viernes, 10 de agosto de 2012

Capítulo 14: El falso perdón


Narra Patri
Después de todo eso y de las palabras de Dylan me siento traicionada, dolida. Me siento como una estúpida. Me había engañado. Después de ayudar a levantar a Harry, nos dirigimos todos hacia dentro. Yo con la cabeza agachada sin decir ni una palabra. Cuando entramos al salón vemos a Niall y Lucy abrazados dormidos en el sofá. Veo que mi hermana sale corriendo en cuanto dejan a Harry en el sofá y que Lou y Sele se acercaban a despertarlos con algo de pena, ya que estaban muy monos. Pero tenían que marcharse. Viene de regreso mi hermana con una bolsa y hielo dentro de ella, se acerca a Harry, se sienta a su lado y le pone el hielo en la zona golpeada. En cuanto le posa la bolsa, Harry suelta un quejido:
-   Venga tortolitos, despertar -dice Lou moviendo a Lucy y Niall un poco. Lucy se despierta restregándose los ojos y Niall estirándose. Después se levantan y nos miran.
-   Harry… ¿qué te ha pasado en la cara? -dijo Niall mirándole al ver a mi hermana poniéndole hielo en la cara.
-   ¿Qué os pasa a todos? Tenéis unas caras muy largas -dice Lucy preocupada. Nosotros les miramos.
-   Es largo, luego os lo contamos pero vayámonos ya que es muy tarde -dice Liam.
-   No, contádselo aquí y además así Harry está con el hielo un poco más de tiempo puesto –les dice mi hermana sin apartar la mirada de Harry. Se la nota preocupada. Nos sentamos todos y comenzamos a contárselo.
-   Bueno, estábamos hablando tan tranquilos en el jardín cuando apareció...-dice Liam mirándonos a nosotras.
-   Nuestro jardinero Dylan -le contesta mi hermana-
-   Empezó a ponerse chulito. Supongo que le molestó que estuviéramos nosotros con ellas y él no estuviera invitado como "amigo" -continúa Harry mientras sigue con el hielo que le sujeta mi en la cara.
-   Bueno mas bien parecía celoso... -dice Zayn mirándome mientras yo sigo rehuyendo su mirada.
-   Empezó a insultar a Noemí y a decir tonterías a Patri. Después Harry las defendió, Dylan le pegó y siguió diciendoles cosas muy feas. Finalmente Liam se hartó y se abalanzó a pegarle –sigue contando Cate mirando a Niall y Lucy.
-   Joder nos perdimos todo -dice Niall.
-   Pero… ¿ese chico a qué vino? -pregunta Lucy mirándonos a mi hermana y a mi.
-   Como ya dijo mi hermana, es nuestro jardinero y se suponía que nuestro..."amigo" -conteste yo con voz algo baja y triste por haber sido engañada.



Narra Noemí
-   Pues teniendo “amigos” así, para que tener amigos… Además, le ha golpeado en la cara a mi Harry –digo yo con el ceño fruncido enfadada.
-   ¿Tu Harry? –dicen todos menos mi hermana riéndose.
-   Ups, perdón. Es la costumbre. Es que… sois mis chicos –digo yo notando cómo me pongo muy colorada. Intentando disimular. Para mí, Harry siempre va a ser mío. Aunque tenga novia.
-   No pidas perdón. Me gusta como suena… -dice Harry mirándome y sonriéndome. >>Vale, voy a morir<<
-   Esto… gracias… -digo yo bajando la cabeza vergonzosa.
-   ¿Te han dicho alguna vez que te pones muy graciosa cuando algo te da vergüenza? Cosa que, por lo que hemos visto hoy, es raro. Porque a veces parece que la palabra “vergüenza” no está en tu vocabulario –dice Harry riéndose y levantando mi cabeza con su mano.
-   ¿Ve-ve-vergüenza? Yo no –digo yo recuperando la compostura y mirando a sus preciosos ojos verdes.
-   Bueno, Harry, por lo que vemos ya estás mejor. Así que venga, levántate y vámonos. Que las chicas querrán descansar después de todo el día de hoy –dice Liam riéndose de nosotros y levantándose. Harry me aparta con cuidado mi mano de su cara y me dedica una sonrisa de gratitud.
-   Muchas gracias por todo lo de hoy chicas –dice mirando alternativamente a mi hermana y a mí- y gracias por el hielo, Noemí –dice volviendo la mirada de nuevo hacia mí y dedicándome una sonrisa.
-   No tienes que darlas, Harry. A pesar de todo lo sucedido. Ha sido hoy un día increíble… Que pena que no vayamos a poder volver a veros… -digo yo con la mirada triste
-   Eh, ¿de dónde has sacado que no nos vamos a volver a ver? Para alguien que encuentro que está más loca que yo… -dice Lou mirándome y haciendo pucheritos- ¿Ya queréis libraros de nosotros o qué?
-   Déjala. Mi hermana es muy inocente –dice mi hermana riéndose- Lo mismo se cree que está soñando y todo, con “su” Harry –al decir eso todos se comienzan a reír y yo le dedico una mirada fulminante.
-   Pobrecita, no seas cruel con tu hermana –dice Liam riéndose. Yo le sonrío alegre- Y no te preocupes, Noemí. Nos volveremos a ver más pronto de lo que piensas, ya verás. Venga vámonos chicos –dice acercándose a Harry y ayudándole a levantarse.

Finalmente todos se levantan, nos despedimos y se van. En cuanto se van, empiezo a despotricar en español insultos contra el imbécil de Dylan. Mi hermana me consigue calmar después de más de cinco minutos intentándolo y al final nos vamos a la cama después de un largísimo día lleno de emociones fuertes.




Narra Patri
A la mañana siguiente me despierta la luz que se cuela por la ventana. Miro el reloj y veo que son las once de la mañana. Voy hacia el baño, me lavo un poco la cara y salgo de mi habitación para ir a la de mi hermana. Cuando llego, me asomo y me sorprende ver que no está. Decido bajar las escaleras y entro en la cocina. Allí está mi hermana con Abbie. Mi hermana está desayunando en una pequeña mesa que tiene Abbie en la cocina. Me siento al lado de mi hermana:
-   Hola, dormilona –dice mi hermana sonriéndome- No te he despertado porque me daba pena y yo estaba hambrienta.
-   Buenos días, señorita. ¿Quiere desayunar? -dice Abbie sonriéndome.
-   Sí, gracias Abbie- le contesto sonriendo- Oye, ¿por qué estás desayunando aquí? –le digo mirando a mi hermana, que tiene la mirada fija en su desayuno.
-   Es que me apetecía hablar con alguien… Y cómo tú estabas dormida. Le he pedido a Abbie que me dejase desayunar aquí para poder hablar con ella –dice mi hermana después de tragar lo que tenía en la boca.
-   Ah, vale. Bueno, ¿qué vamos a hacer hoy, hermanita? -le digo sonriendo.
-   Pues… ni idea -me dice mirándome y encogiéndose de hombros.

Seguimos desayunando y charlando mientras con Abbie. Después de terminar, salimos al jardín y nos sentamos en unas hamacas mientras charlamos de lo que podríamos hacer hoy. Cuando, de repente, vemos a Dylan acercarse. Mi hermana se levanta enseguida y yo después de ella.
-   ¿Tú que haces aquí? Por si no te quedó claro… ¡Estás despedido, imbécil! -le grita mi hermana.
-   Bueno tranquila, eh. No vengo a hablar contigo, ¿vale? Quiero hablar con ella -dice señalándome a mi.
-   Pues ella no quiere hablar contigo. ¡Lárgate! -le dice muy enfadada.
-   Noemí, tranquila. Déjame hablar con él. Ya le aclaro yo las cosas. No pasa nada -digo mirándole a los ojos.
-   No, no te pienso a dejar sola con este… este… ¡degenerado! -me dice ella enfadadísima.
-   Que no me va a hacer nada. Tranquila, sólo es un momento. Entra en casa, ahora voy -le digo sonriendo para calmarla.

Al final la acabo convenciendo. Ella asiente con la cabeza y se marcha dirección a la casa, no sin antes dirigirle a Dylan la mirada más cargada de odio que había visto en ojos de mi hermana. Después de que mi hermana se haya metido en casa, me giro y le miro. Está lleno de moratones, tiene una costra en los labios y varias heridas en las mejillas.
-   ¿Qué quieres? -le digo mirándole con una mezcla de indiferencia y asco. Y me cruzo de brazos.
-   Quería disculparme... Lo de ayer no… no quería decir todo lo que dije. Perdí el control. No sé qué me pasó… Creo que me pudieron los celos. No fue mi intención, es que no aguanto más. Pienso que si estás con… esos, acabarás saliendo con ellos y me dejaras de lado. Y yo… yo quiero estar contigo- dice acercándose a mi algo triste.
-   ¿Cómo? Después de todo lo que dijiste ayer, ¿pretendes que te perdone? No, estás muy equivocado. Vas listo si pretendes que te perdone. No tienes excusa. Te metiste con mi hermana. ¡Por dios Dylan! Pegaste e insultaste sin saber nada. ¡Vete! -le digo negando con la cabeza sin creerme sus palabras. Enfadada.
-   No, por favor… ¡perdóname! No pretendía hacerte daño…  Yo tengo problemas con mi familia y no era un buen día y al verte con ellos, me puse celoso... Sé que tú aun no quieres nada, pero quiero intentarlo. Perdóname, por favor -dice bajando el tono de voz. Parecía muy arrepentido, pero no me terminaba de convencer del todo.
-   Bueno, no lo sé. Tengo que pensarlo, Dylan. Vete por ahora. Tengo muchas cosas en que pensar, lo de ayer fue demasiado fuerte cómo para que me vengas aquí con lágrimas de cocodrilo y pretendas que te perdone de la noche a la mañana - le digo agachando la cabeza.
-   Está bien. Esperaré el tiempo que sea por ti -dice levantándome la cabeza y mirándome a los ojos. Yo le quito la cara y me aparto un poco de él.
-   Por favor, vete... –le miro y finalmente, él asiente.
-   Está bien, como quieras. Piénsalo bien y después llámame, por favor –después de decirme eso, se gira y se va. Yo me quedo de pie, dónde estaba, sin moverme. Cuando llevo un rato parada, sin reaccionar, noto que alguien me mira. Giro la cabeza y veo a mi hermana mirándome.



Narra Noemí
-   Sea lo que sea lo que te haya dicho, ¿no te lo habrás creído, verdad? Lo     que hizo ayer, no tiene perdón –dice mi hermana orgullosa.
-   Lo sé, Noemí. Pero no sé, parecía arrepentido y… me ha pedido perdón y quizá… -no la dejo terminar.
-   Si es que eres tonta, Patri. ¿Qué pasa ¿Que por qué esté bueno ahora le vas a perdonar? –le digo yo dolida por la simple idea de que se planteé perdonarle- ¿Le vas a perdonar que nos insultase, que nos humillase? ¿Qué pegase a Harry? –le dije exasperada.
-   Noemí, todavía no he dicho que le vaya a perdonar. Es más, si le perdonase lo de ayer. No confiaría en él. Sencillamente seríamos conocidos. Pero sabes que no me gusta estar de malas con la gente y todo el mundo se puede equivocar, ¿no? –dice mi hermana mirándome con dudas.
-   Haz lo que te dé la gana. Pero yo no quiero volver a ver delante de mí a ese gilipollas, porque no seré responsable de lo que le pueda decir. Te aseguro que yo sí que no le voy a perdonar lo que nos hizo ayer. Tú haz lo que te dé la gana, así de claro. Yo ya paso –me giro dándole la espalda a mi hermana, pero me lo pienso y me giro un instante- Y que sepas que te está mintiendo. Volverás a caer en su trampa, y esta vez puede que no esté yo para ayudarte. Porque no pienso estar en el mismo lugar que él –después de haberle dicho eso, me vuelvo a girar y salgo corriendo hacia mi habitación. Al llegar a ella, cojo mi móvil de la mesilla y llamo a la primera persona que se ocurre, a Liam. Espero que no esté ocupado. Al tercer toque me lo coge:
-   Hola, Noemí. ¿Qué tal? –dice Liam tan amable como siempre.
-   Hola Liam. ¿Estás ocupado? Necesito hablar con alguien –digo yo en voz baja.
-   Claro que no. Dime, ¿qué te pasa? –me dice el con un tono de preocupación en su voz.
-   Verás es que… -le cuento todo. Desde que Dylan ha venido a hacerse el bueno, hasta que discuto con mi hermana. Pasando por lo que yo pienso y el cómo me siento en una situación asi. Liam me escucha atentamente sin cortarme.
-   Noemí, yo creo que no deberías enfadarte con tu hermana porque piense que tal vez Dylan esté arrepentido. Yo estoy igual que tú y creo que la está mintiendo. Precisamente por eso, te aconsejo que no estés enfadada con ella. Porque si de verdad Dylan está mintiendo, te necesitará cuando finalmente se dé cuenta de ello. Además, no puedes permitir que él os separe. Estáis demasiado unidas para ello –me dice Liam aconsejándome pacientemente.
-   Tienes razón, Liam. Muchísimas gracias por todo. Siempre me ayudas cuando más lo necesito –le digo yo ahora un poco más alegre.
-   No tienes que darlas pequeñaja. Ya te dije que estaría cuando lo necesitases, ¿no es así? –me responde Liam- Ahora te tengo que dejar. Estamos ensayando y acaba de terminar el descanso.
-   Pero si me dijiste que no estabas ocupado, Liam –le digo yo algo preocupada porque no le pueda caer bronca ni nada.
-   No te preocupes, en ese momento estaba en el descanso. Pero ahora ya no. Te tengo que dejar. Cuando acabemos el ensayo te llamo, ¿vale? –me dice con un poco de urgencia en su tono de voz.
-   Vale, hasta luego Liam. Que os salga bien el ensayo –y después de eso, le cuelgo.

Suspiro y me bajo a buscar a mi hermana. Está en el salón, sentada en el sofá viendo la tele. Me acerco, le pido perdón por lo de antes, ella se disculpa también y decidimos llamar a Sele, Cate y Lucy para irnos a comer juntas. Después de hablar con ellas, quedamos en que dentro de una hora vienen ellas a buscarnos a nuestra casa para irnos las cinco juntas.

Narra Patri
Subimos cada una a nuestro cuarto a arreglarnos. Me meto a la ducha y salgo del baño ya vestida  con unos pantalones cortos vaqueros, una camiseta ancha blanca con la bandera de Inglaterra en la parte delantera y unas chanclas de cuerda a conjunto con la camiseta, blanca. Miro el reloj y veo que ya es la una de la tarde y hemos quedado con las chicas en quince minutos. Me peino, me termino de dar los últimos retoques y voy derecha a la habitación de mi hermana entro y la veo ya lista. Ella lleva una falda corta, unos centímetros por encima de la rodilla, de color rosa pálido con algo de vuelo, una camiseta de una sola manga de un rosa más oscuro y una sandalias blancas con un poco de cuña, unos cinco centímetros. La sonrío, sale de su habitación y bajamos para el salón. Nada más bajar suena el timbre. Comenzamos a caminar hacia la entrada y al llegar, abrimos la puerta.
-   ¡Hola chicas! -dice mi hermana con una sonrisa y les da dos besos a cada una.
-   ¡Hola! -dicen ellas al unísono. Las saludo yo también con dos besos.
-   Bueno, ¿nos vamos? -dice Lucy mirándonos.

Nosotras asentimos y antes de salir aviso a Abbie de que no comeríamos aquí. Cojo mi móvil, las llaves y nos vamos. Subimos al coche de Sele y nos dirigimos a un restaurante llamado “Shepherd’s”a comer. Cuando llegamos nos sentamos en una mesa y comenzamos a hablar mientras miramos el menú. Al rato viene el camarero, nos toma nota y se marcha. Nosotras seguimos hablando mientras esperamos la comida:
-   Oye, ¿sabéis algo de los chicos? -dice Cate mirando a Sele y Lucy.
-   Estaban ensayando. Me lo dijo Liam esta mañana, cuando hablé con el -dice mi hermana sonriendo.
-   Ah que hablaste con él… Bueno por lo que veo dentro de poco habrá otra pareja… -dice en un triste y algo celosa. Yo miro a mi hermana.
-   Cate, Liam y yo sólo somos amigos, nada más. Él se porta muy bien conmigo pero sólo somos amigos y no vamos a ser nada más -dice mi hermana riendo. En ese momento viene el camarero.
-   Bueno, aquí viene la comida. ¡Por fin! Tenía mucho hambre -digo sonriendo, intentando cambiar el tema para que no hubiese discusiones.
-   Patri, ya te estás pareciendo a Niall, eh -dice y se comienzan a reír cuando ven la cara que pongo.
-   Es verdad…. Pero es que no podría vivir sin comer -digo poniendo una cara graciosa y luego me río con ellas.

En cuanto el camarero termina de ponernos los platos, le damos las gracias, él se va y comenzamos a comer.

1 comentario: