domingo, 23 de junio de 2013

Capítulo 64: Que continúe la fiesta

Narra Patri
Después de que Harry subiera con mi hermana al escenario y dijera esas cosas tan bonitas, la fiesta continua. La gente parece pasárselo genial: beben, bailan, hablan… Algunos cantantes suben de vez en cuando a cantar. Estuve con Lucy y Sele hasta que Louis y Niall se las llevaron a bailar, por lo que decido acercarme a la barra a pedir algo para beber. Después de un par de minutos sentada en un taburete, noto a alguien abrazarme por detrás:
- Espero que no te pases bebiendo, eh –me dice Zayn sonriendo. Yo giro la silla para mirarle sonriendo- ¿Qué bebes? –dice quitándome el vaso y dando un trago- Mmm… está bueno. Aunque es un poco fuerte creo yo, eh –me dice devolviéndome el vaso. Yo lo cojo y le doy un trago.
- Está perfecto. Tú eres un flojucho –digo riéndome y sacándole la lengua. Él me mira mal y se ríe. Me da un beso y se separa de mí.
- ¿Vamos a bailar? –le pregunto.

Él asiente con una sonrisa y me coge de la mano. Vamos al centro de la pista, donde está todo el mundo bailando y comenzamos a bailar. De repente cambian la canción a una lenta y romántica. Yo me pego a Zayn, pasando mis brazos por su cuello y él me agarra por la cintura, pegándome por completo a él.
- Te recuerdo que no sé bailar. Te voy a pisar… -dice dudoso. Yo me río.
- Yo tampoco sé bailar… -me río al ver la cara que pone y él se ríe también. Comenzamos a bailar lentamente, abrazados. Yo apoyo mi cabeza en su hombro.
- Te amo tanto, princesa… -me susurra al oído. Yo sonrío como una tonta al escucharle.
- Yo también te amo, Zayn –le respondo levantando la cabeza y mirándole a los ojos.

Él se acerca y me besa lenta pero apasionadamente. Nos separamos pero no dejamos de mirarnos a los ojos, con las frentes apoyadas. Noto su respiración y le veo morderse el labio inferior. Yo sonrío instantáneamente hasta que nos asustamos al oír de nuevo la música fuerte. Nos separamos riéndonos y comenzamos a bailar.
Cuando nos hemos cansado, nos acercamos a una mesa donde están Liam, Cate y algunos amigos suyos. Comenzamos a hablar con ellos. De repente me fijo en la hora: las cuatro y media de la mañana, y esta fiesta sigue igual de movidita. Después de un rato de charla, las chicas nos juntamos y nos vamos a bailar a la pista.
Veo a Zayn junto a Harry, Niall, Ed y Justin sentados en un sofá, hablando y bebiendo.
Una vez me noto cansada, me acerco a Zayn y me siento encima de él:
- ¿Estás cansada? –me pregunta acercándose a mi oído para que le pueda oír.
- Sí. Además, estos tacones me están matando –le digo riéndome.

Veo al resto levantarse e irse a bailar con las chicas. Yo me quedo tirada encima de Zayn, pasando un rato relajados (dentro de lo que se puede en una fiesta, claro).



Narra Noemí
Seguimos hablando y bailando durante mucho tiempo y luego Ed, Olly y Nick Grimshaw se van con Harry a beber algo mientras yo charlo con Lucy, Demi y Cher. Tras algo más de media hora, me voy a la barra a por algo de beber. Me pido un Malibú con piña y me vuelvo con las chicas a charlar. Cuando son casi las cinco de la manaña, vuelven los chicos con nosotras, que están algo contentos del alcohol. Harry se sienta a mi lado y me da un beso en la frente. Después mira el vaso que tengo entre mis manos:
- ¿No será alcohol, no? –me pregunta mirándome.
- Me lo dice el que se ha bebido por lo menos cinco copas ya… Hazza, hueles a alcohol –digo riéndome.
- Sí, pero yo soy mayor de edad –yo ennarco las cejas.
- Ya. ¿Ahora me vas a decir que tú con con mi edad no bebías, verdad? ¿Te recuerdo que soy Directioner?
- Está bien… Pero ya no bebas más, princesa… -me dice riéndose y acercándome a él.
- Hacemos una cosa: si tú no bebes más, yo no lo hago… A ver si luego el que se va a emborrachar eres tú, bobo –digo riéndome y despeinando sus rizos. Después nos vamos a bailar.

Cuando son las cinco, la gente comienza a irse poco a poco. Finalmente, a las seis, se van los últimos, quedándonos solo nosotros diez. Nos despedimos de los empleados del local y salimos de él, donde todavía hay algunos paparazzis, pero por suerte, muchísimos menos. Montamos en la limusina, que nos lleva a casa de los chicos. Cada pareja se va a su habitación. Harry me entrega un pijama mío:
- ¿Qué hace un pijama mío en tu casa?
- Te lo robé la última vez –me dice y, al ver mi cara, estalla en carcajadas- No, boba, tu hermana lo trajo para que te lo pusieras porque ya estaba planeado que os quedarais a dormir aquí. Lo puedes dejar aquí y así tendrás pijama para cuando te quedes a dormir… Aunque siempre puedes coger mi camiseta y ponértela… -me dice, leyéndome la mente- Te ves mucho mejor con ella…Más sexy.
- Creo que aceptaré tu camiseta. Huele a ti y eso me encanta –digo acercándome a su armario y cogiendo una camiseta roja. Después cojo el pantalón de mi pijama y lo dejo sobre la cama. Me intento bajar la cremallera del vestido, que está en mi costado, pero no puedo.
- Trae anda, enana –dice Harry riéndose. Mientras va bajando la cremallera, va acariciando mi costado, provocando que me estremezca- Puedo ayudarte a quitarte el vestido también… -me susurra al oído y mirándome fijamente a los ojos. Yo le sonrío.
- Styles, el alcohol ha revolucionado tus hormonas. Más aún de lo normal… -digo riéndome. Después poso un beso en sus labios, cojo mi pijama y me voy al baño. 

Cuando salgo de él, Harry está metido en la cama, tapado con la manta. Me fijo en que ha dejado toda su ropa tirada en el suelo. La recojo y veo que están sus bóxers también: “¿Pero qué…?” comienzo a decir mirándole, hasta que veo que está dormido. Comienzo a reírme al darme cuenta de que se ha metido en la cama desnudo. Dejo su ropa sobre la mesilla de su escritorio y me tumbo sobre la manta, al lado de Harry. Le doy un beso y después me acerco a él, siendo consciente de que solo la manta me separa de su cuerpo desnudo. Al pensar en ello, me sonrojo y sonrío divertida. Noto el brazo de Harry rodear inconscientemente mi cintura, acercándome a él más. Cierro los ojos y caigo profundamente dormida, reconfortada por el calor de Harry a mi espalda.


Narra Zayn
Me despierto con la luz que entra por mi ventana, algo confuso y con dolor de cabeza. Miro el reloj: la una de la tarde. A continuación miro a mi lado, ahí está Patri, aún durmiendo. Me incorporo un poco y me arrimo a ella. Le aparto un mechón de pelo que cae por su cara y le acaricio lentamente:
- Princesa, despierta –le susurro al oído. Ella lentamente comienza a despertarse y le doy un suave beso en la mejilla mientras la observo. La veo restregarse los ojos y después mirarme con una sonrisa:
- ¡Hola! –dice con la voz un poco ronca y algo adormilada aún.
- Buenos días, linda –le sonrío- ¿Sabes que ya es la una? –ella me mira sorprendida.
- ¿En serio hemos dormido tanto? –dice incorporándose en la cama. Yo le sonrío.
- Tampoco tanto. Anoche llegamos bastante tarde… -respondo con una sonrisa. Seguido me arrimo a ella, la beso dulcemente y después nos levantamos de la cama. Al bajar, vemos a Harry, Noemí, Lou y Sele. Les saludamos y nos sentamos junto a ellos con un vaso de café cada uno.
- ¿Dónde están el resto? –pregunta Patri mirándoles.
- Se fuero a no sé dónde… -responde Lou sin darle importancia. Nosotros asentimos y seguimos desayunando.
- Oye, Patri, llamó papá para decirnos que comiéramos con él los cuatro por mi cumple –dice Noemí mirando a Patri. Ella asiente.
- Dios, me duele mazo la cabeza… -salta Louis levantándose a por una aspirina.
- Normal, te pasaste mucho bebiendo –digo riéndome de él.
- Pero estuvo guapa la fiesta. Y algo loca… Hay que volver a repetir, ¿eh? –dice Harry riéndose.
- Por mi cuando queráis –responde Patri sonriendo. Yo la miro con una ceja levantada.
- No pensaba que fueras tan fiestera… Además, ni que tu no hubieses bebido poco, que te vi, eh –dice Louis mirándola y riéndose. Ella le saca la lengua.
- No es fiestera, pero cuando sale… ¡Adiós Patri! Y no bebió tanto, en España con sus amigos bebe mucho más –dice Noemí mirando a Patri y negando con la cabeza mientras se ríe.
- Mentira. Además, a mi no me duele la cabeza así que… -dice Patri gritando y riéndose de Louis al verle taparse los oídos con expresión de dolor.
- Estáis locos… -digo levantándome- Anda, me voy a duchar y arreglar –sigo diciendo riédome. Patri se levanta también.
- Yo también voy a vestirme –dice sonriendo. Salimos de ahí y subimos a mi cuarto. Yo me voy a la ducha mientras Patri se queda vistiéndose. Después de unos veinte minutos, salgo del baño ya con los pantalones puestos y peinado. Veo a Patri sentada en la cama con el móvil y me acerco a ella. Le doy un beso en la mejilla y después me acerco a mi armario. Cojo una camiseta y una vez me la pongo, me echo un poco de colonia.
- Ya estoy –digo mirándola. Cojo mis cosas y bajamos al salón, donde vemos a Harry y a Noemí esperándonos. Al vernos llegar, se levantan y salimos de casa.


Narra Harry
Cuando llegamos a la casa de las chicas, aparco el coche y salimos de él. Entramos en la casa y cuando vamos a subir las escaleras, oímos a Mario salir de su despacho:
- ¡Hola! –nos saluda. Nosotros nos detenemos y nos giramos a mirarle.
- ¡Hola papá! ¿Qué tal lo pasaste ayer? –dice Patri sonriendo. 
- Muy bien. ¿Vosotros? ¿Os acostáisteis muy tarde, verdad? –dice él mirándonos serio.
- Bueno… un poco… -digo yo algo cortado. Mario estalla en carcajadas.
- Qué cosas pregunto yo. ¡Bueno, estáis en edad de ello! –dice él sonriendo. Después posa su mirada en Noemí, que está junto a mí- ¡Felicidades pequeña! –dice abriendo sus brazos. Noemí sale corriendo a darle un abrazo.
- ¡Gracias! –responde ella una vez se ha separado de él.
- Bueno, he reservado mesa en un restaurante a las dos y media. Tenéis algo más de media hora para arreglaros o lo que sea. Yo voy a arreglarme, luego nos vemos –dice Mario y después comienza a subir las escaleras.

Nosotros le seguimos. Patri y Zayn se van a la habitación de ella y Noemí y yo vamos a la suya. Ella va directa a su armario y coge un vestido azul marino de tirantes, unas manoletinas de color azul oscuro y una chaqueta vaquera.
- Hazza, voy a darme una ducha –dice acercándose a mí, dándome un beso y desapareciendo.

Yo me tumbo en su cama y me pongo a hablar con varios amigos mientras la espero. Cuando son las dos en punto pasadas, vuelve Noemí ya vestida y peinada, con el pelo algo húmedo
- Vaya, estás preciosa –la digo acercándome a ella.
- Siempre me lo dices –dice riéndose, rodeando mi cuello con sus brazos.
- Eso es porque eres preciosa… -respondo y después le robo un beso.

Al separarnos, ella se maquilla ligeramente, se echa un poco de perfume y después salimos de la habitación. Bajamos al salón y pasados unos minutos, llegan Patri y Zayn junto a Mario. Mario va en su coche con Zayn y Patri y Noemí y yo vamos en el mío. 
Llegamos al restaurante, de comida francesa, llamado “Petrus” cinco minutos antes de que sean las dos y media. Entramos y nos ponen en la mesa que Mario había reservado. Comemos tranquilamente mientras mantenemos una alegre conversación:
- ¿Y qué vais a hacer después de comer, chicos? –nos pregunta Mario una vez nos han servido el postre.
- Pues hemos quedado con los demás para tomar algo en casa tranquilamente y después cada uno se va por su lado por la noche –dice Zayn sonriendo.
- Me parece bien, pero antes, tenéis que venir a un sitio conmigo. Tengo una sorpresa para Noemí, por su cumpleaños –dice Mario. Después llama al camarero y le pide la cuenta. Zayn y yo intentamos pagar, pero Mario se niega rotundamente. Una vez ha pagado él, salimos del restaurante.

- Harry, sigue mi coche, ¿vale? –dice Mario antes de montar en el coche. Yo asiento con la cabeza mientras Noemí y yo montamos en mi coche. Arrancamos y yo comienzo a seguir el coche del padre de las chicas sin saber hacia dónde nos dirigimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario