Narra
Patri
Me despierto a las diez de
la mañana sin hacer mucho ruido, dejando a Zayn dormir un rato más y recojo mis
cosas para darme una ducha. Después de una media hora, salgo del baño ya
vestida y me dirijo a la habitación para peinarme. De repente noto a alguien
que me abraza por detrás. Sonrío instantáneamente al ver a Zayn reflejado en el
espejo, con cara adormilada:
- Buenos días, dormilón –digo riéndome y girándome.
- Buenos días, linda –dice sonriéndome y dándome un
tierno beso. Después continúo arreglándome- ¿Te vas ya? No me abandones, jo…
-se queja poniendo morritos cuando ve que he terminado de arreglarme.
- No te abandono, tonto. Solo serán un par de horas.
Además, voy con tus hermanas –respondo acercándome a él.
- Sí, pero de ellas no me fío –dice cruzándose de
brazos. Yo me río y le abro los brazos, sentándome encima de él y dándole un
suave beso en los labios.
- Anda, no seas tonto –digo riéndome y dándole picos
seguidos- Sal con tus amigos un rato y así te despides de ellos…
- Bueno, está bien –dice resignado y después sonríe
para a continuación darme otro beso, esta vez más apasionado. Después me separo
de él, a duras penas, me echo colonia y miro el reloj: son las once menos
cinco.
- Zayn, me voy yendo, ¿vale? Después te llamo, cuando
acabe de comprar –le digo acercándome a él. Le doy un dulce beso y salgo de la habitación.
Bajo a la cocina y ahí están
sus hermanas, ya listas, desayunando. Las saludo y desayuno algo rápido con
ellas. Seguido nos vamos tranquilamente hacia el centro comercial.
Comenzamos a mirar tiendas y a probarnos un montón de ropa. Pasada más de hora y media dando vueltas, nos hemos comprado unas cuantas cosas. Yo me he comprado una camiseta que pone: “I love Bradford” de color blanca y ancha, una camiseta morada, ajustada y clara y unos pantalones de maya a conjunto. Seguimos dando vueltas hasta que veo el regalo perfecto para mi hermana en el escaparate de una joyería. Las chicas piensan igual que yo, por lo que decido comprárselo.
También decido buscar algo para Liam de parte de Zayn y mía. Después de una media hora buscando, encuentro el regalo perfecto para él. Cuando ya llevamos más de dos horas y media comprando, decido llamar a Zayn para quedar en algún sitio. Quedo con él en el parque del otro día cuando conocí a sus amigos, ya que está con ellos. Me dirijo allí tranquilamente junto a sus hermanas.
Llegamos allí tras veinte minutos, donde vemos a Zayn a lo lejos con sus amigos. Nos acercamos las cuatro a ellos y los saludamos con dos besos. Zayn me presenta a uno que no estaba el otro día, Anthony y después le doy un abrazo y un beso a él:
Comenzamos a mirar tiendas y a probarnos un montón de ropa. Pasada más de hora y media dando vueltas, nos hemos comprado unas cuantas cosas. Yo me he comprado una camiseta que pone: “I love Bradford” de color blanca y ancha, una camiseta morada, ajustada y clara y unos pantalones de maya a conjunto. Seguimos dando vueltas hasta que veo el regalo perfecto para mi hermana en el escaparate de una joyería. Las chicas piensan igual que yo, por lo que decido comprárselo.
También decido buscar algo para Liam de parte de Zayn y mía. Después de una media hora buscando, encuentro el regalo perfecto para él. Cuando ya llevamos más de dos horas y media comprando, decido llamar a Zayn para quedar en algún sitio. Quedo con él en el parque del otro día cuando conocí a sus amigos, ya que está con ellos. Me dirijo allí tranquilamente junto a sus hermanas.
Llegamos allí tras veinte minutos, donde vemos a Zayn a lo lejos con sus amigos. Nos acercamos las cuatro a ellos y los saludamos con dos besos. Zayn me presenta a uno que no estaba el otro día, Anthony y después le doy un abrazo y un beso a él:
- Te eché de menos, que lo sepas. Pensé
que ya no volvías… -me susurra al oído entre dramático y gracioso. Yo me río.
- Qué tonto eres… Nunca me voy a ir sin ti, lo sabes
–le susurro riéndome. Él me sonríe y me da un tierno pero intenso beso.
- Eh, colega, ¡que te la comes! –dice Derek, provocando
la risa de todos y haciendo que nos separemos de golpe, yo algo sonrojada.
Después comenzamos a hablar tranquilamente hasta que son las dos y nos
despedimos de ellos.
Narra
Noemí
Abro los ojos al oír sonar
“One Thing”, mi alarma del móvil. La apago y me desperezo un poco en la cama
para a continuación levantarme. Me voy al baño y me lavo la cara. Después
observo los pequeños hematomas y las heridas de mi cuerpo. Por suerte no se
notan demasiado… Me miro el cuello y veo que eso si se nota >>Perfecto.
Ahora voy a tener que estar tapándomelo durante no sé cuanto tiempo<< Me
meto en la ducha tras poner música en el móvil. Al salir, me visto con unos
vaqueros, una camiseta rosa de tirantes, una chaqueta universitaria blanca y
rosa y mis Vans rosa fosforito. Después me tapo las heridas y los moratones.
Por suerte, al llevar manga y pantalones largos, me facilito la tarea. Después
de taparme el moratón del cuello, me subo el cuello de la chaqueta para
disimularlo más, puesto que a pesar del maquillaje, sigue notándose levemente.
Miro mi reloj y veo que ya son las doce, por lo que Harry viene en media hora.
Cojo mi bolso y bajo a la cocina a desayunar. Me tomo mi vaso de zumo de
naranja y unos cereales con leche mientras charlo con Abbie. Cuando termino de
desayunar, me voy al baño a cepillarme los dientes. Oigo sonar el timbre de
casa desde el baño mientras me cepillo los dientes. Al terminar, me echo un
poco de colonia y voy rápidamente a la entrada, donde está Harry esperándome:
- Hola, mi niño –le digo sonriendo. Me acerco a él y le
doy un beso.
- Buenos días, pequeña. Me gusta ver esa sonrisa –me
susurra al oído acariciándome la mejilla derecha.
- Tú eres el responsable de ella, Hazza –respondo
feliz- Bueno, ¿nos vamos? Voy a avisar a mi padre primero –le digo.
Vamos los dos al despacho de
mi padre y tras un rato estando hablando entre ellos dos, yo le digo a mi padre
que me voy con Harry. Mi padre me da dinero y después nos vamos de casa.
Montamos en el coche y Harry conduce hasta un centro comercial. Una vez
ha aparcado, salimos del coche y comenzamos a dar vueltas por las tiendas.
Tras dos horas, Harry se ha comprado una camisa azul marino y unos vaqueros, yo
una camiseta blanca de palabra de honor, unos pantalones cortos marrones y una
chaqueta vaquera. A Liam le hemos comprado una colonia, una camiseta con el
dibujo de Batman y unas gafas de sol que sabemos que él quería. Tras terminar
las compras, nos metemos en un restaurante y pedimos de comer, puesto que son
las dos y media de la tarde. Al terminar, nos compramos un helado para
los dos y nos sentamos en un banco en la calla a tomárnoslo:
- Toma –me dice Harry acercándome la cuchara llena de
helado a la boca. Yo me lo como y después le doy un beso a él.
- Uh, tienes los labios muy fríos… -me dice Harry
sonriendo pícaro.
- ¿Ah, sí? –le respondo mordiéndome los labios coqueta.
Él se acerca a mí y me muerde el labio inferior suavemente- ¿Y ahora? –le digo
y comienzo a darle pequeños besos. Él me responde con pasión, acompañando los
besos con caricias por la espalda. Finalmente, me separo de él con una sonrisa-
Seguro que ahora tienes calor… -le digo. Él asiente y yo comienzo a reírme. De
repente, cojo la cuchara, la lleno de helado y se la estampo suavemente a Harry
en la nariz.
- Uh… no te habrás atrevido… -me dice limpiándose la
cara. Yo comienzo a reírme a carcajadas.
- ¡Si lo he hecho porque tenías calor! –digo aún
riéndome. De repente Harry mete un par de dedos en el helado y me los restriega
por la cara, llenándome la cara de helado. Comenzamos a “pelearnos” con él hasta
que, finalmente acaba el helado cayéndose al suelo.
- Pues por lista ya no te comes el helado, lo has
tirado… -me dice Harry sonriendo. Al verme, comienza a reírse fuerte- ¡Estás
manchada de helado por todas partes! Hasta en el pelo… -dice riéndose aún- Será
mejor que te lleve a casa para que te duches… -me dice cuando ha parado de
reírse. Me da un beso y después nos dirigimos al coche. Montamos en él y a los
veinte minutos estamos en mi casa.
Narra
Zayn
Cuando nos despedimos de mis
amigos, volvemos a casa junto a mis hermanas mientras hablamos:
- Zayn, le compré un regalo a Liam de parte de los dos.
También le cogí algo a mi hermana –me dice Patri sonriendo. Yo asiento también
sonriéndola. Seguimos caminando hasta llegar a mi casa pasados quince minutos.
Al entrar en ella, vemos la mesa ya preparada y a mis padres esperándonos
frente a ella. Nos sentamos y comenzamos a comer tranquilamente mientras charlamos.
Mi madre comienza a ponerse sentimental debido a que tengo que volver a
marcharme. Al terminar de comer, Patri y yo subimos a mi habitación para
comenzar a recoger nuestras cosas:
- Voy a llamar a mi hermana –escucho decir a Patri
mientras coge su móvil. Yo me acerco a ella mientras pone el altavoz del móvil,
cuya llamada es respondida al tercer toque- ¡Holaa! –grita Patri al instante.
- Hola, ¿qué tal lo estás pasando? –responde su
hermana.
- Genial. Aquí estoy con Zayn, que ya estamos
recogiendo todo para volver.
- ¡Hola Zayn! Si, ya se os acaba… bueno, yo ya te
echaba de menos –dice Noemí riéndose.
- Sí, yo también te echo de menos –responde Patri
riéndose.
- Bueno, ya os veis esta tarde, chicas –digo yo
sonriendo a Patri- Por cierto, Noemí, ¿nos venís a recoger al aeropuerto?
- Sí, claro Zayn. Iremos a por vosotros –escucho decir
a Harry al otro lado del teléfono.
- Bueno, pues luego nos vemos. Llegaremos sobre las
siete de la tarde.
- Vale, os esperamos. ¡Un beso! –se despide Noemí y a
continuación, cuelga. Nosotros seguimos recogiendo nuestras cosas y cuando
terminamos, apenas son las cuatro de la tarde, bajamos nuestras maletas a la
planta baja.
- Zayn, Patri… no quiero que os vayáis… -grita Safaa
viniendo corriendo hacia nosotros.
- Eh, enana, que nos vamos a ver pronto. Ya sabes que
tenemos que irnos… -digo abrazándola y dándole un beso. Seguido comienzo a
despedirme de mis otras dos hermanas junto a Patri. Después abrazo fuerte a mi
madre- Mamá, ni se te ocurra llorar, por favor –digo mientras la abrazo
fuerte, previniendo lo que viene a continuación. Ella asiente y me da un beso
en la mejilla. Seguido abraza a Patri.
- Ha sido un placer conocerte, lo estábamos deseando.
Espero que vuelvas pronto –dice abrazándola.
Patri sonríe feliz respondiéndole
al abrazo y asintiendo. Seguido salimos de casa junto a mi padre y montams en
el coche una vez hemos guardado las maletas. Tras veinte minutos llegamos al
aeropuerto. Nos despedimos de mi padre, muy a mi pesar y después nos vamos al
mostrador de la empresa con la que volamos para facturar nuestras maletas.
Después de unos quince minutos, montamos en el avión. Pasamos el trayecto
tranquilamente entre mimos y tonterías, siendo interrumpidos unas pocas veces
por algunas personas que me pedían un autógrafo y alguna que otra foto. Después
de algo más de hora y media llegamos a Londres. Bajamos del avión y caminamos
para ir a recoger nuestras maletas. Una vez las tenemos, seguimos caminando en
busca de Harry y Noemí. Pasados unos minutos, vemos a lo lejos a Noemí junto a
Harry. Patri sale corriendo tirando su maleta al suelo y abraza a su hermana
feliz. Yo saludo a Harry y después a Noemí.
Narra
Harry
Salimos los cuatro del
aeropuerto mientras Patri va poniendo al día a Noemí sobre lo que han hecho y
visto en Bradford. Montamos en el coche y nos dirigimos a casa de los chicos y
mía. Al llegar cogemos algo de beber y de picar y nos vamos al salón. Louis,
Niall, Sele y Lucy llegarán en algo más de una hora para cenar juntos los ocho.
Patri y Noemí siguen charlando animadamente mientras Zayn y yo escuchamos,
interviniendo pocas veces. Yo cojo mi Coca-Cola y jugueteo con la lata.
- Uy, Harry, ten más cuidado, le vas a absorber la
sangre un día a mi hermana –dice Patri riéndose. Yo comienzo a toser,
atragantándome con la
Coca-Cola que hacía sólo unos segundos había introducido en
mi boca. >>Mierda…<< Sigo tosiendo y miro a Noemí, viendo un
destello de dolor en sus ojos. Ella se recompone cuando la miro, recobrando la
compostura y después mira a su hermana.
- Patri… -dice ella seria. Patri la mira extrañada y
Noemí solo niega con la cabeza.
- Eh… bueno, ¿qué tal tus hermanas y tus padres, Zayn?
–pregunto yo intentando cambiar de tema para que Patri no pregunte. Seguimos
hablando hasta que los demás llegan a las nueve menos cuarto con tres pizzas
grandes. Les saludamos contentos y después comenzamos a comer con música de
fondo mientras charlamos animadamente. Yo me pongo al lado de Noemí y la doy un
leve apretón en su muslo, haciéndola que se sobresalte.
- Eh, sh… princesa –le susurro al oído tras
haberme acercado a ella. Le acaricio la mejilla y la miro profundamente a los
ojos, puesto que sé que eso consigue calmarla. Después poso un beso en su
mejilla- Tranquila, pequeña...
- Eh, parejita, ¿vosotros le habéis comprado algo a
Liam por su cumple? –pregunta Louis mirándonos con las cejas levantadas. Yo me
separo de Noemí un poco mientras asiento. Comenzamos a decir lo que tenemos
comprado para Liam mientras seguimos cenando. Después nos ponemos a jugar a la X-Box , aunque Noemí se
mantiene bastante distante, sumergida en sus pensamientos mientras yo la abrazo
y hablo a susurros con ella. Pasado un rato, decidimos subirnos a mi habitación
para estar un rato tranquilos. Al llegar, nos tumbamos en mi cama abrazados.
Ella comienza a acariciar mis tatuajes de las muñecas, en un silencio no muy
cómodo, pero sin llegar a ser molesto:
- Un día vas a tener que explicarme el significado de
todos estos tatuajes… -dice ella en voz baja. Yo me río suavamente y comienzo a
contarle el significado de los tatuajes que ella va preguntándome.
- No sabía que fueras tan curiosa… -digo yo riéndome
una vez le he contado la historia de casi todos los tatuajes.
- Hay muchas cosas de mí que aún no sabes… -responde
ella con una sonrisa juguetona y coqueta. Yo me muerdo los labios.
>>Harry, no. No es momento…<< Ella se humedece los labios, posando
su mirada en los míos, que siguen mordidos. Me acerco lentamente y le doy un
suave beso en los labios para después, muy a pesar mío, alejarme de ella. No
quiero presionarla después de lo sucedido. Necesita tiempo…
- Tenemos mucho tiempo por delante para poder descubrir
todo de ti. Tú tienes ventaja sobre mí… -le respondo sonriéndola. Después
agarro su mano, observándola. Su mano es diminuta en comparación a la mía,
haciéndola parecer más indefensa. Ella en sí es pequeña en comparación conmigo.
Me quedo observándola a sus ojos color miel, sumergido en su mirada tan dulce.
Una mirada cálida y llena de amor, pero con atisbos de dolor y en parte, miedo.
Eso provoca en mí un sentimiento muy fuerte, un sentimiento que me dice que he
de protegerla de todo.
Cuando dan las once y media pasadas de la noche, oímos a
Patri llamarnos desde abajo. Salimos de la habitación y bajamos:
- Noemí, es hora de que nos vayamos ya a casa… -dice
Patri mirando a su hermana, que responde con asentimiento de cabeza.
Ellas se
despiden de todos y después montamos en mi coche, junto a Zayn que nos
acompaña. Conduzco hacia casa de las chicas y al llegar, me despido de Noemí
con un fugaz beso y de Patri con dos besos en la mejilla y después salen del
coche. Cuando entran en su casa arranco el coche de vuelta a casa. Al llegar,
Sele se ha ido y Lucy se ha subido con Niall a su habitación a “dormir”. Yo me
doy una ducha y después me meto en la cama a dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario