domingo, 13 de enero de 2013

Capítulo 47: Dover



Narra Zayn
Cuando veo aparecer a Patri, me levanto par acercarme a ella y la abrazo mientras le doy un pequeño beso:
- ¿Qué tal fue? –le pregunto mientras caminamos hacia dónde están los demás, que se han levantado.
- Pues no lo sé… Se me olvidó alguna cosa… -dice preocupada.
- Bueno, no creo que fuera mucho. De todas formas, ya no lo pienses. Ahora toca esperar… -dice Sele sonriendo y Patri asiente.
- Bueno, chica, cálmate ya. Ya terminó todo. Respira hondo y olvídate ya –dice Lou riéndose al ver la cara angustiada de ella. Patri le saca la lengua mirándole mal y sonríe bastante más calmada.
- Bueno, chicos, no es por molestar pero… vamos a esa comida que dijo Harry por la mañana… -dice Niall haciendo pucheros. Todos nos reímos.
- Eso, que ahora tengo hambre. No comí nada… -dice Patri tocándose la tripa aún abrazada a mí. Yo la sonrío.
- Buenos, ¡pues a comer se ha dicho! Ah, invitamos nosotros. Os lo recuerdo –digo riéndome mirando a Noemí. 

Ella me mira cruzándose de brazos y Harry la arrima a él con una mano. Después le rodea la cintura con una mano y le da un beso en la mejilla. Ella sonríe instantáneamente y le besa. Después de alguna insistencia más por parte de Niall y algún rugido de estómago de Patri, nos ponemos en marcha y subimos a los coches. A la media hora paramos en un restaurante, aparcan los coches y entramos. Nos sentamos en una mesa, pedimos de comer y hablamos mientras esperamos la comida:
- Por cierto, Patri, tu hermana tuvo una muy buena idea –dice Liam sonriendo.
- Sí. Seguro que te gustará –sigue diciendo Noemí y se dispone a contarle los planes- ¿Qué te parece? –le pregunta una vez termina de contarle todo.
- Me gusta la idea pero… Yo no puedo dormir con bichos, eh –dice y comienza a reírse. 

Después llega la comida y comenzamos a comer mientras seguimos hablando de lo de mañana. Cuando terminamos, pedimos la cuenta y los chicos pagan. A continuación, salimos del restaurante y montamos de nuevo en el coche para regresar a Londres e ir a mirar la caravana para mañana. Pasada una hora, entramos en una tienda de venta y alquiler de caravanas. Al entrar, decimos para cuantas personas la queremos y nos enseñan las que tienen en la tienda. Nos enseñan varias hasta que todos coincidimos en una. Es increíble. La alquilamos, hacemos los papeleos correspondientes al alquiler y salimos de la tienda con las llaves de la caravana en la mano:
- Bueno, ¿ahora que hacemos? –pregunta Louis con las llaves de la caravana en la mano- Deberíamos llevar la caravana a casa…
- Sí. Hacemos una cosa, Lou, tú lleva la caravana a vuestra casa y los demás os venís a casa de mi hermana y mía y tú, vienes ahora –dice Noemí sonriendo. Louis asiente.
- Ok, pues yo me voy ya. ¡Nos vemos en menos de una hora chicos! –dice yendo al lugar donde está la caravana. Cuando llegamos a casa de ellas, pasamos un buen rato hablandoy cuando viene Lou, hacemos tonterías, jugamos, cenamos, etc.
- Bueno, chicos, ya son las once. Va siendo hora de que nos vayamos. Tenemos que preparar las cosas para mañana y descansar…. –dice Liam tan responsable y coherente como siempre. Todos asentimos y nos levantamos.
- Ay, no quiero que te vayas… -dice Patri abrazada a mí. Yo le doy un dulce beso y la sonrío.
- Nos veremos en pocas horas y pasaremos un fantástico fin de semana juntos –la susurro al oído.

Ella me sonríe y me besa. Después nos terminamos de despedir y quedamos con ellas a las diez de la mañana en nuestra casa, ya que Sele pasará a recogerlas. Nos marchamos a casa y cuando hemos organizado y guardado las últimas cosas para mañana, me subo a mi habitación, me cambio rápidamente y me tiro en la cama, quedándome instantánemente dormido.


Narra Harry
Me despierta la luz del sol incidiendo en mis ojos. Me levanto y miro la hora: las nueve y media. Me levanto y me voy al baño a ducharme. Después de media hora baño el chorro caliente del agua, salgo de la ducha, me seco el pelo con una toalla y el cuerpo y después me rodeo la cintura con otra toalla y voy a mi habitación. Al cerrar la puerta, oigo el timbre sonar e instantes después, las voces de las chicas. En cuanto oigo la voz de Noemí se me dibuja una sonrisa en la cara. Me quito rápidamente la toalla de la cintura, me pongo los primeros bóxers que pillo y tiro la toalla al cesto de la ropa sucia para después salir de mi habitación y bajar corriendo las escaleras. Ella en cuanto me ve, se comienza a reír algo colorada:
- Hola, Hazza –me dice alegre, aún sonrojada. Es entonces cuando me doy cuenta de que sólo llevo unos bóxers puestos y me comienzo a reír.
- Hola, mi princesa. ¿Aún sigues vergonzosa por verme así? –digo sonriendo divertido. Me acerco a ella, la abrazo y la beso apasionadamente. Pero, como no, Louis nos interrumpe.
- Harry, yo que tú no seguiría por ahí. Llevando solo eso, se nota bastante cuando estás… contento –dice Louis riéndose, que está abrazando a Sele. Al oír aquello, me separo de Noemí, que está completamente como un tomate. Todos comienzan a reírse.
- Dios, Louis, jamás había visto a mi hermana tan colorada. ¡Qué buena ha sido esa! –yo me tapo con una mano mis partes íntimas, para ocultar a mi amigo. Veo que Patri choca la mano con Louis.
- Harry, anda, vete a arreglar… -dice Liam intentando no reírse.

Yo agarro con la mano libre a Noemí y subimos a la habitación. Me voy a mi armario para coger la ropa de hoy y después me acerco a ella:
- Siento haberte hecho pasar ese apuro antes… Es que contigo me es imposible controlarme… -digo sentándome a su lado, algo apurado. Ella, aún algo sonrojada, me sonríe de forma tranquilizadora.
- No pasa nada, Hazza. A mí también me resulta difícil contenerme contigo. Sólo que a mí… no se me nota de… de esa forma –dice mordiéndose el labio inferior.

Yo la beso de una forma necesitada. Siendo consciente de que necesito sus besos. La necesito a ella. Después de unos minutos así, en los que jugamos a intercambiarnos caricias y besos y sólo nos separamos cuando la falta de aire hace acto de presencia, decido separarme de ella puesto que sino, me va a ser difícil reprimir mis ganas. Ella sonríe vergonzosa y yo la acaricio la mejilla. Después, me separo de la cama y me pongo la ropa elegida. Una vez vestido, me echo un poco de perfume, cojo la pequeña maletita que preparé ayer, cojo mi móvil y Noemí y yo bajamos abajo, dónde ya están todos esperándonos. 
Bajamos al garaje, metemos las maletas dentro de la caravana y después entramos en ella. Lou se va a la zona del conductor junto a Sele, ya que ellos ya tienen su habitación asignada y no se tienen que pelear por una habitación. Su habitación es la principal, ya que Louis es el mayor y el que va a conducir. Después de que los demás se peleen por las habitaciones queda así: Cate y Liam duermen junto a Lucy y Niall en la parte de arriba, donde hay dos camas en las que caben dos personas en cada una. Zayn y Patri duermen en un colchón hinchable que pondrán en el salón y a Noemí y a mí nos toca dormir en los sofás del salón.






 



Narra Patri
Una vez nos hemos “pelado” por los sitios para dormir, nos ponemos en marcha. Yo me siento en los sillones del salón y Zayn se sienta a mi lado:
- Dios, es gigante la caravana. ¡Me encanta! –escucho decir a mi hermana, sentándose en frente de nosotros junto a Harry. Yo asiento.
- Por cierto, ¿dónde vamos? –pregunto mirando a Harry y luego a Zayn.
- Vamos a Dover. Os enseñaremos esa parte de la costa. Es preciosa –responde Zayn sonriendo. Yo asiento y le doy un tierno beso.
- No me pienso separar de ti ni un segundo –digo sonriéndole y abrazándole.
- ¿Ni un segundo, Patri? Uy, uy, uy… no hagáis guarradas aquí que estamos todos, eh –escucho decir a Lou desde el asiento del conductor, riéndose.
- ¡Tú calla y conduce, tonto! –le grito provocando que se rían los demás.
- Bueno, ¿y cuanto tardaremos en llegar? –pregunta mi hermana, como siempre tan curiosa e inquieta.
- Pues una hora y tres cuartos, más o menos –contesta Liam.
- Aunque a ritmo de Louis, cuando lleguemos tenemos que volver –dice Harry y todos comenzamos a reírnos.
- Oh, ricitos, muy bonito, eh. Decirle eso a tu Boo Bear –dice el aludido haciéndose el lastimado. Los demás seguimos riéndonos sin parar.
- No te lo tomes a mal, amor. Era broma… -dice Harry con una voz muy graciosa, riéndose. Después seguimos hablando un poco más.
- Bueno, ¿por qué no jugamos a las cartas para que el viaje se haga más corto? –pregunto mirando a todos. Los demás me miran y asienten.
- Buena idea –responde Niall y arrima una silla a la mesa en la que estamos sentados todos alrededor, junto a Lucy que se sienta encima de él.
- Jugad vosotros –dicen Liam y Cate desde el sofá, que están abrazaditos dándose mimitos. Nosotros seis (Harry, mi hermana, Niall, Lucy, Zayn y yo) nos miramos y asentimos con una sonrisa.
- Louis, ¡pon música, anda! –grita Zayn mientras coge las cartas. Lou le hace caso y pone algo de música mientras nosotros comenzamos a jugar. Echamos varias partidas hasta que, después de casi dos horas, llegamos a nuestro destino y Lou para el coche:
- ¿Os apetece bajar a echar un vistazo? –pregunta Zayn mirándonos. Los demás asentimos y bajamos de la caravana. Después de andar unos metros, nos encontramos en una especie de mirador un poco más arriba de la mitad de unos acantilados alucinantes de un intenso y, a la vez, sorprendente color blanco.



- Dios, esto es precioso… -digo sonriendo y acercándome un poco más para verlo mejor.
- Sí, es hermoso. Como tú. Pero ten cuidado no te vayas a caer –me dice Zayn agarrándome de la cintura por detrás, acercándome a él.

Yo giro un poco la cabeza para besarle dulcemente. Después de ver todo aquel lugar, subimos de nuevo a la caravana y después de diez minutos llegamos a la zona en la que los chicos han decidido que vayamos a dormir estos dos días. Una zona con un bosque bastante grande y que tiene la playa a cinco minutos andando desde ahí. Lo que hace que tenga unas vistas preciosas: el mar a un lado y el bosque en estado puro a otro. Después de dejar algo internada la caravana en el bosque para evitar problemas y apartarla un poco de miradas curiosas, sacamos las cosas de la playa y vamos a ella.


Narra Noemí
Cuando llegamos a la playa, dejamos las cosas en la arena y Harry me coje en brazos y sale corriendo conmigo hacia el agua:
- Harry, ¿qué haces? ¡No! Al agua no, por favor… -digo dándole suaves golpecitos en el pecho al ver que nos está acercando al mar- Harry, que encima estoy con la ropa y me la vas a mojar y luego me pongo mala…
- No te preocupes, princesa… Yo te doy calor para que no tengas frío y te dejo mi ropa –dice riéndose. Cuando llegamos al agua, yo grito al notar la helada temperatura que tiene.
- ¡DIOS, HARRY, QUE ESTÁ HELADA! –grito mirándole y comenzando a tiritar. Él se ríe y me besa. Yo le sigo el beso por lo que dejo de tiritar. Después se aleja un poco de mí sonriendo.
- ¿Ves? Ya no tiritas y estás casi metida en el agua entera… Te dije que te daría calor… -dice riéndose y levantado las cejas de forma provocadora.
- Ah, ¿sí? –pregunto también de forma provocadora- ¿Quieres ver quién da calor a quién? –sigo preguntándole. Él traga saliva y asiente- Esta bien… Bájame al agua, por favor –él me suelta y me deja. Yo me resisto para no dar un grito por el frío- Ahora, cierra los ojos –él me mira dudando y, después, finalmente cierra los ojos. Yo me pongo detrás de él, me empapo el pelo y me lo sacudo, de forma que le empapo entero.
- ¡AAAH! –grita dando un salto del susto. Yo salgo corriendo hacia la arena antes de que me coja pero justo cuando salgo del agua, él se echa sobre mí y caemos los dos sobre la arena, él encima de mí- Eso no se hace, princesa –me susurra muy bajito, rozando mis labios. Yo me quedo sin respiración- Ahora tendré que devolvértela, ¿lo sabes, verdad? –pregunta rozando de nuevo mis labios. Yo me quedo en silencio, hipnotizada por su intensa mirada. Él comienza a darme besos por el cuello que me hacen perder la cordura y me provocan escalofríos- Pero yo no te voy a hacer pasar frío, sino calor… -dice volviendo de nuevo a mis labios. Yo sonrío sobre sus labios y nos besamos apasionadamente. Él me acaricia la cintura de arriba abajo sin dejar de besarme. De repente, se incorpora un poco y se aparta de encima de mí, quedándose a mi lado derecho. Yo me giro, quedándome de lado para mirarle- Estás preciosa con la ropa mojada y los labios tan rosados. Son aún más irresistibles… –dice observándome de arriba abajo. Yo me sonrojo. Él hace un recorrido con su dedo índice desde mi oreja izquierda hasta mi cadera y después asciende. Por cada zona que pasa, mi piel se pone de gallina por su contacto y la noto arder. Yo me acerco a él y él me abraza.. Yo le acaricio con un dedo el pecho. Al rato, una nube tapa el sol y yo comienzo a tiritar de nuevo- ¿Tienes frío otra vez? –me pregunta mirándome. Yo asiento. De repente, me tumba boca arriba y él se sienta sobre mi tripa, poniendo cada rodilla a cada lado de mi cuerpo, inmovilizándome completamente y comienza a hacerme cosquillas. Yo comienzo a reírme mientras pataleo intentando escapar de su agarre. Él sigue haciéndome cosquillas mientras se ríe- ¿Te arrepientes de haberme mojado? –me pregunta riéndose. Yo niego con la cabeza sin parar de reír- Muy bien, entonces no pararé hasta que no me pidas perdón –me dice riéndose.
- ¡Louis! ¡Liam! ¡Niall! ¡Zayn! ¡Ayudadme! –grito entre risa y risa. Harry se ríe mientras me hace cosquillas.
- ¡SOMEBODY NEEDS HELP! –grita Louis instantes después, apareciendo a nuestro lado. Al ver a Harry haciéndome cosquillas, se empieza a reír. Se acerca a Harry, le coje separándole de mí, y le tira al agua para después salir corriendo- Liberada –dice guiñándome un ojo y desapareciendo de mi vista. Yo me voy con Harry al agua, nos limpiamos la arena de habernos tumbado sobre ella y salimos del agua. Vamos corriendo hacia dónde están los demás y nos tapamos los dos con una toalla, abrazados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario