente a Niall, sin parar de temblar. Todos nos quedamos atónitos al oírla decir aquello.
- Patri, espera un mometo. Tú… no tienes miedo sólo al agua, ¿verdad? Tú tienes un trauma que te ha marcado –dice Cate delicadamente, acercándose a Patri. Ella la mira y comienza a llorar de nuevo. Yo la abrazo fuerte.
- Cielo, por favor, cuéntanos lo que te pasa… Me duele verte así –le digo en un susurro, acariciándole la espalda. Ella se separa un poco de mí, coge aire y se dispone a hablar de nuevo.
- Veréis… cuando era pequeña, cuando se marchó papá… -dice sin saber como comenzar, temblando. Veo a su hermana ponerse a su lado y rodearla con el brazo también, infundiéndole ánimos- Cuando él se marchó, yo tenía siete años y, bueno… no entendía muy bien lo que había pasado. Siempre esperaba a que él volviese. Día y noche. Y un día estaba en la piscina con mi mejor amiga… -se para para respirar. No para de temblar mientras caen algunas lágrimas por sus mejillas- Nos enfadamos por tonterías, como hacen todos los niños… Empezamos a discutir. Recuerdo que ella me dijo: “Mi mamá dice que tu papá te ha abandonado. Eso los papás no lo hacen. Tu papá no te quiere”. Yo me enfadé tanto por lo que me dijo, que la dejé de hablar durante toda la tarde. Ella intentó pedirme disculpas y luego, no sé cómo pasó. Ella... ella se cayó a la piscina –dice sin apenas poder articular palabra- Se… se ahogó delante de mí. Ella pedía ayuda y yo me quedé mirándola, sin moverme. Me quedé paralizada y, además, no sabía nadar… ¡Pero es que no hice nada! Sencillamente me quedé quieta, paralizada, mientras ella se ahogaba… -sigue diciendo en un susurro. Todos nos quedamos sorprendidos al oír aquello- Se ahogó. ¡SE AHOGÓ POR MI CULPA! –grita y a continuación comienza de nuevo a llorar y a temblar. Yo la abrazo fuerte- Dejé que se ahogara, dejé que se ahogara… -no hace más que decir mientras yo la abrazo.
- Sh, pequeña, ya… No fue tu culpa. Eras pequeña, ¿qué podías hacer tú? –le susurro acariciando su pelo para calmarla.
- Yo… yo no sabía eso… -dice Noemí sorprendida.
- Mamá y yo preferimos que no te enteraras… Tú sólo tenías cinco años.
- ¿Por eso no puedes perdonar aún a papá? –pregunta Noemí, mirándola. Patri asiente sin parar de llorar. Noemí la abraza fuerte.
- Lo… lo siento –escuchamos decir a alguien desde la entrada del salón. Todos nos giramos y vemos a Mario en la puerta.
- ¿Lo sientes? ¡¿AHORA LO SIENTES?! –grita Patri- ¿Cómo puedes venir después de diez años a decirme que los sientes, eh? ¿Cómo puedes tener el valor de hacerlo ahora? ¡Ahora ya no te necesito!
- Patri, yo… -dice su padre, pero ella le interrumpe.
- No, Patri nada. ¡Yo te necesitaba y no te importó! Papá, ¡por Dios! Era una niña. ¡ERAMOS DOS NIÑAS! Te necesitábamos y no estuviste… -grita Patri muy enfadada, histérica- ¡NOS ABANDONASTE! Y ni siquiera te dignaste a llamar. Ni siquiera te despediste de nosotras… ¿Cómo pudiste? –sigue diciendo ella muy enfadada. Veo que su padre está bastante afectado. Yo me levanto y me acerco a Patri, agarrándola de la mano- ¡No me toques! –grita ella quitando la mano de golpe y empujándome. Yo me quedo sorprendido, al igual que todos, sin decir nada. Ella misma se sorprende de lo que ha hecho. Se queda inmóvil unos segundos y después echa a correr sin parar de llorar. Yo me quedo quieto sin saber cómo reaccionar. Noemí se levanta para ir tras su hermana.
- No, Noemí, espera. He de ir yo… -dice Mario agarrando a Noemí. Ella asiente no muy segura y después su padre se marcha.



Narra Mario
No puedo sacarme de la cabeza las cosas tan duras que me ha dicho Patri. >>Dios, es que tiene razón. ¿Cómo pude ser capaz de abandonarlas? Son mis hijas… Es algo que jamás conseguiré perdonarme, nunca<< Sigo pensando todo eso mientras sigo a Patri, que acaba en su habitación. Me acerco y cuando voy a abrir la puerta, compruebo que, para mi sorpresa, está abierta. Entro en la habitación, cerrando la puerta a mi paso y veo a Patri tirada en la cama, boca abajo. Se oye su respiración alterada, sus sollozos y se me parte el corazón. Sobretodo porque yo soy el culpable de que ella esté así.
- Patri… -digo mientras me acerco lentamente a la cama. Ella ni siquiera me responde. Así que opto por terminar de acercarme a ella y sentarme en la cama, a su lado. Alzo mi mano para acariciar su brazo, para consolarla, pero lo retiro. No me merezco que me perdone- Patri, por favor, sé que es difícil, pero intenta escucharme… Por favor… -la digo en voz baja, intentando coger fuerzas para contarle esto. Ella se incorpora un poco y me mira- Gracias… -susurro notando alguna lágrima caer por mi mejilla- Patri, esto no es fácil para mí. Te lo juro… Verás... Tu madre y yo dejamos de querernos. Discutíamos por todo y no estabamos de acuerdo con nada. Yo no quería que vosotras creciérais entre discusiones, pero no sabía como resolverlo. Más tarde me ofrecieron un trabajo aquí, en Londres y decidí irme. Decidí irme sin avisar a nadie, sin despedirme y, lo peor de todo, sin vosotras. Os abandoné… Estuve con esa empresa tres años. Tres años en los que no paraba de pensar en ti y en Noemí. Quería llamar a vuestra madre y hablar con vosotras, pero nunca reunía el valor suficiente… -hago una parada para coger aire y calmarme. Veo que Patri está mirandome, con una expresión que me llena de dolor- Cuando empecé a hacer dinero, decidí formar una empresa propia y las cosas no fueron como lo esperaba. Me quedé en bancarrota y sin nada. No tenía familia, no tenía dinero. No tenía nada. Era pobre, por dentro y por fuera. Sabía que debía llamaros, pero este no era el mejor momento ya que debido a las deudas que tenía, recibía amenazas por todas partes. Me amenazaban con matarme. Era el peor momento para llamaros, no quería que supieran de vuestra existencia. Os estaría poniendo en peligro y ya os había hecho demasiado daño al abandonaros. Cuando conseguí alzar de nuevo la empresa, tras cuatro años muy duros, vosotras ya érais muy mayores. Tú tenías catorce años y Noemí iba a cumplir trece. Sabía que ya era demasiado tarde para volver, pero aún así, llamé a vuestra madre y le conté lo sucedido. Ella no quiso saber nada de mí y mucho menos dejarme hablar con vosotras. Y la entiendo. Yo habría hecho lo mismo si hubiese sido al revés. Vosotras crecisteis sin un padre y yo me veía y aún a día de hoy, me veo como la persona más horrible del mundo. No os merecíais eso. No pasaba un solo día en el que no pensara en vosotras. Me sumergí en el trabajo, puesto que era la única forma en la que me libraba un poco de mis remordimientos. Luego… una semana antes de que sucediera… sucediera el accidente, volví a llamar. Le supliqué a vuestra madre que hablara con vosotras. Quería pediros perdón por lo que os había hecho, aún siendo consciente de que no lo haríais jamás. Pero necesitaba hacerlo. Luego me llamaron vuestros tíos diciendo lo que había sucedido y me fui corriendo a España. Vuestra madre me pidió que cuidara de vosotras. Fue lo último que me pidió. Me suplicó que no os abandonara, que os demostrara que era un buen padre, que os quería… Patri, por favor, te juro que no hay un solo día en el que no me arrepienta de lo que os hice… Perdóname… Estoy intentando remediar lo que hice… -digo notando las lágrimas caer por mis mejillas a montones.
- Lo… lo siento… No sabía todo esto… -dice Patri acercándose a mí, mirándome.
- No, lo siento yo. No te imaginas cuánto. No os imagináis cuanto… -digo yo. Respiro hondo y miro a Patri- Me… ¿me dejas abrazarte? –la pregunto, dudoso. Ella duda unos instantes, pero finalmente asiente. Yo la abrazo, la abrazo fuerte- Mi niña… -susurro aún abrazándola. Después de unos preciosos instantes así, me separo de ella y la sonrío- Por favor, nunca olvides que te quiero. Que os quiero más que a mi vida. A las dos… -la digo y después me levanto de la cama comenzando a andar para irme.
- Papá… –me dice Patri. Yo me detengo- te… te perdono –me dice ella- Ahora ya sé por qué no volviste con nosotras y, bueno… tú tampoco lo pasaste bien… Lo importante es que acudiste en el peor momento de nuestra vida y que ahora nos estás cuidando y dando todo y más por nosotras –me dice ella lentamente. Después se levanta de la cama, se mira al espejo y se acerca a mí- ¿Bajamos? –me pregunta con una tímida sonrisa. Yo asiento, la doy otro pequeño abrazo y finalmente bajamos.