Narra
Harry
Estoy muy furioso con los paparazzis. Ya no sólo invaden
nuestra intimidad, sino que también la de Patri y Noemí. Y todo por culpa
nuestra:
- Harry,
¿a dónde vamos ahora? Si hay paparazzis en nuestra casa, en la calle también
habrá, ¿no? –dice Noemí mirándome preocupada.
- Se
acabó. Nos vamos a casa. Allí nos dejarán tranquilos –digo yo después de un
rato pensando.
- ¿A
casa? –dice Patri curiosa.
- Supongo
que Harry se refiere a nuestra casa –dice Zayn riéndose.
- Sí.
Me refiero a nuestra casa. Allí ya veremos qué hacemos –digo yo sonriendo.
Después de eso, acelero un poco el coche para llegar cuanto antes.
Cuando llevamos ya diez minutos en coche, llegamos a nuestra
casa. Aparco el coche en el garaje y Sele igual. Nos bajamos del coche y les
enseñamos la casa a las chicas, después nos quedamos en el salón:
- No me
puedo creer que nos hayáis traído a vuestra casa –dice Noemí tímida.
- ¿Por qué
no? Es sólo una casa. No es nada del otro mundo –dice Louis riéndose.
- Ya,
pero es vuestra casa –dice mirándonos a todos- Es la casa de mis ídolos.
- Prefiero
que digas que es la casa de tus amigos –dice Niall mirándome y sonriendo- Al
fin y al cabo, es lo que somos. Aunque con algunos, de momento sólo sois
amigos. Luego ya se verá que sois, ¿verdad Harry? –dice dándole un codazo que
está a su lado. Al oír aquello todos estallamos en carcajadas, menos él que se
sonroja.
- Bueno…
¿y qué os apetece hacer? –dice Zayn mirándonos a todos.
- Yo
tengo hambre. Y creo que los demás igual –dice Noemí riéndose.
- Entonces
voy a hacer algo de comer –le respondo yo levantándome.
- ¡Te
ayudo! –me dice ella enseguida levantándose. Yo le sonrío y los dos nos vamos
hacia la cocina.
Narra
Patri
Cuando mi hermana y Harry se marchan a preparar algo para
comer, los demás nos quedamos sentados en el sofá hablando tranquilamente.
- Oye,
Patri, ¿tu hermana sabe cocinar de verdad o sólo se ha ido para estar con
Harry? –me dice Lou riéndose y mirándome divertido.
- Sí
que sabe cocinar. Y además lo hace muy bien –le digo yo riéndome por la mirada
que me echó.
- Si me
dijerais a mí, que no sé hacer nada… -digo algo incómoda.
- Bueno,
no creo que sea verdad. Seguro que algo se te dará bien –dice Liam sonriéndome.
- No,
no creo. No soy como tú –le digo mirándole.
- ¿Cómo
que no? ¿Y quién es la experta en hacer la estatua, eh? –dice Lou levantándose
de golpe haciéndose el ofendido. Provocándonos a todos la risa.
- Ala,
ya empezamos de nuevo –digo yo mirándole- ¿Nunca te vas a cansar de
recordármelo? –después de eso. Bajo la cabeza avergonzada.
- Eh,
que tu posición de la estatua me encantó. Además, no lo digo a malas –dice
acercándose a mí y levantándome la cabeza- Así que sube esa cabeza que, además,
todavía tienes que enseñarnos cómo cantas. Que no se nos ha olvidado, eh –dice
él sonriendo.
Seguimos charlando tranquilamente, hasta que de repente
escuchamos que llaman al teléfono. Liam se levanta y lo coge. Después de unos
instantes en los que se oye una voz, Liam responde: “Sí, Simon, espera un
momento”. Después de eso se vuelve a sentar en el sofá y pone el teléfono en
manos libres:
- Ya
puedes hablar. Te escuchamos todos –dice mirando hacia el teléfono.
- Bueno,
a ver chicos, yo sólo quería deciros que me he enterado de todo el revuelo que
estáis armando y, en especial, quería hablar con Harry y Zayn. ¿Estáis ahí?
–pregunta Simon.
- Sí,
yo si estoy. A Harry ya le contaremos luego –contesta Zayn mientras los demás
le miramos en silencio.
- Vale.
A ver, esto se os está yendo de las manos. Me gustaría que fuérais con más
cuidado. Todos están alterados con lo vuestro. Yo no sé que es verdad y qué no. onfío en vosotros. Así que, por favor, ser más precavidos y, sobretodo,
solucionar esto –les dice algo preocupado.
- Vale,
Simon, lo sentimos. Seremos más cuidadosos con lo que hacemos. Y, si nos
convocas una entrevista, explicaremos todo –dice Zayn algo serio. Sabiendo que
Simon tiene razón.
- Está
bien. Moveré hilos para que mañana tengáis una. Así que estar preparados. Luego
os envío un mensaje con la hora –responde Simon algo más relajado.
- Está
bien. Muchas gracias, Simon.
- Ah, y
deciros que si queréis saber mi opinión, éstas chicas me gustan más que las
otras dos que teníais. Parecen ser buenas con vosotros –dice ya totalmente
relajado- Bueno chicos, os tengo que dejar. Cuidaos –dicho eso último, Simon
cuelga la llamada. Y nos quedamos todos unos minutos en silencio.
- Lo…
lo siento –digo yo algo triste mirando a Zayn. Después bajo la cabeza. Todos me
miran extrañados.
- Sentirlo
¿por qué? –dice Zayn levantándose y acercándose a mí.
- Porque
te han regañado por mi culpa –digo mirando al suelo. Él se pone de cuclillas a
mi lado y me levanta la cabeza con su mano.
- ¿Qué
dices? Si no nos ha regañado. Y, si lo ha hecho, me da igual. Me lo pasé genial
contigo –me dice mirándome a los ojos y sonriendo.
- ¿En
serio? –le digo yo alegrándome al oír aquello.
- Claro.
No tengo por qué mentirte –dice sonriendo. Nos quedamos unos intantes
mirándonos a los ojos, hasta que oímos unas risas muy fuertes procedentes de la
cocina. Zayn y yo nos separamos y miramos a los demás. Todos nos reímos y
salimos corriendo hacia la cocina para ver qué pasa.
Narra
Noemí
Harry y yo decidimos hacer algo rápido de comer: unos
macarrones. Cuando ya está caliente el agua, él me indican dónde están los
macarrones y yo voy a por ellos. Están en un armario de arriba y apenas llego.
Me pongo de puntillas y me alargo. Cuando por fin los consigo agarrar, tiro de
ellos. Pero el paquete estaba al lado de un bote, y éste cae al suelo
estrepitosamente. Al instante todo el suelo se pone perdido de blanco. El bote
estaba lleno de harina:
- Ups,
lo siento –dice Harry en cuanto se gira a mirar qué ha pasado. Él mira al
suelo, que está lleno de harina, después mira el armario y después me mira a
mí.
- No
pasa nada. Debí suponer que no ibas a llegar. Eres una enana –dice riéndose.
- ¿Enana?
¡Te vas a enterar! –digo al instante soltado el paquete de macarrones en la
encimera y agachándome. Me lleno un puño de harina y, sin darle tiempo a Harry
a responder, se lo tiro al pecho. Yo me río y le saco la lengua.
- Uh…
No has podido hacer eso. ¡Te vas a enterar! –dice corriendo hacia mí, pero él
se resbala con la harina y se cae al suelo.
Yo me agacho a mirarle sin parar de reírme.
- Ajajajajaja
¿te has hecho daño? Jajajajajaja ¡Patoso! –digo tocándome la tripa de la risa.
- ¿Encima
te ríes de mí? –dice incorporándose.
Se llena los dos puños de harina y me los tira. Uno me da en
la cara, cerca de la zona de la boca, y otro el otro puñado en el pecho. Yo al
instante le respondo tirándole harina. Seguimos tirándonos harina sin parar de
reírnos. Cuando yo le voy a tirar otro puñado de harina, oigo un carraspeo a
nuestras espaldas. Detengo mi mano y los dos nos giramos a la vez para mirar
hacia la puerta.
- Uhm…
¿se puede saber qué hacéis? –dice Liam con los brazos cruzados. Yo nada más
verle en esa posición, comienzo a reírme otra vez.
- Esto…
es que a Noemí se le ha caído harina al suelo –dice Harry sonriendo travieso.
- Ya
claro, ¿y la harina ha acabado por casualidad en vuestro cuerpo también? –dice
Louis mirándonos con sorna.
- Es
que Harry se cayó al suelo y… -digo yo bajando la cabeza.
- Dejadlo.
Id a cambiaros. Ya recogemos nosotros esto –dice Liam interrumpiéndonos.
- Vale,
papi Liam –digo yo regalándole la típica sonrisa de niña traviesa, pero a la
vez poniéndole ojitos.
- Harry,
déjale a Noemí algo de ropa mía de cuando me quedo con Lou aquí –dice Sele
sonriéndome.
Él asiente y los dos salimos de la cocina. Yo sigo a Harry.
Subimos unas escaleras y después recorremos un pasillo. Entramos en la tercera
puerta que hay en la izquierda. Harry nada más entrar se quita la camiseta y la
tira a un cesto que hay detrás de la ropa.
- Espera
aquí. Voy a por la ropa que me ha dicho Sele –dice girándose hacia mí con el
torso desnudo.
Yo asiento, sin poder evitar dirigir una tímida hacia el
torso desnudo de él >>Dios, y encima se quita la camiseta delante de mí.
¿Quiere que me dé algo?<< Me quedo de pie esperando a que venga Harry.
Después de un par de minutos esperando, vuelve con un pantalón y una camiseta
perfectamente doblados.
- Aquí
tienes –dice extendiendo su mano con la ropa. Yo la cojo y le sonrío- Dios,
tienes el pelo lleno de harina. Mira ven el baño está aquí –dice abriendo una
puerta de la habitación. Entra y me da una toalla. Después se mira al espejo-
¡Mi pelo! Mi pelo también está lleno de harina –dice tocándoselo y poniendo una
cara rara. Yo comienzo a reírme- Está bien. Tú dúchate aquí. Yo voy al baño de
Zayn a ducharme –después de eso se va y me cierra la puerta.
Yo no puedo evitar reírme al acordarme de la que hemos liado
él y yo en un momento. Después de eso me quito la ropa y entro en la ducha. Me
ducho todo lo rápido que puedo, después salgo de la ducha, me envuelvo con la
toalla, me seco y me visto. Salgo del baño con la toalla en el pelo porque no
tengo cepillo para peinármelo. Cuando salgo, veo a Harry tumbado en su cama,
cambiado de ropa y con el pelo mojado. Al verme comienza a reírse.
- Que
pintas llevas con la toalla en el pelo –dice después de reírse.
- Es
que no tengo cepillo para peinármelo –digo sacándole la lengua. Él se levanta
sonriéndo, se mete en el baño y sale al instante con un cepillo en la mano.
- Ahí
tienes –dice dándomelo. Yo lo cojo y voy hacia el baño. Él se queda mirándome
apoyado en el pomo de la puerta. En cuanto termino de peinarme, limpio el
cepillo y se lo devuelvo- Gracias –digo con una gran sonrisa en la cara.
- No
tienes que darlas –dice cogiéndolo. Lo guarda en un cajón y se vuelve hacia mí-
Bueno, veamos si ya tenemos la comida hecha –dice riéndose. Yo asiento, salimos
de su habitación y bajamos las escaleras
Narra
Patri
En cuanto Harry y mi hermana se van a cambiar, los
demás nos ponemos a limpiar el destrozo
organizado por ellos. Después de limpiar todo, Zayn vuelve a calentar el
agua (que ya se había enfriado) para hacer los macarrones y Liam prepara la
salsa para los macarrones. Niall, Lucy, Sele y Lou se marchan al salón a
colocar la mesa, mientras que Cate se queda sentada en una silla de la cocina,
y yo con ella. Mientras los chicos cocinan, Cate y yo nos quedamos
tranquilamente hablando. Después de unos cinco minutos hablando, vuelven el
resto del salón y se sientan con Cate y conmigo en la mesa mientras Zayn cuece
los macarrones y Liam sigue con la salsa. Niall saca algo de aperitivo de la
nevera:
-
Puf… y tu hermana parecía buena. ¡La que han armado en
la cocina! Y al final no han hecho la comida –dice Lou mirándome y riéndose. Yo
me río al mirarle.
-
Y es buena, pero le gusta divertirse ¿verdad, Patri?
Además, esto también ha sido cosa de Harry –dice riéndose.
-
Exacto. Ella es buena, pero… ¿y Harry? –digo levantando
las cejas divertida.
-
Oye, ¿cuándo comemos? Tengo hambre –dice Niall mirando
a todos con cara triste. Todos al verle nos reímos. Lucy se acerca a él y le da
un beso.
-
Ya falta poco. Ten paciencia –dice Liam mirándole.
-
¿Paciencia Niall? Cuanto tiene que ver con la comida.
La paciencia no existe para él –dice Lou riéndose. A continuación oímos unas
risas procedentes de las escaleras. Instantes después vemos entrar a Harry y a
mi hermana por la puerta, que se nos quedan mirando.
-
¡Hala! Ya está la comida –dice rompiendo el silencio.
Todos comenzamos a reírnos. Zayn comienza a servir la comida en platos y Liam a
echar la salsa. Después cada uno lleva su plato a la mesa y nos sentamos en
ella.
-
Oye chicos, siento mucho lo de antes –dice mi hermana
recorriendo a todos con la mirada- Encima lo habéis tenido que limpiar
vosotros.
-
No pasa nada. Si además, seguro que ha sido la culpa de
Harry –dice Liam sonriéndola y mirando a Harry de reojo.
-
¡Eh! Ella fue la que empezó a tirarme harina –dice
riéndose.
-
¡Pero porque me llamaste enana! –dice haciéndose la
indignada.
Narra
Noemí
Después de unos minutos más en los que Harry y yo
discutimos sobre quién empezó, Liam nos interrumpe:
-
Oye, Harry, Simon nos ha llamado cuando estabas con
Noemí en la cocina –dice Liam mirandole.
-
Ah, ¿si? Es por el revuelto que se ha organizado,
¿verdad? –dice con un poco de preocupación.
-
Sí. Dice que lo tenemos que arreglar –responde Zayn-
Mañana tendremos una entrevista y aclararemos las cosas. Todavía nos tiene que
dar la información de la entrevista –dice mirándole. Después Zayn nos recorre a
todos los demás con la mirada.
-
¿Y qué es lo que vamos a decir? –dice Harry.
-
Que os vais a casar –dice Lou dándole una ligera
colleja- ¿Qué va a ser? Pues que no estáis saliendo, tonto –dice riéndose-
También deberíais decir que habéis dejado a… a quién todos sabemos –dice
poniendo los ojos en blanco.
-
Me refería a en qué sentido lo diremos. Cómo lo diremos
–dice Harry mirando mal a Lou.
-
Pues eso lo tenéis que ver Zayn y tú. Cómo queréis que
se tome el tema. Y vosotros –dice mirando a Liam y Niall- Tendréis que
confirmar que sois una parejita feliz –dice levantando las cejas divertido.
-
Y tú podrías dejar de decirnos lo que tenemos que hacer
–dice Niall mirándole- ¡Y menos en la hora de la comida!
-
Vale, vale, fiera –dice Lou levantando las manos en
señal de rendición.
- Chicos, siento mucho lo que hemos organizado –digo
yo mirando a todos, dejando el último a Harry.
-
¿Por qué tenéis la manía de pedir perdón por cosas por
las que no tenéis la culpa? –dice Zayn sonriendo- ¿Cuántas veces os tendremos
que decir que no tenéis la culpa de esto? –al decir Zayn eso, Harry asiente con
la cabeza.
-
Además, nos lo pasamos bien con vosotras –dice Harry
guiñándome un ojo- Enana.
-
¿Enana? Ni que tu fueras un gigante –digo cruzando mis
brazos y girando mi cara en señal de indignación.
-
Yo no he sido el que ha tirado el bote de la harina
–dice sonriendo.
-
Lo he hecho aposta, para llenarte de harina –digo
mirándole y riéndome.
-
Tranquila, por eso ya me vengaré tarde o temprano –dice
Harry mirándome travieso. Pero cuando le voy a responder, suena el móvil de
Zayn.
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