Narra
Zayn
Me
despierto con la luz que entra por la ventana. Miro a mi lado y veo a Patri,
aún durmiendo. Una sonrisa me sale al recordar la maravillosa noche que hemos
pasado.
Me levanto sin hacer ruido y me pongo unos pantalones. Después cojo un cigarro
y un mechero y me acerco a la ventana. La abro y comienzo a fumar
tranquilamente mientras pienso en la noche que pasamos Patri y yo. De repente
noto unos brazos rodeándome por detrás y un suave beso en mi hombro:
- Buenos días, linda –digo
sonriendo y tirando el cigarro. Me giro y la veo envuelta en la sábana, por lo
que sonrío mientras le doy un suave beso en los labios.
- Buenos días –me responde
sonriendo después del beso.
- ¿Qué tal dormiste?
–pregunto abrazándola.
- ¿Cómo crees? Genial.
Sobretodo entre tus brazos –me responde sonriendo.
Yo
asiento pasando mi lengua por mi labio inferior y me vuelvo a acercar a sus
labios, besándola de nuevo. El beso sube de intensidad a cada segundo. Cierro
un poco la ventana y comienzo a caminar con ella hasta la cama. Patri cae en
ella, provocando que caiga sobre ella. Comienzo a besar su cuello lentamente
mientras acaricio su cuerpo despacio. El calor comienza a subir por mi cuerpo
de nuevo y ella se escabulle de entre mis brazos.
- Zayn, tengo hambre.
Mejor bajemos a desayunar… -me dice con una sonrisa juguetona, pero inocente.
Yo asiento mientras sonrío y me levanto de la cama.
- Vale, como quieras.
Vístete. Yo voy a preparara el desayuno –digo con una sonrisa.
Ella
asiente y yo me dirijo a la puerta. Bajo a la cocina y comienzo a sacar las
cosas para preparar unas tortitas y un café. Coloco los platos en la mesa y una
jarra con zumo de naranja, dos vasos y, en el medo, un jarrón con una rosa.
Seguido sigo con las tortitas hasta que escucho a Patri entrar por la puerta.
- Mmm, ¡qué bien huele!
–me giro a mirarla.
- Sí. Siéntate antes de
que se enfríen las tortitas –la digo sonriendo y sirviéndolas en los platos.
Ella se sienta mirándome y yo me acerco a la nevera a coger sirope de chocolate
y nata. Seguido me siento junto a ella y comenzamos a desayunar entre
tonterías, risas y besos. Hasta que escuchamos la puerta de entrada abrirse.
- ¡Buenos días, familia!
–se escucha gritar a Louis. Instantes después le vemos entrar en la cocina,
seguido de Sele, Noemí y Harry.
- ¿Todavía estáis
desayunando? Son las doce y media ya… -dice Noemí mirándonos mientras se ríe.
Nosotros nos encogemos de hombros.
- Déjales. Se acabaran de
despertar –dice Harry riéndose mientras nos guiña un ojo. Yo me río, pero Patri
se sonroja un poco. Seguido se sientan con nosotros mientras Patri y yo
terminamos de desayunar.
Narra
Noemí
Una
vez Zayn y mi hermana han terminado de desayunar, los chicos se ponen a
terminar de preparar las cosas que tienen que llevarse para la promoción del
disco. Yo me subo con Harry a su habitación y hablo con él mientras hace su
maleta:
- Harry… ¿Cuándo
volveréis? –le pregunto algo entristecida. Él me sonríe.
- Si te soy sincero, no lo
sé exactamente. Pero estaremos fuera aproximadamente... mes y medio. Primero
nos vamos a Europa y luego a Estados Unidos… -dice mientras continúa cogiendo
ropa de su armario. Yo asiento mientras le observo moverse de un lado a otro de
la habitación. Cuando ya ha hecho su maleta y la ha revisado, la cierra y
bajamos al salón, donde están Niall y Liam junto a Lucy, Sele y Cate.
- ¿Ya has hecho la maleta,
Harry? –pregunta Liam al vernos aparecer. Él asiente con la cabeza.
- Oye, ¿dónde están Zayn y
mi hermana? Hace rato que no les veo –pregunto mirándoles.
- Normal, no están en casa
–dice Niall riéndose- Lou les llevó a tu casa para que Patri se arreglara y
eso. No creo que tarden mucho en volver
- Bueno… creo que será
mejor que preparemos algo de comer. A las tres tenemos que estar en el
aeropuerto –dice Liam después de estar un rato hablando. Se levanta y sale del
salón.
- ¡Yo te ayudo! –digo
siguiéndole con una sonrisa.
Nos
vamos a la cocina y preparamos verdura con filetes de ternera. Mientras
terminamos de preparar la comida, oímos a Lou, Zayn y mi hermana
llegar así que mientras Liam y yo terminamos de hacer la comida, los demás
preparan la mesa y después nos ponemos a comer.
Al
terminar, recogemos. Justo entonces, llaman a la puerta. Son los guardaespaldas
de los chicos, con Paul a la cabeza, que vienen para llevar ya a los chicos al
aeropuerto.
Empiezan a meter las cosas en los coches y después montan en ellos. Las chicas
vamos en el coche de Sele tras ellos.
Al llegar al aeropuerto,
vemos a cientos de fans esperándoles para despedirles. Ellos se detienen unos
minutos a firmar algunos autógrafos y hacerse algunas fotos, hasta que los
guardaespaldas les obligan a irse. Nos vamos a la recepción y allí facturan
todas sus cosas. Cuando ya tienen que entrar en el avión, comienzo a despedirme
de los chicos:
- Bueno princesa… Es hora
de que nos vayamos ya –me dice Harry acercándose a mí una vez me he despedido
de todos los chicos, excepto de él. Yo bajo la cabeza, notando cómo se empieza
a notar un nudo en mi garganta. Harry me sube la cabeza y me regala una
sonrisa- Noemí, por favor… No me voy para siempre… Te prometo que te llamaré
todos los días. Apenas notarás que no estoy de lo pesado que seré –me dice
abrazándome. Yo comienzo a notar algunas lágrimas rodar por mis mejillas. Me
abrazo fuerte a su pecho mientras inhalo su perfume.
- Pase lo que pase, quiero
darte las gracias por el mejor verano de mi vida. Me has hecho muy feliz
durante este tiempo, Harry. Te… te quiero, mucho. Nunca lo olvides, por favor
–le digo en susurros. Noto su mano acariciar mi pelo y después el posa un beso
en mi coronilla.
- Noemí, esto no es una
despedida. Prometí cuidarte de todo y, aunque vaya a estar a kilómetros, te
aseguro que lo haré. Eres mi pequeña. Además, tú mejor que nadie entiendes lo
felices que estarán las Directioners, ¿verdad? –me dice alzando mi barbilla. Yo
asiento con una sonrisa.
- Eso es lo que mejor me
hace sentir, que estaréis repartiendo felicidad… Te quiero –digo y, después, le
beso.
Harry
sonríe sobre mis labios y me abraza fuerte. Me besa con pasión, con ternura,
acariciando suavemente mi espalda. Una vez nos hemos separado, saca algo de su
bolsillo de la camisa y me lo entrega. Es una fina cadena de plata con un
colgante de un pájaro con las alas abiertas y en el pico una llave:
-
Tú tienes la llave de mi corazón. Allá donde esté, siempre que lleves esto, me
tendrás cerca de ti –después posa un fugaz beso en mi mejilla mientras aprieta
mi mano y se mete en la cabina para embarcar en el avión.
Narra
Patri
Me
comienzo a despedir de los chicos: Louis, Niall, Liam y Harry. Cuando me he
despedido de ellos, me quedo mirando a Zayn a unos pasos de él, que me mira y
se acerca a mí:
- ¿Qué pasa? –pregunta
rodeándome con sus brazos.
- No me gustan las
despedidas… No te vayas, Zayn. O llévame contigo –le respndo en un susurro,
abrazándole fuerte. Él se separa un poco y me da un beso en la frente,
mirándome a los ojos.
- Princesa, sabes que si
pudiese, lo haría. Pero en unos días empiezas la universidad y tienes que
quedarte aquí –dice acariciándome la mejilla suavemente- Te llamaré todos los
días. Te lo prometo. Y que sepas que me llevo la mejor despedida de toda mi
vida –dice sonriendo mientras muere su labio inferior. Yo sonrío al escucharle,
ruborizándome. Seguido se acerca a mis labios y me besa dulce y suavemente. Nos
miramos así un largo tiempo, sin querer soltarnos hata que escuchamos un
carraspeo detrás de nosotros. Nos separamos y vemos a Paul mirándonos.
- Sieto interrumpir, Zayn.
Pero tenemos que irnos. Solo faltas tú –dice Paul. Zayn asiente y me vuelve a
mirar a los ojos.
- Te amo, princesa –me
susurra y seguido me da un fugaz beso. Después se separa de mí y veo como se
mete en la cabina. Suspiro algo triste y me giro buscando a las chicas. Cuando
las veo, me acerco a ellas y, en un completo silencio, volvemos al coche de
Sele.
- ¿Os llevo a casa? –nos
pregunta Sele al subir al coche.
- Sí, por favor –responde
mi hermana. Ella arranza y después de media hora de tráfico, en la que apenas
hablamos, llegamos a casa. Nos despedimos de las chicas y salimos del coche. Al
entrar en casa, nos vamos al salón y nos sentamos en el sofá. Encendemos la
tele y la vemos, aunque en realidad estamos cada una pensando en nuestras
cosas.
- Bueno, Patri, alegremos
esas caras. Es su trabajo y verás como al final el tiempo se pasa rápido –me
dice mi hermana mirándome con una sonrisa. Yo asiento, devolviéndole la
sonrisa- Oye, ¿tú por casualidad no tienes algo que contarme? –pregunta ella
mirándome con una sonrisa. Yo la miro levantando una ceja.
- ¿Como qué? –respondo
dudosa.
- No sé… Como… ¿qué
hiciste anoche? –dice disimulando su risa. Yo comienzo a sonrojarme.
- Eh, nada… Solo cené con
Zayn –digo algo nerviosa, dirigiendo la mirada hacia otra parte.
- Ya… solo cenar… Venga,
Patri, ¡cuenta! Siempre nos contamos todo… -me dice con carita de pena, pero a
la vez riéndose.
- Está bien… -respondo
riéndome- Pues… fue la mejor noche de mi vida. Me preparó una romántica cena.
Todo lleno de pétalos y velas. ¡Fue precioso! Y…
- ¿Y qué? –me pregunta
sonriendo divertida.
- Después pasó lo que
tenía que pasar –respondo sonrojándome- No te voy a dar detalles. Solo te digo
que fue la mejor noche de toda mi vida. Fue tierno y dulce… Ay, ¡estoy muy
enamorada!
- Oh, ¡qué bonito! Y no
pretendía que me dieras detalles, eh –dice sacándome la lengua y
riéndose.
Seguido,
pasamos la tarde hablando hasta que llega la hora de cenar. Cenamos junto a
nuestro padre mientras charlamos y después, cada una se sube a sus respectivos
cuartos. Yo cojo mi portátil y me pongo un rato en tuenti y twitter hasta que
me canso y lo apago. Me pongo mi pijama y me tumbo en la cama hasta que me
quedo dormida por completo, pensando en Zayn.
AVISO. HAY UN SALTO DE
TIEMPO.
Narra
Harry
Me
levanto perezosamente con el sonido de mi despertador a las cuatro y media de
la mañana. Una gran sonrisa se forma en mi cara al ser consciente del día que
es hoy. Hoy es 26 de Octubre. Hace más de siete semanas que no veo a Noemí.
Siete semanas desde que los chicos y yo nos fuimos a promocionar el disco. Pero
por fin hoy volvemos a casa. Hoy volveré a verla. De repente mi sonrisa se
borra al recordar lo que pasó ayer. >>No, Harry. No pasó nada. Tú no
hiciste nada<<
Me
voy a la ducha y al salir, me seco y me visto. Me seco un poco el pelo con la
toalla y después cojo mi móvil y selecciono el número de Noemí, que me lo coge
al segundo toque:
- ¡Hola mi amor! –me
responde ella feliz. Yo sonrío.
- Buenos días, princesa.
Hoy por fin te veré. ¿Estás preparada? No pienso dejarte escapar –digo notando
como cada vez se ensancha más mi sonrisa.
- No te imaginas cuánto
deseo que sea así –después suelta una pequeña risita- No aguanto las ganas de
verte, Harry. ¿A qué hora vendréis hoy?
- En poco más de una hora
sale nuestro avión. El equipo ya está en el aeropuerto facturando nuestras
cosas y nosotros nos iremos en algo más de veinte minutos para allá junto a
Paul. Son siete horas y media de vuelo por lo que llegaremos a las siete de
allí. Zayn y yo iremos directos a vuestra casa a por vosotras, ¿vale?
- Podríamos ir nosotros a
buscaros –responde ella.
- No, princesa. Sabes que
habrá mucho barullo allí por las fans… No te preocupes, a las siete y media me
tienes ahí con Zayn –digo yo.
- Está bien…
- Bueno, ¿y qué vas a
hacer hasta que lleguemos? –le pregunto feliz.
- Me iré con Patri a dar
una vuelta por ahí. Comeremos fuera porque hoy nuestro padre está liado
trabajando… Pero se nos hará eterno el día. Aquí sólo son las diez y media de
la mañana… ¡Queda mucho para las siete y media! –yo suelto una carcajada al
oírla.
- Bueno, comparado con
todo lo que llevamos sin vernos, no es absolutamente nada, pequeña –le
respondo.
- Tienes razón –dice
riéndose.
- Bueno, Noemí, es hora de
que me arregle o si no, perderemos el avión… En unas horas te veo al fin.
Prepárate, mi niña. Tengo muchas ganas de tenerte entre mis brazos, de
acariciarte, de besarte…
- Te aseguro que no tantas
como yo –me suelta riéndose- Bueno, venga, vete a arreglar. Te quiero, Harry
–me dice y después colgamos.
Guardo
el par de cosas que me quedan por meter en la maleta de mano, puesto que lo
demás ya estará en el aeropuerto y me voy a la habitación de Louis, que está
terminando de recoger. Al rato vienen Liam y Niall. Cogemos nuestras cosas y
nos vamos a la habitación de Zayn, que está terminando de vestirse:
- Como no, Zayn. Como
siempre, eres el último –dice Louis riéndose.
- Al menos pediste el
desayuno como te dije, ¿no? –dice Niall mirádole. En ese momento llaman a la
puerta de la habitación. Voy a abrir y me encuentro a un hombre uniformado
vestido de blanco, tras un carrito lleno de comida.
- Servicio de
habitaciones, señor –me dice amablemente. Yo me aparto y le dejo pasar. El
hombre deja el carro, le doy una propina y después se va.
Desayunamos
en apenas diez minutos y después salimos de la habitación de Zayn. Bajamos en
el ascensor y en el hall nos está esperando Paul junto a varios de nuestros
guardaespaldas más. Bajamos al garaje del hotel, montamos en el coche y en
veinte minutos estamos en el avión. Llegamos a nuestra Terminal y nuestra
cabina, entregamos nuestros pasaportes y entramos en la sala anterior al
transbordo. A los cinco minutos abren la puerta para que podamos entrar.
Montamos en el avión y nos sentamos. Yo me pongo mis cascos, deseando que acabe
ya este vuelo para llegar a Londres.